LA ENSEÑANZA DE LA FILOSOFÍA 80

14 marzo 2015 at 7:25 13 comentarios

Hay un sonido más que una palabra, que se repite en mi búsqueda filosófica y vislumbro, quizás recién ahora, que la misma voz insiste en la suya, aunque nunca comprenda lo que se propone fabricar con sus idas y vueltas.
No me andaré con misterios. Selecciono de la historia de la filosofía tres entelequias: el alma, la razón, el lenguaje. Destaco a tres filósofos: Agustín, Kant, Wittgenstein. Señalo un mismo desierto, es decir, un territorio que no lo es, un espacio que borra huellas, un horizonte sin puntos cardinales, un círculo sin centro.
De paso recuerdo que W comienza el Tractatus con una cita de “Las confesiones de Agustín” y que adoraba a Pascal, el espantado por el infinito y por el descentramiento.
Vamos por las entelequias. El alma es una sustancia que se pierde. Sólo se sabe que se pierde. Se inventó salvarla, pero el salvataje está en manos de Dios. El devoto nunca verá esas manos; si sostiene que las vio, lo queman, ha sido poseído por el diablo, es decir por quien le ha robado el alma. Pero el alma se la tiene sin saberlo, eso es lo que dijo Platón, y se la recuperará una vez que Caronte nos lleve del otro lado. El alma es el primer imposible de la filosofía y no tuvo fecha de vencimiento hasta Spinoza que creó la naturaleza una que se desfigura en sus inacabados modos.
El modo y la potencia ya no son el alma.
Sigo con la razón, el nuevo imposible luego de la crítica kantiana. La razón ilustrada nace después del despertar de Hume, así lo dice Kant, por eso deriva de los sentidos y de las intuiciones. La llamó “entendimiento”. La razón crítica divide al fenómeno de la cosa en sí. La experiencia es la negación del absoluto. El mundo categorial es relativo y relacional. Por eso la razón insatisfecha, busca sustitutos. Los encontrará en el arte, en la moral y en la metafísica. La razón es una medusa que segrega ficciones. ¿Cuáles? El alma, Dios, el Todo. Mata el tiempo en nombre de la eternidad. Lo más interesante y curioso es que no puede no hacerlo. Vivir sin absoluto es imposible. Es necesario mentir, pero no somos culpables por ello, es la condición humana en tanto racional la que busca el sentido final. Somos esclavos de nuestras limitaciones, necesitamos creer.
Como si la razón fuera un órgano que segrega una sustancia de credibilidad. Por eso debe ser que algunos cientistas ya han publicado trabajos en los que intentan demostrar que la religión está inscripta en la corteza cerebral.
Wittgenstein se ha resignado a la misma pérdida. Dice que de aquello que vale la pena hablar, nada se puede decir. El valor se traduce en el silencio. La belleza, apenas en la música. La verdad, no se traduce. Ése es su imposible, lo llama indecible. El mío, mi imposible, es más sencillo, no puedo leer a Wittgenstein.
La dispersión de la obra wittgenstaniana obliga al extravío. Pero no hay excusas. Sólo el trabajo puede orientarnos en el laberinto que dibuja su pensamiento. Además, los errores. El párrafo de Agustín no está en el comienzo del Tractatus sino en las Investigaciones, me equivoqué por dejarme llevar por la atención flotante. No estoy en “focus” como está de moda decir en las series norteamericanas y que ya tiene su traducción en las telenovelas nacionales: debes focalizarte, dice Nancy Duplá.

Anuncios

Entry filed under: General.

LA ENSEÑANZA DE LA FILOSOFÍA 79 LA ENSEÑANZA DE LA FILOSOFÍA 81

13 comentarios

  • 1. roxanaotero  |  14 marzo 2015 en 9:01

    ME GUSTÓ.
    LEERTE ES AMPLIAR MIS ENFOQUES, QUE NO ES LO MISMO QUE ENFOCAR.
    GRACIAS

  • 2. marlaw  |  14 marzo 2015 en 9:33

    Lo que mas me gusta del Profesor, es que su galera pareciera no tener fondo. Hay una renovación, casi constante.(perdón por el casi, que no se trata ciertamente de un club de rugby)

  • 3. Alma Carolina  |  14 marzo 2015 en 20:30

    Me gusta esa frase:”la Razòn es una medusa que segrega ficciones” Yo: tambien sueños imposibles. El alma se pierde en el
    instante de morir.Desaparece.Y nosotros, sin embargo nos torturamos tanto buscando respuestas del sentido de la vida que
    ni la religiòn las tiene.San Agustìn cree que vamos al cielo.
    Santa Teresa de Jesus: ” No me mueve el cielo que me tienes prometido para dejar por eso de ofenderte.”…………………

  • 4. Juan Martin Masciardi  |  14 marzo 2015 en 20:55

    profesor, le sugiero de nuevo editar sus clases. más allá del modo expositivo su manera de narrar y contar invita a leer los autores que trata. no siempre sucede. yo estoy preparando una monografía sobre hegel. no entiendo muchas cosas, algunas pocas sí y sigo para después volver a comenzar. si puede, dedique una pequeña clase a hegel. estoy estudiando la filosofía del derecho. buen fin de semana.

  • 5. marlaw  |  15 marzo 2015 en 11:42

    Comencé mi carrera de Derecho después de cursar un año de ingreso (alla lejos y hace tiempo), y aprobé mi primera materia Introducción al Derecho, con un libro de Filosofía del Derecho, La Teoría Pura del Derecho de Hans Kelsen, y me recibí dejando para el final la asignatura Filosofía del Derecho que aprovè con nota en la Càtedra del Dr, Vernengo. Lo que digo es que es muy difícil estudiar Filosofía del Derecho, sí primero no se conoce de Derecho, o al menos no se posee una visión panorámica de este.

  • 6. marlaw  |  19 marzo 2015 en 11:43

    La razón puede que sea una entelequia, la racionalidad, puede llegar ser un camino, que conduzca a un desierto, en el que los puntos cardinales devengan inexistentes, no obstante al menos desde el Derecho, y aunque este sea incapaz todavía de resolver todas las aspiraciones humanas, no deja de ser un notorio avance, si lo comparamos con tiempos pretéritos cuando lo que prevalecía era el pensamiento irracional, y las personas eran sometidas a las Ordalias para ser juzgadas.

  • 7. Aldo  |  19 marzo 2015 en 13:18

    M Grinberg , no practico el criptisismo , prefiero aquello de Sartre ” escribir es responder a una llamada ” suena un poco solemne ,Sartre lo era

  • 8. Marcelo Grynberg  |  19 marzo 2015 en 20:59

    Lieber Aldo: solo me referia al personaje de Alex de Large en la novela (Burgess) – pelicula (Kubrik) la naranja mecanica, quien experimenta trastornos de personalidad a causa de la musica de B. Solo un chascarrillo. Sale la marcha de la Eroica (no asociar esta obra sobrenatural a las musiquetas de W.)

    PS. Sartre la pifiaba muy seguido …

  • 9. marlaw  |  20 marzo 2015 en 10:37

    Marcelo dejando de lado la ideologia del autor, o mejor dicho el uso posterior, que luego se hizo de ella, Tristan e Isolda te parece musiqueta.

  • 10. marlaw  |  20 marzo 2015 en 10:42

    Recuerdo cuando a la Naranja Mecánica para verla “sin cortes” o al Ultimo tango en París, había que viajar a Uruguay ¡ Qué tiempos aquellos !

  • 11. marlaw  |  20 marzo 2015 en 10:46

    Berstein conduce la orquesta

  • 12. magu  |  20 marzo 2015 en 12:00

  • 13. Marcelo Grynberg  |  20 marzo 2015 en 21:13

    Marlaw: si es cierto, W. tiene una musica atractiva, pero la asocio a la voluntad de poder propia de un mal tipo. Las flores del mal …
    Saludos


Categorías

Comentarios recientes

Marcelo Grynberg en Bitácora 75
marlaw en Bitácora 75
marlaw en Bitácora 75
Marcelo Grynberg en Bitácora 75
federicomiguelquinte… en Bitácora 72

Calendario

marzo 2015
L M X J V S D
« Feb   Abr »
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031  

A %d blogueros les gusta esto: