Dos preguntas (Perfil 10/2/2019)

10 febrero 2019 at 11:31 17 comentarios

 

Dos preguntas (5/2/2019)

1)

Hay dos preguntas que deberían hacerse cada vez que se habla de política. Una es: ¿cuáles son las fuerzas sociales que la sostienen?, y la otra, de la misma importancia, ¿cuál es el costo social y económico de una alternativa política y cómo se financia?

En lo referente a los grupos de poder, era habitual conectar la representatividad de las fuerzas sociales a los intereses de clase. Las clases sociales aparecían como fijadas en el proceso de producción de bienes. Su valor se distribuía entre los que entregaban su fuerza de trabajo y los propietarios del capital. ¿Podemos afirmar que este esquema binario definido como “explotación” está en desuso?

Creemos que no del todo. La diferencia de este capitalismo globalizado con el capitalismo industrial, es que la fuerza de trabajo ya no se restringe a la clase obrera, no se caracteriza por el trabajo manual, y el proletario  definido por el mero hecho de reproducirse  – deriva de prole – dejó de ser la mayoría social.

Y por el lado del capital, su propietario, el capitalista, no es el dueño de una fábrica que todo lo controla con un ojo ciclópeo, hoy en día la propiedad se dispersa en corporaciones y sociedades que cambian de manos en segundos. Cuando se dice que unos pocos en el mundo poseen la mitad de la riqueza mundial, no se habla de plata en un par de bolsillos, sino de un rostro que con sólo presionarlo se diluye en millones de pequeñas máscaras anónimas.

Respecto de los costos: ¿cuánto cuesta un cambio?,  ¿quién lo financiará? Partamos de la base de que el mundo no cambiará porque a la Argentina parece no convenirle cómo funciona. El mundo es así, y no de otra manera. Hay un mercado mundial, y quien no lo integra desaparece, es la autofagia, país que se encierra se come a sí mismo.

El Estado de Bienestar podía dentro de sus fronteras nacionales solventar el gasto  social, la inversión en obras públicas y la gestión de polos estratégicos, con la recaudación fiscal y el excedente comercial.

Pero la historia no se detuvo, no tiene fin.

Es demasiado fácil estar poseído por sensaciones apocalípticas y decir que la verdad es una sola para quien la quiera ver, que América Latina está dominada por el narcotráfico, que en el África hay epidemias de hambre, que hay niños esclavizados o abandonados en carpas y celdas, etc. La lista de los dolores del mundo es infinita. Cualquier locutor puede sacar patente de sensible con su enumeración.

Tampoco convence la altanería de quienes sostienen que no tenemos que hacer más que copiar lo que hicieron los países “exitosos”, haciendo gala de una ingenuidad bastante sospechosa. Este “éxito” tiene historia y geografía, tiene masacres y colonias, sometimiento y racismo.

Además, nunca faltan los agoreros, revolucionarios de ficción, que nos dicen que el sistema tal como funciona está bichado y tiene fecha de defunción. No hay capitalismo eterno, nos confirman, y predicen nuevas crisis globales. Pero, queridos analistas de lo obvio, no hay vuelta atrás, la destrucción creadora sigue su marcha, y la imaginación lanzada al futuro, deberá esmerarse un poco más para serle útil a un eventual futuro gobierno popular. No alcanza con predecir que el sol se apagará algún día.

De nada valen estas retóricas inconsistentes.

Nuestro país es  una entidad nacional periférica, dependiente, alejada de los centros del poder, pequeño en cuanto a su fuerza productiva, y sin peso en el concierto internacional. Lamentablemente, a veces no lo percibimos,  vivimos engañados por lo imponente de nuestras cataratas y por las gambetas de Messi.

Nosotros, en la Argentina, no hablamos de política, todo el tiempo se nos va la energía en hablar de los políticos. Nos dedicamos al espectáculo y a las puestas en escena de la democracia representativa. Estudiamos los gestos y las expresiones de los actores de un guion que se repite. Seguimos al detalle a quienes se juntan, los que se separan, los grupos que se escinden, por donde circulan, o cuándo panquequean.

