Caverna 41 (novela) por Talismán

1 febrero 2012 at 9:39 8 comentarios

41

Poco a poco se destraban las clavijas de la imaginación y aquello que jamás podía asociarse, establece como por azar imprevisibles conexiones. Por eso es absurdo oponer imaginación a razón, como lo hace la ideología literaria estancada como está en la vulgata romántica de hace dos siglos.

Esta no es una clase de filosofía, pero leer a Kant es un deber y un placer, al que invitaba R, que por sus antecedentes de `agregation´  no se demoraba cuando las circunstancias lo permitían disertar sobre Kant.

Lo hacía en el pequeño salón de Francheville frente al televisor alquilado blanco y negro, con su voz baja, monótona, sin énfasis pero con buena adherencia al filósofo ilustrado.

Le gustaba dar clases enla intimidad. Unrato, como en todo lo que emprendía, la cuerda se detenía y el depósito se vaciaba en la medida en que el estimulante etílico quedaba convertido en vapor. R ya era un laboratorio a merced de la entrega de indispensables insumos para desarrollar sus tareas cotidianas.

Digerido un ingrediente, y sin nuevos agregados, se deprimía, mal, mucho, y volvía al granero en el que vivía. Leía, escribía un poco más, y miraba con esa mezcla de tristeza y furia difícil de separar, y menos aún de interpretar.

La imaginación establece conexiones. No recuerdo lo que decía Kant sobre las relaciones entre entendimiento, razón e imaginación. Tendría que haber pasado por el concurso de `agregation´ que somete a los candidatos a un año de pruebas de alta competencia bibliográfica para que los textos queden grabados para siempre en la retina mnésica.

Lo de Nicolás era pasatista. Lecturas fragmentarias. Anotaciones al margen, apuro por salir y seguir con otras lecturas, y nociones superficiales. Pero excelentes recuerdos. Digamos que para Kant la imaginación asocia, el entendimiento discrimina y la razón eleva. Seguramente que R o un profesor de filosofía profesional podrá sostener que afirmar algo así sería reprobado con lápiz rojo en un liceo.

Percepción-imaginación-entendimiento-razón, esta es la cadena de la comprensión acostumbrada recitada por legos y doctos cuando se refieren a la filosofía moderna. La conexión a la que me refiero es a la relación  entre dos textos de R alejados en el tiempo. El ensayo Capitan Nemo et la science, y Hugo, l`enterré vivant.  Del primero ya dije que fue la contraseña que llevó a Nicolás y R a alquilar lacasa decampo en la Normandía, la del sueño de alejamiento de la ciudad y la construcción de un espacio de felicidad autosustentable. Como el submarino de Verne. Pero el otro texto, un ensayo muy difícil porque R elabora diagramas, ecuaciones, aplica instrumental semiológico, procedimientos que alteran la lectura lineal de una argumentación difíciles de entender para quien no disfruta del pensamiento formal, la tesis que se pretende demostrar es que en la novelísticade Victor Hugocon acento en la o, hay un fantasma de encierro en una tumba, el terror de ser enterrado con vida, encarnado en la relación conyugal.

En una palabra: el matrimonio es una de las formas dela muerte. Dela falta de aire. Del principio de inercia anímico. Del odio controlado. Del suicidio.

Quizás, cuando Nicolás años después imaginaba la vida en Francheville, nunca pensó en eso. Tampoco sabía si su amigo lo había hecho. Creyeron que la máquina célibe del submarino – para usar vocabulario del por ambos admirado Deleuze – ibaa ser elmodelo de experimentación existencial que compartían. Pero no tomaron en cuenta que avanzaba en la noche del inconsciente, ya que hablaron de deseo, otro objeto navegante, el resto de un naufragio, esos listones aún armados hasta formar una caja flotante que se acercaba con sigilo con un enterrado viviente. En realidad, eran dos. Ellos.

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8 comentarios

  • 1. Ma.Cristina  |  1 febrero 2012 en 13:43

    Digamos que el matrimonio puede ser una tumba si se va con los ojos cegados, el que construye una familia tiene proyectos, el que solo necesita una pareja no debería casarse. El amor sublime se puede mantener con distancia y misterio y eso no existe en la convivencia.

  • 2. Cesar  |  1 febrero 2012 en 15:46

    De acuerdo Ma.Cristina

  • 3. Mar  |  1 febrero 2012 en 18:58

    De acuerdo Ma.Cristina.

  • 4. Sergio R.  |  1 febrero 2012 en 21:57

    Amor: distancia y misterio. Me gusta, aunque aún no me queda claro ese asunto del amor. ¿amor adolecente de desesperación por el otro? ¿amor maduro y calmo pero profundo? ¿amor oriental a todo y a todos, ya que si se ama solo a una persona no es amor? ¿amor a Dios? ¿amor como necesidad del otro? ¿amor incondicional? ¿amor celoso? Después de enamorarme varias veces, creo que nunca sentí amor ¿o los sentí a todos? Como dice la canción: ¿de qué hablamos cuando hablamos de amor? Creo que mejor que decir “te amo”, es tomarse el tiempo y el trabajo de tratar de transmitir el cúmulo de sentimientos que nos genera la persona amada.

  • 5. santiago  |  2 febrero 2012 en 0:32

    ¨El amor sublime se puede mantener con distancia y misterio y eso no existe en la convivencia¨. en eso de acuerdo Ma. Cristina.
    en el resto ni idea tengo porque nunca me case.

  • 6. martita  |  2 febrero 2012 en 0:35

    De Acuerdo Ma.Cristina .

  • 7. Ma.Cristina  |  2 febrero 2012 en 19:26

    Sergio, dicen que el amor verdadero y maduro es cuando ambas personas se unen para mirar hacia un mismo lado, no sé si eso responde tus preguntas. También está el amor apasionado, ese de mirarse uno en el otro y descubrirse. Cuando se trata de sentimientos deben ponerse en remojo las sensaciones. Hay mucho para decir y yo no me siento el oráculo precisamente.
    Gracias a todos los que adhirieron.

  • 8. Carmelo  |  2 febrero 2012 en 20:40

    El amor verdadero es sólo la naturaleza que nos reclama ferozmente aparearnos para tener descendencia pero como lo hace con condiciones -sobre como debe ser la pareja para que la descendencia sea como la quiere la naturaleza- aparece el atractivo mutuo bajo algo hiper perentorio a lo que hemos dado en llamar amor. Después del fulgor inicial a la naturaleza ya no le interesa la pareja y poco a poco nos vamos convirtiendo en enemigos, si uno de los dos no opta por la sumisión, la pareja se deshace se siga juntos o, lo mas probable, no.


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