LA ENSEÑANZA DE LA FILOSOFÍA 136

13 septiembre 2015 at 9:06 17 comentarios

Sartre se distinguió por su lucha anticolonialista. Su prédica que justificaba la violencia tal como lo sostenía en su texto sobre Franz Fanon, así como la solidaridad que mostró con los movimientos de liberación nacional, en especial durante la guerra de Argelia, tuvieron su compensación negativa, sus aspectos más criticados, en la posición que adoptó en la llamada guerra fría.

Sartre no hizo más que lo que hacen los intelectuales cuando se disponen a asumir lo que Weber llamaba la ética de la responsabilidad, es decir, colocarse en el lugar de los gobernantes, y asumir el costo de las decisiones.

Una pátina de realismo para otorgarle consistencia a las posiciones políticas de los ciudadanos carentes de poder. Si un intelectual no hace más que expresar sus convicciones, sus principios éticos, y habla en nombre de todo el espectro de lo que debería ser aunque no lo sea en la realidad, no sólo es un idealista sino un irresponsable. En nombre de la utopía aparenta comprometerse cuando en realidad busca el aplauso de las bellas almas y se complace en la gratuidad de sus afirmaciones.

Es decir, sin pagar costo alguno, obtiene todos los beneficios de la conciencia protegida.

Sartre para no caer en la trampa de ser el portavoz de sí mismo aislado en la pureza moral, decidió tomar partido. Concluyó que la guerra fría no dejaba de ser una guerra y que no existía la posibilidad de una tercera posición ni de absternerse en la lucha mundial entre el capitalismo imperialista y el socialismo.

Por eso nada dijo de las proclamas de los disidentes de la URSS que durante años  denunciaron los juicios fraguados, las deportaciones y los asesinatos de los opositores al régimen stalinista; justificó en el año 1956 la invasión de los tanques soviéticos a Hungría, y a pesar de las permanentes tensiones que tuvo como compañero de ruta del partido comunista francés, no dejó de ser su aliado.

La controversia con Albert Camus que había escrito “El hombre rebelde”, a quien acusó de moralismo y santidad a bajo costo, su guerra verbal sin cuartel contra Raymond Aron que adoptó una postura especular respecto de Sartre ya que daba la imagen invertida de quien ante la guerra en juego, apoyaba la pax americana y los valores de Occidente,  han sido una muestra de la batalla ideológica en el campo intelectual de la posguerra.

Merleau Ponty también interviene en los debates de la posguerra con su libro “Humanismo y terror” a propósito de los juicios de Moscú que condenó entre otros a Bukharin, ejecutado en 1938.

Este Sartre combatiente del socialismo y aliado de la URSS, cambia de posición a mediados de la década del setenta luego de la publicación de “El archipiélago del Gulag”, y la seguidilla de acontecimientos que se desencadenarán en Camboya, Polonia, hasta el fin del maoísmo y el desmembramiento de la URSS del que no fue testigo.

La presencia de Sartre en las discusiones de la posguerra junto a Camus, Aron y Merleau Ponty, son el marco – `l`arrière scène´ , como dicen los franceses – de las que tendrán medio siglo después Alain Badiou, J.C. Milner, B.H. Lévy y Benny Lévy; sin embargo, lo curioso es que este marco histórico que puede servir para comparar situaciones y establecer diferencias, se cruza con el nombre de Sartre, de quien todos se disponen a hablar nuevamente.

Acabo de ver una entrevista por you tube que le hace Claude Lanzman a  Sartre en los años de la guerra de Vietnam y la constitución del tribunal Russell. Lanzman lo interroga sobre  la compatibilidad entre sus tareas relativas a las denuncias sobre violación de derechos humanos y crímenes de guerra de parte de las fuerzas norteamericanas y sus aliados en el sudeste asiático, y su trabajo de escritor dedicado a su monumental obra sobre Flaubert.

Insiste, además, en que el círculo de amigos del escritor, le pide abandonar sus compromisos políticos para terminar lo que consideran su obra maestra.

Sartre responde que no entienden lo que es un intelectual. Su libro sobre Flaubert tiene sentido, si al mismo tiempo está comprometido con causas como la de denunciar lo que acontece en Vietnam

Señalemos que pocos años después, en momentos en que Benny Lévy es casi su único interlocutor, le pide a Sartre abandonar el Flaubert para participar de pleno en la lucha revolucionaria del grupo Izquierda Proletaria.

Sartre deberá dar explicaciones para este pedido contrario al anterior.

Lanzman lo interpela sobre la eficacia de la acción de un tribunal de notables de la cultura, que no tiene la potestad de cambiar el curso de los acontecimientos, sin peso político, sin tener la posibilidad de obtener compromisos vinculantes y acuerdos duraderos, y que no parece ser otra cosa que la exhibición de dos premios Nóbel – Russell y Sartre – en poses de autocomplacencia.

Le recuerda además que rechazó el premio Nóbel por su actitud contraria a distingos e investiduras oficiales, y que ahora parecería que usaba esas mismas prerrogativas por causas nobles que también invocan cuestiones de prestigio.

Pero, si queremos volver a Sartre, y recomponer una vida y un pensamiento que tuvo las abolladuras de toda persona que haya vivido en este planeta, las que puede llegar a tener  un ser humano una vez que sale a la calle y no se refugia en una ilusoria madriguera, si dejamos por un momento el dedito acusador y el martillo de rematador que busca coherencias, surcos continuos y lealtades absolutas, sugiero escuchar las siguientes  palabras.

Sartre dice que rechazó el premio Nóbel porque esos premios separan, y él no quiere estar separado del resto de la gente. Y que cuando dice que es uno más en la muchedumbre, o que es un hombre cualquiera, es porque cree que nos definimos como hombres en el amor, en la muerte, en relación a la familia, en los afectos, en las ideas, y en eso nos juntamos, son esas las situaciones las que vivimos con intensidad, y Sartre no quería ser integrado en separadores de los que forman parte distinciones que enaltecen de un modo artificioso y falso el trabajo intelectual.

Y respecto del Tribunal, considera que justamente su utilidad es que está formado por hombres como Russell y él, es decir, con intelectuales.

Subraya la palabra, porque de acuerdo a su punto de vista, un intelectual no tiene poder. Y esa inutilidad es fundamental cuando hablamos en términos de derecho y de justicia.

Sartre dice que la justicia se basa en la fuerza. Si hubo un juicio de Nüremberg como el llevado a cabo en la posguerra, es porque hubo un vencedor, los aliados. En caso de victoria nazi, en el banquillo de los acusados habrían estado el general Eisenhower y sir Winston Churchill.

Sólo ciudadanos sin fuerza, sin poder, pueden hacer valer la fuerza del derecho en lugar del derecho que impone la fuerza.

No a la diferencia, sí al derecho, no al poder. Y sí a la contradicción. Porque Sartre sostiene que el intelectual no sale de la contradicción, la debe vivir, no tiene alternativa, una contradicción como la que vive entre su obra y su compromiso con sus semejantes, la contradicción entre su impoder y su deseo de justicia.

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17 comentarios

  • 1. marlaw  |  13 septiembre 2015 en 11:38

    Creo que sí bien el Tribunal Russell careció de peso político, tuvo un gran peso moral, principalmente por hecho de que la figura de Bertrand Russell no podía ser acusada de comunista.Todos conocemos de la utilización de motes, tales como Nazi, filo nazi,comunista filo comunista, psicobolche, etc para descalificar “a priori” a los autores de opiniones molestas. Este Tribunal con sede en Estocolmo, y luego en Copenhague fue el encargado de denunciar entre otras cosas, la utilización de “las bombas de bola” por los Estados Unidos, durante la Guerra de Vietnam, en los diarios bombardeos de su aviación a la Ciudad de Hanoi, capital de Vietnam del Norte. Estas bombas que portaban los bombarderos B-52 que salían de la isla de Guam, en el Océano Pacífico, en sus diarias incursiones a la ciudad de Hanoi para masacrar a la población civil, consistían en una gran bomba, que a su vez contenía esas bombas de bola que se esparcían a una gran distancia, era un arma dirigida hacia blancos civiles como hospitales, escuelas, etc destinada a diezmar la población civil de esa ciudad.

  • 2. magu  |  13 septiembre 2015 en 11:52

    No sé dónde enviar esto: pero FELIZ SHANA TOVÁ, (creo, hoy) para mis amigos judíos.

  • 3. magu  |  13 septiembre 2015 en 18:17

    DON ABRAHAM:
    Sobre los que rechazan el PREMIO NOBEL, sobre EL NOBEL que se rechaza dar a ciertos genios por cuestiones políticas, y quienes lo reciben con resquemores, (LA MADRE TERESA DE CALCUTA lo recibió pero pidió que se donara la comida en homenaje a ella para sus enfermitos del leprosario). Hay varias CUESTIONES DISCUTIDAS (como dice MERTON en el título de uno de sus libros). A BORGES no se le dio porque objetaron (se rumorea) que no criticó a la última dictadura militar (de acá). PASTERNAK lo rechazó porque (y MERTON escribe un artículo o ensayo sobre eso) porque el gobierno soviético lo tomaría como UN PREMIO IMPERIALISTA, y SARTRE, dice usted, porque es un premio que desune.
    Sobre su postura de JUSTIFICAR LA VIOLENCIA FÍSICA, en pro del anticolonialismo de ARGELIA o a favor de LA INDEPENDENCIA O DE LA LIBERACIÓN. ES DISTINTO a INCITARLA. Supongo que hay UNA DIFERENCIA ENTRE AMBAS ACCIONES o VERBALIZACIONES, me parece que es así. Una es comprender, y otra es arengar desde una marcha para que se anoten voluntarios a una guerra.
    Me pregunto si esa cara de amargura (esto es subjetivo) que él acentuó en sus últimos años, no habrá tenido algo que ver con SU CONOCIMIENTO SOBRE DESBORDES (torturas, prisiones, censuras, fusilamientos, etc) DEL COMUNISMO EN RUSIA Y GUARDAR SILENCIO, O NO DENUNCIAR, porque estaba a favor de SU IDEOLOGÍA (esto es lo que estoy comprendiendo). No sé si ahora él podría decir: esto del comunismo es bueno, pero admito que estoy en contra de estas aberraciones. Creo que eso es lo malo de abrazar una ideología, compromiso si, pero ¡no sería como una especie de obediencia debida también ¿…..Mientras sigo tratando de comprender a MERTON (porque él escribe para muchachos seminaristas que se convertirán en monjes, en GETSEMANÍ, no habla para los laicos), él dice que el enemigo de nuestro espíritu es abrazar la idea de la felicidad absoluta y personal, va en contra de nuestra libertad interior, porque nos haría actuar en forma egoísta, en desmedro del mundo, de los demás. Que NUESTRO SUFRIMIENTO CONSAGRADO A DIOS es lo que NOS DA FUERZA Y SENTIDO A NUESTRAS ACCIONES, LAS REDIME. Pero que el espíritu (o la vida espiritual) cosecha lo que el cuerpo siembra, por eso no sirve ser un espíritu triste, enojado, resentido, al igual que SARTRE dice que debemos ser dueños de todas nuestras decisiones y acciones, y que debemos ser responsables de esas consecuencias, solo que para él hay una vuelta más. (sonamos) QUE SEAN ACORDES CON EL DESEO DE LA MADRE IGLESIA (es decir, todo el infinito verticalismo de superiores), cosa a veces imposible, Y PARA SARTRE, no sé, no entiendo, en cierta forma ¿ se calló, se subordinó, hizo oídos sordos a lo que vio que pasaba en la época de STALIN ¿, no entiendo todavía que le critican. /////¡Y ahora, los nuevos en sus reuniones qué están diciendo sobre las invasiones en SIRIA y en IRAK de estos terroristas ¿ *hay qué intervenir bélicamente, o solamente seguir recibiendo refugiados hasta que se vacíen esos países por el miedo?.

  • 4. Marcelo Grynberg  |  13 septiembre 2015 en 23:31

    Sobre el NO al poder (al final de su nota), en “Los hundidos y los salvados” Primo Levi nos recuerda que: “… tambien nosotros nos cegamos con el poder y con el prestigio hasta olvidar nuestra fragilidad esencial: con el poder pactamos todos, de buena o mala gana ….” Aunque supongo que se referia a situaciones extremas donde no hay opciones.

  • 5. marlaw  |  14 septiembre 2015 en 11:43

    “Sólo ciudadanos sin fuerza, sin poder, pueden hacer valer la fuerza del derecho en lugar del derecho que impone la fuerza.”

    Con motivo de la Guerra Franco-Prusiana de 1870, Juan Bautista Alberdi, escribió una extensa monografía, que sale a la luz 40 años mas tarde, después de su muerte, la que se encuentra entre sus escritos póstumos, con el título: “El Crimen de la Guerra” De esta obra existe inclusive una versión Inglesa editada en el año 1912.
    En el prólogo de esta obra escrita para un concurso internacional, abierto en Europa, con motivo de esta guerra, Alberdi afirma:”Pertenezco al suelo abusivo de la guerra, que es la América del Sur, donde la necesidad de hombres es tan grande como la desesperación de ellos por los horrores de la guerra inacabable. Es otra de las causas de mi presencia extraña en este concurso de inteligencias superiores a la mía”.-
    Mas abajo afirma: “La democracia no se engaña en su aversión instintiva al cesarismo. Es la antipatía del derecho a la fuerza como base de autoridad; de la razón al capricho como regla de gobierno.
    Asimismo hace una cita de Pascal que se compadece con las palabras de Sartre citadas al inicio: “No pudiendo hacer que lo justo sea fuerte, se ha hecho que lo que es fuerte sea justo”.

  • 6. philo  |  14 septiembre 2015 en 13:19

    Profe

    No se porque en una conversación con mi hijo menor se filtro su nombre, seguro por algún concepto suyo que venía al caso.

    Mi hijo me dijo que LO VIO EN LA CALLE CAMINANDO SOLO

    Le indagué y me dijo es muy delgado, que viéndolo en las entrevistas no parece.

    Ni me imagine que usted también vagabundeaba como yo por las calles de Buenos Aires, si algún día escucha el grito “PROFEEEEEEEEEEE!!!! soy yo
    ahí mismo vamos juntos a patear tachos

    Ya volveré, pero como dice la canción ♫♫hoy ……….y después entendí que ……………..es mejor que entender♫♫
    Por un tiempo prefiero……….
    hasta que me canse

    CARIÑOSSSS

    Otra me enteré que estuvo en la facu el miércoles pasado a las 18 hs, justo a esa hora yo estaba en Sociales de Sgo del Estero, no llegaba ni a palos. No va a faltar oportunidad

  • 7. philo  |  14 septiembre 2015 en 13:23

    vagabundea …..sacar el aba…siga haciendolo

  • 8. marlaw  |  14 septiembre 2015 en 16:54

    No creo que sea bueno para una persona, intelectual o no, convivir con la contradicción.Esa situación provoca un estado permanente de desasosiego. En algún momento se produce un estallido.

  • 9. philo  |  14 septiembre 2015 en 17:31

    Si existe un ser humano que este libre de contradicciones por favor lo quiero conocer

    por privado le paso mi mail, será gratamente recompensado por un ser humano inferior

  • 10. marlaw  |  14 septiembre 2015 en 17:49

    En cuanto al Derecho, se lo define a este como un ordenamiento coactivo. La Ley sin el respaldo de la fuerza para asegurar su cumplimiento, se agota en la nada. Un claro ejemplo del fracaso de la Ley cuando esta carece de la fuerza necesaria para asegurar su cumplimiento, y que en un punto extremo podría llevar a la disolución del propio Estado se puede observar, en los hechos ocurridos en el país durante el Gobierno del Dr. Raúl Alfonsín cuando los Tribunales de Justicia comenzaron a convocar a juicio a los militares implicados en la represión ilegal ejercida durante el Proceso Militar y estos se refugiaron en los cuarteles, para sustraerse a la Ley y provocar el alzamiento carapintada.

  • 11. marlaw  |  14 septiembre 2015 en 18:08

    Philo Por supuesto que no estamos libres de contradicciones, pero cuando tomamos conciencia de ellas, lo mas sano estriba en tratar de saldarlas de algún modo, y no en engordarlas. En realidad las únicas personas que pueden convivir “sin problemas” (aparentes) con las contradicciones son esas personalidades disociadas, habitadas en su interior por varias personas distintas, de tal modo que cuando uno se enfrenta a ellas, nunca se sabe bien con quién se está hablando.

  • 12. Aldo  |  14 septiembre 2015 en 21:20

    Sartre tuvo un entierro tumultuoso como Bethoven , Inmortales !! , no se sabe que hacia tanta gente alli si era la propaganda o lo autentico lo que los convoco , cewrro todo como una gran sinfonía , grandes de la cultura !!

  • 13. Aldo  |  14 septiembre 2015 en 21:22

    grandes hombres de la cultura !!

  • 14. r.nadaud  |  15 septiembre 2015 en 9:12

    Alondras en un hilo…

  • 15. philo  |  16 septiembre 2015 en 10:40

    Marlaw: somos varias personas continuamente en disputa, no creo que sea posible saldarlas como esterilmente intentamos continuamente.

    Tal vez los monjes budistas lleguen a ese estado de ataraxia.

    Es mi parecer, que en mayor o menor medida la mayor parte de las “PERSONAS” y tal como el significado del término…. persona=prospora=máscara, nos presentamos ante los otros con una máscara. Pero dentro nuestro hierve un volcán.

    Y pensandolo bien, tal vez es nuestra ventaja evolutiva o desventaja, según quien lo mire

  • 16. magu  |  17 septiembre 2015 en 18:47

  • 17. Marcelo Grynberg  |  18 septiembre 2015 en 8:57

    Excelente.
    Gracias Magu !


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