En un año electoral con un sinnúmero de elecciones entre PASO, provinciales escalonadas y nacionales, los medios masivos de comunicación estarán poblados de profesionales de la política, candidatos vitalicios, figuras a estrenar, y de comentaristas y columnistas dedicados a estos personajes.

Se eludirán la antedichas preguntas sobre fuerzas sociales y costos, con expresiones de deseos, denuncias, ajustes de cuentas, vocinglerío de venganza y promesas mesiánicas.

Se escucha una voz unánime que quiere un cambio. El gobierno actual se apropió del verbo y se hace llamar “cambiemos”, y del lado de en frente, hay un sinnúmero de voces que quiere cambiar a “cambiemos” por un nuevo cambio.

Como si viviéramos en una sociedad radicalizada que no le teme a la aventura, que deja una piel tras otra, que tal pueblo adolescente siempre quiere comenzar de cero. Es lo que hacen los emprendimientos fraudulentos que dejan boyando a sus acreedores cambiando su razón comercial y desapareciendo del mapa.

2)

Hablamos de costos. ¿Cómo financió el kirchnerismo su política? Con un estado quebrado y barato, con cesación de pagos, con superávit fiscal por reducción del gasto interno con la abrupta devaluación el peso, y por el supéravit comercial debido al aumento de las materias primas, en especial, la soja.

¿Cómo financió la suya el macrismo? Con plata prestada. Los dos con políticas integradas al mercado mundial, uno con bienes primarios, el otro con deuda. El primero dejó la herencia del desinfle y el estancamiento por quedarse sin divisas, y el segundo sin iniciativas propias por tener divisas que son ajenas.

La deuda externa solo ha servido para que los particulares fuguen divisas al exterior o bajo el cochón, y para solventar gastos corrientes. Las inversiones en obras públicas han menguado o están paralizadas.

El país se ha quedado nuevamente sin moneda nacional. Cuando decimos que deberíamos admitir que vivimos bajo un esquema bimonetario, reconocemos una realidad que una minoría disfruta, pero la mayoría la padece. Para que cambie, se pueden tomar las siguientes medidas. Una es la caza de arbolitos y el control de cambios, su resultado fue una fuga de ochenta mil  millones de dólares desde el 2008 al 2015 (Ismael Bermudez, Clarín, 29/12/2018), y durante la gestión macrista, cincuenta y cinco mil millones (ibid), o sea el equivalente al  préstamo del FMI. De acuerdo a los datos que el periodista cita de la Asociación Argentina del Presupuesto correspondientes a los de la Administración Pública Nacional, en el 2018 se retiraron del mercado local cuarenta mil millones de dólares.

¿Es ésta la “lluvia de inversiones” anunciadas en la campaña de Macri del 2015?

Hace pocas semanas en su columna en el diario La Nación el economista y consultor premium Orlando Ferreres, analizó la situación financiera del país y nos dio un cuadro de situación. Fue breve, nada retorcido, bien directo, rápido. Como una bomba.

Dice que la deuda pública en Argentina es del 80% del PBI. Sostiene de acuerdo a nuestra historia económica, que cada vez que la misma supera el 25%, el país se dirige a un cuello de botella financiero. Por lo que será necesario en los próximos  años llegar a ese cuarto del PBI en materia de deuda. Si las matemáticas no mienten, la reducción respecto del presente es de un 75%. Preguntamos: ¿cómo se reduce una deuda? Pagando, imaginamos.

Por otra parte, nos dice que hay países en los que la deuda es aún mayor que en el nuestro, es el caso de Italia, que llega a un 130%  de su producto anual. Lo que le llama la atención, es que no padece un fénómeno inflacionario. Y lo subraya, porque otro de nuestros males es la inflación.

Ferreres afirma que debemos llegar al 2,5% de inflación por año, es lo normal, es la tasa existente en los países llamados exitosos. La nuestra es del 45%, y para llegar al 2,5%, debería reducirse, si los números no mienten, un 95%.

Por otra parte, considera fundamental bajar los impuestos que agobian al consumo y a los sectores productivos. Y a pesar de esta reducción, piensa que es imprescindible tener un “fuerte” superávit fiscal entre el 2020 y el 2030. De lo contrario, suponemos, no se pagaría el 75% de la deuda.

Bajar impuestos, pagar todo lo que se debe, inflación como en Alemania, que nos sobre plata …saquemos la maquinita de calcular. Hagamos la cuenta: diez, nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres, dos, uno….PPPUUUMMM  CRASSHHHHH!!!

El analista de costos ha quedado muerto sepultado por su hipótesis.

3)

Pero entonces, ¿cómo hacer de la Argentina un país de acumulación de capitales, ahorro interno, inversión en fuerzas productivas, en recursos humanos, y participación creciente en el mercado mundial de bienes y servicios?

O, podemos enunciar otra pregunta de más fácil respuesta, ¿cómo hacer de nuestro país un socialismo de estado, con igualdad en la carencia, emigración masiva, deserción de profesionales, y guerra interna?

¿Qué dicen al respecto S.Massa y G.Camaño, Lavagna padre e hijo, J.M.Urtubey, Felipe Solá, Elisa Carrió, C.Fernández de Kirchner, M. Lousteau, Zanini, Kiciloff y Mariotto, M.E Vidal y G. Michetti, y todos los responsables de las últimas administraciones?

Hablar de “desarrollo”, es lo que los nominalistas definían como flatus vocis – palabra vacía – ,es lo mismo que definir una política en términos de “progreso”, la lista puede prolongarse con términos como “igualdad”, “justicia”, “corrupción”…¿a qué se debe este vaciamiento semántico del vocabulario político?

A la elisión de las preguntas del principio: los costos, y los beneficiarios. ¿Por qué se las elude? Porque la respuesta no es binaria ni moral. No alcanza con asomarse a un balcón y bramar, o decorar con globos amarillos una  fiscalía. Culpar al establishment es escupir para arriba. El país no tiene capacidad de ahorro interno sin el empuje del capital privado. Predicar que sobran un millón de empleados públicos que deberían ser arrojados a la calle, es amenaza de matón de porcelana. Roberto Aleman con más honestidad y buena fe que aquellos que lo imitan, congeló en marzo de 1982 los salarios estatales, un mes después Ubaldini salió a la calle y Galtieri invadió Malvinas.

¿Qué invasión podemos proponer hoy para ocultar una crisis? Ninguna, es evidente. Ni una guerra con Chile ni con los ingleses y menos un Mundial.

Se trata de pensar políticas desde un lugar frágil y dependiente, sopesar sus costos y posibles beneficios; no es recomendable hacerlo con la astucia del zorro, ni con rugido de león, ni con velocidad de liebre, ni con aullido de hiena, ni con secreción de zorrino, ni, la más común, con la parsimonia del oso perezoso.

Habrá que bancarse las preguntas, como decía un filósofo ya hace tiempo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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17 comentarios Add your own

  • 1. julioguzmancesar  |  10 febrero 2019 en 16:24

    Huy cómo dolió eso… bueno a trabajar …vermut con papás fritas y good show.🤠

  • 2. rodrigomherrero  |  10 febrero 2019 en 18:21

    Un filósofo hablando de economía política sin tener la formación suficiente para hacerlo pero la capacidad lectora de saber “mandar fruta” para parecer que sabe tratando de justificar su antikirchnerismo emocional en un “sontodomaomenolomismo” cuando la verdad es que Cambiemos es claramente EMPEOREMOS. Empeoraron TODO: inflación, ratio deuda/PBI, pluralidad de voces (todo para el Grupo Clarinete y amigotes), etc., etc. Y además son más corruptos que los anteriores.Traten de superar la tosquedad de la tradición liberaloide medio gorila de nuestra “vanguardia iluminada” de una vez porque de lo contrario están condenados al cualunquismo.

  • 3. marlaw  |  11 febrero 2019 en 9:27

    Probablemente y ante este panorama, sí Tulio Halperin Donghi, aún viviera, debería haber escrito Argentina en el Callejon II.-

  • 4. santos krikorian  |  11 febrero 2019 en 10:26

    En vez de darle 200 mil millones a buitre y clase media (para irse a Europa, Chile, Miami) dejando al 70% de la población afuera. Podría haberse invertido medianamente bien en infraestructura, educación “moderna”, y tecnología “verde” para sus votantes “hipsters”. Pero tienen lo peor del neoliberalismo: generación de ignorancia a propósito, y dos lo peor de la oligarquía Argentina “liberal-cambismo pedorro” y negocios para amigos. Estos boludos creyeron que podíamos vivir de la minería como Chile/Perú (ellos también tuvieron viento de cola) pero es una herencia ambiental a ¿100 millones de años?.

  • 5. Alejandro A  |  11 febrero 2019 en 14:41

    La economía política es tan sencilla que hasta un filósofo puede entenderla y si no, veamos el ejemplo de Carlitos, el menor de los Marx, que ejercía el tosco oficio en Tréveris y dejó alguna que otra nota interesante sobre el tema.
    Los que tuvieron que ir al rescate de la fragata Libertad embargada en áfrica y tienen 3/4 partes del gabinete en Marcos Paz, ahora se han vuelto doctos en economía… Bienvenidos!!!

  • 6. carolax  |  11 febrero 2019 en 20:52

    Bueno… parálisis total…ni lo uno ni lo otro ni lo de más allá… qué difícil. Quiero un político que no gaste fortunas en campañas electorales. Es más, que no gaste nada y que diga la verdad, y si tiene que decir que seremos todos pobres por varios años para poder barajar y dar de nuevo, lo banco, pero todos….no algunos, no la mayoría…No me gusta un presidente que nos comparte su peligro en la montaña mientras esquiaba…quiero …bah… qué importa…da lo mismo.

  • 7. marlaw  |  12 febrero 2019 en 10:20

    Alejandro: Muy sutil su comentario, jahh!!!

  • 8. marlaw  |  12 febrero 2019 en 10:32

    Después de estos largos trés años, lo que queda por decir. Es que estos muchachos cuando asumierón, no tenián la mas mínima idéa de lo que era gobernar un país, que eran y continuan siendo un grupo de improvisados. Agregarle a todo esto una cuota de mala fé corre por cuenta de cada uno.

  • 9. marlaw  |  12 febrero 2019 en 10:41

    O sea que el método prueba error, que se puso de manifiesto en los primeros días de gobierno, esta delatado, el nivel al que llegaba esa improvisación.

  • 10. Alejandro A  |  12 febrero 2019 en 11:39

    Marlaw: agradezco su comentario que anima a continuar opinando; Entiendo que todos interpretamos la nota de Abrahm con el mismo sentido: No hay salida. nos guste o no.
    Como dice la pintada callejera “No ubo herror”Una nación con capacidad para darle bienestar y seguridad a sus habitantes es fruto de siglos de sacrificios y aprendizajes del pueblo. Allí los errores o aciertos de los gobiernos tienen otra incidencia. No es nuestro caso.
    Durante la larga marcha, Malraux entrevista a Mao en un camino cuyos arboles están descortezados,; le señala el detalle al jefe de la revolución y este contesta “es lo que comieron mis hombres ayer” hoy son la primera potencia mundial.
    en fin, confiemos en la magia del acontecimiento eleccionario aún cuando suele cambiar aquello que no queríamos; v.g : reformar la constitución y cerrar los diarios -o comprarlos- generalmente ayuda a eliminar los problemas de cuajo, rápido y sin dolores. En el largo soliloquio de los gobernantes la gente empieza a darse cuenta que las cosas no están tan mal.

  • 11. J  |  12 febrero 2019 en 12:28

    Asumir que la Argentina se ha quedado al margen de la ecoomia y politica mundial no es el fin del mundo ni siquiera de la Argentina, sino que es primer paso hacia la solucion. Esta generacion y posiblemente la siguiente estan perdidos: el pais esta tan endeudado y desorganizado que seguira empobreciendose hasta llegar al nivel latinoamericano general, digamos Costa Rica o Paraguay. Pero a la larga, el futuro es brillante. Un dia se daran cuenta que las potencias tienen poco interes en las imaginarias riquezas del pais o a la mano de obra argentina, que el imperialismo murio hace cien anos, que apenas si quedan capitalistas que quieran emplear y explotar a los proletarios. Hay que ir pensando como Argentina podria integrarse al Sistema que esta construyendo China, o por lo menos, con el Sistema americano.

  • 12. rodrigomherrero  |  13 febrero 2019 en 20:16

    En la era Macri se fugaron más de 59 mil millones de dólares… más guita que el acuerdo con el FMI. Francamente me cuesta entender algunos comentarios. Es tal el grado de antikirchnerismo emocional que tienen que terminan por padecer una distorsión cognitiva que les impide ver que estos tipos son DE TERROR. Por más que quieran “globalizar” la explicación, los neoliberales han hecho eso SIEMPRE en América latina. Subió inflación, desempleo, indigencia, pobreza, deuda externa, deprimieron el mercado interno porque deprimieron salarios y subieron tarifas de luz/gas/transporte… invierten menos en ciencia y tecnología, quieren cerrar escuelas nocturnas… Todo lo que tocan lo corrompen, y destruirían más si no fuera por la resistencia del pueblo. A cada necesidad NACE UN NEGOCIO. Ese es el norte de Cambiemos. No es necesario que lean a Foucault/Deleuze/Agamben y la mar en coche. Basta con una “Historia mínima del neoliberalismo” de Fernando Escalante: https://www.youtube.com/watch?v=efNZ5toDpRo

  • 13. marlaw  |  13 febrero 2019 en 21:26

    Yo creo que las cosas no son tan abstractas, como se las plantean en este foro, que ellas atañen a personas de carne hueso. Vayamos por partes. Periódicamente nuestro país asiste a crisis económicas recurrentes, cíclicas o como se les quiera llamar, y esta es una verdad insoalayable .
    El problema reside en cual es el sector de la sociedad que también recurrentemente debe pagar el costo de estas crisis periódicas, y cual es aquel otro sector (también de carne hueso) que siempre sale indemne de las mismas. Cual ese sector de la sociedad que tiene capacidad de maniobra, para ponerse a salvo y aún especular en medio de estas crisis, girando sus activos en divisas al exterior, distrayendo su dinero en viajes , e inclusive adquiriendo propiedades en el exterior, y cual es aquella otra inmensa mayoría, que pena acogotada por la suba de precios, para llegar a fin de mes.
    En definitiva este es un país con un sector minoritario de ganadores. y un sector mayoritario de perdedores.
    Pero tampoco se podría afirmar que se vive en una meritocracia. o que esas minorías detentan en todos los casos, privilegios de clase o de fortuna, merecidamente adquiridos a la luz del sol.
    Independientemente del nombre que se le quiera poner, o como se le quiera llamar, una política séria, debería avocarse a resolver esta injusticia manifiesta, y pujar por una mayor equidad en la distribución del ingreso.

  • 14. J  |  14 febrero 2019 en 12:25

    Pucha digo, Sr Marlaw. Hace como medio siglo, trabajaba en Corrientes, y propuse proyectos concretos de arroceras y otras agroindustrias modernas. Los curas izquierdistas y la JP me dijeron “NO, primero hay que resolver las injusticias sociales, lograr la igualdad economica, etc.” Como Ud dice. Y en eso estan, obstaculizando el progreso en nombre de la lucha por una sociedad perfecta.

  • 15. Sergio Rossi  |  14 febrero 2019 en 14:25

    Pequeñas contribuciones y participación social. Esa es la base del cambio. No vamos a cambiar nuestra realidad votando a uno u otro, entre opciones que no son tales.
    Participación o colaboración en ONGs, reuniones barriales, partidos,..lo que mejor le cuadre a cada uno. Pero salir del circulo familia, amigos, y trabajo y hacer alguna contribución social. Sugiero leer el libro de Luis Moreno Ocampo “En defensa propia” y chusmear la web de la Fundación Poder Ciudadano.

  • 16. Luis maria  |  14 febrero 2019 en 18:50

    Lo expresé hace poco en una participación en este blog. Argentina es un país periférico no estratégico cuyo PBI es menor al presupuesto de NY y se acercaba en algún momento al presupuesto militar de EU.. El mundo hegemónico económico le ha asignado una única especialización que como eufemismo es bastante grosero : país agropecuario o agro exportador.
    A su vez La clase política argentina y sus economistas nos han ofrecido su espectáculo inmoral, antiético, a -científico, señalando su expertis funcionalmente destructor al cual los militares han contribuído sostenidamente.

    La impericia en el manejo de un asunto se traduce en el manejo deficitario de algo. Obsérvese que no hablo de negligencia ni de intención en ningún sentido, tampoco hablo de demanda agregada.

    La construcción de la visión del cuerpo social en dos mitades una política y otra económica
    tiende a señalar que la interacción de las variables en uno y otro sentido es constante., menos aquí . La actuación de la clase política argentina ha sido en consonancia con teorías estrafalarias en lo económico y en lo social.

    La sociedad está dividida en aquellos que la consideran un cuerpo y en otros que la creen como el resultado de la suma de individualidades, en igual sentido al de Margaret Thacher para quien la sociedad británica estaba constituida por Alice, Jhon, Walter, etc. .

    El Izquierdismo distribucionista no es igual a gobernar los medios de producción en forma colectiva. Cuando esto no se quiere hacer, entonces, es el turno de la burocracia con sus leyes paliativas : los balances de la Empresa en manos de los sindicalistas que representan el sector Trabajo, el acoso de la producción con inspectores de todo tipo, regulaciones por doquier de lo que se resuelve por el sentido común y la equidad, etc. Aqui, no hay una política colectiva de los medios de producción hay un control esparcido sobre la producción en nombre del Pueblo que es lo que menos interesa, el interés no declarado es supuestamente acotar la Plus Valía, no suprimirla . Se puede afirmar sin dudas que aqui no hay un negativismo del Poder hay una superlativa proclama a dibujar desde él.

    La derecha no distribucionista a su vez se autoproclama Liberal, aunque no tenga nada que ver con el liberalismo.Asi, es posible ver super católicos no distribucionistas que hacen encajar la caridad cristiana perfectamente con los límites de la ortodoxia financiera. Resultado : un catolicismo sin regla de oro, amén de carecer de distribución. La caridad es eso sin política de distribución, el eufemismo es decir hacer por los demás”.
    En este caso, el tema es urticante, porque la Iglesia Católica no ve con buenos ojos el intereś. Para ella el interés es un componente financiero usurario no un elemento que dinamiza la economía como lo es para los protestantes y lo fue para la Revolución Inglesa y Francesa.

    Los medios, emparentados con los beneficios superlativos esquematizan la información sabiendo que desinforman, generando periodistas premiados por el gobierno de turno.

    Intelectuales vencidos por la prebenda, conceptualizan los principios de la libertad acomodándolos a los principios del beneficio y la riqueza monetaria de unos pocos, sin que la ética importe y, consagrando la moral, como lo que es: una fábula discrecional que justifica negocios en manos de unos pocos.

    Tal vez Debiéramos volver al viejo concepto de CICERON que definía a la Democracia cómo “el gobierno en el cual todas las cosas, están en manos del pueblo”

    MUY PROBABLEMENTE nuestro país sea inviable si sigue acogiendo doctrinas nacidas en Escocia y económicamente creadas por la escuela austríaca.

    Sus seguidores en el país, señores que antes se mostraban circunspectos, ahora han inventado el recurso de desconstruir ese formalismo y nos invitan a escuchar las charlas de un maleducado no solamente económicamente hablando sino en todo sentido. Abandonan el pedestal para hacer popular sus presupuestos a- científicos, como por ej la astringencia monetaria para combatir la inflación o la solución mágica de la creación del dinero por un particular.

    Les sigue la otra ave canora que proclama el genocidio de índole estatal echando empleados públicos al por mayor, sumando a ello, dar por finalizada la política sustitutiva de importaciones -sin acalarar que esto ha cambiado en su acepción vieja por la colaboración entre países- e invitándonos ahora, avivir del comercio. No dice cómo va enfrentar la desocupación que se creará con las PYMES cerradas y la experiencia de años en la producción que se perderá. Total la gente es una especie de muñecos de goma, solo vale que él en 20 años siempre ha dicho lo mismo y eso lo hace creíble y sustentable en el SXXI.

    Tal vez, insisto, debiéramos exigir que estos propiciadores del desguase estatal cobraran sus sueldos de fundaciones privadas y no del erario público como lo ha sido hasta ahora.

    Que el país luzca su modestia productiva o su perfil en el mundo globalizado, no quiere decir que debamos aceptar la división internacional del trabajo como una verdad dogmática.
    Lo dijo en este país por los años 60 el padre de la economía social de mercado alemán, quien sostuvo que Argentina no debía descuidar su perfil industrial a contramano de lo que sostenía quien lo había traído al país: Alsogaray.
    Quiero dejar por sentado que la Gran Aldea no es una creación actual, Mac Lgugahn nos hablaba de ella ern los 60 diciéndonos que las respuestas en este tipo de Sociedad, serían de carácter Tribal, parece que no se equivocó.

    La iniciatva industrial en el país fue refrendada por el premier japonés por los 2000, quien preguntado sobre si la industria automotriz argentina era competencia para Japón habida cuenta de sus ventajas comparativas “ expresó :que él veía bien que argentina tuviera una industria automotor sumándola a sus ventajas compatrativas”.

    Mientras tanto los iluminados siguen ….con sus planteos que implica que Todo sea estrarfalario en este país, el Ferrocarril Mitre no llegará a Retiro por tres años.Qué son tres años, diez o veinte en la vida de un país???, NADA sin embargo las más de las veces pueden ser tú vida y mi vida y el estrafalario de turno ni se dá por enterado, buscando el beneficio comunicacional de…éstos que “Roban, pero hacen algo”… objetivo precisado por un ex marxista intelectual hoy más Duran que Barba.

  • 17. luis maria  |  14 febrero 2019 en 19:37

    Los conceptos que transcribo pueden hacer naufragar la democracia representativa como forma de gobierno y estilo de vida. Si se analizan las piezas comunicacionales de quienes sostienen esto, podrá verse que s encuentran embebidas de los siguientes conceptos que intentan que sean aprhendidos por los lectores.

    Constitucionalismo
    el constitucionalismo social pone en movimiento el abuso de Poder.
    el constitucionalismo tradicional consagra el límite al Poder.

    Justicia Social
    Es sacarle a unos lo que les pertenece para entregarlo a quienes no les pertenece.

    Derechos Sociales
    Derechos Sociales, son una manera de de demandar por la fuerza el fruto del trabajo ajeno.

    Sociedad

    Creer que cuando se considera a la sociedad un Cuerpo complejo, se está usando una trampa linguística.

    División Internacional del Trabajo

    Este concepto justifica que un país solo produzca lo que comprende la llamada ventaja comparativa, renunciando a crear una base económica compleja.

    Dar como cierto que la política de ventajas comparativas no gesta deterioro en la relación de intercambio entre países.

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