Bitácora 129

19 octubre 2018 at 17:14 14 comentarios

Entre el Cambio y la Cultura

 

Conferenciantes del campo intelectual están invitados a reuniones empresarias y hablan del necesario “cambio cultural”…de los otros argentinos. Ellos se presentan ya cambiados. Es lo que se llama “el beneficio del locutor”, en este caso es el gozado por diagnosticar un mal del que aparentemente se carece al nombrarlo. Nominalismo puro.

Pero señores disertantes: el problema que nos aqueja hoy, 19 de octubre del 2018, no es cultural sino financiero, putísimamente financiero. Una lepra financiera que apestó todo con la velocidad de una onda digital después de haber dejado acumular las larvas especulativas largos y carnavalescos meses.

Un carnaval de Lebacs, de capitales volátiles y de venta de bonos en dólares, hasta que sonó la luz roja salteándose la amarilla y fuimos corriendo al FMI para asegurarles a nuestros acreedores que no habrá un nuevo default.

Y el Fondo blindó al Banco Central, o sea, reaseguró a los acreedores que serán pagados hasta el último centavo y que se obligará a la Argentina a un ajuste funcional a sus futuros deberes de deudor cumplidor.

Dujovne le entregó las llaves de nuestro pobre reino a la señora Lagarde que ordenó secar la plaza de monedas, no emitir más, elevar las tasas al cielo, atraer otra vez a las golondrinas verdes que tendrán plusvalía financiera en pesos y luego en dólares, desafiar al gobierno a que muestre fuerza de conducción con la economía en receso, que sepa hacer frente a la conflictividad social y a la disconformidad general, en una  palabra: que esté a la altura de quien se compromete a cumplir con las obligaciones contraídas.

Esta cultura de la timba que bien conocemos y mucho mejor aún magníficos exponentes dedicados al mundo de los negocios, puede ser lucrativa en el mundo de los mercados financieros, en especial cuando se viene de una tradición en la que impunemente se liquidan entidades financieras, se vacían empresas, se decreta cesación de pagos de la noche a la mañana, se cambia de razón comercial para no pagar deudas, en donde el pagadiós es moneda corriente, en este escenario, una vez que los mandarines de esta “cultura” tienen la responsabilidad de conducir la economía de un país, no hubiera sido una mala decisión que la “cambiaran”.

 

 

 

 

Anuncios

Entry filed under: General.

ANUNCIO Bitácora 130

14 comentarios Add your own

  • 1. Daniel Lesnaberes  |  19 octubre 2018 en 19:22

    Antes estuvo la Casta Militar, y desde hace tiempo la Casta Política. No habrá cambio cultural positivo si continúa el clan de castas. El FMI no tiene la culpa de esto. Y es muy difícil que la clase política en su conjunto o subconjunto asuma sus responsabilidades. Los de Idea tendrían que haber tenido una buena idea y suspender este coloquio… como ya hicieron con el salon del automovil 2019! Gracias Tomás por vs. artículos de reflexión! Igual hay esperanzas!!! Saludos!!!

  • 2. Daniel  |  19 octubre 2018 en 21:14

    Muy bueno Tomás

  • 3. sergio rossi  |  19 octubre 2018 en 21:59

    En you tube están los monólogos de Tato. Son tan actuales, como las radiografías escritas del país que hacía B. Mitre o Sarmiento. Ya conocemos de memoria el mecanismo hace años, no es un tema de ignorancia. Y hace años que dejé de culpar de nuestros males al FMI, a las corporaciones, al comunismo y, últimamente, dejé de culpar hasta a los políticos…

  • 4. roberto nadaud  |  19 octubre 2018 en 22:48

    ‘cambio cultural’ . la cultura de la sonrisa : dejar el rostro melancolía
    y andar por las calles con una perpetua expresión angelical,

  • 5. roberto nadaud  |  19 octubre 2018 en 22:50

    sonreír con una mezcla de Mormón jurado de TV.
    ojos vacunos rumbo al matadero.

  • 6. santiago  |  20 octubre 2018 en 16:11

    “Conferenciantes del campo intelectual están invitados a reuniones empresarias y hablan del necesario “cambio cultural”…de los otros argentinos. Ellos se presentan ya cambiados. Es lo que se llama “el beneficio del locutor”, en este caso es el gozado por diagnosticar un mal del que aparentemente se carece al nombrarlo.”…

    …”Esta cultura de la timba que bien conocemos y mucho mejor aún magníficos exponentes dedicados al mundo de los negocios, puede ser lucrativa en el mundo de los mercados financieros, en especial cuando se viene de una tradición en la que impunemente se liquidan entidades financieras, se vacían empresas, se decreta cesación de pagos de la noche a la mañana, se cambia de razón comercial para no pagar deudas, en donde el pagadiós es moneda corriente, en este escenario, una vez que los mandarines de esta “cultura” tienen la responsabilidad de conducir la economía de un país, no hubiera sido una mala decisión que la “cambiaran”.”

    Es muy buena la descripción de “la viga en el ojo propio”( Lucas 6, 42) que hace Abraham de estos muchachos nominalistas cuyo problema cultural no es un problema para ellos, pues no lo ven.

    Se llama hipocresía el problema cultural, es muy difícil de ver. Por eso creo que usted Abraham se deja llevar por el entusiasmo de la escritura en el juego de palabras cuando al final les dice que: “no hubiera sido una mala decisión que la “cambiaran””. No es ingenuo usted, me parece que usted nunca creyó que la fueran a cambiar. Creo que sabe mejor que yo que esta gente a ese cambio jamás lo pueden contemplar. Pues ellos: son víctimas de las coimas que pagaron…(?), como son víctimas de vaivenes económicos internacionales…(?) tienen todos la plata afuera, en dólares, nunca se dan cuenta…(?) Y es que ellos se creen con el derecho, se creen que son más vivos, más inteligentes, que no son “negros”. Pero no se dan cuanta que los Camaño de la sociedad ya les están sacando la ficha, no los llaman más rubios ( rubios=supuestamente “mejores”): ahora son “prolijitos”.

    No soy peronista y Camaño dio un discurso de muy mal gusto -aunque sincero y no hipócrita- y Fontevecchia hizo eco de ello. Pero parece que Fontevecchia no entendió el concepto de “prolijitos” que usa camaño(o sí entendió y tiene el mismo problema de hipocresía que arriba describí).
    Camaño, al igual que su marido (la famosa frase “tenemos que dejar de robar por dos años…”), hace gala de una honestidad brutal: cuando dice “prolijitos” no les dice rubios como Fontevecchia interpreta, camaño les está diciendo llanamente “prolijitos para robar”, a diferencia de ellos, que no son prolijos para robar. Pero Camaño les está diciendo ladrones así, sin más, en la cara.

    Por otro lado el análisis de la nota de Fontevecchia, aunque muchas veces son buenos, esta vez deja que desear. Más allá del desguace y corrupción kirchnerista, hay que reconocer que los des-prolijos supieron entender mejor las prioridades que los prolijitos. De que sirve tener autopistas o cualquier clase de infraestructura o recurso natural, si la gente no puede disponer de plata para desarrollar lo que necesita o quiere? quien va a andar en la autopista si a su negocio no le cierran los números para pagar el combustible. Los prolijitos sí saben porque hacen la autopista y saben quien va a andar en la autopista, y la mayoría de los argentinos que no va a subir a una autopista mas que para cruzarla a pie ya empiezan a sospechar que los prolijitos sí sabían para que y quien la construían, que no son inocentes de las decisiones que tomaron.
    Un saludo, muy buena la nota.

  • 7. Edson  |  20 octubre 2018 en 16:18

    Pero es el ovo y la gallina. Antes de este presente financiero hay un problema cultural. ¿O no sabíamos quiénes eran Macri & cía? Maurucio, Sturzenegger, Bullrich, Carrio, ¿podían presentarse como lo nuevo de la política?
    Con frecuencia se enumeran las erróneas políticas de estos tres años, pero en mi opinión el problema de origen es que no tienen idea de qué cosa es un Estado, no saben qué hacer con él, les molesta, los estorba. Solo se tienen como válidas las demandas del sector empresarial y financiero del que ellos provienen. Para el resto solo hay dádivas, pálidas y, eventualmente, palos.
    Habría que rediscutir qué es el Estado y cuál es su función, pero creo que es evidente que su ausencia o permeabilidad a determinadas corporaciones deja desarmados a los ciudadanos de a pie, que somos la mayoría. Se me podrá objetar que Carrió, Frigerio, Monzó, et altri sí comprenden qué cosa es el Estado, pero no son ellos quienes toman las decisiones económicas y financieras. Son el ala política, flaquísima (no es chiste), de este engendro.
    Resumiendo: que un empresario no sepa qué es un Estado vaya y pase, pero que la ciudadanía opte por poner en manos de aquellos la seguridad, la educación, la salud, las jubilaciones, las finanzas, etc, solo porque han sido exitosos administrando sus empresas y aquello de que “los ricos no necesitan robar” es tragarse un buzón. Y eso sí es preocupante, eso es un problema cultural.

  • 8. marlaw  |  20 octubre 2018 en 19:38

    La gente que votó a Macri sabía muy bien lo que hacía. No había ningún problema cultural. Se voto contra las listas negras, en la Universidades, en los medios de comunicación, en la cinematografía, se voto contra la persecución del que pensaba distinto al pensamiento hegemónico del gobierno anterior, y desde luego también se voto contra el descarado latrocinio llevado a cabo desde la función pública. Se voto contra los que pensaban que el Estado era un coto de caza, que se podía poblar de ñoquis. Se voto a favor de la cultura del trabajo, y en contra de la cultura de la corrupción en todos los órdenes. Se voto por la vigencia de la Ley y el Estado de Derecho.
    En cuanto al cambio cultural al que hace referencia Tomás A. en esta nota, intuyo que lo que estuvo implícito fue el desterrar para siempre el conocido slogan: “Roban pero Hacen”

  • 9. Edson  |  21 octubre 2018 en 2:33

    Sr Marlaw, me parece que no comprendió los argumentos ni de la bitácora ni de mi posteo (entiendo que me está respondiendo a mí).
    ¿En algún momento alguien defendió el anterior orden de cosas, es decir, al gobierno precedente? Su anterior lista tiene los consabidos latrocinios, ñoquis, listas negras, pero le faltan los dos PBI, las bóvedas, los planes y así podríamos seguir hasta el cansancio.
    Pero suponiendo que lo que ud sostiene fuera así, ¿era correcto cambiar a Alí Babá por Al Capone? ¿Ahora que los números de Capone están en rojo por donde se los mire, nos endeudó, fugó, blanqueó para seguir fugando, y en cualquier momento su burbuja de bonos nos deja quién sabe cómo, nos preguntamos quién era Capone, y si nos mintió con sus promesas? ¿Es un problema de Capone y sus finanzas? ¿No habremos sido nosotros los que actuamos imprudentemente al permitirle instalarse en el sillón de Bernardino? ¿No habrá sido a causa de nuestra incultura política, republicana, democrática, el advenimiento de nuestro actual estado financiero?
    Pero basta de Las mil y una noches y El Gran Gatsby, veamos sus argumentos: “se voto a favor de la cultura del trabajo, y en contra de la cultura de la corrupción en todos los órdenes”. ¿No sabíamos quién era Macri? ¿ud nunca oyó hablar dela Patria Financiera? (no lo creo), ¿no sabíamos cómo amasó su fortuna el clan Macri?
    ¿Sabe ud por qué la causa Odebrecht no avanzó ni avanzará mientras Macri esté donde está?¿no sabe ud qué es IECSA ni cómo procedió y procede en el adjudicamiento de las obras públicas?
    Siguiente cita: “se votó por la vigencia de la Ley y el Estado de Derecho”. ¿Escuchó hablar alguna vez de Ciro James y del Fino Placios? ¿no sabíamos que nuestro susodicho primer mandatario tenía su propio sistema de inteligencia, y que espiaba hasta a su mismo gabinete? Y no sigamos remontándonos en el tiempo porque encontraremos autosecuestros, blanqueos, Correos Argentinos y demás chanchullos. Ya ni tengo ganas de recordar quiénes son ni de dónde vienen los Bullrich, Sturzenegger y sus actuaciones en anteriores gestiones. Basta, caso cerrado.
    Nuestra cultura, y nuestra memoria (elemento primordialísimo de la cultura) está en problemas, y eso es grave.

  • 10. Edson  |  21 octubre 2018 en 5:35

    Errata: Patria Contratista.

  • 11. marlaw  |  21 octubre 2018 en 14:02

    Yo no sé si algún memorioso, podrá recordar ahóra, la vez que NK. justo cuando la economía comenzaba a repuntar, gracias al viento de cola, y el yuyo verde, a poco de sacarse de encima al Ministro Lavagna, este se mandó con un abultado “presente” que oscilaba entre los cuatro y cinco millones de pesos de esa época, cuando todavía el Dolar se cotizaba por debajo de los $4,00.-; presente destinado a la diocesis de Luján-Mercedes.

    En ese momento la entrega de esa grossa suma de dinero a la Iglesia, hizo bastante ruido, dado que por mas fé cristinana que cada uno profese, en un orden de prioridades, sobre todo en la Provincia de Buenos Aires, en la que en sus hospitales, los turnos que se daban a los pacientes, superaban con creces los 15 días, razón por la cual, muchos de ellos recurrian a los nosomios de la Ciudad de Buenos Aires, parecía realmente una medida totalmente fuera de lugar.
    Partamos de la base que el Presidente Kirchner en esa oportunidad, no había hecho una liberalidad, con el dinero de su bolsillo, sino con el todos los argentinos.

    Este hecho en el se que pone de manifiesto el dicho popular: “amor con amor” se paga, lo traigo a colación, porque el Obispo de la diocesis Luján-Mercedes, acaba de convocar a un “coloquio” que por la calidad de sus asistentes, el convocado por IDEA que cita T.A. a lado de este, ha quedado hecho un poroto.

    Los que contamos con mas de setenta años de edad, ya hemos visto el color púrpura de los altos dignatarios de la Iglesia, junto al verde oliva de lo mandos militares, en suficientes y sobrados actos públicos celebrados, por los gobiernos militares de turno en este país.
    Lo que nos faltaba ver, es que la Iglesia también intervenga abierta y descaradamente, en la política doméstica de nuestro país.

  • 12. marlaw  |  21 octubre 2018 en 14:09

    ¡Todo tiene que ver con todo!!! decía Crist.

  • 13. roberto nadaud  |  22 octubre 2018 en 11:18

    a todo Tomás le llega su Marlaw

  • 14. Luis maria  |  26 octubre 2018 en 14:52

    Es claro Tomás Abraham y desgraciadamente su análisis es correcto.

    El problema financiero no es nuevo como no es nuevo la orgía que programa y que consagra la transferencia de recursos imperativa de un sector económico a otro.

    Adolfo Canitrot, hace mucho, adelantó la secuencia cíclica de estas crisis cada 10 años y no se equivocó.

    Nuestra sociedad, está dominada por un discurso hegemónico cuyos principios contrarían a la misma ciencia económica. Ofrecen una solución fundada en la economía de la escuela austríaca que no sigue nadie y que casi lleva al suicidio a Margaret Thacher.
    Al supuesto mensaje políticamente correcto y, a la serie de principios que el mundo ha decidido ignorar para crecer, se le suman personajes que ensayan discursos filosóficos que privilegian la apertura que no exhibe, Japón, Estados Unidos, Australia, la Comunidad Europea ni la Nórdica como motor de sus respectivas economías. En la actualidad, personajes mediáticos, se permiten por ejemplo insultar también mediáticamente a Lord Keynes en una muestra más de que el poder hegemónico que lo denosta, necesita codificar su mensaje a-científico en términos que permitan una decodificación rápida de él por quienes no son economistas .

    La metodología de la economía doméstica es eso, economía doméstica. Cualquier libro de economía trata la economía política con otra sintonía porque es claro que un país necesita de gastos geopolíticos que ninguna economía doméstica preocupada por la clausura del cajón egreso admite, o sea, para esta orientación que elogia la austeridad, los presupuestos prospectivos no existen, la gente necesitada y desempleada son muñecos de goma que pueden sufrir, aguantar, mientras funcionarios liberales que pretenden desguazar el estado, cobran y hacen pingües ganancias que engrosan sus arcas desde el presupuesto estatal.

    Sería conveniente, que nuestra corporación política, sancionara una Ley en la cual todo funcionario cuya pretensión filosófica sea disminuir las funciones estatales aún sin llegar al nihilismo de negar el poder, no pueda cobrar, salario, emolumento, viáticos de ese estado que sugiere desguazar. Si quiere trabajar que lo hago desde una fundación que subsista sin aporte estatal.

    Es necesario abandonar este corset fundado en la economía contractiva carentes de políticas dinámicas eso exige un cambio de 180 º grados que claro está que no darán.

    Parafraseando a Asis el segundo Gobierno Radical exhibía la campera miserable de la austeridad y el tercero es más conceptual muestra la extraña austeridad del endeudamiento externo sin exhibir una base económica compleja, lo que lleva al FMI exigir mayor contracción en aras de los intereses de los acreedores externos. Un torniquete que no se observa para el festival de lebacs y otras preciosuras.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Subscribe to the comments via RSS Feed


Archivos

Categorías

Comentarios recientes

Daniel Lesnaberes en Bitácora 132
Aldo en Bitácora 131
roberto nadaud en Bitácora 131
Santos Krikorian en Bitácora 131
sergio rossi en ZIZEK

Calendario

octubre 2018
L M X J V S D
« Sep   Nov »
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
293031  

A %d blogueros les gusta esto: