Archive for febrero, 2019

Bitácora 158

No se jode (22/2)

Vuelvo a un tema desagradable, penoso, incierto, inquietante, temible: la política.

Venezuela. Flota sobre un mar de petróleo. Como Irak o Kuwait. El oro negro. No es Nicaragua ni Panamá ni Honduras. Trump, Putin y Jingping, no son ilustrados liberales. La Unión Europea con España a la cabeza se entrometió en los asuntos venezolanos en tiempos de Chávez. Tiene cola de paja.  La autodesignación, o designación unilateral de Juan Guaidó amplía la brecha. Da la sensación de que hay dos Venezuelas. No una. Ni la de Maduro ni la de Guaidó, los dos responden a una parte. Dicen que hay tres millones de exilados, de treinta millones de habitantes. Es una enormidad, la que se fue, pero mucho más enorme es la que se queda.

No olvidemos que Uruguay, país pacífico si los hay, tiene tres millones de habitantes, con alrededor de medio millón en el exterior (las fuentes no coinciden, la cifra es aproximada). José Mujica agradecía a la naturaleza el no haber congraciado a los orientales con petróleo, pero no le evitó la fuga de cerebros y cuerpos.

El asunto de la ayuda humanitaria es un hecho político, no se trata de la cruz roja. Ver a Maduro rodeado de generales verde oliva, que se suman a paramilitares, fuerzas armadas de 150.000 y millones de armas para las milicias, enriquecen el sueño de revolucionarios con despacho, el deseo de burócratas stalinianos.

La oposición sostiene que se vive un régimen de terror y que no tiene legitimidad para organizar nuevas elecciones. No hay mediadores. Lo peor puede pasar si no hay mediación y voluntad de diálogo. No son palabras vanas, el peligro es la partición, llámenla balcanización o libanización, o como quieran. Con la grieta no se jode.

 

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22 febrero 2019 at 10:33 8 comentarios

Costumbres 8

La belleza del revés (2007)

Continue Reading 21 febrero 2019 at 13:15 1 comentario

Costumbres 7

El día en que me hice peronista (2007)
Acabo de llegar de Tucumán. Me invitó el Centro de Altos Estudios de la futura Universidad San Pablo, institución laica y privada, que recibe su nombre del ex Ingenio a unos 20 kilómetros de la capital San Miguel. Mis anfitriones fueron mis amigos el poeta Manuel Serrano Pérez y el profesor de filosofía de la Universidad Nacional de Tucumán Lalo Ruiz Pesce. Allí todo se dice con dos apellidos. Yo me llamo Tomás Abraham Spitzer ( Sacapuntas en alemán, apellido que me suena casi aborigen). Fueron ellos los que me llevaron a conocer el ex ingenio.
En mi adolescencia tardía, siendo militante del Movimiento de Liberación Nacional ( MLN o Malena) hice mi viaje iniciático al norte para establecer contacto con gente de la Fotia (Federación obrera de trabajadores de la industria azucarera), visité el ingenio Ledesma y vi lo que parecía un régimen esclavista. Pero fue hace siglos.
Llegamos al ex ingenio y me caí de culo. Nunca estuve en Rusia, hasta ayer. Ni idea tenía del régimen en el que imperaban los zares, lo mismo, hasta ayer. Un pueblo creado por y para el ingenio todavía está en pié, con sus casitas con techos de teja, mínimos porches a la entrada y jardincitos en el frente. Pequeñeces. Al entrar al ingenio con su correspondiente advertencia sobre lo que puede pasarle a una persona ajena al establecimiento, nos encontramos con una ciudadela de ladrillo formada por varios edificios y galpones con vidrios rotos, que se organizan de adelante para atrás como una ciudad fabril, y a unos treinta metros, una visión: una mansión a la francesa, imponente, con escaleras de mármol, dos pisos, galerías circulares y un interior de salones y cuartos que no sumé. Preferí salir, lo mejor estaba afuera, los dos gomeros regalados por la reina Victoria al general Roca, gemelos del que está frente al café la Biela en Buenos Aires. La monarca pensó en su amigo y le obsequió los almácigos hoy convertidos en gigantes florales con un tronco con raíces a la vista que pueden cobijar a un jardín de infantes completo jugando a los intocables. Los gomeros se rodean de palmeras, tipas inmensas, plantas maravillosas de las que ignoro el nombre, todito distribuído hasta un monumento rosado y señorial que se llama capilla, el recinto espiritual de la familia Nougués, dueña del ingenio. No es una capilla, en realidad, quizás exagero un poco si les digo que parece catedralicia, pero les aseguro que si era para la oración coral de la familia, para sus Felicitas, sus Mercedes, Guadalupes, abuelo y abuela y niños bien, quizás pueda comprenderse la magnitud y el orden de tantos reclinatorios para agradecerle al señor la atención personalizada del cielo. El confesionario es del siglo XVII, impecable, por primera vez en mi vida estuve sólo en un cuarto con un confesionario. Entré al sacro ropero, cerre la puertita, miré el colador separador y me absolví. Luego pegué la vuelta y me hinqué sobre el posarodilla y del otro lado del tamiz me pedí perdón. Salí al botánico maravilloso, cambié de perspectiva y aluciné. Los obreros salían y entraban del monstruo que producía sus alcoholes y melaza frente a la mansión. Los patrones exhibían sus joyas delante del pobrerío, hacían correr y saltar a sus virgencitas a metros de la peonada. Qué seguridad! Qué poder! Qué felicidad. Ni Beatriz Guido imaginó semejante ostentación. Pensar que hoy los ricos se refugian en countries y barrios cerrados, disimulan sus monedas, se alejan el pueblo. Los ricos de antes estaban junto al pueblo, no le temían, lo tenían bien del cogote y les metían la casa del ángel ahí donde duele: en los ojos. Imágense ustedes cuando llegó Perón y mandó a la mierda el sistema de vales, jodió a los turcos de la proveeduría, decretó el estatuto del peón, arrinconó a la nobleza, les puso el sindicato. Ay ay ay, dicen los republicanos, qué barbaridad, lo clientelista que era el Pocho.
Ayer martes, frente a la capilla, me hice Peronista. Llegué al jardín de la República hecho un verdadero gorila, vuelvo peronista. Me durará unas horas, es un cambio de piel lento pero el despellejamiento se hace en el día. Mis amigos, el profe Manolo y Lalo, como buenos descendientes de españoles y tucumanos de ley, me hablaban de la reforma de Carlos III y de lo nefastos que fueron los borbones al expulsar a los jesuitas y eliminar las aduanas secas desde 1777, y yo les replicaba que prefería leer Asterix. Que me tenían podrido con sus hispanismos y sus críticas a Alberdi, un tucumano europeizado según ellos.
Yo, que de Alberdi no leí nada, pero que conozco casi todo, defendía su vida y su obra, su constitución y sus bases, y le decía que sus ideas era futuristas porque el futuro existe y la historia le dió la razón. Nuestro país cambió en veinte años entre finales del XIX y comienzos del siglo XX, y se hizo irreconocible aún para sus viejos habitantes. Lo inmigrantes no daban pié con bola en tierra extraña, y los nativos menos pié y bola con el cocoliche y la pastachuta.
El poeta Serrano me dijo que hay dos argentinas, la del norte, el NOA, y aquella en la vivía yo, ustedes me decía, los de Buenos Aires, los “italianos”. Mierda, dije, ¿ yo, tano?
Es traductor de poetas rumanos, fue profesor años en la universidad rumana, país en el que nací. Sus allegados lo llaman Serranescu. El profesor Lalo Ruiz Pesce se especializa en filósofos judíos, desde Filón de Alejandría a Walter Benjamin, pasando por Maimónides, Spinoza, Mendelsohn, Hermann Cohen, Rozensweig, Levinas, Cassirer, y me quiere convencer de la valía de esta tradición, a mí que me acababa de confesar en la capilla.
Veía que estos dos pillos me querian confundir, el judío rumano era yo y no ellos, y el peronista era yo también desde que salí del confesionario frente a los gomeros.
En Tucumán gobierna un judío peronista, José Alperovich, que se las arregla para encubrir un nuevo caso María Soledad, el de la chica Lebos, hija del ex secretario de gobierno, desaparecida y encontrada muerta después de una fiesta con los hijos del poder. Pasan los meses y no hay rastros. Los hijos de varios poderosos salieron del país, inclusive lo hizo el hijo del gobernador, fueron a Israel y algunos aún siguen ahí.

Continue Reading 16 febrero 2019 at 11:28 33 comentarios

Dos preguntas (Perfil 10/2/2019)

Dos preguntas (5/2/2019)
1)
Hay dos preguntas que deberían hacerse cada vez que se habla de política.

Continue Reading 10 febrero 2019 at 11:31 17 comentarios

Costumbres 6

PADRES QUE AMAN DEMASIADO (Revista Madres y Padres . 2005)
Existe un amor desmesurado de algunos padres por sus hijos.

Continue Reading 7 febrero 2019 at 16:37 3 comentarios

Costumbres 5 (2009)

A matar viejos

El título es estrambótico. El diario de la guerra del cerdo es una anticipación bien lograda por Bioy Casares.

Continue Reading 4 febrero 2019 at 14:54 5 comentarios

Costumbres 4 (2003, sin correg)

BUDISMO EQUINO

He comprado un libro de Konrad Lorenz, el premio Nóbel de Medicina y Fisiología.

Continue Reading 2 febrero 2019 at 13:45 10 comentarios

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