LA DECENCIA DE CALLAR POR PERLA SNEH (LA TECLA@EÑE)

21 septiembre 2014 at 20:29 42 comentarios

La decencia de callar

Estamos ante una tragedia histórica en su sentido más extremo: dos justicias enfrentadas. Los israelíes tienen derecho a no vivir amenazados por Hamas, a no ser secuestrados, a no ser blanco de misiles. Los palestinos tienen derecho a su propio estado, a manejar su economía, a vivir en libertad. Lejos del silencio reflexivo, de la soledad decorosa, la república de los profesores vocifera. Es menos costoso que intentar palabras vacilantes para una justicia tan improbable como necesaria, una justicia que enfrente la dimensión pragmática –es decir, la más existencial- de este agónico conflicto.

Por Perla Sneh*

(para La Tecl@ Eñe)

Cuando, en 1957, un joven revolucionario increpó públicamente a Albert Camus, instándolo a pronunciarse claramente por  la independencia de Argelia –aún con toda su violencia- éste respondió, con tono grave: En estos momentos están poniendo bombas en los tranvías de Argel. Mi madre puede estar en uno de esos tranvías. Si la justicia es eso, prefiero a mi madre.

Ese tono tiñe nuestros días. Conviene leer; hablar poco, no con cualquiera, apenas los más cercanos, aún si para callar juntos, desolados. No sólo porque la sangre que corre merece abstenernos del parloteo obsceno, en el que los sermones virtuosos rivalizan con la infamia mientras el peor oportunismo periodístico se codea con la necedad, sino porque, ante la compulsión de tantos a “pronunciarse”, hay que empezar de nuevo. Otra vez.

El periódico que suelo comprar habla de “bombardeos judíos”. “Murió un ciudadano judío”, informa. Luego: “Murió un beduino”. Aclaremos: ambos eran ciudadanos israelíes. Un noticiero insiste con “el conflicto judeo-palestino”. (Curiosamente, cuando la comunidad judía argentina llama a un acto en apoyo de Israel y por la paz, el noticiero de turno transmite que éste fue realizado por “organizaciones israelíes”.) El mencionado diario informa (20/7) que “la operación ‘Filo Protector’ ya dejó 508 palestinos muertos, mientras que las respuestas de Hamas mataron a 15 israelíes.” ¡Por fin, israelíes! Entendemos: israelíes son los soldados. No son civiles, mujeres, niños. Israelí significa ejército. (¡Uno de los más poderosos del mundo! ¡Amenaza la paz mundial!) Dejemos de lado, por ahora, la impudicia de una matemática infame y detengámonos en la foto que acompaña la nota: judíos ultra-ortodoxos envueltos en banderas palestinas. Son, ilustra el epígrafe, miembros de Neturei Karta[1], una secta judía que rechaza cualquier forma de sionismo. ¿Sabrá el diario que ellos, fanáticos ultrarreligiosos, no abogan por la causa palestina sino que consideran al Estado de Israel como lisa y llana herejía porque aún no ha arribado el Mesías? ¿Sabe que a ellos se refería Ajmadineyad cuando alegaba “no tener nada contra los judíos”? ¿O sólo obedece la vieja consigna stalinista: “mejor que lo diga un judío“? Y aún en ese caso, ¿no tiene acceso a la prensa israelí, a sus denuncias, a las manifestaciones antibélicas (que -ha ocurrido- pueden ser interrumpidas por inminencia de misil) de los propios ciudadanos israelíes quienes sostienen durísimas polémicas en torno a la actual operación en Gaza?

La crónica del diario tiene, además, un extraño efecto: “palestinos” se iguala a “Hamas” –homologación más que cuestionable[2]- y esa organización queda legitimada como “fuerza de defensa”. Nada dice el diario de los quince mil cohetes que Hamas disparó[3] antes del actual conflicto, de su prédica de odio, del condicionamiento y adiestramiento militar de los niños palestinos. Tampoco menciona lo que Hamas proclama abiertamente en su carta fundacional que establece que Israel “seguirá existiendo hasta que el Islam lo extermine”; que rechaza toda “solución pacífica” por inútil; que sostiene que los judíos han creado el Consejo de ONU para, con él, “poder gobernar el mundo”; que declara que “la conspiración sionista no tiene fin” y “ha sido delineada en los Protocolos de los Sabios de Sion” (sic). Tampoco dice nada el diario de los dichos de Fathi Hammad, ex ministro de Hamas: Es como decirle al enemigo sionista: nosotros deseamos la muerte tanto como ustedes desean la vida. Millán Astray sabía decirlo en español: ¡Viva la muerte!

Dejo el diario, vuelvo a Camus. Cuenta que su padre hizo el servicio militar en Marruecos en 1905. Una vez él y un compañero encontraron a “un camarada con la cabeza echada hacia atrás, extrañamente vuelta hacia la luna (…) Había sido degollado, y en la boca, la tumefacción lívida era su sexo entero”. “No son hombres”, dice el padre. La respuesta que recibe es que a juicio de ellos, ése era el modo en que debían obrar los hombres, que ellos estaban en su tierra y empleaban cualquier medio. El padre insiste: “Está mal. Un hombre se contiene”. 

No todo es lícito, hay actos que degradan toda causa.

Y si los actuales bombardeos degradan la causa israelí, Hamas degrada la causa palestina. Pero no hablo de “proporcionalidad”. Todo en el conflicto con Hamas es desproporcionado: ¿cómo hacer cuando combatientes y civiles visten igual en un absurdo campo de batalla, hecho de viviendas, parques, escuelas y hospitales? ¿Alcanza con avisar a la población por medio de volantes, llamados telefónicos y mensajes de texto, perdiendo así el valioso factor sorpresa, decisivo en toda guerra? ¿Cómo defender a la propia población de una lluvia de cohetes si para ello hay que atravesar un escudo humano? ¿Cómo salvar al niño que está en la escuela desde donde se disparan misiles o al ama de casa bajo cuya vivienda pasa un túnel que llega al propio territorio? Estos son los terribles dilemas que pesan ahora sobre la conciencia de los israelíes.

Ya en plena guerra de Argelia, Camus y su madre escuchan una fuerte explosión: un acto terrorista. Corre a la calle y ve a un obrero en camiseta increpando a un muchacho árabe: -“Raza inmunda”. “Yo no he hecho nada” -dice el otro. -“Todos están en la misma. Hay que matarlos a todos”. Camus interviene y protege al muchacho. Sabe que cuando reina la violencia,  los inocentes no encuentran lugar.

Esa violencia es la que tantos y tan livianamente identifican hoy con “el sionismo”. Entonces ya que todos hablan de Israel, permítaseme aquí hablar de Hamas, una organización que enarbola con saña un arma tan feroz como imbatible: el niño muerto. Si no pueden ser israelíes (“¡ellos esconden a sus muertos!”), pues que sean palestinos. Para eso promueve su producción a escalas inimaginables y los ofrece al morbo voyeurista de ese Moloch cibernético siempre muerto de hambre que son las redes sociales. La producción industrial de esos pequeños mártires es la estrategia de Hamas, implementada no a través del poderío bélico, sino como una propuesta sacrificial que enfervoriza a las masas, que, a sabiendas o no, se dejan tomar por el viejo motivo del “crimen ritual”. Que Israel, existencialmente amenazado desde su misma fundación, caiga en esa provocación –cada civil muerto fortalece a Hamas- habla menos de la supuesta crueldad inherente al judaísmo (conozco gente inteligente que se dedica a demostrarlo) que de un error trágico que puede conducir a un callejón sin salida. Pero el mundo, deleitado, encuentra la oportunidad de vociferar ¡genocidio!

La vieja Europa -que, según una amarga ironía, nunca podrá perdonar a los judíos por Auschwitz – se exonera a cuenta de Israel, el único estado sobre cuyas acciones “no se puede callar”[4]. Y los humanistas no callan: Muerte a los judíos (o, en su versión yihadista, Itbaj al’Yahud), gritan -haciendo la quenelle, el recreado saludo nazi- jóvenes en París. En Berlín: Judíos al gas. En Varsovia llaman a llevar la bandera israelí a las chimeneas de los crematorios. En La Haya, a llevar a los judíos de las cloacas a la muerte.  En Belfast, la policía debe custodiar una sinagoga cuyas ventanas fueron apedreadas, reemplazadas y vueltas a apedrear en menos de un día (Y, bueno, “cuando las sinagogas comienzan a actuar como embajadas…”). Pero la brava Europa no está sola. En Marruecos, el rabino principal de la comunidad fue apaleado. En Sudán, el editor de un periódico que llamó a establecer lazos con Israel, fue brutalmente golpeado. “Dios bendiga a Hitler”, entona una cantante turca (ya no hablemos de los dichos de su presidente). Bajo el lema “Hitler tenía razón”, vemos su foto con la frase: Podría haber matado a todos los judíos, pero dejé algunos vivos para que se sepa por qué los mataba. Lo que se llama “vergüenza ajena” me impide citar latinoamericanos.

Pero no todo ocurre en la calle, los claustros aportan lo suyo: “Israele come Hitler, bastardi nazisti”, dice un profesor italiano, reclamando no sólo “mejores armas” para Hamas y “brigadas internacionales”, sino más muertos israelíes. Y, abundando en estereotipos, agrega: “No olvidemos que la Reserva Federal está en manos de Rothschild y Rockefeller”. (Ah, ese instruido militante argentino que twitteó: “Paul Singer, sionista”. ¡Un Honoris Causa ahí!). Pero sigamos, que esa gavilla no es avara ni rencorosa. Un iluminado galo descubre el verdadero sentido del significante judío: “nazi”. Un español –desoyendo el remozado grito fascista de Hamas- encuentra que Israel es peor que Franco. Un esloveno sostiene que el sionismo es el verdadero antisemitismo y por eso “los nazis lo apoyaron” (sic). Ya un escritor germano había poetizado el peligro intrínseco que representa ese país “al que se prohíbe nombrar”. En resumen, hay un único, esencial y recurrente  culpable de la historia.

No se imagina cuántos son los infames (…) ¿Debo mencionarle nombres? (…) ¡Esas gentes escriben poesía!, dice en una carta Celan a Nelly Sachs (1960).

Repito aquí palabras de León Werth: charlatanes de la política,  filósofos del periodismo. No sólo evitan una lectura profunda del histórico conflicto palestino-israelí, sino que profanan -una vez más- la memoria de los asesinados en la Shoah.

Por supuesto (¿otra vez hay que aclararlo?): criticar al gobierno de Israel por sus acciones no es “anti-israelí” ni, mucho menos, “antisemita”. Tampoco lo es objetar los asentamientos o reclamar actos concretos en pro de una coexistencia pacífica. La ofensiva israelí debe cesar, sobre todo ahora, que ha provocado tantas víctimas (pero ¿acaso un  solo niño muerto -palestino o israelí- no es en sí el horror?). Y, sin embargo lo es –antisemitismo, digo- censurar a Israel obviando la criminalidad de Hamas; o abogar por borrar a Israel del mapa; o invocar “Los protocolos…”. Sí lo es suponer que el dolor de Palestina (porque, al parecer solo “Palestina duele”[5]) se cura rebobinando la historia y reparando el “error de origen”. Y, sobre todo, sí lo es tildar a Israel de “nazi”, palabra sin atenuantes, porque no hay –y con razón- libertad de expresión que se le aplique. Calificar con ella a los judíos o a los israelíes (no sé qué diría el diario) sólo persigue proscribirlos como tales, volverlos en esencia inaceptables y, por tanto, quitarles todo derecho a la palabra.

Pero hay palabras que deben ser dichas. Y una es tragedia.

Estamos ante una tragedia histórica en su sentido más extremo: dos justicias enfrentadas. Los israelíes tienen derecho a no vivir amenazados por Hamas, a no ser secuestrados, a no ser blanco de misiles. Los palestinos tienen derecho a su propio estado, a manejar su economía, a vivir en libertad. Dos pueblos, dos estados… Ah, pero ¿no es lo que decía aquella vieja resolución de la ONU, la 181 –muy anterior a la 242- que llevó a la creación del estado de Israel y, subsecuentemente, al inmediato ataque de los países árabes circundantes? Pero ¿acaso esa independencia no significó también la naqba y miles de refugiados? Pero ¿acaso no fueron expulsado en igual número los judíos de los países árabes y ninguno de ellos sigue siendo refugiado? Pero, ¿acaso no ocuparon los territorios? Pero ¿acaso la OLP no fue fundada en 1964, tres años antes de la ocupación de los territorios? Pero ¿acaso no siguen construyendo asentamientos? Pero ¿y el muro? Pero ¿y los atentados suicidas que bajaron a cero con él?… Las recriminaciones mutuas son interminables. El dolor (incluso -¿osaré decirlo?- el dolor israelí) también

Sin embargo, los “ilustrados” ignoran la complejidad de esa escena pavorosa -donde, cada vez más, la ira y la venganza acumuladas por años obnubilan el discernimiento- y despojan de toda densidad trágica a los muertos israelíes (¿sería judío aquel beduino?). La academia, devota de Hegel[6], ve, con simpleza, dignidad en un solo campo: por un lado, muerte anónima (cuando no “merecida”); por el otro, mártires. Cualquier otra mirada es “teoría de los dos demonios”[7].

¿Qué palabras son ahí posibles? Porque, no nos engañemos, se trata de palabras, aunque ya no confiemos mucho en ellas. Palabras para nada ingenuas, para nada utópicas; tampoco son las que frecuentan aquellos que Sartre llamaba “demócratas abstractos”. Pensamos en los acuerdos de Oslo. Me consta que muy pocos, los mejores, recuerdan su texto, su espíritu. Otros recordarán, al menos, la foto. En ella, Rabin y Arafat se daban la mano: sonreían, pero no desconocían la historia; sin embargo, con todo ese pasado a cuestas, habían logrado encontrar el lenguaje que les permitió llegar hasta ahí.

Un hombre, se contiene.

Rabin, quien, como militar  había censurado la canción Shir Shalóm (Canción de paz) estrenada, en los ’70 por un coro del ejército (Gadná) adoptándola luego como himno del movimiento que él mismo lideró rumbo a ese increíble encuentro. Arafat, que entraba armado a la ONU y prologó la versión árabe de Mein Kampf.  Rabin, asesinado por un extremista israelí. Arafat, denunciado como traidor por Hamas. Hombres que tuvieron la osadía de intentar palabras pronunciables al borde del abismo; que habían no sé si logrado pero seguramente intentado ver el mundo a través de los ojos del enemigo. Ninguna epifanía, ninguna visión mesiánica, sino el esfuerzo enorme y sostenido de dominar los propios recelos, los propios temores, los propios rencores.

Werth -que en 1941 escuchó a Hitler decir: “Me enfrenté al internacionalismo judío”- se preguntaba, maravillado, cómo Claudel salió del antisemitismo. No llegó a leer el Diario de Claudel, sus cartas, su enorme trabajo sobre la Biblia y el Talmud –pliegue sobre pliegue- trabajo hecho en soledad, en silencio. Claudel, el gran reaccionario, escribió al Gran Rabino de París una carta -que se volvió panfleto clandestino- sobre la repugnancia que le producían las persecuciones.

Lejos del silencio reflexivo, de la soledad decorosa, la república de los profesores vocifera. Es menos costoso que intentar palabras vacilantes para una justicia tan improbable como necesaria, una justicia que -lejos de los moralismos banales, de la identificación fácil, del estrechamiento de las opciones, de la pereza intelectual- enfrente la dimensión pragmática –es decir, la más existencial- de este agónico conflicto.

Quienes intenten encontrar -¿inventar?- esas palabras inauditas, no podrán no asomarse a ese borde abismal. Quienes no, debieran tener, al menos, la decencia de callarse.

*Psicoanalista, escritora. Doctora en Ciencias Sociales (UBA); Investigadora del CEG (UNTREF)

[1] En arameo: Guardianes de la Ciudad. El grupo, compuesto por algunos centenares de fanáticos, nació en 1935 contra la ultraortodoxia general acusándola de no combatir la “herejía sionista”. Su líder, Moshé Hirsch, fue funcionario de Arafat.

[2] Para Hamas, Mahmud Abbas (Abu Mazen), presidente de la Autoridad Palestina no es sino una “rata sionista”.

[3] La “baja efectividad” (es decir, menos “muertos israelíes”) de estos se debe menos a su “chambona puntería” que al sistema de defensa antimisiles que Israel desarrolló.

[4] Así ocurre también con intelectuales que aprecio, cuyos sentimientos se ven conmovidos por las acciones de Israel aunque no por los casi doscientos mil muertos en Siria, miles de ellos palestinos y diez mil de ellos, niños, ni con los mil palestinos que Hamas mató cuando echó a la Autoridad Palestina de Gaza (los altos jefes de la OLP fueron arrojados al vacío desde el piso 17 del único edificio torre de Gaza), ni por los ciento sesenta niños palestinos que murieron cavando los túneles de Hamas, ya que -como los niños deshollinadores antaño- su tamaño los vuelve especialmente idóneos para la tarea. (¿Qué diferencia entre un palestino en Gaza y uno en Siria para conmoverlos tanto? ¿Israel?) Tampoco –y esto es mucho más grave- se vieron conmovidos esos sentimientos por los veinte años de tenebrosa impunidad que aún cubre los escombros de la AMIA y de la Embajada de Israel, causados por atentados que vulneraron la soberanía argentina, que cambiaron para siempre nuestra sociedad. Celebro, en cambio, que, por fin, encuentren que se trata de dos pueblos, dos estados, dos derechos, algo que está en juego no desde 1967 (R. ONU 242)  sino desde 1947 (R. ONU 181).

[5] Excede totalmente el espacio de estas líneas detenernos en la condición de rehén del pueblo palestino, mantenido en la miseria como colchón contra Israel, como rehén que se opone a la violencia defensiva israelí, para abonar la imagen de la brutalidad israelí frente al mundo.

6] “La gran tragedia del pueblo judío en nada se asemejaba a la tragedia griega, pues no puede suscitar temor o piedad, sentimiento que solo despierta el error fatal de un ser elevado; su tragedia no despierta más que horror  – escribió Hegel, que comparaba el destino del pueblo  judío al de…  ¡Macbeth!- al pisotear y destruir todo lo que hay de sagrado en la naturaleza humana“. (“El espíritu del cristianismo y su destino”).

[7] Que las justicias puedan ser injustas es precisamente el núcleo trágico. Se ve no sólo en la terrible muerte de los niños en Gaza (¿pero ¿acaso un  solo niño muerto…?). Entre 2000 y 2004, fueron asesinados ciento veintiocho niños judíos, nueve de ellos menores al año de edad. ¿Hay que hacer números? ¿Israelíes volados por los aires en sus casas, sus ómnibus, sus cafés, no cuentan? La muerte de un solo niño palestino es tan criminal como el bombardeo a los civiles israelíes, como el secuestro y asesinato de Ilan Halimi en París (2006), como el fusilamiento de un maestro y sus dos hijos pequeños en una escuela judía en Toulouse (2012), como el asesinato (2014) de cuatro personas en el Museo Judío de Bruselas.

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42 comentarios

  • 1. Marcelo Grynberg  |  22 septiembre 2014 en 8:26

    Excelente escrito.

    En relacion a la referencia [6], no tenia idea del virulento antisemitismo de Hegel. Tendre que revisar y re-pensar mi preferencia por muchos de los desarrollos filosoficos que lo tienen como precursor.

    Saludos,
    Marcelo

  • 2. roberto marcos nadaud le bihan  |  22 septiembre 2014 en 9:18

    me comenta uno de los referidos Profesores que es posible que a Yahvé ( o cómo sea que se escriba) no le disguste las que está pasando el Pueblo elegido en la Tierra prometida.
    vaya uno a saber… …
    RMN

  • 3. leonardo siplovich  |  22 septiembre 2014 en 10:51

    Excelente articulo, escrito con mucha sabiduria del tema y con un profundo y serio analisis de la realidad.
    Importante en un momento donde opiniones, declaraciones, ideas son tan facilmente lanzadas al espacio virtual causando tanto, tanto danio.
    Gracias Perla por todo esto, de alguien que vive en medio de este infierno terrenal y no logra encontrar alguien que pueda expresar sinceramente como en este articulo la terrible realidad.

  • 4. Claudia  |  22 septiembre 2014 en 13:19

    Excelente artículo , coincido con Leonardo.

  • 5. roberto marcos nadaud le bihan  |  23 septiembre 2014 en 9:22

    “Hamas proclama abiertamente en su carta fundacional”
    Ben Gurión inspirado en una carta más antigua pregunta en 1948
    porqué quedan todavía palestinos en sus ciudades sin expulsar.
    Torá: La Banda Stern, la Haganá, el fin de Deir Yassin en qué libro fundacional están inspirados?
    Y por una ironía de Clío : Azoras, Iluminados y Malditos pueden haber hallado inspiración en una misma Ley.

    ad hominem geopolítico : si han expulsado de qué se quejan : “ningún judío sigue siendo refugiado” y dónde están entonces.

    “amenazado desde su creación” Balfour o 1948 ? : creo que ha principios del s. XX el 2% de la población era Judía, cómo se ha llegado a esto entonces..

    Un Justo, un Inocente : dejo esta tierra despojada por mis abuelos, apropiada por mis padres,marcho al exilio una vez más.

    desde antes del Diluvio, paciencia en el azul del cielo, desde Caín y Abel hombres marcados y sangre inocente, clamando : así marchamos atravesando el Desierto de la entropía cósmica.

    Messiaen te reconforta al final de la jornada, huye el día, descansa, hasta mañana.

    RMN

  • 6. Leonor Liliana César Güerri  |  23 septiembre 2014 en 17:59

    Magnífico artículo.

  • 7. Leonardo Siplovich  |  24 septiembre 2014 en 8:14

    Estimado RMN Ud. Esta en lo cierto NO HAY NI HABRÁ JAMÁS JUDIOS REFUGIADOS.
    Esto es lo que el mundo y Ud. tendrán que aceptar a CUALQUIER PRECIO.

  • 8. roberto marcos nadaud le bihan  |  24 septiembre 2014 en 8:55

    Leonardo :

    los precios ya han sido fijados por Haushofer y Cia.

    mi sistema de referencia es Estético, así pues las ironías de la Historia adquieren la forma de una Belleza trágica.

    dicho sistema nos permite andar por la schwarzwald ajenos a términos definitivos,

    Triste Ministerium en todo caso : luego de generaciones transhumantes aferrarse, sedentarios, al País de Nod, al este del Edén, en tierras despojadas.

    RMN

  • 9. Marcelo Grynberg  |  24 septiembre 2014 en 9:15

    RMN necesita atencion psiquiatrica.

  • 10. Leonardo SIPLOVICH  |  24 septiembre 2014 en 9:33

    Yo creo que una semana en la franja de Gaza puede ser suficiente para entender la geopolítica.

  • 11. Marcelo Grynberg  |  24 septiembre 2014 en 10:35

    Asi es Leonardo. En ese sentido, y siguiendo la linea de pensamiento de Perla, muchos vociferantes absurdos deberian tener al menos una vez la decencia de callar.

    Saludos
    Marcelo

  • 12. roberto marcos nadaud le bihan  |  24 septiembre 2014 en 12:25

    tiene razón en lo psiquiátrico : de la década del 70 salí con estrés postraumático y desde entonces Instituciones y psicofármacos son mi sombra.

    aún así trato de comunicarme y plantear alternativas.

    quizás si cambio mi psiquiátra de turno por un Rabino logre el pensamiento correcto.

    RMN

  • 13. Marcelo Grynberg  |  24 septiembre 2014 en 13:57

    RMN: Antes que consultar a un Rabino, le recomiendo se contacte primero con el opus dei. Alli podra intercambiar muchas ideas.
    Suerte con los psicofarmacos.

  • 14. Leonardo Siplovich  |  25 septiembre 2014 en 12:30

    sin duda hay un serio problema de base ya que nadie normal puede andar por la schwartzwald AJENO a algo .Todo es tan diferente!!!!

  • 15. Aldo  |  25 septiembre 2014 en 13:39

    La respuesta de Camus un poco maliciosa , Camus , el ” picoanalista ” Lacan y tantos otros esperan a que se disuelva el azucar , mientras tanto bucean por lo ” inconciente ” y la literatura ,los espejos , etc

  • 16. roberto marcos nadaud le bihan  |  25 septiembre 2014 en 17:37

    la “decencia de callar” podría extenderse al escribir : vienen matando, pero estamos lejos y con el pasaporte a mano : turistas de la revolución entonando Habaneras antaño, el Hombre Comprometido no sé cuanto ahora, tomamos partido por principios generales, expresiones de deseos : y ahora testigos de un siglo : pero allá esta el Sweet Prince : creo que finalmente elige : ellos van a la batalla, por ellos doblan las campanas : H. Read en las trincheras : Graves en el Somme para luego decir Adios a todo esto : luego del Inferno diría P. Tilich : ni refugiados ni víctimas y menos testigos, que de Tersites está lleno el Coro : vienen matando, que empuñarás ? el cuchillo del Shojet o el Alfanje ondeando Azoras ?
    qué lado de la matanza eliges ? o nos quedamos con Sartre en una cómoda poltrona mentando el Aplazamiento…

    RMN

  • 17. Gustavo  |  25 septiembre 2014 en 19:55

    Yo a veces no entiendo porque cuando mueren palestinos, si bien es lamentable, es todo un escandalo. En Siria no se cuantos muertos hubo en lo que va del año y nadie va a la embajada, nadie hace declaraciones contra ese estado, etc, o algo parecido en Nigeria

  • 18. roberto marcos nadaud le bihan  |  26 septiembre 2014 en 7:30

    así que nadie ha echo declaraciones denunciando al estado Sirio, al- Assad y Cía : debo decirte que el copywrite de los despistes, al menos en esta Página, es mío.

    rmn

  • 19. Alejandro A.  |  26 septiembre 2014 en 19:50

    El conflicto excede en mucho el problema de la existencia de uno o dos Estados para dos pueblos cuestión que no sería lo mas difícil de solucionar. Esta es también la herencia de la guerra fría en una tierra, donde es muy difícil vivir aunque no haya guerras y donde para mandar gente al combate, se sabe, hacia falta algo más que armas; sin odios profundamente enraizados nadie se ata una bomba al cuello; Los dos pueblos luchan para sobrevivir
    “Sé lo que es una nación -dice Hobswam- hasta el momento en que alguien me pregunta qué es una nación” hay cientos de formas de constituir una, tener una lengua, una religión, una etnia, un territorio o un estado en común, y aún sin tener nada de eso si es que hay una voluntad previa de convivencia.. sin esa voluntad podría haber una federación entre pueblos que se necesitan unos con otros para desarrollarse o una partición en paz para no tener absolutamente nada en común
    La razón dice que se puede arreglar; Yugoslavia con un problema mucho mayor se partió en un mar de sangre pero en algún momento coaguló en seis naciones diferentes. Aquí andan dando vuelta también otras razones que no tienen que ver ni con la religión ni con el petróleo y van a ser muy difíciles de asumir, Esta guerra se pelea como en ningún otro momento en las calles de las grandes capitales donde reina la opulencia entre jóvenes pobres que a falta de otra cosa se toman el odio que les sirven los perversos.
    El mundo no ayuda. El arriba mencionado Camus repetiría que para salvar al hombre es preciso hacer posible la justicia. Nos hemos bancado sin chistar el derribo de un avión con doscientos setenta pasajeros que se pudrieron tres días al sol mientras que el señor Putin, de puro guapo se llevaba las chapas retorcidas a Moscú para procurar una “Investigación a fondo” faltan componedores y sobran los hipócritas.
    Sin ír mas lejos, la confusión entre usureros y asesinos degolladores, por ejemplo, no es menor y menos para un abogado; Cuando se trata del presidente de una nación que habla en un foro internacional estamos en un problema grave. El discurso si es que tiene alguna virtud es otorgarnos la certeza de que el problema va para largo.

  • 20. magu  |  26 septiembre 2014 en 20:37

    Esta nota de PERLA es muy aclaratoria, y, bueno, a principios de año leí EL EXTRANJERO justamente, donde se ve el desprecio del francés o del argelino cristiano por el musulmán. Pero, entender esto en profunidad, y pensar (como se le propone a los chicos frente a un juego “pero de verdad”) buscar una solución para cesar esta violencia. Me resulta tan difícil como aprender arameo, me rebasa. Pero como dice el título de este artículo, creo que tenemos que decir poco y nada que sea nafta al fuego. Hoy, con respecto a los asesinatos (decapitaciones de ISIS) creo que fue en la ONU, nuestra mandataria dijo una frase condenatoria, con la cual uno puede coincidir. Pero (y sin ningún ánimo de criticarla acá) esas frases ¡no pueden jugar en contra de los rehenes¡. No sé si hay conexión entre HAMAS e ISIS, ni como se llevan, pero, la precaución que yo creo, es NO EMITIR JUICIOS, por la represalia que puedan hacer contra la población (en este caso, ISIS, argentinos en SIRIA o en sus alrededores). Sobre PALESTINA, en la tele (canal A y creo que ENCUENTRO) ha pasado varios documentales, en su mayoría se ven a los palestinos como población indefensa y a los judíos (ambos israelíes como dice PERLA) armada y con más poderes. Eso es lo que se ve acá. También circuló un video de niños palestinos enterrados vivos por los judíos (para no decir israelitas), pero personalmente me dio la sensación de que era falso, y luego su publicación no se volvió a ver. Los que somos de afuera, vemos esto como una tragedia pero no como fatalidad, solo podemos contribuir a CALLARNOS, (No decir lo contraproducente) y meditar y rezar muchísimo para que cese la muerte, porque afecta mundialmente (me refiero a todo medio oriente, ISIS, HAMAS, etc).

  • 21. magu  |  27 septiembre 2014 en 11:13

    acá el documental PROMESAS, subtitulado en español, muestra la vida y pensamiento de niños judíos y niños palestinos, ambos israelíes, es hermoso, pero se acá se marca la desventaja que tienen los palestinos civiles frente al poderío militar de los israelíes judíos https://www.youtube.com/watch?v=kSwx4dNkabQ

  • 22. roberto marcos nadaud le bihan  |  27 septiembre 2014 en 13:47

    me temo que si callamos, dejando hablar al viento, o si somos la palabra, diciendo, el mundo siga girando : y como decía Malraux en Los Nogales, las hojas sean arrastradas por el Desierto.

    RMN

  • 23. Leonardo SIPLOVICH  |  27 septiembre 2014 en 16:26

    Como La decencia de callar se refiere al conflicto árabes-israelí y como tal esta ocurriendo a 16000 km. de distancia de la Argentina, lo mejor RMN es callar,callar, callar.
    La otra posibilidad es hacer un paseo por la zona y recabar la opinión de los pueblos.
    Después se podrá hablar, dialogar,disertar,etc.etc.etc.

  • 24. Miguel  |  27 septiembre 2014 en 17:24

    Pero Leonardo, o sea que cuando los marines masacraron el pueblo de Irak durante su invasión, no podíamos hablar sobre el tema, posicionarnos, criticar,causar pasmo, porque no estábamos allí? Me parece un argumento a ojos vistas harto vulgar y frívolo. Entonces no podríamos hablar sobre ninguno de los temas mundiales, que ocurren por fuera de los lindes de nuestro país. Tampoco quiero decir que haya que hablar por hablar,porque eso sí que lo detesto. A todos nos encantaría poder viajar y conocer las situaciones de todos los conflictos, pero lo idóneo en nuestro caso es informarse sobre el tema profusamente a través de material que se nos dispone(audiovisual,literario,periodístico) y pasarlo por el cedazo de la crítica, la suspicacia y ahí sí formarnos una opinión para argumentar y enriquecernos con el debate sobre el tema. Aparte este artículo nos pide que nos callemos, pero la autora sabía desde un principio que iba a causar controversia, y más cuando se apela a la teoría de los dos demonios. Yo no voy a callar para denunciar el genocidio gradual sobre el pueblo palestino, el tema es que a mí me chupa un huevo si los que matan o son matados sean judios, musulmanes o católicos, siempre me voy a poner del lado del más débil. Quizá del hecho de que se mencione más las matanzas de palestina que las de las de Siria, es que el pueblo que lo hace es que fue históricamente estigmatizado y perseguido, desde la rusia de los zares, hasta en polonia, por no hablar también de los gitanos. Aparte yo creo que la imagen es más visceral y obliga a veces a callarnos más deprisa. Un saludo.Miguel.

  • 25. Leonardo SIPLOVICH  |  28 septiembre 2014 en 2:40

    Desde el momento en que se esta utilizando la palabra GENOCIDIO en este conflicto el error es tan conceptual que solo quien lo esta viviendo podría utilizarlo.
    Israel no quizo ni quiere cometer genocidio contra nadie pero NO va permitir que sus ciudadanos sean raptados y asesinados por el solo hecho de ser israelíes (eso es genocidio).
    Por eso Miguel no tomemos palabras, frases, conceptos,etc.etc.que nos venden, porque lo que los periodistas hacen es vender conceptos, imágenes y demás .Lo principal es vender y como vos decís siempre la imagen de los débiles y necesitados vende mas Y ESO LOS DE HAMAS lo saben muy bien.
    La diferencia existente entre la franja de Gaza y Judea y Samaria ,ambos palestinos,es como el día y la noche. EN GAZA a HAMAS le conviene la imagen de pobreza.

  • 26. Leonardo SIPLOVICH  |  28 septiembre 2014 en 2:43

    RMN no te distes cuenta que se te despego el bigotito.

  • 27. Marcelo Grynberg  |  28 septiembre 2014 en 10:04

    El pueblo de Israel lucha por su vida desde 1948, e incluso desde mucho antes. No solo es su derecho sino tambien su deber. Gran parte del mundo no parece entenderlo asi porque siempre le resulta comodo tener un muñequito para darle de patadas. Pero ya no es tan facil, que cosa, no ?

  • 28. roberto marcos nadaud le bihan  |  28 septiembre 2014 en 12:07

    tendría que haber usado una expresión de Celán o Cioran
    algo elegante, correcto, una pesa falsa, pero no descarnada.
    un Index de lo políticamente correcto sería de ayuda.
    pasamos de Kafka, callar en uná página de opiniones a Koetze, humillados por preguntar.
    el Castillo necesita Funcionarios, ya los has escuchado antes, ahora sancionan quién es decente, quien puede hablar, quien es enfermo…

    RMN

    PD si borrás mis palabras, borra mi nombre, quizá la decencia empiece por allí.

  • 29. Marcelo Grynberg  |  28 septiembre 2014 en 12:46

    Transcribo un articulo de Pablo Jacovkis, escrito para el diario Nueva Sionen en Agosto de 2006 relacionado al ultimo conflicto con el Libano. Sus palabras pueden extenderse perfectamente a la situacion de 2014. Vale la pena leerlo.

    Saludos

    ———————————————————-

    El autor del siguiente texto es un matemático que se desempeñara como decano de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires y ex candidato de la izquierda local para ocupar el cargo de Rector de la misma casa de altos estudios. Jacovkis introduce en el debate una mirada diferente desde la izquierda que se contrapone (y critica no tan elípticamente) la solicitada suscripta por intelectuales de la izquierda vernácula (“Detengamos el genocidio israelí”) que suscitara críticas muy severas a sus posiciones, en algunos puntos, tan fundamentalistas como las provenientes de los grupos antisemitas y que propugnan la desaparición del Estado de Israel. Una cuota de cordura ante tanto desmadre referencial e ideológico.

    La guerra de El Líbano:
    Una visión diferente desde la izquierda argentina

    Querría hacer algunas observaciones políticamente muy incorrectas sobre Medio Oriente, preludio de algunos documentos más elaborados que estoy preparando. En primer lugar, hay cosas que no tengo muchas ganas de discutir. Si lo que se discute es sobre la legitimidad de la existencia de un Estado judío, a saber Israel, no me interesa. Es decir, Israel, tanto en cuanto al esfuerzo gigantesco de un grupo de gente excepcional de convertir un desierto en lo que es ahora (pues aunque resulte cursi decirlo pues es un leit-motiv de los pro-israelíes, es cierto: Israel, en particular la parte que le hubiera correspondido según el plan de las Naciones Unidas, era un desierto o un pantano con paludismo -Galilea- que convirtieron en un vergel) como en cuanto a la guerra de la Independencia en la que una población total de 600.000 personas, muchas de ellas refugiados sobrevivientes del nazismo, venció a los ejércitos de varios países árabes, de los cuales la Legión Jordana (entrenada por los británicos) era de lejos la fuerza más poderosa en la región, tiene mucha más legitimidad que, por ejemplo, la que tiene Panamá, que fue creado por Teddy Roosevelt, quien impidió que las tropas colombianas recuperaran su legítima provincia, o que la que tiene Uruguay, cuyos 33 Orientales tenían la intención de reanexar la Banda Oriental a las Provincias Unidas, propósito que Gran Bretaña impidió, o la que tiene cualquier país del África Negra con fronteras arbitrarias diseñadas por las potencias europeas imperialistas, o la que tiene Irak, del cual Churchill dijo “A Irak lo creé yo, un viernes a la tarde, a la hora de la siesta”. Más concretamente, en orden de “ilegitimidad” primero discutamos la legitimidad de Panamá, luego la de Uruguay, y luego la de todos los países de África Negra y la de Irak (de hecho, el único motivo por el cual la zona kurda de Irak no se independizó es porque los turcos los invadirían para evitar el mal ejemplo en su zona kurda). Y recién después la de Israel. Y tampoco tengo muchas ganas de discutir el retorno de los refugiados. No solamente porque los refugiados palestinos fueron un producto de una violación árabe de la resolución de las Naciones Unidas de creación de dos estados, uno judío y otro árabe, decisión aceptada por los judíos (gracias, dicho sea de paso, a la genialidad de Ben Gurión, que convenció a los duros que querían toda Palestina, de que era mejor “un país, aunque sea del tamaño de un mantel” que ninguno) y no por los árabes (que invadieron inmediatamente el flamante Estado judío), y que incluso, si hay que indemnizarlos, habrá que tener en cuenta también los refugiados judíos provenientes de los países árabes, que son más o menos la misma cantidad (600.000). Más concretamente, los refugiados palestinos son refugiados por tres motivos no contradictorios sino confluyentes: por un lado, los que, según la tesis israelí, huyeron hasta que los árabes triunfaran y volvieran (dicho sea de paso, el consejo de Hezbollah a los árabes de Haifa de que se vayan de la ciudad va en esa dirección); por otro lado, los que, según la tesis árabe, fueron expulsados o huyeron aterrorizados de los judíos, y, en tercer lugar -de esto se habla poco- por una razón un poco distinta: porque los árabes de Palestina estaban acostumbrados, cuando había una guerra, a guarecerse hasta que terminara, y después volver, con el amo anterior o con otro nuevo, y esta vez el nuevo amo no los aceptó; es decir, estos árabes reaccionaron de acuerdo a su cultura, que lamentablemente esta vez les jugó una horrible mala pasada (las guerras eran para ellos como las inundaciones, uno se guarece hasta que terminan). Y además, sea porque los judíos son maravillosos y buenísimos y no querían expulsar a nadie, sea porque son malísimos y cobardes y no se animaron a expulsarlos a todos, o sea porque son malísimos y tontos y no fueron capaces de expulsarlos a todos, fracasaron en su limpieza étnica: hay un 18% de árabes en Israel. En cambio, los judíos de los países árabes, de los que no se habla, tuvieron que irse todos de todos los países árabes (con la honrosísima excepción de Marruecos, de donde se fueron la mayoría, pero mucho después, y no por haber sido echados sino por sentirse incómodos en un país árabe en este conflicto). Es decir, en todos los países árabes sí hubo limpieza étnica de judíos, no quedó ninguno. Y no sólo de judíos. Para hablar de un pueblo políticamente más correcto en esta época que el judío, el pueblo griego, en Egipto no quedan más griegos. El país donde vivió Cavafis, el más grande poeta griego de la primera parte del siglo XX (tan maravilloso que sus poemas son extraordinarios incluso traducidos, recomiendo especialmente “Esperando a los bárbaros”), el país del “Cuarteto de Alejandría”, no tiene más griegos, prácticamente. Y si hablamos de indemnizaciones, como el nivel de vida de los judíos de los países árabes (y por consiguiente su patrimonio) era bastante superior al de los campesinos árabes actualmente refugiados, seguramente la indemnización a pagar a los judíos será mayor que a los árabes. Pero hay otro problema. Sin contar los refugiados hindúes y pakistaníes después de la independencia de la India (varios millones, que se acomodaron en sus nuevos países), el hipotético retorno de los refugiados árabes a Israel sería un antecedente peligroso para el retorno de refugiados alemanes de la Segunda Guerra Mundial. Porque en Palestina siempre hubo judíos, muchos o pocos, pero en Prusia Oriental jamás hubo un ruso. Y Koenigsberg (¡la ciudad de Kant!) es ahora Kaliningrado. Y los alemanes sudetes pueden querer volver a Bohemia. Por eso (entre otras cosas) los países ex comunistas de Europa Central u Oriental, Polonia y la República Checa, son muy prudentes con el asunto de los refugiados y ese tema los pone muy nerviosos (el otro día justamente hubo una fuertísima reacción del gobierno polaco -que hizo responsable al gobierno alemán- contra un acto de una Asociación de alemanes expulsados de Polonia, o algo así, la información está muy detallada en “Le Monde”). Y eso sí puede echar al traste la unidad europea e incluso provocar la Tercera Guerra Mundial. En fin, me gustaría discutir, por un lado, cómo encontrar una fórmula de paz con la existencia de dos estados, Israel y Palestina, que cada uno comprenda un poco lo que siente el otro, calmar un poco los odios, etc. Y por otro lado, para ser aún más políticamente incorrecto, me gustaría discutir qué es lo que provoca que Beatriz Sarlo, una mujer presuntamente inteligente, pueda firmar una solicitada cuyo título es “Detengamos el genocidio israelí”. Independientemente de que estoy en contra de los bombardeos israelíes, llamar a 700 muertos, por más horrible que sea esto, genocidio, es muy agresivo e insultante con las víctimas de genocidios de veras. No hablemos de las víctimas judías, que ya sabemos que no son políticamente correctas. Hablemos del millón y medio de armenios, hablemos de los 800.000 tutsis, hablemos de los 200.000 muertos de Darfour (asesinados por los sudaneses) de los que Beatriz Sarlo ni debe de saber que existen. O los 30.000 muertos de Chechenia. Es decir, por más criticables que sean las acciones israelíes, discutamos también por qué la izquierda (y en muchos casos la derecha) sólo se interesa por las víctimas cuando los victimarios, o presuntos victimarios, son judíos. Porque decir que todos los antiisraelíes son antisemitas es muy fácil, y solucionaría todo (intelectualmente, o ideológicamente) si fuera cierto, pero no creo que sea cierto, es mucho más complejo. Y en esa discusión me gustaría comentar también algo sobre la psiquis israelí. Dado que conozco gente que justifica los atentados terroristas suicidas en Israel en asilos de ancianos y en cafeterías de Universidades progresistas diciendo “pobrecitos, cómo sufrieron” (cuando en realidad a la larga esa cultura fascista de la muerte le hace muchísimo más daño a los palestinos que a los israelíes), justifiquemos también las barbaridades israelíes con lo que sufrieron los judíos y con su sensibilidad (aclaro que yo no justifico barbaridades, pero trato de usar la misma vara y la misma medida). No sólo el trauma de la Shoah (prefiero el término en hebreo, porque Holocausto puede indicar un sacrificio voluntario). Sino qué piensan los israelíes, incluso los progresistas, de Europa. Comentar cómo en la guerra de Iom Kipur todos los países europeos, salvo el Portugal de Salazar, impidieron que los aviones norteamericanos que llevaban suministros a Israel pasaran por sus territorios cuando parecía que los árabes iban a tirar a los judíos al mar y los israelíes necesitaban desesperadamente suministros. Cómo cuando los terroristas alemanes de la banda de Baader-Meinhoff, aliados con los terroristas palestinos, secuestraron un avión francés y lo llevaron a Entebbe, el aeropuerto de la capital de Uganda, separaron a los pasajeros en judíos y no judíos (ni siquiera en israelíes y no israelíes) y liberaron a los no judíos ¡los alemanes hicieron la separación, que entienden más de apellidos judíos que los palestinos, tan luego los alemanes! Y cómo, después de la liberación de los rehenes judíos por un comando israelí, el capitán francés, que con toda su tripulación se quedó con los rehenes, en un gesto que los honra infinitamente (hubo también una monja que se quiso quedar y los soldados ugandeses la obligaron a irse), Air France lo castigó, a su capitán, impidiéndole volar por varios meses, justamente por eso, por haberse quedado con los judíos. Michel Bacos es el nombre del capitán francés. Los nombres de los tripulantes que lo acompañaron no los sé, lamentablemente, pero vale la pena recordar el de Bacos, no son tantos los franceses con esa dignidad. Y querría comentar por ejemplo que cuando terroristas palestinos secuestraron el barco italiano Achille Lauro, y mataron a sangre fría a Leon Klinghoffer, pasajero judío norteamericano inválido que iba en silla de ruedas, y tiraron su cadáver al mar como si fuera un perro, esos terroristas fueron interceptados después por un avión norteamericano que los obligó a bajar en Sicilia, y fueron detenidos por los italianos. A los pocos meses estaban en libertad. Italia no quería problemas… Es decir, la discusión será calentita, porque estoy caliente (no sé si se nota). Y no es que esté a favor de los bombardeos israelíes. Creo que había otras opciones. Por supuesto que algo tenían que hacer los israelíes, no podían dejar que les mataran, en su territorio, a ocho soldados y secuestraran a dos: pensemos en qué diría la gente en Argentina si un comando de un grupo guerrillero boliviano, que controlara la provincia de Tarija, a donde el ejército boliviano no pudiera entrar, invadiera Jujuy y matara a cuarenta y ocho soldados argentinos (esa es la proporción de poblaciones) y secuestrara a doce. Y esa guerrilla tuviera dos ministros en el gobierno de Bolivia, y el Presidente de Bolivia se hiciera el idiota. Pero Israel tendría que haber aprovechado la coyuntura diplomática que más favorable le era en los últimos treinta y cinco años para encontrar una solución política, posiblemente pacífica. Y si bien creo que lo que dice la canciller israelí sobre que Hezbollah usa a la población civil como escudos humanos es absolutamente cierto, no se puede esgrimir ese argumento como hacen los israelíes: con ese criterio si tres delincuentes intentan robar un banco, y son descubiertos por la policía, y toman rehenes, la policía debería dispararles aunque mueran los rehenes. (Que, dicho sea de paso, es lo que hicieron los rusos con esa escuela que tomaron los terroristas chechenos y Beatriz Sarlo no firmó nada.). Otra cosa que me viene a la mente para discutir es (según mi análisis, por supuesto) el derrumbe moral de la izquierda. Si la izquierda, en sus versiones comunista, socialista, e incluso anarquista, pudo tener un prestigio enorme en la segunda mitad del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX, se debe no a que los obreros entendieran la tasa de plusvalía, o la conciencia en sí, o ninguna de esas categorías, sino a que consideraban a los comunistas, socialistas y anarquistas como gente de una ética, de una solidaridad y de una capacidad de sacrificio increíbles. Eso se ha perdido. Cuando los laboristas ingleses de Bradford participaron en la quema de los “Versos Satánicos” de Rushdie (¡en la quema de un libro, como en la época nazi!), porque hay un electorado musulmán importante en Bradford, es algo muy podrido lo que está pasando. En mi opinión, que Beatriz Sarlo firme esa solicitada indica algo parecido. Repito: me interesa discutir ese tema sin decir que el que haya firmado esa solicitada es antisemita (de hecho, la firmó un muy querido amigo mío, que cuando le expliqué por qué yo no la iba a firmar pensó y me dijo “En fin, tal vez no debería haberla firmado”. Bueno, ¿les parece que vale la pena esa discusión o puede irse de madre?

  • 30. roberto marcos nadaud le bihan  |  28 septiembre 2014 en 17:29

    el Ad Hominem aplicado a la geopolítica : Haushofer sonríe.

    RMN

  • 31. David  |  29 septiembre 2014 en 16:23

    De Dios habra que pensar que si todas las pistas parecen apuntar hacia El como sienten los religiosos, sera mejor no buscarlo, quizás tocado en su ego, nos toque el hombro y confiese que es un asesino asqueroso. Nadie nunca llama genocida a la America que borro 100.000 japoneses, asi…

  • 32. David  |  29 septiembre 2014 en 16:25

    mas bien le dicen heroes

  • 33. magu  |  29 septiembre 2014 en 19:02

    La PRUDENCIA de callar; (derivó en eso) es en realidad para los diplomáticos, mandatarios importantes de cada país, no quiere decir que se hagan los tontos, sino más bien que aunque ellos reciban amenazas o advertencias (yo me referí a ISIS pero ¡tal vez HAMAS también) y no tengan miedo alguno, ésta no se cometería contra dicho mandatario sino contra posibles rehenes argentinos que estén allí, o contra edificios argentinos, sedes, etc. El modo de expresarse de cada uno de estos funcionarios de gobiernos (y también gente muy famosa, actores, etc) es clave para prevenir, y ayudar en vez de provocar más posibles atentados de estos grupos fundamentalistas terroristas.

  • 34. Aldo  |  29 septiembre 2014 en 20:17

    de Stalin dicen que hubo 7 millones de perseguidos , mentira , fueron 70 mil, y muchos otros dicen que no pasan los 45 000 , tiremos los números verdaderos

  • 35. roberto marcos nadaud le bihan  |  29 septiembre 2014 en 21:27

    la Hora del Delirio ha llegado, aquel que esté libre de narcisismo
    imperiosso suspire aliviado.
    en todo caso, los Chiflados son la sal de lo cotidiano.
    RMN

  • 36. David  |  29 septiembre 2014 en 22:48

    any colour you like
    http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Guerras_por_n%C3%BAmero_de_muertos

  • 37. roberto marcos nadaud le bihan  |  30 septiembre 2014 en 10:06

    extrañas criaturas produce el callar…
    RMN

  • 38. Leonardo siplovich  |  30 septiembre 2014 en 10:17

    Mas extrañas produce el no parar de hablar……..

  • 39. roberto marcos nadaud le bihan  |  1 octubre 2014 en 16:58

    senota

  • 40. roberto marcos nadaud le bihan  |  3 octubre 2014 en 10:49

    tendrán los Palestinos luego de sus exilios y muertes un Libeskind ?
    verán en sus tierras despojadas ein Garten des Exiles, la Flecha quebrada de su historia, de sus vidas ?
    más bien que hay que callar, pero antes el discurso no?
    el marketing del derecho a esto y la legitimidad de lo otro, y resulta que terminamos justificando lo que es porque nuestros abuelos : y el Lamento deviene charla de sobremesa.
    que tal las últimas palabras de Kertész en “sin destino”.
    a ver… callemos.
    RMN

  • 41. Marcelo Grynberg  |  3 octubre 2014 en 19:33

    RMN: Shana Tova’ para Ud. tambien.

  • 42. roberto marcos nadaud le bihan  |  6 octubre 2014 en 9:23

    Marcelo : le repondí, agradecido.
    pero los comentarios aquí : llegan… o no.
    paciencia en el azul del cielo.
    RMN


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