Inmigrantes (1)

12 junio 2018 at 15:20 11 comentarios

Nuestro país ha sido objeto de una experiencia biopolítica con pocos antecedentes en la historia de la modernidad. “¿Experiencia biopolítica?” No se es objeto de una experiencia si al mismo tiempo la misma es inmanente a su decurso. Por eso también podemos hablar de haber sido “sujeto de una experiencia”. Respecto de la Argentina, la experiencia biopolítica se  confunde con su historia.

Es probable que todos los estados nación se hayan constituido sobre la base de un diseño consciente de una política poblacional. Lo habrán realizado de diferentes modos. A veces con tiempo para planificarlo, otras corriendo detrás de los acontecimientos. Hasta en la planificación de una ciudad cono Brasilia o en la construcción en las  nuevas y despobladas ciudades chinas, la programación detallada se desvía en la realidad y produce fenómenos imprevistos e indeseados.

Tanto en un caso como en otro, ya sea en una urbanización acelerada como en la creación de nuevas ciudades, Foucault cuando desplaza su centro de interés de una analítica de los cuerpos a una biopolitica de las poblaciones, se propone mostrar que la población no es un mero agrupamiento de individuos sino un efecto político en las que el azar y la necesidad se confunden.

Foucault no habla de sociedad, ni de comunidad, ni de pueblo, ni de clases, sino de un colectivo al que le da el nombre de población.

Cuando en sus estudios sobre el cristianismo muestra cómo un líder religioso es un pastor de almas y cuida de cada uno de sus fieles, cuando conduce a los seres descarriados al corral para así salvarlos del peligro de la perdición, ejecuta un programa biopolítico.

Con la particularidad de que, en este caso,  la verdadera vida es la de las almas.

Foucault a pesar de no desarrollar el plan de sus anuncios editoriales e incursionar en otros temas ajenos al de la biopolítica, en realidad, a pesar del aparente desvío, no dejó de contornear el estudio de la población como objeto teórico-político de la modernidad.

Lo hizo al dedicar sus cursos y textos al cristianismo, también lo anticipa en el momento en que presenta el pensamiento de los economistas liberales de Alemania, cuando estudia el nacimiento de una disciplina como la economía política en los análisis de fisiócratas y mercantilistas, en suma, Foucault piensa de un modo indirecto en la biopolítica desde el momento en que decide desplazar su ángulo de mira del poder al gobernar, de la disciplina a la conducción, de las energías de las fuerzas productivas a las conductas de los individuos.

Cuando destaca fenómenos como el de las hambrunas, el de la importancia de orientar los precios de los alimentos básicos y de las materias primas para incrementar la oferta de productos o mejorar el poder adquisitivo de los salarios, a partir de este tipo de acontecimientos, quienes detentan el poder están frente a un nuevo sujeto político globalizado: el de la población.

Aquellos lectores de Foucault que a partir del anuncio del filósofo que dedicaría futuros estudios a la biopolítica, adaptaron y moldearon la política de la vida de las poblaciones al esquema disciplinario de cuerpos en cautiverio, o semicautiverio, como en prisiones, cuarteles, escuelas, asilos, bajo la mirada de un ojo vigilante, ignoran el esfuerzo de Foucault por introducir el factor del azar, de la contingencia, del accidente, de la imprevisibilidad y la incertidumbre, en lo que llama la política de la verdad o el de los dispositivos de saber y poder respecto del fenómeno poblacional.

Por eso los análisis de este tipo de lectores y críticos se caracterizan por la misma monotonía descriptiva de un poder homogéneo, maquiavélico, con un solo y único interés dominante: someter, subordinar, ordenar, engañar, en una palabra: disciplinar!

A pesar de que Foucault insistió en el aspecto productivo del poder para deslindarlo de su connotación meramente represiva, de haber resaltado su vertiente positiva, se sigue pensando el poder como nefasto, secreto, total, manipulador, y agente de mecanismos conspirativos.

Productivo y positivo no quiere significar benevolente, no es la entidad divina de una monarquía absoluta, ni la mano generosa de un estado benefactor, ni el brillo de un tirano patrón, el poder no es una entidad bella ni buena, pero ejerce la misma fascinación aún para quienes lo convierten en una maquinaria diabólica.

Para este tipo de análisis demonizador, entre poder y resistencia no habría nada, ninguna mediación que alterara un binarismo moralizador.

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La disertación en Timisoara, Rumania. DEMOCRACIA

11 comentarios

  • 1. rodolfo lópez  |  13 junio 2018 en 15:27

    Espero que sea la primera de una larga serie de “Inmigrantes”, que echen luz sobre el curioso origen de la “población” argentina.
    Poco es lo que alcanzo a entender de la sabiduría del Profesor, pero en este texto su explicación de la naturaleza del “poder”, en relación al “sujeto político” “población”, interpretando a Foucault, me llama la atención. “Poder” que no es necesariamente satánico, “maquiavélico”, represor, engañoso, cuyo único interés dominante es someter y nos mantiene “cautivos”. Sino que que tiene aspectos positivos y productivos, y está sujeto a “contingencias” variadas..
    Intelectuales como Abraham son de los pocos que se “interponen” todavía entre la imperfecta realidad que acontece “azarosamente” todos los días en nuestro país y la guerra civil que la acecha. La violencia está latente. Y no como resistencia natural del oprimido al poder opresor, sino como creación política artificial, que “demoniza” esa realidad para satisfacer unos cuantos intereses mezquinos. Al parecer muchos usan en vano el nombre de Foucault.

    PD, bajó de cartel “El enemigo del pueblo” en el Regio, teatro municipal que pagamos todos, la puesta fue un llamado lamentable -del director y actores- a la violencia. Y se vio por TV a uno de ellos, R. Rizzo, pidiéndola como un energúmeno -aunque sin nombrarla-

  • 2. Marcelo Grynberg  |  13 junio 2018 en 19:57

    Ademas de poblaciones, tambien hay corporaciones con organizaciones, medios y recursos tecnicos que sobrepasan desmedidamente a los de los estados-nacion. No creo que las ‘corpo’ dejen nada librado al azar … En el peor de las casos correran riesgos muy calculados.

  • 3. Sergio Rossi  |  15 junio 2018 en 9:25

    Marcelo, si, pero hay corporaciones igualmente fuertes y con intereses contrapuestos, hay azar, y el futuro es poco predecible, por mas minería de datos que hagas :). Roma cayo, España, Inglaterra, Francia, los grandes poderes terminan sucumbiendo y mutando. A menos que existan esas sociedades templarias, o masónicas ocultas de las que hablaba Eco, no creo en esa extrema organización del poder. El hombre es esencialmente un ser emocional, y la emoción genera caos, no orden. Tanto para el bien como para el mal. Abz.

  • 4. Marcelo Grynberg  |  15 junio 2018 en 21:17

    Es cierto, la emocion predomina sobre la reflexion con lo que no terminamos de comprendernos a nosotros mismos. Que opinaran los antropologos ?
    Saludos.

  • 5. marlaw  |  16 junio 2018 en 1:48

    Marcelo hablar de emoción es una manera delicada, de afirmar que todavía prevalece en nosotros algún rastro de animalidad.
    Ayer leía una estadistica, según la la cual, el 44% de la personas son concebidas, a raiz de un rapto de emoción.(Para ser sincero, la nota no lo expresaba exactamente de este modo, pero en el fondo, se puede sintetizar de la forma en que me expreso.Además infiero que resulta preferible hablar de emoción en lugar de utilizar la palabra: accidente. Además estoy comenzando a creer, que cuando durante el Iluminismo, se decretó la muerte de Dios, para de este modo tratar de liberar a la humanidad, de la pesada carga de sobrellevar antiguos mitos y tabues, esos pensadores, estuvieron lejos de imaginar, que con el paso del tiempo, y mas temprano que tarde,estos serián reemplazados, por otros nuevos, pero de factura mas rústica. Saludos

  • 6. Marcelo Grynberg  |  16 junio 2018 en 10:50

    Que tal Marlaw, gracias por sus comentarios. Creo que era Ernst Cassirer, en su “Filosofia de las formas simbolicas”, quien comentaba que el hombre se ha mimetizado con las conductas de numerosos animales con los que ha convivido durante su evolucion. Ahora no encuentro el parrafo del libro (son tres volumenes), pero en su reemplazo copio uno muy sugestivo de Elias Canetti (tomado de su ensayo “Poder y masas”)

    “En sus orígenes, la risa contenía seguramente la alegría por un botín o un alimento que a uno le parecía asegurado. Un hombre que cae evoca un animal en pos del que se va y al que uno mismo ha abatido.Toda caída que da risa evoca la desvalidez del caído; si se quisiera se le podría tratar como presa. Uno no reiría si fuese más allá en la serie de fenómenos descritos y se lo incorporara realmente. Uno ríe en lugar de comer.”

    “Tan sólo el hombre aprendió a reemplazar el proceso entero de la incorporación por un acto simbólico. Los movimientos que parten del diafragma y son característicos de la risa, al parecer reemplazan, resumiéndolos, una serie de movimientos peristálticos del vientre.”

    Respecto al “destino torcido” del Iluminismo al que Ud. alude, de todo ello se habla ampliamente en la primera parte de “Dialectica de la Ilustracion” (como siempre digo, un libro fascinante). En fin, la antigua inscripcion del templo griego de Delfos, “gnosis auton” (conocete a ti mismo), sigue vigente.

  • 7. Marcelo Grynberg  |  16 junio 2018 en 12:05

    Otro ejemplo de mimesis animal del que recien me acorde, es el concepto de “linea de fuga”. De vez en cuando Tomas ha mencionado esta idea de en su blog, pero ante mi pedido de mejores explicaciones, lo unico que he logrado es un reto y la indicacion de dirigirme a los ilegibles texto de Deleuze …

  • 8. carlos  |  16 junio 2018 en 21:54

    Marcelo

    “–¿En qué momento se produce el “pasaje” del Deleuze estructural al rizomático?

    TA: –El pasaje se da en El antiedipo. Pero no por eso hay dos Deleuze. La lógica del sentido, perteneciente al Deleuze estructural, es uno de sus textos más brillantes, y en nada se contradice con el pensamientorizomático. Deleuze usa la figura de las series, la del rizoma o la del diagrama, para expresar sus conceptos, pero no son excluyentes.

    –¿A qué se refiere cuando dice que el pensamiento de Deleuze cobija algunas dosis de romanticismo?

    TA:–El romanticismo no es una escuela literaria sino una posición en la vida en la que prima la intensidad sobre el orden y la claridad. Ponderar la libertad, la creación, el espacio de invención, la experimentación, el deseo, son parte de esa atmósfera, si concebimos a lo romántico como una virtualidad permanente.

    –Además de El antiedipo, ¿en qué otros libros del filósofo hay dosis de mística y qué función cumplen en el pensamiento deleuzeano?

    TA: –En Deleuze, la mística es una mística trunca, la del tartamudo, la del rengo, la gloria es una gloria inacabada. El concepto místico de Deleuze es de línea de fuga, la salida. Es el emblema de los animales atrapados, es decir de los no domesticados.”

    Fuente: “Ojalá Deleuze esté más de moda, para incitar su lectura” Página 12

  • 9. marlaw  |  17 junio 2018 en 2:17

    Que tal Marcelo. En principio le diría, que con respecto a usted, el que se encuentra en deuda, y el agradecido soy yo, por todo lo que usted aporta a este Foro.Le cuento qué, cuando yo todavía era un recién ingresado a este Foro, y por mucho tiempo mas, a mí también me inquietó la frase: “Linea de fuga” Además no sabía a donde, recurrir para des-asnarme. Yo creo, que fue re-leyendo últimamente a Clifford Geertz, que una madrugada, arribé a la conclusión, que “línea de fuga” se puede interpretar sencillamente como: la salida, de una situación, o de un problema. Para mis adentros me quedé con esta modesta conclusión, que ahora comparto con usted y con los restantes asistentes a este Foro. Además eso del “Destino Torcido” me recuerda al título de un libro de Isaiah Berlin: Saludos Cordiales.

  • 10. carlos  |  17 junio 2018 en 8:54

    Buen día Marlaw, creo que el concepto de “salida” asociado al de “línea de fuga” es una interpretación totalmente novedosa, nunca antes mencionada anteriormente. ¿ Nos podría decir cómo llegó a esa brillante conclusión?

  • 11. Marcelo Grynberg  |  17 junio 2018 en 10:36

    Marlaw, Carlos,

    No tengo argumentos, pero tal vez la idea de linea fuga pueda ser interpretada como una respuesta a una situacion (o un problema, como dice Marlaw) desesperante. Un ejemplo de ello se le escapo al ex ministro de economia y finanzas, Hernan Lorenzino, con su ramplon “me quiero ir” ante las preguntas de una periodista … 🙂


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