Libros sin fronteras (Disertación de apertura Feria del Libro Pcia Corrientes)

16 agosto 2012 at 10:50 67 comentarios

 

 La importancia de ser lector

Pertenezco a una generación para la que la lectura era un símbolo de prestigio cultural y de respeto individual. Recordemos que el presidente Arturo Frondizi se jactaba de leer un libro día por medio, y que sus hermanos tenían la talla intelectual de Silvio Frondizi y del académico Risieri Frondizi.

Quien leía trasmitía sin duda un tipo autoridad basada en alguna leyenda indescifrable, parecía el guardían de un arcano secreto que imponía silencio a su alrededor y lograba el reconocimiento de haber ascendido a un sitio envidiable por lo codiciado.

Se decía que una persona era leída – un modo pasivo de definir a quien se presentaba como depositario de un recurso importante – y cuando se elogiaba a un joven se comentaba que leía. Tener un libro en la mano más aún cuando esa mano era la de una persona joven no dejaba de ser una señal de un ser especial. Hasta tal punto que en épocas de dictadura como por ejemplo aquella tan preocupada por los efectos perniciosos que la cultura podía tener en la sociedad como fue la del General  Onganía, leer, tener barba y estudiar filosofía, eran certificados de peligrosidad y de sospecha permanente.

Por supuesto que no todo el mundo pretendía entrar a una librería o a una biblioteca  cuando la vida o el ocio así se lo permitían, no era un horizonte de atracción masiva, pero sí una meta y un ambición elitista y selectiva que ponderaba algunas virtudes, se hacía eco de determinadas necesidades y soñaba con supuestas glorias.

La virtud consistía en tener acceso al conocimiento, y el conocimiento era un valor destacable. Quien más sabía, más podía y más era. Saber, poder, y ser. Por otra parte, la necesidad se fundamentaba en la constatación de que las autoridades legítimas nos mentían y que trataban de domesticarnos. Los padres, los pastores religiosos, los profesores, los militares, los abogados, los médicos, la policía, los representantes de la investidura que componía el entramado reticular de los discursos del poder, engañaba, y la salida liberadora consistía en la apropiación del saber para demistificar esas palabras astutas, en apariencia terminantes, que nos dejaba, a nosotros, a aquellos jóvenes, sin palabras.

Por último, la gloria soñada era inocente, ingenua, aunque pudo con el paso del tiempo convertirse en un elemento delicado por su grado de inflamabilidad, porque de ser un faro que guía a una humanidad de naúfragos de acuerdo a la idea de Genio que legó el romanticismo, el hombre de las letras se hace depositario de una verdad por la que exige entregar la vida, no sólo la suya sino la de todos, adeptos y disidentes.

Cuando hablamos de Modernidad y cuando pronunciamos la palabra  Ilustración no hacemos más que referirnos a este compuesto de ideales que luchó por hacerse un lugar en un cosmos ordenado en base a una jerarquía trascendente, invisible, y sólo ella verdadera, representada por castas que aunaban el símbolo mítico-religioso y el poder militar. Este orden indestructible por dos milenios, desde la cultura antigua hasta las habilidades de la escolástica medieval, se fisurará en tres pedazos que provocan la gran dispersión que sella el final de los tiempos eternos de aquel Dios.

Cristóbal Colón y los grandes navegantes, Lutero y las sectas puritanas,  Galileo Galilei  con el ingreso del nuevo ojo mecánico que acerca a los sentidos lo que antes era sólo imaginable, producen esa grieta llamada modernidad cuyas sucesivas transformaciones no dejarán por eso de evocar ese primer gesto que modifica de raíz la concepción del tiempo y del espacio que se tenía de lo que se conocía por civilización.

El mundo ensanchado y vuelto sobre sí, el Cristo dividido y la Luna auscultada, hacen mella en el Uno de la Verdad, y la multiplicidad infinita no tendrá otro cancerbero que la aventura del conocimiento.

Conocemos la leyenda del Fausto que desde Christopher Marlowe a Goethe nos habla de la insaciabilidad de quien aspira al saber y de quien no quiere morir, ambos conjugados en el amor absoluto por la mujer ideal.

Fue fundacional de una civilización el mito de Prometeo que cuenta la historia de la humanidad como resultado del acto de un traidor a la causa divina que roba el fuego y se lo da a esa especie de seres inferiores llamados hombres para que cuezan el barro, cocinen la carne animal, y templen el metal.

Estos dos personajes de la literatura de todos los tiempos, nos dicen que quien aspira al conocimiento es un transgresor. Los mitos mesopotámicos lo ilustran. Quien quiere saber peca de soberbia, se iguala a los dioses, y sucumbe por su desmesura. La tragedia griega lo narra en Edipo como en Antígona.

Para saber es necesario tener coraje, no es un gesto gratuito ni una iniciativa ligera de tomar. Sócrates pertenecía a un mundo – el primero en la historia de la humanidad – en el que los hombres de una sociedad que se autodefinía como “política”, se arroga el derecho de darse a sí misma sus propias leyes. Fue la primera separación entre el cielo y la tierra, entre el eje vertical de los sistemas palatinos y la circularidad de la palabra pública ejercida en las asambleas.

Emmanuel Kant en su texto “¿Qué es la Ilustración?” anuncia a fines del siglo XVIII, hace poco más de doscientos años, que ha llegado la época en que la humanidad debe tener el coraje de saber, y que para tenerlo es necesario que se despoje de las tutelas en las que depositaba esa tarea.

El filósofo alemán afirma que la madurez es una actitud que se consigue por un gesto liberador de la custodia de los que se dicen autorizados por el saber: médicos, pastores, hasta llegar a mencionar a los libros como almohadones para el reposo de quien pide que otros piensen por él. Pero no se trata de despreciar el conocimiento sino de usarlo luego de un trabajo personal, de un desafío a las certezas inducidas y a las verdades sagradas que imponen la obediencia debida y la lealtad a los mandamaces encumbrados en el poder.

La gramática cuestionada

¿Se acuerdan de la palabra `autodidacta´? Educarse a sí mismo. Este propósito no implica desprecio alguno hacia los maestros – todo lo contrario – sino el hecho de que el estudio es un trabajo personal ineludible bajo la conducción sutil de un maestro.

Lo que el docente trasmite no es tanto un cúmulo de conocimientos clasificados y una nomenclatura de sostén para expresarse con propiedad, sino su modo de aprender que incluye sus equivocaciones. La enseñanza es el puente que se construye entre aprendices y estudiosos de generaciones sucesivas en el que se instruye a aceptar el error de quien ensaya y experimenta incansablemente.

Hoy se dice que la era de la gramática ha fenecido. Se sostiene que los modos de acceso al conocimiento ya no necesitan del lenguaje verbal ni de sus expresiones escritas. Nos anuncian un cambio civilizatorio. Bienvenido sea, si tal presagio tiene contenido. El temor al cambio y la conservación de lo adquirido no siempre resguardan valores imperecederos. Todas las culturas tienen fecha de vencimiento.

Filósofos de hoy, uno de los más interesantes, Peter Sloterdijk, dice que el humanismo de las letras ya no es el ideal comunicacional de nuestros días. Nos pide que dejemos de lamentarnos por esa pérdida. Escribir, o leer, no son actos naturales. No por eso llama al analfabetismo sino a una nueva concepción del saber con sus novedosas herramientas.

Lo que el filósofo alemán parece evocar es una nueva revolución galileana como aquella que descabezó las artes liberales de su trono humanista mediante la sustitución de la retórica, la gramática y la lógica de su sitial escolástico por la nueva verdad de la ciencia físico-matemática inscrita en las leyes naturales.

La novedad del día ya no reside en la conformación de un mundo estructurado según el paradigma clásico del siglo XVII, la mathesis universalis, es decir una clasificación del orden de los seres desde lo infinitamente pequeño a lo infinitamente grande de acuerdo a sus diferencias y semejanzas, esa idea de que el todo podía ser visible y calculable para la mente humana con el fin de la transformación de la naturaleza para la felicidad en esta tierra, sino en la revolución de las ciencias biológicas que ya no hablan del mundo sino de la vida.

Para Sloterdijk hay un nuevo lenguaje que se inaugura a contracorriente del humanismo de las letras y de las artes y que dará cuenta de lo que llama Parque Humano.

De todos modos no nos hagamos tantas ilusiones, o, mejor dicho, podemos hacérnoslas por algún tiempo más. Mientras la ética, la política, la economía, no sean calculables y los intentos por elevar su perfil epistemológico para hacerlas disciplinas “duras” padezcan un fracaso tras otro – sabemos lo que valen las predicciones y los predicadores en nuestro mundo en crisis – el discurso verbal o escrito de acuerdo a la arcaica sintaxis seguirán siendo vigentes, y los “relatos” necesarios, al menos para engañar a la gente.

Recordemos que para los fundadores de la filosofía, como Platón, la escritura desnaturalizaba el conocimiento. Poner a disposición de cualquiera un saber delicado, conocimientos que requieren de parte del receptor virtudes comprobadas, se vuelve una apuesta arriesgada si el texto circula en el espacio público en manos anónimas para fines desconocidos.

Platón era muy cauto en cuestiones de democracia. Pero una vez que el mundo de la antigüedad se abre y deja de ser aquella polis griega en donde los asuntos políticos se dirimían de un modo directo en el ágora y en las asambleas, una vez que la figura del sabio pierde lo que Nietzsche llamaba su majestad sacerdotal que hacía de la Voz la emisión oracular de una verdad sólo mostrada de sesgo por el temor que producía, una vez que la ciudad griega se hace metrópolis y los espacios de confluencia se diagraman de acuerdo a dimensiones imperiales, puntos alejados, sin contacto directo, entonces el texto se hace epístola, carta para aproximar a los lejanos, preceptivas para acercar a maestros y discípulos. El escrito es un envío de amistad, una señal de aproximación, un llamado a la escucha que se hace lectura.

Leer, entonces,  es recibir un  mensaje de un amigo. Esta concepción del texto es una remisión muy antigua sobre el escenario en el que nace la filosofía, palabra que en su composición reúne el saber con la amistad, el amor con el maestro.

Leer no es lo mismo que estudiar

Pero no se trata sólo de una forma de la afección. Un texto no es un abrazo. Tampoco es una forma de estar conectado. Un texto se compone. Es lo primero que me enseñaron en la facultad cuando ingresé creyendo que un  libro era una caja que al abrirla contenía un mensaje como si fuera una mariposa que se libera con la lectura.

Leer no es lo mismo que estudiar. Estudiar es leer de otro modo. Tiene etapas. Se estudia – me refiero al campo de las humanidades, aquel en el que el alfabeto aún tiene sus prerrogativas al menos hasta que la ingeniería genética, la farmacología y la biología avanzada no se apliquen al comportamiento y constituyan la primera ciencia social digna de ese nombre – con un lápiz, se escribe el texto que leemos, anotamos en los márgenes, subrayamos, destacamos las principales líneas de fuerza y las apartamos en hojas o fichas de lectura, organizamos los temas, prestamos atención a las fuentes bibliográficas del autor y a quienes señala como sus maestros, ponemos en una balanza sus preferencias como sus rechazos, sus remisiones a determinadas tradiciones, en qué y en quien se legitima, contra quién piensa y escribe.

En una palabra: conversamos con el autor. La palabra conversación es parte de la historia que relata las vicisitudes del arte interpretativo, que se conoce como hermenéutica, lo que no significa deponer arma alguna ni una permisibilidad blanda, ni la tolerancia como aceptación de la alteridad o del diferente.

Este modo de interacción necesita de la libertad del lector que una vez respetada la distancia que todo texto impone para poder leerlo, distancia que mitiga el apuro por  volcar sobre él nuestras ansiedades, no usarlo de espejo de nuestros deseos, evitar reducirlo para conformar nuestras certezas por no decir nuestros prejuicios, una vez hecho el trabajo de lectura, discutimos el texto, nos involucramos en él, vemos despertar en nuestra mente imágenes de pensamiento que nos descubren mundos nuevos, hacemos de la lectura y de nuestro vínculo con el autor, un desafío, un hilo cinchado por tensores.

Palabras conocidas de la tradición como debate, disputa, polémica, controversia, diálogo, son manifestaciones variadas del ejercicio de la lectura.

Por eso la lectura requiere humildad, lo que no quiere decir modestia ni falta de atrevimiento, sino perseverancia, constancia, el día a día del trabajo que se mejora a sí mismo por su dedicación activa.

Leer es una tecnología muy antigua, poco tiene que ver con lo que se dice y festeja con las nuevas tecnologías. Hay quienes tienen una concepción algo frívola de las  nuevas tecnologías. Creen que lo principal es estar conectados, como si fuéramos aparatos domésticos que funcionan a corriente continua. La lectura es una labor solitaria. Se practica en el silencio. Requiere concentración. Estamos solos pero en nada aislados. Nos habla otro. Muchas veces nos habla un grande, un hombre superior, pero no en el sentido de que es un santo, ni un héroe, ni un hombre de algún poder, sino un ser de extrema sensibilidad que nos permite despegar nuestras propias ideas, construirlas, percibir el mundo con otros ojos.

Leer es una actividad antihipnótica sin conectividad. No se necesita del libro para llevarla a cabo, las pantallas también lo hacen, pero el libro nos ofrece la sensualidad del tacto, la rugosidad de la materia, el sabor terrestre de la manualidad, y la compañía mágica de un silencio sólido que no calla.

El tiempo de la lectura es un tiempo lento. La lectura en diagonal es para constipados que sólo quieren descargar cuantos antes su necia voluntad de creer que hay un final, o para incontinentes que no logran disfrutar la pausa que impone el placer del texto. No se hojea ni se solapean las páginas, salvo que se usen los libros para tareas de promoción personal y prestigios de sobremesa. Por eso hay que desconfiar de la mediocridad oculta en todo tipo de facilismos que nos hablan de la importancia de la creatividad, de la belleza de la espontaneidad, de la autenticidad del sentimiento, de las intensidades emotivas, y de otras formas de la pereza. Pensar es un trabajo, y es tan necesario como respirar y  para no ser un muerto viviente, como parece desearlo nuestro ministro de educación nacional.

Cuando un responsable de la educación quiere ser partícipe del jolgorio de ocupaciones de colegios y del reclamo de derechos que identifica con supuestos compromisos sociales, lo que en verdad programa es una juventud entregada  e ignorante.

Estudiar es un trabajo, quizás uno de los más maravillosos que se hayan inventado. Tiene que ver con uno de los rasgos que hacen de la especie humana un fenómeno vital interesante: la curiosidad.

Estudiar es una responsabilidad, porque insume recursos de alto costo social que se pagan con el esfuerzo colectivo. El estudiante hace uso de los mismos de un modo gratuito en la escuela pública. Por lo tanto su deber es principal respecto de un derecho que ya ejerce.

Estudiar es un placer. Hoy en día la tecnología le abre a la adolescencia el universo del conocimiento de un modo tal que puede multiplicar sus energías en el aprendizaje de los misterios de la vida y de las complejidades del mundo como mi generación jamás pudo haberlo sospechado.

Imaginemos clases de historia, geografía, biología o física con el arsenal digital y la enciclopedia audiovisual que ofrece la web. Sin embargo, mientras el ministro de educación hace demagogia impune, la deserción escolar en la escuela media llega en nuestro país al cuarenta por ciento. Es una garantía para la pobreza, el atraso, y el abandono de futuras generaciones.

Debemos reinstalar la idea de que estudiar es un oficio. El sociólogo norteamericano  Richard Sennett ha dedicado sus últimos libros ha comprender la idea que subyace en la labor artesanal. La antigua idea de “oficio” por la cual hacer las cosas bien nos hace bien, nos permite respetarnos a nosotros mismos. La idea de oficio bien hecho vinculada a la  de respeto por uno mismo, es la nueva y vieja pedagogía.

Leer sin anteojeras

Decir sin fronteras no quiere decir sin idiomas, sin estilos, sin tradiciones, sino sin anteojeras. Hoy la palabra militancia es la justificación de una actitud fanática, y de una combinación letal para la inteligencia: soberbia con estupidez.

La ideología – si se quiere conservar esa idea de ser depositario de un sistema de representaciones al que se adhiere –  se basa en convicciones mínimas que por lo general no se difunden por altavoz. Tiene que ver con los valores y se muestran en los actos.

Se ha difundido la idea de que todo el mundo aplica su ideología a lo que fuere, que todo es política, que la información y el periodismo son formas de la propaganda, que es lícito mentir si sirve a la causa, que todo vale por el modelo, y una estética de saldo en la adopción de la lamentable pose sobradora que siempre nos ha caracterizado, hoy nuevamente de moda, ante el aplauso de grupos cortesanos.

Se nos educa en el fascismo, que no es un régimen político, sino una cultura política.

Querer colaborar con la transformación del país para que no haya bolsones de miseria y un infradesarrollo humano en salud, educación y vivienda, lograr la plena expansión de las fuerzas productivas mediante la creación de tecnología que permita al país competir en el mercado mundial y ofrecer fuentes de trabajo bien remuneradas, hacerlo sin provocar conflictos internos paralizantes, guerras internas sangrantes, ciclos de avance y retroceso que desgastan a las generaciones y desaniman a las mayorías, construir un país en el que la distribución del poder por vías institucionales no permitan que aspirantes a la tiranía se eternicen en el ejecutivo con manejo de dineros e intimidación propios de sistemas policiales, hacer todo eso requiere de una población con ganas de estudiar, de trabajar, de formarse, de leer.

No hemos construido un sistema político en veintiocho años de democracia, es nuestra principal falencia, es lo que permite nuevas aventuras populistas y mecanismos que desde el Estado coartan libertades. El populismo se define por la acumulación de riquezas para quienes manejan el Estado, la impunidad para estos manejos por la corrupción del poder judicial, la compra de voluntades o la extorsión de las personas, y una masa de pobres asistidos y trabajadores precarizados, que sólo tienen por horizonte la perpetuación del asistencialismo que aseguran de un modo plebiscitario el poder de los jerarcas.

Sin embargo, construir una democracia política no es tarea sencilla en un país en el que el poder concentrado de la riqueza ejerce su peso político en la toma de decisiones gubernamentales.

El argumento a favor del populismo sostiene que en un país que tiene poderes corporativos fuertes y un Estado débil, un gobierno para sobrevivir no puede hacer otra cosa que acumular riquezas, lo que llamamos Caja, y asociarse con sectores del capitalismo vernáculo.

Cuando esta necesidad no pudo colmarse, los gobiernos cayeron o fueron expulsados, cuando el abastecimiento en divisas fue una realidad, como en la década del noventa con lo obtenido por las privatizaciones y las remesas de la deuda externa, o en la actualidad, con el superávit comercial por la explosión de los precios de las materias primas, los gobiernos ejercen hegemonía política.

Por un lado, entonces, riesgo de ingobernabilidad, por el otro opresión despótica. Este es uno de nuestros dilemas más urgentes que nos compelen a pensar una salida emancipadora y constructiva.

Y de pensar se trata para que la acción no se sostenga en sueños de salvación con las correspondientes pesadillas.  Pensar es multiplicar, buscar obstáculos, no huir de los dilemas, tener el coraje de decidir. Cuando así se lo hace, cuando se piensa con libertad, las fronteras, las aduanas, los inspectores, todo eso se evapora, como sucede con todo lo que se disuelve en el aire cuando un libro nos conquista.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Competitividad y Educación ( Perfil 5/8/2012) hoy estoy con silvestre 22hs

67 comentarios

  • 1. Carlos r.  |  16 agosto 2012 en 12:37

    Muy buen discurso. El estudio como oficio, la importancia de la disciplina y la soledad, el coraje de buscar la verdad. Realmente me gustó.

  • 2. juan martin masciardi  |  16 agosto 2012 en 16:10

    Comparto profesor su diferencia entre leer y estudiar. En lo particular, la lectura siempre es un primer paso. La lectura exploratoria, como me enseño una buena profesora, es el primer paso de una serie de técnicas de estudio que no voy a enumerar. Pero que en cierta manera es similar a los que usted prof. Tomás expone. Por otro lado la política argentina me recuerda al dilema del héroe Odieseo: Escila o Caribdis. jajaja

  • 3. Ma.Cristina  |  16 agosto 2012 en 19:54

    No sé por qué mi infancia empezó con la lectura, mis padres no eran lectores, pero yo no escuchaba nada a mi alrededor con un libro en mi falda, sentada en mi sillita. A través de los años, demoro el final de una lectura si me tiene atrapada, es como quedarme sin esqueleto. Muy bien, Tomás.

  • 4. Marcos  |  16 agosto 2012 en 22:22

    Se voló mi comentario

  • 5. santiago  |  17 agosto 2012 en 1:42

    “Platón era muy cauto en cuestiones de democracia. Pero una vez que el mundo de la antigüedad se abre y deja de ser aquella polis griega en donde los asuntos políticos se dirimían de un modo directo en el ágora y en las asambleas, una vez que la figura del sabio pierde lo que Nietzsche llamaba su majestad sacerdotal que hacía de la Voz la emisión oracular de una verdad sólo mostrada de sesgo por el temor que producía, una vez que la ciudad griega se hace metrópolis y los espacios de confluencia se diagraman de acuerdo a dimensiones imperiales, puntos alejados, sin contacto directo, entonces el texto se hace epístola, carta para aproximar a los lejanos, preceptivas para acercar a maestros y discípulos. El escrito es un envío de amistad, una señal de aproximación, un llamado a la escucha que se hace lectura.”

    Aunque estoy en desacuerdo en parte de lo escrito –solo en partes- ese párrafo es muy bueno, buena reflexión. Me aporta algo nuevo. Me gusto mucho.
    un saludo.

  • 6. Gabriela  |  17 agosto 2012 en 3:13

    Querido Profesor, primero felicitarlo por la distincion q recibio, se lo veia muy feliz en el video de youtube.. y dijo cosas muy buenas… ..

    Este escrito tambien es muy interesante, lo que dice sobre los
    libros, el amor por la lectura y el conocimiento…. como todo los q usted escribe en general despierta en mi muchos pensamientos… me siento identificada con muchas de sus ideas, buenas y malas, en mi relacion con los libros

    Para el dia del amigo pense muchas cosas, entre ellas q un libro tambien es de alguna forma un amigo… (algo parecido dice ud aca tambien .. q “conversa” con los autores … ) ya q es una relacion q se establece con el autor, aunq este lejos en tiempo y espacio.. pero se da lo necesario para mi en una amistad, comunicacion, afinidad, afecto… porque tambien de leerlos es como si los conocieramos, los sentimos cercanos, los queremos. Lo unico que esta relacion no es reciproca porq los autores no nos conocen, algunos incluso estan muertos, y aunq tuvieran la posibilidad de conocernos tal vez no serian nuestros amigos … pero bue, es como el amigo imaginario de cuando eramos chicos, pero mejor, prq no son simples invenciones nuestras, como dice, son personas especiales q elegimos por su sensibilidad, conocimientos, porq nos ayudan a ampliar nuestra mirada ..y nos enriquecen con sus pensamientos. .

    Bueno, esto se hace largo, otro dia sigo
    Saludos

    pd: tambien me gusto mucho ese tal Sloterdijk, lo estuve googleando, interesantes ideas, no lo conocia…bue, me parece haberlo oido nombrar por ahi… tiene algo q ver con diseño o arquitectura?

  • 7. Marcos  |  17 agosto 2012 en 5:39

    La nota me ha parecido una disertación sobresaliente. Como se dice en la jerga del Derecho “no tiene desperdicio” Profesor me imagino que el público presente, lo debe de haber aplaudido a rabiar. Afirmaba en mi extraviado comentario, que por los años que llevo encima me reconozco en esa generación, y que en esos años se llegaba a leer hasta por vergüenza, para poder estar a la par de los demás, en cualquier charla de café. La frase: “Quien más sabía, más podía y más era. Saber, poder, y ser.” me recuerda a mi finado padre. Cuando ingresé en la adolescencia, junto con el Colegio Nacional, las admoniciones con esas palabras u otras similares pero con idéntico sentido, eran cotidianas…También me viene a la memoria el año 1966 y el Onganiato,aunque para ese fecha ya veníamos de varios Planes Conintes. Recuerdo los stands de EUDEBA instalados en las veredas de la Avenida Corrientes, la Edición del Sesquicentenario y las ansias de querer comprar a todos esos libros, por el temor fundado de no volverlos a encontrar, sobre todo después de “La noche de los bastones largos”… Y desde luego como olvidar al inefable Mariano Grondona, redactor del Comunicado Nº 150 de Campo de Mayo. Por eso asombra y causa hastío escucharlos pontificar a estos lacayos del poder.

  • 8. Marcos  |  17 agosto 2012 en 5:41

    Otra vez sopa, se volvió a borrar

  • 9. mARCELO  |  17 agosto 2012 en 12:01

    la materia disuelta flota en la atmósfera sin sOol

  • 10. Maria  |  17 agosto 2012 en 13:04

    Qué buen texto, Tomás. Mucho para pensar (“tan necesario como respirar”). Como lectora voraz desde chica, y ahora como estudiante nuevamente a mis 47 años, siento eso mismo que decís, que estudiar es un “trabajo” maravilloso y también un placer, con el aporte de las nuevas tecnologías, que multiplican las posibilidades de aprendizaje. Trato de transmitirles eso a mis hijos, pero se hace difícil…

  • 11. Alejandro A.  |  17 agosto 2012 en 16:51

    Crecí en una casa cuyo jefe de familia no sabía leer ni escribir. Mi abuela deletreaba algo, un tío hacía tareas rurales y una tìa y mi madre vivían del empleo doméstico; Ninguno de los cuatro completó la primaria.
    Él único hecho relevante de la vida de mi abuelo fue el servicio militar del que decidió desertar despues de un desfile en Buenos Aires, así que de vez en cuando nos entretenìamos haciendole contar esas peripecias cuyo punto crucial era el momento de identificar en Retiro un tren que viniese para este lado y que parara en el pueblo.
    Nunca pisó una iglesia ni militó en partido polìtico alguno; Recordaba que los conservadores no le permitieron votar en algunas elecciones, y que, en las que votó no gano nunca. Conservaba sin uso un par de zapatos negros que le habìa enviado la fundación. No eran de su nùmero ni hubiese tenido ocasiòn propicia para estrenarlos, pero valoraba el gesto.
    Para lo que podìa aguantar tomaba poco y en la casa. No fumaba ni tenìa dinero para jugar. Decía que nunca había peleado con nadie. Podía carnear cerdos, ovejas o vacas y despostarlas en un santiamen, pero no podìa usar herramientas un poco mas complejas como por ejemplo para mecánica o carpinterìa. Vivía de su fuerza, nunca dejó de trabajar un solo dìa de su vida, pero veneraba las escuelas y los maestros. Cuando mi vieja comenzò a traer libros, les hízo un lugar seco en aquella casa que era toda humedad.
    Cervantes, Hernandez, Stevenson, Twain…
    A veces se sentaba a mi lado, ya mas viejo, y me preguntaba:
    ¿…Y? ¿qué dícen los libros?
    Sí que sabía que estábamos saltando dos eras históricas completas y mìles de kilometros en un rato.
    Desconfìo de quienes asocian virtudes o defectos humanos a determinadas razas o linajes, él era descendiente de Pampas, y dudo cuando se asocian a la educación, así nomás, a secas.
    Puede ser que hasta vengan por cuerdas separadas.

  • 12. Claudia  |  17 agosto 2012 en 18:02

    Profesor: Que buena reflexión sobre leer y estudiar actividades que realizadas en forma reflexivas, nos enriquecen. Estudiar y leer coincido con Ud. es un placer. Por razones económicas y familiares no pude terminar la universidad y ahora como no trabajo, siempre hay otras prioridades. Cuando perdí mi trabajo, más que la falta de dinero me “dolió”, no tener contacto con personas interesadas en algo más que el clima, la salud, o el accidente del día. Ni siquiera podía intercambiar ideas o reflexiones.. Es así que continuo con mi propio camino descubriendo “mundos”.
    La visión sesgada de la política actual es una herida mortal a las mentes de muchos de nuestros jóvenes. Las manos levantadas repitiendo al unisono frases como un rezo anulan el pensamiento. Resume al individio como una célula de un cuerpo cuya cabeza tiene un pensamiento ´´unico”, justamente no permite manifestarse como individuo. Por supuesto y si logran tal vez la oportunidad de leer y estudiar, será solo lo que quieran algunos, como en otros tiempos.

  • 13. Lucas  |  18 agosto 2012 en 2:32

  • 14. Cesar  |  18 agosto 2012 en 11:55

    Muy bueno !!!!!!!!!!

  • 15. Marcos  |  18 agosto 2012 en 13:31

    Difícil no es sinónimo de imposible.

  • 16. mARCELO  |  18 agosto 2012 en 13:39

    Habría que hacer una mejor distribución de la riqueza ,y después si, a estudiar ,

  • 17. rib  |  18 agosto 2012 en 13:53

    La matematización del lenguaje que es la lógica va de la mano de la literalización del número que es la encuesta estadística positiva. Hoy por ejemplo vemos a este gobierno hablar de cifras sin ton ni son como en el reciente caso del valor de la canasta familiar del INDEC. Ya en su época el franciscano Ockam creía que el número era un ser ilusorio y Moreno en ese sentido el manejo de la información es como se puede apreciar … un gran escolástico.

    Por ello a mi me parece contradictorio que por otro lado impugne el relato oficial y por otro lado adscriba usted a la posición postmoderna conservadora de que la mentira piadosa del lenguaje es al fin y al cabo un malentendido necesario para el sostenimiento de una religión.

    En este caso la comedia peronista.

  • 18. rib  |  18 agosto 2012 en 13:57

    Fe de errata: “Moreno es en ese sentido en el manejo de la información como se puede apreciar … un gran escolástico.” Disculpas.

  • 19. Carlos Sforza- Escritor, periodista  |  18 agosto 2012 en 18:26

    Muy buena la disertación. Me trajo recuerdos de cuando comencé a leer libros. Novelas policiales, historia, filosofía, literatura.Cuando muchachito sacaba libros de las Biblioteca “Mariano Moreno” del Partido Socialista, “Juventud” de la Sociedad San Luis, “San Martín” del Jockey Club, todas de Victoria (Entre Ríos). Luego se sumaron las lecturas obligatorias( escuela, facultad). Pero siempre el regreso a la lectura que no se nos impone, la que se elige, la que más gozo produce. Como escribiera Eco, el que lee vive dos veces: la propia vida y la de sus lecturas. Siempre, claro, con el soporte del papel, que uno lo huele, lo manipulea, lo escribe y subraya. Por eso no es extraño que los mandamás atenten contra el libro. Como dijo Bergson, no hay hombre más peligroso que el que piensa. Y el libro hace pensar.. Y agrego: que hay dos clases de analfabetos: los que no saben leer y los que sí saben, pero no leen. Felicitaciones Tomás. Un abrazo. Carlos Sforza

  • 20. juanelsantiagueño  |  18 agosto 2012 en 23:34

    Estimado filósofo:
    hoy me crucé, ocasionalmente, con un señor que me extendió la mano para el saludo, yo le extendí la mía y le dije: Ud me resulta cara conocida… Un chango amigo que estaba al lado me acotó: es el vicegobernador bol… . Ah le dije, con razón. El señor que me extendió la mano me dirigió una mirada reprochona, como diciéndome: ¡como que no me conoces! en que provincia vives vos. Es tu obligación conocerme y más delante de toda esta gente (era como una reunión pública o algo así). Yo lo miré desafiante, como expresándole: y bueno si nunca decís nada, nunca aportás nada y encima tengo que pagar mis impuestos para el sueldo tuyo y de tu chofer que te espera en la Toyota Hilux HD full estacionada allí. Después de ese entrecruce de miradas opté por partir dándole la espalda. Entonces allí me di cuenta que un par de miradas valen más que mil lecturas. Pero que sin esas mil lecturas nunca hubiesen existido el motivo gramatical para ese par de miradas.
    Conclusión: leemos para atrevernos de otro modo a la realidad circundante, aun cuando se reduzca a mirar a un simple funcionario envuelto en su manto populista.
    Solo me quedó una duda: la gente que estaba presente, gente pobre con necesidades inconclusas de todo tipo, de una barriada muy olvidada de esta capital santiagueña, comenzó a reirse a viva voz de la situación. No se si se rieron de mi o de él. Es irrelevante, al menos para mi. Pero alguien de la muchedumbre acotó a viva voz: … es que aquí está mas buen mozo que en la tele… ¿ese alguien habrá usado la ironía o la justificación? ¿habrá hecho mil lecturas previas?
    Agradezco su escrito y me quedo con el final demoledor… cuando se piensa con libertad, las fronteras, las aduanas, los inspectores, todo eso se evapora, como sucede con todo lo que se disuelve en el aire cuando un libro nos conquista…
    Saludos cordiales.

    PD: es obvio que conozco al vicegobernador de mi provincia.

  • 21. Anonymous  |  18 agosto 2012 en 23:54

    Al fin Sr.Tomás Abraham. Al fin un discurso cultural y filosófico como solo Ud. Puede pensar y transmitir.

  • 22. Marcos  |  19 agosto 2012 en 0:55

    Esta bueno eso de poner todo en el afuera, de este modo uno nunca se siente responsable por nada.

  • 23. Marcos  |  19 agosto 2012 en 1:09

    Perdon que me entrometa, pero creo entender que esa frase tiene un sentído irónico. Por mas enojado que uno se encuentre no se puede pensar que T.A. incurra en contradicciones tan groseras.
    saludos

  • 24. gustavoadolforomero  |  19 agosto 2012 en 5:59

    Acá está el video de la conferencia.

  • 25. Marcos  |  19 agosto 2012 en 8:46

    “esa idea de que el todo podía ser visible y calculable para la mente humana con el fin de la transformación de la naturaleza para la felicidad en esta tierra, sino en la revolución de las ciencias biológicas que ya no hablan del mundo sino de la vida.” Hoy ya es Domingo. Los días domingos, casi todas las radios locales, tienen un programa dedicado al campo. Mitre y el campo; La Red y el Campo; Continental y el campo etc.
    Como en su excelente alocución T.A. en el párrafo que cito, se ocupa de la vida, aunque estoy muy lejos de ser un especialista o un conocedor, a mi el problema de la vida me preocupa.Entiendo que es prioritario, y que frente a este, todos los demas terminan ocupando un distante segundo o tercer plano. Mas arriba me encargo de citar algunos programas radiales referidos al campo, no son todos seguramente existen muchos mas. Todos ellos como máquinas replicantes se encargan de decir las mismas cosas, de engañar a la opinión pública con sanatas similares. Pero en este caso no se trata de política, se trata de genética. Se habla que por la alteración genética de las semillas, y la incorporación de nuevas proteínas estas semillas son mas resistentes. ¿Resistentes a qué se preguntaran? Resistentes al Glifosato. ¿Que es el Glifosato? Un agroquímico desarrollado por Monsanto, derivado del “gas naranja”. El gas naranja fue un poderoso desfoliador, utilizado durante la guerra de Vietnam. Después de 40 años sus efectos aún persisten. Hablamos de vida y hablamos de muerte o posibles malformaciones. Que los que saben mas que yo lo expliquen mejor Yo vivo en el GBA. esta es una zona con alguna forestación.En los últimos años estan migrando hacia esta zona una gran variedad de pájaros, que no eran de aquí. Debido a la utilización de los agroquímicos, algunas aves que perciben el peligro huyen del campo. Algunos recordaran su infancia y el verano, y lo asociarán con las mariposas. Por sí no se han dado cuenta, ahora en los veranos, casi ya no hay mariposas.

  • 26. rib  |  19 agosto 2012 en 11:13

    Está usted enojado ??? Lo lamento.

  • 27. mARCELO  |  19 agosto 2012 en 11:55

    Las radios dedican programas al campo ,la tv lo hace con la pobreza , fíjese Marcos en el programa de Fatima y lanata ,Es curioso como los medios en un solo día te muestran dos realidades tan diferentes

  • 28. Rosa  |  19 agosto 2012 en 12:05

    Llama la atención la similitud fonética que existe en las palabras “escolástico” y “escolasador”. El Breve Diccionario Lunfardo de José Gobello y Luciano Payet (Colección La Siringa) define a la voz escolasador (3° acepción) de la siguiente manera: Profesional del delito que opera por medio de los juegos de azar.
    Otros autores consideran que bajo determinadas circunstancias ambos términos mencionados podrían llegar a ser sinónimos.

  • 29. rib  |  19 agosto 2012 en 12:49

    No es accidente Rosa.
    Ambas derivan del griego sxola … ocio.
    http://www.perseus.tufts.edu/hopper/morph?l=sxola%2F&la=greek&can=sxola%2F0
    Filosofar es una actividad ociosa … se sabe.

  • 30. Marcos  |  19 agosto 2012 en 13:04

    Rosa
    “Sí habrás ensusiado puños en mesas de escolaso” Pa’ lo que te va a durar. Es el nombre de la letra de este tango.

  • 31. Marcos  |  19 agosto 2012 en 13:19

    En realidad escolasador es una voz lunfarda que se corresponde con la de “jugador” de juegos de azar. Por extensión escolasar es el infinitivo del verbo jugar; y escolasarcela significa correr un riesgo; y sí este es desmedido, entónces la palabra que se aplica es bardearsela, de bardo

  • 32. Mar  |  19 agosto 2012 en 20:04

    Qué buena disertación! Me dí mi tiempo para escucharla tranquila el fin de semana… y qué bien hice, fue un enorme placer.
    Comparto varias de las ideas. Estudiar es un trabajo, y el único al que no cabe hacerle ningún piquete ni reclamo. Una invierte mucha plata y tiempo en el estudio y le parece bien, lo hace con gusto. Nunca se siente en pérdida, y siempre quiere seguir.
    Es muy raro entonces que se aliente a los adolescentes en el sentido contrario, empujándolos al reclamo de lo inmediato, inútil y pasajero. Será por eso que nos cae a tantos tan mal esto de las “tomas” de colegios, y peor aún que un ministro de educación diga que es un logro. Esa semana parecía una pesadilla, porque al mismo tiempo que él abría la bocota, se daban a conocer las cifras de abandono del secundario, y que el país salía nº 64 en los exámenes de ese nivel (p. ej. detrás de Perú, Chile), y que se buscaba habilitar para que votaran a los 16.
    Otro aspecto que comparte con el trabajo, es la posibilidad de autonomía, la independencia. Algo que me sorprende mucho en varios profesionales (!), que dependen -y no les importa!- de lo que les transmite otro, nunca se sienten dueños de su posibilidad de conocer. No son libres.

    Aprovecho para felicitarte TA, además de la conferencia, por la distinción.

  • 33. Ma.Cristina  |  19 agosto 2012 en 20:12

    Alejandro, coincido con usted en que las virtudes y valores de una persona no se miden por sus lecturas, sino por los principios de una conducta honesta.

  • 34. Alejandro A.  |  20 agosto 2012 en 16:39

    La sentencia contra el sistema educatívo que contiene la pelicula es tan demoledora, que no admíte mejoras posíbles. Es como si un tribunal decidiese ejecutar a un reo y antes quiere operarlo de cataratas. Parece mentíra que con este sistema prusiano, represor y perverso que agrede a los níños desde hace doscientos años, el mundo haya pasado de la tracción a sangre a los vehìculos interplanetarios.
    La creatividad tambien es esfuerzo sacrificio y tedio. ¿cuantos años le llevò a Picasso encontrar ese caballo asustado con los dos ojos del mismo lado?

  • 35. EF  |  20 agosto 2012 en 20:59

    Muy bueno Tomas. Un gusto haberlo visto y escucharte hablar otra vez. Abrazo

  • 36. magu  |  20 agosto 2012 en 21:32

    DON ABRAHAM
    Muy buena su conferencia, y todo es cierto. Yo leo siempre con una birome y un cuaderno al lado, Y además los subrayo mucho. De chica era mucho más lectora, por influencia de mi familia, que de ambas ramas eran voraces lectores (y profesores de literatura, filosofía, historia, escritores, etc), todas las enciclopedias, novelas, diccionarios estaban multiplicados. Ahora leo mucho menos, oigo más música clásica. Pero quería recomendarles, que vean por Europa Europa (repiten) las adaptaciones televisivas de las novelas de Tolstoi hechas por los hermanos Tavianni, (Cinecitá, Rae, creo), porque están maravillosamente hechas, es como si uno las estuviera leyendo (pero tarda menos). Repiten RESURRECCION, (que debe ser de varios volúmenes, como LA GUERRA Y LA PAZ, supongo).

  • 37. Ma.Cristina  |  21 agosto 2012 en 9:17

    Y no tan sencillo:

    http://www.lanacion.com.ar/1500190-contra-el-fracaso-de-la-politica

  • 38. pedro luis  |  21 agosto 2012 en 19:34

    Querido Profesor y Filosofo:
    Realmente lo admiro no solo por este su discurso, sino por todos sus escritos con los cuales me lleva a embadurnarme con las cosas buenas; lo sigo desde el momento en que lei una entrevista que le hicieron para el diario La Nacion sobre el ex Presidente Nestor Kirchner. Lo escuche atentamente esa noche y lo segui por un largo tiempo en la feria y me llamo la atencion verlo caminar solo entre los stand, y me pregunte porque que lo dejaron solo?
    Gracias Tomas…

  • 39. Marcos  |  22 agosto 2012 en 3:42

    Quienes hayan tenido la posibilidad de acceder al video proporcionado a este foro por Gustavo Adolfo Romero podrán comprobar que la transcripción publicada, se aleja de la literalidad del discurso pronunciado por T.A. en la Feria del Libro de la Provincia de Corrientes, conspirando a mi leal saber y entender contra la comprensión de las palabras vertidas por el autor en esa oportunidad, y en cierto modo restando brillo y color a esa disertación.

  • 40. Marcos  |  22 agosto 2012 en 4:43

    A causa de esta cuestión me permito hacer algunas reflexiones . Viene a mi memoria un libro que muchos de ustedes conocerán. Me refiero a ese viejo texto Introducción a la Filosofía de García Morente, el que resulta ser una versión taquigráfica de las clases que este académico brindara en la Universidad Nacional de Tucumán en el año 1939. Este texto aún se encontraba vigente en el año 1965 como bibliografía de lectura obligada para el Curso Introductorio a la carrera de Abogacía en la U.B.A. Al parecer los adelantos tecnológicos si bien son capaces de satisfacer las necesidades de una sociedad de masas, en muchos casos esa satisfacción se consigue en detrimento o a expensas de la buena calidad de los productos que consumimos, ya sea que se trate de conferencias, libros, o de tomates. Esto me hace pensar respecto del mentado progreso tecnológico que no todo lo que reluce es oro. No son lo mismo las rigideces que presentan las telas producidas con fibras artificiales, y la indumentaria o las vestimentas que con estas se confeccionan, que la cálida textura de un casimir de lana peinada, o de una alpaca, como no es igual una camisa confeccionada con un buen poplin, que otra confeccionada con 100% de hilado de poliester. En este sentido creo que avanzamos raudamente hacia una vida mas “berreta”, mas “shomería” en todo aquello que se refiere a los objetos de consumo masivo. Pero lo grave de todo esto y el verdadero peligro se encuentra en que esta calidad “berreta” o “shomeria” (consultar el diccionario de lunfardo al que alude Rosa mas arriba), ha alcanzado tanto a la política, como así también a la educación pública.

  • 41. gold price  |  22 agosto 2012 en 10:34

    «Los textos literarios no son sólo útiles en el desarrollo de destrezas de lectura, sino que pueden usarse para trabajo oral o escrito y motivar a los aprendices a ser más creativos y arriesgados a medida que empiecen a apreciar la riqueza y variedad de la lengua que están intentando perfeccionar.

  • 42. Mar  |  22 agosto 2012 en 11:51

    Marcos,
    No entiendo a qué te referís, qué es lo que “atenta contra tu “leal saber y entender”.

  • 43. Marcos  |  22 agosto 2012 en 17:24

    Escuchá el video, y lee la transcripción al mismo tiempo, y te vas a dar cuenta que el video dice mas que la transcripción. La transcripción no es textual, bajo ningún punto de vista.

  • 44. Marcos  |  22 agosto 2012 en 17:46

    Julio Barbaro es Julio Barbaro

  • 45. Marcos  |  22 agosto 2012 en 17:55

    Y en definitiva lo que estoy afirmando es que si en lugar de una vídeo conferencia posteriormente desgrabada, alguien hubiera hecho una versión taquigráfica de esa conferencia, el inconveniente no hubiera existido.

  • 46. Alejandro A.  |  22 agosto 2012 en 18:44

    Puede que el que gritó lo haya hecho por los dos motivos; Yo que usted me irìa juntando con todos los comprobantes de rentas, pago de infracciones, tasas, sisas y gabelas; Por las dudas le convendría tenerlas a mano. Dadas sus amistades, un exilio en Suecia tampoco es tan dramàtico…..

  • 47. Ma.Cristina  |  22 agosto 2012 en 19:34

    En rigor de verdad, es Bárbaro. Y su mención por allá abajo sobre la necesidad de una versión taquigráfica, me trajo reminiscencias de mi época de secretaria taqui-dactilógrafa (de la Pitman, que también me brindó el empleo con su eficaz agencia)

  • 48. Gustavo Romero  |  22 agosto 2012 en 23:02

    Marcos:
    Se trata de una disertación. Podría tratarse de una conferencia o de una ponencia, si estamos en un congreso. La práctica habitual en nuestro ámbito de la filosofía (incluído el espectro científico) es escribir un texto, que luego será leído ante el público. Muchas veces el disertante, en el momento de la lectura frente al público, puede agregar más palabras a su propio texto, para que el público pueda entender mejor lo que está escrito, adaptar el ritmo del texto al ritmo de la oralidad; con este fin, se pueden dar algunos ejemplos, o hacer referencias a otros temas para que el auditorio siga con atención lo que se está diciendo. Siempre se hace esto en virtud de que la escritura tiene un ritmo, y la oralidad frente a un público otro.
    El texto presentado en este post seguramente es la disertación escrita, preparada con anticipación, para luego ser leída en público, sin los agregados de la situación misma. Como hace cualquiera de nuestro ámbito que va a congresos y mesas redondas, lo que se publica es el texto escrito, con su propio ritmo, no hay porqué incluir los chistes o los comentarios que a uno se le ocurran en el momento de haberlo leído. Justamente, porque esos comentarios de la oralidad fueron coyunturales, accidentales, y no hacen suman ni restan a la estructura argumentativa del texto escrito.
    Por eso, acuerdo con Mar en que no hay diferencia alguna entre el texto escrito y la conferencia en cuanto a lo que se dice argumentativamente; en todo caso, la diferencia reside en un par de comentarios o ejemplos agregados en el momento de leer la disertación que emergen, precisamente, del momento, y nada más.

  • 49. Marcos  |  23 agosto 2012 en 1:37

    Gustavo: Me permito discrepar amablemente con toda tu argumentación.

  • 50. Marcos  |  23 agosto 2012 en 1:51

    Durante décadas el Congreso de la Nación, mantuvo un cuerpo de taquígrafos que eran los encargados de registrar los debates que acompañaban a la sanción de la leyes, y que en muchos casos, fueron una fuente para poder llegar a interpretar el sentido, o la finalidad de esos textos legales.

  • 51. Mar  |  23 agosto 2012 en 2:33

    Marcos,
    Te pregunté para que lo aclararas vos, porque me parecía raro tu planteo, pero quería estar segura. Muchas veces el espacio acotado para los comentarios puede dar lugar a malentendidos.

    Escuché el video, y también leí el texto. Difieren algunas pocas frases -sobre todo en una parte- en que hay algunos agregados, y el resto es tal cual (es más, si mirás bien el video, vas a ver que leyó) .
    Ante esto lo que me imaginé es que en este post TA subió la conferencia que preparó, que es la que llevó allá. Cuando la releyó, hizo algunos agregados (mínimos!) que me parece lo más normal. Yo podría hacer lo mismo hasta 5′ antes de hablar, incluso incluir alguna idea que me surge por ver el “clima” que hay, o comentarios que hacen antes, etc. Podría haber incluso otro expositor anterior y una necesitar hacer cambios.
    Es decir, hay que saber tener flexibilidad, porque además estás hablando para otros, no para vos.

    Hecha esta aclaración, me gustaría hacerte saber que me sorprende que a alguien se le pueda ocurrir hacer un planteo así, frente a una conferencia como esta, y aludiendo a un “leal saber y entender”. Si la diferencia entre la conferencia escrita y la disertación hubiera consistido en alguna idea diferente, u otro concepto agregado… vaya y pase.
    Pero esto?? que además varía más que nada en modismos (una cosa es hablar frente a una audiencia -y eso que leía!- y otra muy diferente es escribir un texto para publicar.

  • 52. Ma.Cristina  |  23 agosto 2012 en 8:54

    En el video se encuentran algunas fallas de sonido y de imagen, (acople, pasada de gente por delante) y como no es la primera vez que las encuentro en esta clase de presentaciones, sería esperable que los encargados revisen estas cuestiones antes de sentar al invitado a dar su charla, revisando las conexiones y explicando que no se pueden desplazar una vez comenzado el acto. Se trata de una cuestión de respeto.

  • 53. jorge  |  23 agosto 2012 en 14:04

    Así es profesor,no es lo mismo escribir que componer.Al componer se edifica una obra,por mas simple que sea,y aunque parezca mentira damos vida a un nuevo ser,sin más.Aunque le guste a muy poca gente.Sea extensa o muy breve.Veamos esta frase,a ver que les parece:”Carlos,se había llamado siempre de la misma manera,aunque no siempre había sido la misma persona”..Los saludo atte.

  • 54. silver account  |  26 agosto 2012 en 3:02

    «Los textos literarios no son sólo útiles en el desarrollo de destrezas de lectura, sino que pueden usarse para trabajo oral o escrito y motivar a los aprendices a ser más creativos y arriesgados a medida que empiecen a apreciar la riqueza y variedad de la lengua que están intentando perfeccionar.

  • 55. Mar  |  26 agosto 2012 en 11:22

    Hoy se puede leer en La Nación sobre lo que comenté respecto del rendimiento en exámenes.
    Corrijo porque les dije mal… Argentina salió nº 54 (no 64 como dije), de todas formas, muy mal.
    http://www.lanacion.com.ar/1502572-en-emergencia-educativa

  • 56. Damian  |  26 agosto 2012 en 11:42

    La exaltación apologética del estudio, parece no ser una forma inductiva eficaz, tampoco hay libro, ni palabras, ni políticas que aseguren un resultado en las conductas de las personas. Acuerdo que nos educamos en el facismo, si vamos a formar una sociedad de profesionales competentes, hay que pensar en la intolerancia y la violencia como forma de relacionaros, atrayente, mientras no salgamos a matar o a matarnos. La deserción de la escuela media entre tanta determinación tiene una que es la liberación y recurrir al gasto del estado para exigir un deber es un camino peligroso que llevo por ej al Aktion T4.
    La libertad política es el gran camino, es la conexión con todos los otros, es la contradicción, como la de uno mismo. Su ausencia augura dolor y su multiplicidad siempre una posibilidad. Una tarea para mujeres y hombres terrestres, sin límites de tiempo y espacio.

  • 57. jorge  |  26 agosto 2012 en 15:33

    Señor Damian:Coincido con su apreciación de no exagerar con la exaltación de los libros,ni aún del estudio.Sí es perciso decir que el estudio como acción excede la cognoscible por la inteligencia,y comprende también lo que el alma nos ofrece.Dicho esto,recuerdo que hay representantes de la Instituciones mas rancias que han ofrecido,sin embargo,propuestas interesantes que enaltecen al individuo,cuál es valga el caso,la propuesta de Mor.Aguer(y muchos otros antes que el) que prefieren no caer en el fundamentalismo del relativismo,y dejar un espacio a la contemplaciónen,ejercicio que por la característica de seres cósmicos que somos tenemos como opción, sólo hay que apaciguar la ratio y dejar que los poros del alma filtren.-Dicho esto también coincido con lo dicho en lo referente a la cultura fascista,pero también agreguemos que la dominación suele venir también del espejismo de grandes libertades,dándole al pueblo supuestos bienes baratija.-Finalmente no olvidemos que otro gran dominador,lamentablemente muy antiguo y anterior al fascismo como es la culpa,la que en manos de casta sacerdotal infligió serios daños.Atte.

  • 58. Damian  |  26 agosto 2012 en 17:58

    Jorge
    Cuando me refiero a la forma del texto del prof. no estoy negando el valor del objetivo, y cuando niego la causística de la instrucción académica o científica, la práctica de la política etc no es por los beneficios y comodidades que dispensan, sino por la incapacidad manifiesta en modificar conductas y repetir acciones de generación en generación. El hecho es que no todos leen o estudian y esto no es la perdición. Las estadísticas miden arbitrariamente la delincuencia, y la capacidad de daño de esas delincuencias. Si lee el último párrafo se dará cuenta que lo expresado está muy lejos de un fundamentalismo.
    Saludos

  • 59. Alejandro A  |  26 agosto 2012 en 18:00

    Indro Montanelli cuenta que en los últimos dias de la ocupación de Italia, los nazis reclutan a un ladrón de billeteras para que en el penal de San Vittore se haga pasar por el General exiliado De la Rovere, a fín de obtener informacion de los reclusos sobre los movimientos de la resistencia. El hombre, obtiene la informacion, y en vez de dársela a sus captores, la retiene, es torturado y finalmente fusilado. Heinrich Mueller ordena que se lo entierre con uniforme y honores militares. Un segundo, al tanto de la trama, le recuerda que el hombre no era general sino ladrón. Mueller es tajante: Cometimos el error de juzgar a este país a través de sus generales autenticos, y son los ladrones los que dan la medída”

    En la republica, la garantía de inmunidad contra los excesos del estado es la carta de ciudadanía. Eliseo Subiela, frente a un abuso descarado, levanta las manos y díce en voz baja “Debe haber algún error yo fuí Montonero”.
    En la polémica Lanata-Morales, el relator, en auxilio de su sostenida condicion de ex luchador por el socialismo, transcríbe lo que de él pensaba la dictadura uruguaya.
    Ernesto Laclau y Chantal Moffe le han encontrado la vuelta al problema de la gobernabilidad democrática, sin fusiles y sin gases. Todo es cuestión de imponer los términos en la ecuación dialéctica.
    En nuestro país, debemos andar con el currículum de rebelde a cuestas para defender algún derecho conculcado u opinar de algo.
    Tengo demasiado presente los tiempos en que se discutía si a la dictadura del proletariado la íban a conducir los metalúrgicos o los obreros de la construcción
    Si algo malo puede suceder, sucede. En forma inexplicable nos hemos guarecido como de la lluvia, sin escribir,al parecer, hasta que amaine. Es una lástima, había encontrado un titulo de Sloterdijk para aventurar algun juicio, provisto de su para mí novísima y reconfortante autoridad. En la última página de “Si Europa despierta” -pretextos 2004- hace una inquietante pregunta: “¿ Qué es el fascismo sino el activismo del desprecio?” -y continúa- “su forma actual es el culto del éxito sin verdad…”.
    .

  • 60. Tomás Abraham  |  26 agosto 2012 en 18:29

    señor jorge y señor damián
    estamos admirados por el nivel retórico de vuestras acertadas expresiones. no hay mejor casuistica implementada por prácticas académicas no rancias que la de la critica a la apologética erudita expresadas por taxonomías de semantemas falsables que en más de una oportunidad son friables a pesar de su apariencia fractal.
    Leer no nos hace buenos. es una idea genial.

  • 61. Damian  |  26 agosto 2012 en 18:43

    La ira le esta provocando un desdoblamiento, esta haciendo haciendo mella en el lenguaje y en la comprensión. Ser diferente no es ser bueno.

  • 62. jorge  |  27 agosto 2012 en 14:14

    Es cierto Profesor,el buen pensar,incluso tanta lógica,no nos asegura la asistencia de la razón,que es más que eso.Y entonces qué nos salvaguarda de los sofismas arteros del zarismo ilustrado,ese de los semantemas falsables?,si encima de todo la fatiga y el hastío contribuyen a desviar nuestro proceso cognitivo,qué nos queda?.Porque convengamos que ese zarismo que menciona Foucault respecto de la enciclopedia china aludida por el maestro de Adrogué sigue asediando imperturbable.Y nosotros,con lo necesitados que estamos de ilsiones,ni le cuento No desesperar,es dable que al modo del optimismo Kantiano exista esa razón no mercadería ni siquiera práctica,mejor aún hasta puede sonar de inicio absurda,que subyace y que nos hace o construye,al modo del Mito del Político,tal como lo vio Platón,esa vuelta de timón a tiempo,cuando la marejada amenaza con deglutirnos.

  • 63. Gustavo Romero  |  27 agosto 2012 en 17:49

    “Yo sigo jugando a no ser ciego, yo sigo comprando libros, yo sigo llenando mi casa de libros. Los otros días me regalaron una edición del año 1966 de la Enciclopedia de Brokhause. Yo sentí la presencia de ese libro en mi casa, la sentí como una suerte de felicidad. Ahí estaban los veintitantos volúmenes con una letra gótica que no puedo leer, con los mapas y grabados que no puedo ver; y sin embargo, el libro estaba ahí. Yo sentía como una gravitación amistosa del libro. Pienso que el libro es una de las posibilidades de felicidad que tenemos los hombres.
    Se habla de la desaparición del libro; yo creo que es imposible. Se dirá qué diferencia puede haber entre un libro y un periódico o un disco. La diferencia es que un periódico se lee para el olvido, un disco se oye asimismo para el olvido, es algo mecánico por lo tanto frívolo. Un libro se lee para la memoria.
    (…) ¿Qué es un libro si no lo abrimos? Es simplemente un cubo de papel y cuero, con hojas; pero si lo leemos ocurre algo raro, creo que cambia cada vez.
    Heráclito dijo (lo he repetido demasiadas veces) que nadie baja dos veces al mismo río. Nadie baja dos veces al mismo río porque las aguas cambian, pero lo más terrible es que nosotros somos no menos fluidos que el río. Cada vez que leemos un libro, el libro ha cambiado, la connotación de las palabras es otra. Además, los libros están cargados de pasado”.

    J. L. Borges, “Borges oral”, clase sobre el libro, en Obras Completas, volumen IV, pp. 176, 177.

  • 64. Ma.Cristina  |  27 agosto 2012 en 19:10

    Era grande el maestro, yo acaricio los libros cada vez que leo, los que amamos los libros somos gente solitaria, pero no solos necesariamente.

  • 65. Gabriela  |  28 agosto 2012 en 4:28

    Ese video o pelicula q subieron mas arriba no me gusta mucho mucho, me parece una postura muy.. no se como decirlo.. muy estereotipada?.. de lo q se critica siempre en la enseñanza.. el “autoritarismo” ….y ademas me parece q no tiene mucho q ver con la realidad, ahora en gral. son mas autoritarios y soberbios los alumnos q los profes….. y los docentes creo q tiene una deficiente formacion ….

    Hoy recibi este mail, me parece q es mentira pero tiene cosas interesantes .. … es un nuevo sistema educativo japones..

    Tambien esta lo de las escuelas Waldorf , que esta bueno… seria bueno q la enseñanza tradicional tomara algunas cosas de alli

    NUEVO SISTEMA EDUCATIVO EN JAPÓN

    Se está probando en Japón, un revolucionario plan piloto llamado “Cambio Valiente” (Futoji no henko), basado en los programas educativos Erasmus, Grundtvig, Monnet, Ashoka y Comenius. Es un cambio conceptual que rompe todos los paradigmas.

    Es tan revolucionario que forma a los niños como “Ciudadanos del mundo”, no como japoneses.

    En esas escuelas, no se rinde culto a la bandera, no se canta el himno, no se vanagloria a héroes inventados por la historia.

    Los alumnos ya no creen que su país es superior a otros por el solo hecho de haber nacido allí.
    Ya no irán a la guerra para defender los intereses económicos de los grupos de poder, disfrazados de “patriotismo”.
    Entenderán y aceptarán diferentes culturas y sus horizontes serán globales, no nacionales.
    ·
    ¡Imagínese que ese cambio se está dando en uno de los países más tradicionalistas y machistas del mundo!

    El programa de 12 años, está basado en los conceptos:
    · Cero patriotismo.
    · Cero materias de relleno.
    · Cero tareas.
    · Y Solo tiene 5 materias, que son:

    1. Aritmética de Negocios.. Las operaciones básicas y uso de calculadoras de negocio.
    2. Lectura. Empiezan leyendo una hoja diaria del libro que cada niño escoja, y terminan leyendo un libro por semana.
    3. Civismo. Pero entendiendo el civismo como el respeto total a las leyes, el valor civil, la ética, el respeto a las normas de convivencia, la tolerancia, el altruismo, y el respeto a la ecología.
    4. Computación. Office, internet, redes sociales y negocios on-line.
    5. 4 Idiomas, Alfabetos, Culturas y Religiones: japonesa, americana, china y árabe, con visitas de intercambio a familias de cada país durante el verano.

    ¿Cuál será la resultante de este programa?

    Jóvenes que a los 18 años hablan 4 idiomas, conocen 4 culturas, 4 alfabetos y 4 religiones.

    · Son expertos en uso de sus computadoras.
    · Leen 52 libros cada año.
    · Respetan la ley, la ecología y la convivencia
    · Manejan la aritmética de negocios .

  • 66. Gabriela  |  28 agosto 2012 en 5:35

    En cuanto a la version oral o escrita del profesor a mi me gusta mas la oral, el profesor sabe transmitir cosas cuando habla, entusiamo, amor por lo q hace, es estimulante escucharlo… .. ademas del contenido, la forma tambien es importante para mi … algunos son aburridos y nos dan sueño cuando hablan … el en cambio nos contagia su energia

  • 67. Gabriela  |  25 septiembre 2012 en 4:42

    Hoy se cumplen 40 años de la muerte de Alejandra Pizarnik.. la conocia de nombre, pero nunca habia leido nada de ella… no me gusta la poesía…. pero vi este programa en canal encuentro y me encanto….bue, es una forma de decir, porq es muy triste.. ..

    Les dejo uno de los videos, son varios… para conocer a Alejandra y su mundo, y tambien una epoca …


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r .nadaud en El profesor Michel Foucault…
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Marcelo Grynberg en El profesor Michel Foucault…
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