Menem ,Kirchner y Cristina (perfil 29/1/2011)

29 enero 2011 at 7:15 34 comentarios

Hay que ser ingenuo para creer que la muerte de Néstor Kirchner nada cambia en la política argentina. Un hombre como él no se repite con frecuencia en nuestra historia. Hace tiempo que no teníamos líderes políticos de su magnitud. No cualquiera domina el panorama político de un país ingobernable. ¿O acaso no era el fantasma de la ingobernabilidad el que definía los destinos de nuestra nación a partir del año 2001? ¿Olvidamos que el mote de ingobernabilidad surge de las cenizas de la Tablada y de la hiperinflación de los finales de los años ochenta? ¿Por qué no seguimos un poco más con esta variante tan nuestra de la ingobernabilidad y nos remontamos a los años setenta en los que la sangre y el fuego signaron la década?
Juntas militares estuvieron a cargo de la puesta en orden de un caos que parecía irremediable. Pero ni siquiera las armas organizaron lo que se desquiciaba. No hicieron otra cosa que agregar más polvo sobre las tumbas y más ruinas en las calles. No hubo tentativa en nuestra historia reciente que no nos sumergiera – al decir de Joseph Conrad – en el “ elemento destructivo” que Francis Coppola llamó “Apocalipsis Now”. ¿Puede ser, entonces, poco valorado el ordenamiento que logró el kirchnerismo estos últimos siete años? Las quejas por los cortes de calle ocultan que hay orden en nuestro país. Por supuesto que no es el de Bélgica ni el de Uruguay, sino el nuestro, nuestro orden, ya que nuestro desorden surge cuando todas las bisagras saltan para cualquier lado y la gente ve que sus bolsillos se vacían, los bancos cierran, el dinero se fuga, los despidos se multiplican, la clase media se aboca al primitivo trueque, los tanques salen a la calle, el ejército de la noche se lleva a sus presas, los gremialistas se matan entre sí, los presidentes se suceden, y todo se dispara. Los profetas que nos recuerdan que estamos al borde de un precipicio y en vísperas de un rodrigazo, saben bien que países con estructuras consistentes y sistemas ordenados son un deseo más que una realidad. Hay más de un ídolo con pies de barro que hoy se adula y luego se derrumba. Sí, es probable que haya algún movimiento sísmico en nuestra sociedad, pero no sólo en la nuestra. La paz de los cementerios no se proyecta en la organización económica ni en los acuerdos políticos. Por eso, Néstor Kirchner logró una hazaña equivalente a la conquistada por Carlos Menem quince años antes. Aquellos que viven de intelectualismos de bibliotecas vencidas se horrorizan ante esta asociación de dos nombres que quisieran ver en las antípodas. ¿Cómo se puede enlazar con una misma cinta a quien se abrazaba con el Almirante Rojas y Álvaro Alsogaray y aquel que lo hacía con Hebe de Bonafini y Estela de Carloto? El mandatario del indulto junto al de los juicios. Hay quienes se desangran y rasgan las vestiduras con sólo imaginar que si Menem y Kirchner ordenaron el país demolido es porque los dos entendieron que la política es el arte de conservar el poder. Leyeron a Maquiavelo, no al autor de El Príncipe, sino al que leído o no, define a la política como el cálculo de las relaciones de fuerzas en vistas a la conservación del poder. No de su conquista, dejemos eso para Malaparte y Lenín, sino el de mantenerlo y perpetuarse en él. Ambos son amorales. Eso es lo que duele. No digo “inmorales” sino amorales. La diferencia estriba en que Menem no lo disimulaba. En realidad, Kirchner tampoco. Las alianzas que los dos tejieron no se deben a principios morales o posiciones ideológicas sino a circunstancias históricas. El famoso desguace del Estado no lo hizo Menem ya que el Estado venía desguazado. Kirchner, por su parte, entendió perfectamente bien la situación histórica del momento. Escuchó el que se vayan todos. Buscó quienes eran los únicos entre todos los que debían irse que la población podía aceptar que se quedaran. Quienes eran las víctimas absolutas de la reciente historia nacional sin complicidades con los responsables de la debacle de décadas. Una vez elegidos reforzó así su poder. Por eso declaraba su admiración por el presidente de los noventa. Tuvo la visión precisa que le permitió elegir – tal como lo hizo su anterior referente – cuáles serían sus aliados desde el 2003. Todos los que se subieron a la nave comandada por Néstor Kirchner confiaron en que había visto bien el cambio de contexto histórico y el rumbo que había que tomar. Así lo vieron el cavallista Alberto Fernández, el duhaldista Aníbal Fernández, el neoliberal Amado Boudou, el lilista Timerman, los aliancistas como Chacho Álvarez y Garré, etc.
Éste es el momento de Cristina Fernández. Hasta que su jefe y marido vivía se acomodó a su modo de conducción. Hoy la situación es otra. Es probable que no entienda la política del mismo modo que Néstor Kirchner. A pesar de haber recorrido el camino político juntos, pueden existir diferencias. Las podemos intuir. Ella no es amoral. Tiene convicciones. No es idealista, pero tiene preferencias más allá de las limitaciones del momento histórico. Por eso es más frágil. No es ingenua. Sabe que las reservas en el Banco Central y un presupuesto devaluado que le permite un excedente de Caja, son elementos indispensables para la gobernabilidad argentina. Pero por sus declaraciones se presta más a ser protagonista de un “relato” emancipador que el anterior presidente. Les costaba a algunos pensadores oficialistas que construían la narrativa del poder, sentirse cómodos con Kirchner y sus santacruceños. Quizás la mandataria se las haga más fácil. Otros propagandistas no sentirán el cambio mientras cobren un sueldo. Pero de todos modos para ella será más difícil. La moralidad debilita, la ideologización de las decisiones aísla, los escrúpulos se cotizan mal. Bien lo sabe Alfonsín padre, que decía que con la democracia se come y que a la modernidad se llega con el respeto por el otro.
Los dos únicos presidentes que fueron reelegidos en nombre propio o delegado en otro son Menem y Kirchner. Los otros no terminaron sus mandatos. Sabían cómo gobernar a nuestro país. Por eso el pasado inmediato de la presidenta no la condena, la favorece. Por supuesto que no hablo de los libelistas que desean santificar a Néstor. En mi ya no corta vida he tenido la suerte de haber convivido con el político más importante de la Argentina, el escritor más glorioso, y el futbolista más genial. Con Perón, Borges y Maradona, el panteón está bien custodiado. No hay por qué llenar los pasillos con estatuas abarrotadas por encargo. Dicen que Brasil y Uruguay son países confiables porque tienen continuidad política. Nosotros ofrecemos continuidad retórica. Menem gana vestido de Facundo Quiroga. Kirchner y Cristina no desestimaron gobernar a los gritos y con intimidaciones de patrones crispados. Pero el estilo no hace a los políticos. Cono decía Eduardo Duhalde la primera vez que dio una conferencia de prensa como presidente de facto: “no sabía que el mundo estaba tan globalizado”. Ahora lo sabe, lo sabemos todos. Si bien es cierto que la política vernácula es una variable que incide en nuestro futuro – en realidad más para mal que para bien – tanto o más lo hace el valor del real y el precio de la soja, es decir el mundo, del que, aunque no lo parezca, dependemos.

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pedido-la mal parida Sueño de una noche de verano (Perfil 5/2/2011)

34 comentarios

  • 1. Juan  |  29 enero 2011 en 10:53

    Creo quelos primeros dos años del mandato de Néstor, fueron algo prometedor para muchos de los que lo votamos. Luego, decisiones y el sello gritón y amenazador, nos produjeron (a quien escribe y afines) bastante indignación.

    Ahora ¿ud piensa que debemos votar por quienes creemos aunque sean minoría? yo creo en Pino Solanas, como persona, y en Lozano, pero aunque no tuviera chance tendría que votar por mis convicciones o por quien con mayoría pudiera derrocar esta continuidad de gobierno de ocho años ?

  • 2. Juan (B)  |  29 enero 2011 en 11:01

    Por segunda vez, en mis ya pasados 70, años votaré por mis convicciones y no por el menos malo o porque así no gana quien no me gusta.

  • 3. Ma.Cristina  |  29 enero 2011 en 13:52

    Ella pone en evidencia su fragilidad cuando se muestra muy satisfecha de sí misma y da ejemplos de cómo se gobierna. Coincido con su apreciación en la diferencia que hay entre los dos.
    No sé si serán ciertos los rumores sobre su bipolaridad. Recuerdo ahora al ministro de salud que habló de la arteriosclerosis de De La Rúa, tuvo que irse pero parece que tenía razón, el comportamiento del ex-presidente era singular. Ella continúa con la modalidad de hacer anuncios que no se sabe si se harán efectivos, hasta ahora hay poca información de algunos emprendimientos anunciados y de vez en cuando aparece alguna noticia de que no se han realizado. Algunas medidas parecen manotazos de ahogado. Quisiera un gobernante con planes a futuro serios y responsables, con acuerdos con todos los sectores de la sociedad.

  • 4. rib  |  29 enero 2011 en 14:52

    Está el alma en el cuerpo como el conductor en el taxi ?

  • 5. rodolfo lópez  |  29 enero 2011 en 15:27

    La nota es redonda ¿qué hará Cristina con la herencia que le dejaron Néstor y Menem? Ambos triunfadores, observantes de la “amoralidad” maquiavélica de conservar el poder sin escrúpulos.
    Hay que estar en la mente de la señora, seguir sus movimientos y guiños, estar atentos a los “giros” políticos que imprima al gobierno; y si es reelecta y triunfa, entonces será sabia.
    Acabo de leer El Facundo; Sarmiento nunca trató de comprender a Rosas, gran abismo los separaba. Se ocupó, en cambio, de entender y describir a un “perdedor”, a Facundo Quiroga.
    Le pareció que ese caudillo representaba más la argentina bárbara -esencial, constitutiva de identidad- que el Rosas triunfante artificial. Saludos

  • 6. cuntamuse  |  29 enero 2011 en 17:44

    María Cristina
    el problema es que la presidente es afectuosa, emotiva, sensible, empática y amorosa, son un grado de subjetivismo extremo, es decir, con quienes considera sus hermanos en la causa o sus desprotegidos, o quien sea. Por eso es injusta, inclemente, desafiante, agresiva y mala con quienes no siente esa sintonía o no están en su gran causa. Ya me parece que Evita fue asi. Yo pretendo gobernantes sin subjetivismo extremo, con equilibrio emocional ante todo, (Néstor y Memem tampoco lo tenían).

  • 7. Ma.Cristina  |  29 enero 2011 en 18:04

    En realidad cunta no tengo tanto problema con cómo se expresa sino con cómo gobierna y ahí nos afecta a todos, porque tanto sus propios “descamisados” a los que regala planes que cobran sin trabajar (en una familia a veces cobran varios) como a los que desprecia por tener dinero (pareciera que ella no lo tiene), se ven perjudicados por igual. Ahí es cuando quiero que cambie el modo de dirigir el país, y como ella va a seguir siendo quien es, espero que aparezca en el horizonte quien pueda cumplir con ese destino. En cuanto a Evita, yo creo que tenía grandeza y esta mujer no la tiene.

  • 8. Sebastian  |  29 enero 2011 en 18:24

    Por eso hay que considerar una Kristinizacion del Kirchnerismo que inevitablemente sera el Cristinismo.
    En verdad hay mucha dependencia de ese mundo que nos define como sojeros o reservistas del BCRA pero ahora hay que preguntar si desde el 2003 hasta hoy es una transito o podemos empezar a hablar de la politica que se viene.

  • 9. Mar  |  29 enero 2011 en 21:47

    Coincido con la asociación de los dos expresidentes. