En nombre de Foucault

26 noviembre 2013 at 9:18 21 comentarios

 Qué sucede cuando muere un autor? Hay algunas muertes que sólo dejan recuerdos, pero de otras nos queda su testimonio y un legado. Un creador, un artista, un filósofo, tienen la posibilidad de perdurar más allá de su tiempo. Un escritor sin vida a pesar de su silencio nos sigue hablando. Es el único espectro real en el mundo de la fantasmagoría. No es el personaje de ningún saber secreto, ni del gnóstico o del hermético. No pertenece al universo de los sueños. Abrimos un libro y allí la voz muda está presente cada vez que la convocamos. Su palabra insiste a través de sus textos. Cuando los lectores o sus discípulos publican escritos póstumos, tenemos la sensación de que su palabra se renueva. Nunca se apaga. Si llega a convertirse en un clásico, la obra se convierte en una fuente de aguas eternas. No dejan de fluir gracias a una multitud de ingenieros hidráulicos: los intérpretes……..
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El teatro dentro del teatro interrupción de la página

21 comentarios

  • 1. Juan Martin Masciardi  |  26 noviembre 2013 en 12:44

    profesor, en su texto sobre Foucault menciona un debate entre éste, Canguilhem, otros, y Paul Ricoeur en un video. es curioso porque leí hace unas semanas sobre la futura publicación de un libro titulado: fragmentos foucaultianos que entre otras cosas, reproduciría esa discusión. sabe algo al respecto? gran texto, no hay dudas, hay cierta ¨pastoral foucaultiana¨

  • 2. santiago  |  26 noviembre 2013 en 20:29

    Es buenísimo el escrito, da para pensar un montón de cosas, cada párrafo interpela.
    De Foucault solo leí tres artículos de el mismo y, referidos a el, solo las cosas que escribió usted Abraham. Así que nada puedo opinar, tengo unas impresiones nomás sobre Foucault que devienen de esas pocas lecturas y puedo decir muchas burradas. Pero estoy de acuerdo con esa descripción que hace de el mismo como una especie de arqueólogo o medico forense. Sobre el tema de lo muerto, en eso me parece que estoy de acuerdo, en lo demás no lo se porque no lo he leído casi.
    Sobre lo que dice de los filósofos en este escrito, como se los interpreta, está muy bien, la palabra una vez lanzada da para todo, para cualquier interpretación, generalmente el error que se comete en esa libertad interpretativa es que al no tener el espíritu para interpretarlas se cae en la literalidad, letra muerta, significante vacío de significado, interpretado a la manera que a cada uno le conviene. Eso siempre sucedió sobre todo en las religiones, pero se potencio muchísimo desde la reforma para acá. Después se siguió superficializando la cosa y el mundo burgués y luego el proletario también busca en las letras o en “ciencias humanas” donde justificar sus pasiones. No se porque necesitan justificarlas sin son pasiones no? Siempre hay cierta hipocresía en el poder humano.
    Sobre lo de Nietzsche no estoy tan de acuerdo. Creo que el tipo si tuvo muchísima influencia en el ámbito cultural europeo antes de la primera guerra, sobre todo en las letras o ciencias humanas que estaban emergiendo: me acuerdo de hesse o thomas mann, y algún filósofo que supo rescatar algo contundente de su espíritu tremendo pero vapuleado y confundido por su época. Que tipo Nietzsche.
    Sobre lo de la sombra moral, es difícil, creo que es imposible no afirmar un determinada posición moral cuando vivimos, elegimos, leemos, hacemos o decimos cosas. Otra cosa es creerse esa posición como la única valida. Pisar esa sombra es pisar barro, las moscas viven del barro y no se hunden pero son moscas. Entiendo el riesgo que corre alguien que tiene mucho mas peso que una mosca. En el campo sabemos que para que nuestros pies no queden encajados en el barro, y así perder una bota, lo que hay que hacer es dar pasos cortos pero seguros. Un saludo, excelente escrito.

  • 3. Edson  |  27 noviembre 2013 en 0:08

    Sin embargo la filosofía nació, con Platón, con ambiciones políticas. Pero entendiendo a la política en un sentido amplio, que no puede desconocer una ética. Más que una gnoseología partió de un “diagnóstico del presente”. Intentó desde un principio comprender “la contingencia de los acontecimientos para elaborar las determinaciones que hacen a su necesidad”. No entiendo que pueda dejar de hacerlo.
    Quizá jamás lo logre, pero ese es otro asunto.

  • 4. santiago  |  27 noviembre 2013 en 10:14

    Me quedaron unas inquietudes que me atormentan. Me parece -me juego y lo digo- que no todos los filósofos o las filosofías son enteramente inocentes en su intencionalidad. El problema este de la múltiple interpretación, como dice Tomás por ejemplo, de la plasticidad del discurso de Hegel que hace posible esta “abarcabildad” interpretativa, este problema me parece que esconde fantasmas que hay que fletar. Creo que en la pretensión de verbalizar toda la realidad, todo lo real (todo lo real es racional y todo lo racional es real) hay una cosa falluta, muerta digamos, que pretende revivir. Hegel me hace acordar a ese cuentito de Borges donde el rey manda a hacer mapas tan grandes como el territorio que ilustran. El problema, además de la engorrosa imposibilidad, es que los mapas son inanimados, están muertos, los territorios no. Y ese es un tema. Creo que lo que sucede en estos casos es que al no aceptar una verdad como dada, como hecho, como caso o lo que sea, al no poder aceptar una verdad no-racionalizada “a nuestra manera”, esta verdad si o si se tiene que racionalizar “a nuestra manera” para sentirnos justificados frente al sistema –no para otra cosa-, se empieza entonces a confundir todo con una pretensión de objetividad, se confunde verdad con objetividad científica, y esta objetividad científica se confunde con poder descriptivo de un lenguaje determinado, a este a su vez se lo confunde con poder de conocimiento, y finalmente con poder a secas digamos. Todo se tiene que describir, que controlar, todo sumergido en una muerta pretensión de control. Desde esta perspectiva lo entiendo bien a Nietzsche cuando arranca diciendo:
    “hubo una vez un astro donde animales inteligentes inventaron el conocimiento. Fue aquél el minuto más arrogante y mendaz de la “Historia Universal”; pero tan sólo un minuto, en fin.”
    El problemita es que esta estructura de conocimiento adquiere poder no por si misma sino por los hombres, o mas bien por las políticas, o mas bien por las economías que esta estructura justifica. Y el problema de Hegel Marx etc, es que esta estructura falaz tiene arrastre histórico, es decir la historia no la justifica, al contrario la historia a esta estructura la va volviendo mas mendaz, viene un invento sobre otro invento -los hombres mueren los inventos quedan-, pero solo corre el invento si es aprobado por la rentabilidad del sistema material de transformacion, hoy, “sutiles”, diríamos si hay consumo. Si la cosa sigue así no resta mucho tiempo para que el hombre se le achique el cerebro hasta ser completamente funcional a una prótesis de las maquinas, eso si: siempre “profesionalizándose” en su idiotez para no quedar fuera del sistema material. El resto de las neuronas molesta, solo hay que adaptarse a un sistema cada vez mas determinado, para que pensar, ir contra corriente y sufrir? Curiosamente el que queda afuera es el que no sigue esta transformación “materialista” de estupidez constante.
    A las palabras de Hegel las usaron para revivir y justificar un dinosaurio, un dragón, un Leviatán, en su racionalidad impersonal, inhumana, no importa si era napoleón, juan perez, el espíritu de la historia, julio cesar, Hitler, Stalin, el “estado profesional- racional-burocrático” de weber- o no se que historia. El problema es que los hombres bien idiotas lo aceptamos, le dimos vida, lo adoramos contentos y sumisos… y lo van a seguir haciendo… queremos un presidente, y vaya que otro nombre inventaran cuando la figura de los presidentes necesariamente vaya obteniendo mas poder para escondernos, protegernos, justificarnos de nosotros mismos por nuestra idiotizacion creciente. Igual hay muchos filósofos que no fueron superficiales, quien mas genio que Leibniz? Quien como Kierkegaard? Nietzsche, Cientos…
    Una cosa que me hace ruido sobre una afirmación de Foucault que surgió en el escrito de Abraham. Creo que no entendi. Por que platón o Aristóteles, a pesar de ser griegos y tan supuestamente distintos y lejanos tienen un lenguaje tan accesible cuando hablan de cuestiones éticas por ejemplo. O una tragedia griega por que se puede entender medianamente bien?. Si las pasiones son las mismas porque con la modernidad se empezó a enrarecer tanto este tema de las pasiones?. ¿No entendemos mejor la lógica de los atenienses que la de algún pueblo de África, Mongolia, el amazonas, los wichis, tibetanos, esquimal etc?
    Perdón por el largo. Un saludo.

  • 5. santiago  |  27 noviembre 2013 en 21:23

    No fui claro creo en el comentario anterior. Voy a decir algo que Abraham nos dijo de una manera mucho mas sutil y elegante en el escrito. o creí entender eso. me explico.
    No importa si la racionalización es material o ideal. El problema es que cuando llevamos a cabo una racionalización de la historia, sea una sola parte o sea la historia completa, estamos disecando algo que esta vivo, porque la historia esta viva, porque como dice Tomás en el escrito, el tiempo se mueve y las racionalizaciones no tienen en cuenta como las afecta el tiempo en que viven. Las racionalizaciones no se pueden dar cuenta que el tiempo se mueve porque cuando racionalizamos sistemáticamente desde un punto de vista, creyendo que es “El punto de vista”, sea este punto ideal o material, la cuestión es que lo hacemos desde un único lugar también, el hoy, y si en este afán racionalizante no nos damos cuenta o reconocemos, que para este “hoy” hay muchas cosas que permanecen en el misterio, veladas, vamos inmediatamente a intentar racionalizar no solo el pasado sino el futuro también, y entramos ya en el ámbito de la superstición total. Ningún humano puede manejar todas las variables del universo. No lo leí mucho a marx, y quizás dijo esto que voy a decir o quizás no, y no vio que las estructuras materiales de dominio históricamente nunca se estabilizan por la justicia social sino por una especie de inmanente comodidad y corrupción, no se quiere justicia se quiere poder o una ilusión fetichista de este. El pueblo no quiere revolución, el pueblo quiere pan y circo, direct tv, cancha de futbol y cerveza, y si hay “revolución” es solo porque el pueblo quiere cada vez mas que un solo “tirano” les provea estas cosas y al cual adorar por esto, uno solo así no hay que pensar tanto, no se quiere pensar mas. Un solo superior –yo y el general- así simplificamos las cosas y no nos tenemos que humillar tanto porque no nos queremos dar cuenta por lo menos. Esta tentación esta en la biblia, cuando le pidieron al juez Samuel un rey. Un solo rey personal para reflejarse y sentirse parte de. El fetichismo no es de la mercancía, es de la materia, es baal, el materialismo.(argentina y su peronismo es la prueba viviente de este fetichismo por comodidad del que hablo). Estos sistemas de poder, como lo fue el imperio romano o Atenas, caen solo por un aumento constante de esa corrupción endémica. No hay revolución, hay corrupción y consecuente debilidad, estupidez. Hoy con el mundo globalizado espero que no corrompamos demasiado la naturaleza, seria tarde, como dice el dicho: Dios perdona siempre, el hombre a veces, la naturaleza nunca. Ahora me pregunto: ¿que razón o racionalización hay en este continuo proceso de justificar la corrupción? ¿Que razón hay en esto? vivir el hoy, justificar el hoy, solo eso y nada mas que eso, la inmanencia, en el fondo en estas supuestas racionalizaciones late un total desprecio por el futuro y por el pasado, un desprecio por la vida.
    Muchas gracias por permitir la expresión. Un saludo.

  • 6. santiago  |  27 noviembre 2013 en 22:06

    Hago una aclaración que tiene que ver con el comentario anterior que no salio. A mi, personalmente, me encanta el futbol, el tenis, el basquet, el rugby, casi todos los deportes, soy fanático de san Lorenzo desde los cinco años. El deporte me parece que está bien. La cerveza y el vino muy bien jajajaja. Pero si viene un “iluminado” como Marx y hoy nos dice que el futbol, las olimpiadas y la televisión – todos los entretenimientos- son el opio de los pueblos… quien le haría caso?

  • 7. JuanMartin Masciardi (@MartMasciardi)  |  29 noviembre 2013 en 15:53

    ¨El pueblo no quiere revolución, el pueblo quiere pan y circo, direct tv, cancha de futbol y cerveza, y si hay “revolución” es solo porque el pueblo quiere cada vez mas que un solo “tirano” les provea estas cosas y al cual adorar por esto, uno solo así no hay que pensar tanto, no se quiere pensar mas¨ esta frase expresa una disyunción implícita: el pueblo y la de un yo ajeno, exterior, la de quien escribe. Es decir, el pueblo y sus necesidades como la búsqueda mesíanica de un tirano que de solución a sus demandas no hacen más que expresar un límite preciso y un prejuicio que se ampara en una generalidad abstracta como eso que designas como: el pueblo. No creo que exista tal cosa, o sea, un pueblo que sólo quiera circo, pan, direct tv y un tirano que posibilite eso y al hacerlo se le permita ciertas licencias. Todo esto no hace más que expresar la idea de una vanguardia iluminada que conoce bien los rumbos y brújulas de la historia y justifica su hacer en nombre de un pueblo que sólo existe en su cabeza. Y no creo, tampoco, que sea este el argumento de legitimidad de la corrupción frente a un poder paternalista que nos provee de eso que describís. La filosofía no es un cojo que ande atrás de los acontecimientos, y tampoco es el pensamiento ilustrado de un iluminado que se adjudique la voz de un nosotros colectivo que sólo conoce por tv o imágenes de diarios. ¨entre el cielo y la tierra hay cosas más allá de la que tu pobre filosofía puede pensar querido horacio¨ Me considero parte del pueblo y reconozco que me gustaría tener todo eso que describís. Además eso no limita la actividad del pensamiento. Sólo leí tu dos últimos comentarios. Porque soy corto de vista y me cuesta leer textos largos en la pantalla porque mis lentes están rotos. Saludos viejo!

  • 8. santiago  |  30 noviembre 2013 en 11:50

    Sí, que se yo Juan martín, se que es una generalidad “pueblo”, lo mismo que decir “masa”, pero es un concepto simple, nada mas. Los conceptos generalmente generan prejuicios, es inevitable. Cuanto mas neutro “aparece” un concepto mas prejuicios genera, porque no hay prejuicio –o falsedad- mas grande que creerse sin prejuicios. Por eso creo que no me entendiste. Esto que vos decís:

    “Todo esto no hace más que expresar la idea de una vanguardia iluminada que conoce bien los rumbos y brújulas de la historia y justifica su hacer en nombre de un pueblo que sólo existe en su cabeza.”

    Es justo lo que estoy criticando de estos filósofos, por eso hice ese ultimo comentario aclarando que me encanta ser parte del pueblo – que tomo mucha cerveza y vino, y me gusta hacer y ver deporte, últimamente gasto bastante tiempo en esto, voy a la iglesia, etc- y dije también sobre quien le haría caso a alguien si después de un largo análisis erudito y racional, este alguien llega a la conclusión que los deportes, los entretenimientos son el opio de los pueblos. Quien le haría caso hoy? Cuantos? Que tiene de malo el opio o la religión? Jajaja. Estamos cebados ya, todos queremos ser messi, Maradona y el che guevara -jugando a la play station-, o creernos que entendemos mejor que nadie el mundo y las personas mirando una película de cine independiente o leyendo un libro… que se yo. Un ternero cebado no quiere que nada cambie quiere mantenerse en su fantasía, porque no quiere saber que va derecho al matadero. Te aclaro por la dudas que no me considero vanguardia, sí soy vanguardia jugando al ping pong jajaja, pero lo que conozco no es por televisión o diarios, viví diez años en bs as y hacía cosas, no leía nomás lo que otros dijeron. Me complican cosas mas reales que sacarme 10 en un examen. Complicarte por un examen significa querer que alguien te diga que sos parte de esa vanguardia iluminada, por si no te diste cuenta.
    Un saludo.

  • 9. santiago  |  30 noviembre 2013 en 12:05

    Juan Martín, creo que la única manera de escaparle al prejuicio ilustrado -de vanguardia y todas esas huevadas- que generan los conceptos y sus generalizaciones, es siendo irónico en la aceptación y utilización de la violencia supuestamente racional que ejercen esos conceptos en nosotros. Un saludo. (te escribí otro comentario recién, pero no salio)

  • 10. Gustavo Romero  |  2 diciembre 2013 en 17:15

    Excelente texto.
    A mí no me perturba en general que se use políticamente un discurso filosófico. Eso se hace desde que Platón escribió sus Diálogos.
    En todo caso, lo que me molesta es que se use la filosofía para legitimar la censura, la opresión, la muerte. Eso sí me molesta.
    Me molesta que se use la filosofía para legitimar prácticas políticas de exclusión, de censuras, de autoritarismos, de sectarismos, de asesinatos, etc.
    La filosofía abre espacios, entre ellos su uso político. Pero, en todo caso, el problema es que la filosofía sea usada como discurso legitimador de opresiones. Y los opresores, aunque tengan colores políticos distintos, y digan representar banderas diversas, son personajes siniestros.
    Lo que hay que evitar es que la filosofía sea usada por tiranos y sacerdotes.

  • 11. Juan Martin Masciardi  |  2 diciembre 2013 en 20:37

    La lógica es una gran dificultad en mi carrera. Lo es para mi en su versión moderna con sus representaciones matemáticas y sus tablas de verdad, en fin. Me cuesta. Pero me gusta su costado teórico, sobre todo la lógica clásica. Santiago, un concepto erróneo desemboca en un juicio apresurado, equivocado, y en consecuencia en un racionamiento fallido. Saludos.

  • 12. santiago  |  3 diciembre 2013 en 13:43

    Sí, es así, un concepto erróneo lleva a un racionamiento fallido, pero creo que el problema más grande se da, vuelvo a insistir, en la “violencia” que ejercen ciertos lenguajes cuando se presentan como los portadores de la “razón” universal. Encima casi todos creen que son cientificos, “objetivos”… Yo frente a esos lenguajes reacciono también “violentamente” y mi solución para no “trabarme de furia” jajaja es ser irónico con el uso de esos lenguajes. “Pueblo”, al igual que “masa”, que “gente” etc, son generalizaciones, son conceptos que solo sirven para rebatir las ideas que se generan de los sistemas de estos muchachos especuladores. Una cosa es especular para crear un sistema –armado a imagen y semejanza de una época- donde cada concepto ocupa su lugar supuestamente “racional”. Otra cosa es pensar para mostrar lo falluto de ese sistema supuestamente racional, y mostrar la violencia que ejerce en los que se lo tienen que comer. (Trato de no creer en lo que pienso digamos, en la especulación se mete el “adversario” con facilidad. Trato de creer en lo que vivo.)
    El ejemplo que te daba de marx es ese. Marx es escuchado no solo por la supuesta “racionalidad” de su pensamiento sino porque su época lo necesitaba frente al capitalismo monstruoso. Hoy las cosas están distintas y no exactamente gracias al pensamiento de marx. Pero en parte si: el comunismo le hizo el juego al capitalismo para que las personas tengan miedo y entregue mas su libertad civil por el supuesto enfrentamiento -hoy hacen los mismo con la justificación del terorrismo-. En la práctica el comunismo no llego a ofrecer libertad, salvo para los jerarcas (bajtin tenia que escribir con pseudónimos). Hoy, con la relativa comodidad que vivimos –si nos comparamos con siglo y medio atrás- vemos que se hace imposible una revolución, porque la sociedad esta un poco mas homogenizada y sobre todo mas cómoda, y ni le importa que le digan que no es libre porque debe consumir: ahora puede y quiere consumir la mayoría de las cosas que le muestran por televisión, el sacerdote es la televisión, es el ejemplo de homero simpson, ya estamos cebados. Encima, después de la experiencia soviética, menos interesan estos planteos, interesan solo como cosas originales o distintas de lo político usual. Así gano Altamira en salta y me acuerdo que Zamora tuvo su momento después del que se vayan todos. Hoy pensamos que mejor que el comunismo es el populismo donde nos cebamos mejor con lo que haya. Además hay que ganar las elecciones y respetar el régimen democrático y es excelente que así sea. Hace unas décadas los militares dominaban en Latinoamérica. Hoy fíjate que son los populismos los que dominan, populismos que dicen una cosa pero “parecen” obligados a hacer otra. Justo ahora, que gracias a la economía podemos empezar a salir del subdesarrollo, y despacito independizarnos de verdad, las cosas están bien mezcladas, y estamos adormecidos por un sueño nacional y popular, pero la realidad es que se trata de que nadie entienda nada. O eso parece. Espero que nuestro gobierno largue la tentación populista rápido, parece que lo esta haciendo con las ultimas medidas que tomaron.
    Saludos. Perdón por el largo.
    p.d: a mi tampoco me gusta la lógica, deja en un sueño, no puede contemplar la cuestión temporal, a-futuro más que con el principio de tercer excluido, es decir no puede decir nada nuevo. La lógica son tautologías.

  • 13. Juan Martin Masciardi  |  3 diciembre 2013 en 21:35

    ¨Lo que hay que evitar es que la filosofía sea usada por tiranos y sacerdotes.¨ jojojo tremenda frase la de Gustavo, y el problema es ese. En general los que imparten filosofía son o ambas cosas o una de ellas. Y las excepciones dejadas de lado en el mundo universitario.(nota. algunos de los autores que debo estudiar para antropología filosófica son los predilectos del OPUS DEI!!!!!!) Entiendo tu furia Santiago y es bueno que reacciones de modo irónico pero desde la comodidad de nuestros sillones frente a una pantalla no vamos a solucionar nada. La lógica es un instrumento, sirve mucho. A mi me ayudo a ordenarme cuando escribo y te invito a leer mi texto sobre aristóteles y las refutaciones sofísticas en mi blog, podes comentar y dejar tu parecer libremente, pero es la ¨versión moderna¨ la que me genera problemas con sus afanes matemáticos. Yo por mi parte, te comento, intento cambiar ciertas cosas desde mi lugar. Primero, aspiro a egresar para salir de la tiranía de las aulas universitarias y segundo aspiro a hacer docencia para, desde ese lugar, buscar llegar a los más jóvenes con la filosofía, para que lleguen a amarla como hago yo y puedan aprender a pensar por sí solos, a dudar de todo, como descartes, y a que sean más libres. En el verano preparo chicos de secundario, gratis, y no porque sea rico, es más, ahora busco laburo pero no encuentro, lo hago porque es lo que me gusta y pienso que con eso ya estoy cambiando algo. por cierto, escribí racionalidades y es razonamientos. jajaa
    Profesor Abraham, ya había notado las fallas en su página pero pensé que era mi compu. espero que se arregle pronto porque no recibo notificaciones cada vez que ud. sube un nuevo post.

  • 14. Gustavo Romero  |  4 diciembre 2013 en 12:04

    Juan Martín:
    Entiendo tus críticas al ámbito universitario, sobre todo en una universidad tan cerrada como es la que estudias, según lo que comentas bastante seguido.
    Pero te cuento mi caso. Yo estoy profundamente agradecido a la vida de haber podido estudiar en la Universidad de Buenos Aires. He conocido a profesores magistrales, y les estoy agradecido por sus clases. Me enseñaron a leer textos de filosofía, a buscar fuentes, a realizar compulsas, a pensar libremente. Jamás criticaría negativamente a mis profesores ni a mi universidad, que, por otro lado, es la universidad en la que ahora trabajo como docente (CBC) y en la que realizo mi Doctorado (FFyL).
    En la Universidad de Buenos Aires se trabaja a pulmón, se hace lo que se puede. Esto no es un melodrama, sino una realidad. Quienes nos dedicamos a la filosofía en la Universidad lejos estamos de ser tiranos o de sacerdotes. Es fácil criticar a la Universidad desde el afuera; pero lo más importante es laburar adentro y sostenerla.
    Un abrazo

  • 15. Juan Martin Masciardi  |  5 diciembre 2013 en 16:52

    que bueno gustavo que tu experiencia sea esa. en mi caso no es tan así. tengo algunos profesores que sí nos permiten expresar abiertamente lo que pensamos sobre un autor determinado, sobre lo que leemos o sobre el punto de vista de la cátedra. yo no conozco la uba pero sí conozco la facultad en la que estudio. y no poder decir lo que pensás sobre un autor o tener que escuchar decir que Foucault murió de hiv porque era coherente con su pensamiento o que Nietzche es un proto devastador de la naturaleza y no poder decir nada es tirananía y tener que adoptar la postura realista-tomista como una sacra verdad es sacerdocio. lo que te escribo no es exageración pero paso las materias porque con muchos de mis compañeros adoptamos una modalidad camaleónica: si la cátedra es tomista, somos tomistas. es así no te exagero, hay excepciones y profesores que tratan de cambiar esto, pero son minoría. también estoy en un proyecto de investigación, desde el año pasado. me invitó la directora, nunca me dieron directivas y peor, nunca me enseñaron a investigar. a fin de año me piden que les pase lo que hice y eso es todo. jajaja en fin, la realidad de dice de muchas maneras.

  • 16. Juan Martin Masciardi  |  5 diciembre 2013 en 17:05

    che, gustavo, espero que no tomes mi comentario como una agresión porque lo leo y me suena agresivo. lejos de eso, para mi es un gusto participar aquí y sacar los textos del profesor tomás para mis cosas e intercambiar opiniones con vos y los demás. y los profes que quieren cambiar mi facultad son como vos, jóvenes, pero no tienen la titularidad de las cátedras, son prof. adjuntos o jtp es decir, no deciden nada. sólo es cuestión de tiempo, las cosas en mi facu van a cambiar. el año que viene, si la providencia me da viento a favor, voy a estar como ayudante alumno en la cátedra de problemática filosófica. yo aún no soy parte de mi facultad más que como alumno, pero aspiro, como dije en un comentario anterior a hacer docencia y una vez dentro cambiar todo eso que critico, a veces con furia. un abrazo grande! en algún momento me voy a dar una vuelta por bs as y pienso darme una vuelta por el seminario del prof. abraham. mientras tanto, ahora estudio, rendo en un par de semanas y voy a salir bien. para lograr todo esto que te digo. es más, creo que no debería usar mi nombre y apellido; mira si me leen aquí!!!! jajaja qué problema sería.

  • 17. santiago  |  5 diciembre 2013 en 17:24

    Sí, tenes razón que en Aristóteles la lógica es un poco mas entretenida, pero hasta ahí nomás. Combatir sofismas no es gran cosa, la cuestión es porque los queres combatir.
    Lo que decís de la universidad te entiendo, pero en mi experiencia, por las universidades que pase no vi tanto eso que describís como tirano o sacerdocio. Sigo insistiendo el principal tirano o sacerdote se encuentra en los medios hoy, la televisión, revistas de divulgación o de entretenimientos nomás, etc, los medios con las modas y modismos, con esas cosas, nos hemos vuelto tan superficiales que desde ahí se impone una ideología muy sutil, casi imperceptible, pero muy poderosa. Saludos.

  • 18. Elías  |  6 diciembre 2013 en 8:22

    “La mayor desgracia de su carrera no le acaece a Tomás de Aquino el 7 de marzo de 1274, cuando, apenas cumplidos los cuarenta y nueve años, muere en Fossanova, y los monjes no logran bajar su cuerpo por las escaleras a causa de su gordura” Umberto Eco Elogio de Santo Tomás.
    Habría que recordarle a los profesores tomistas este hecho,y con mayor razón a aquellos que consideran que cada pensador muere por causas coherentes con su pensamiento.

    PD se aconseja recordar esta anécdota algún tiempo después de la aprobación de la materia correspondiente. Es sabido que la mayoría de los profesores de filosofía, incluso aquellos que hacen gala de una gran apertura mental, espiritual y demás cualidades humanísticas todavía no han podido superar los sentimientos más arraigados y tenaces que prevalecen en las capas menos cultas de la población.

  • 19. Gustavo Romero  |  7 diciembre 2013 en 4:15

    Todo bien, Juan Martín. Seguí estudiando ahí, o venite a Buenos Aires a estudiar en la UBA, pero no sufras tanto, en serio, no la pases mal. Si elegiste filosofía no pierdas las fuerzas sufriendo por los profesores y sus formas; la pasión de leer a filósofos debe sobreponerse a cualquier circunstancia pedagógica. Obviamente, ¡pasala mal al leer y no entender los Paralogismos de la razón pura, eso sí es maravilloso, y justifica nuestra elección! Pero no vale ni medio minuto perder el tiempo en quejarse de los profesores…podés terminar resentido, así que olvidate de eso.
    Les dejo unas líneas de Foucault, para retomar el tema del post:

    “Se produce un libro: acontecimiento minúsculo, pequeño objeto manuable. Desde entonces, es arrastrado a un incesante juego de repeticiones; “sus dobles”, a su alrededor y muy lejos de él, se ponen a pulular; cada lectura le da, por un instante, un cuerpo impalpable y único; circulan fragmentos de él mismo que se hacen pasar por él, que, según se cree, lo contienen casi por entero y en los cuales finalmente, le ocurre que encuentra refugio; los comentarios lo desdoblan, otros discursos donde finalmente debe aparecer él mismo, confesar lo que se había negado a decir, librarse de lo que ostentosamente simulaba ser. La reedición en otro momento, en otro lugar es también uno de tales dobles: ni completa simulación ni completa identidad.
    Grande es la tentación, para quien escribe el libro, de imponer su ley a toda esa profusión de simulacros, de prescribirles una forma, de darles una identidad, de imponerles una marca que dé a todos cierto valor constante. “Yo soy el autor: mirad mi rostro o mi perfil; esto es a lo que deben parecerse todas esas figuras calcadas que van a circular con mi nombre; aquellas que se le aparten no valdrán nada; y es por su grado de parecido como podréis juzgar del valor de las demás. Yo soy el nombre, la ley, el alma, el secreto, el equilibrio de todos esos dobles míos”.
    (…)
    Yo quiero que un libro, al menos del lado de quien lo ha escrito, no sea más que las frases de que está hecho; que no se desdoble en el prólogo, ese primer simulacro de sí mismo, que pretende imponer su ley a todos los que, en el futuro, podrían formarse a partir de él. Quiero que este objeto-acontecimiento, casi imperceptible entre tantos otros, se recopie, se fragmente, se repita, se imite, se desdoble y finalmente desaparezca sin que aquel a quien le tocó producirlo pueda jamás reivindicar el derecho de ser su amo, de imponer lo que debe decir, ni de decir lo que debe ser. En suma, quiero que un libro no se dé a sí mismo ese estatuto de texto al cual bien sabrán reducirlo la pedagogía y la crítica; pero que no tenga el desparpajo de presentarse como discurso: a la vez batalla y arma, estrategia y choque, lucha y trofeo o herida, coyuntura y vestigios, cita irregular y escena respetable”.

    Prólogo a la reedición de Histoire de la folie, 1972. (Fragmentos)

    PD: Santiago, sos un pecador.

  • 20. santiago  |  7 diciembre 2013 en 10:26

    Mea culpa. Para bien de mi vergüenza personal no recuerdo más allá de cuando trastabille contra algo jjaja. Tenía que ir a otra fiesta -a la que nunca llegue- pero el tema es que al otro día desperté a las nueve con gran resaca y sin la minina idea de cómo había llegado hasta casa jajajaja.(pero por suerte estaba en casa jajaja).
    Muy buena la cita que elegiste.
    Y muy buena la fiesta.
    Un abrazo Gustavo.

  • 21. Ma.Cristina  |  7 diciembre 2013 en 12:17

    Hola Santiago, tanto tiempo, me da vergüenza pensar que una vez te aconsejé que dejaras tanta seriedad y te divirtieras un poco, mi consejo sobrepasó mis expectativas, moraleja, no des consejos! Un abrazo!


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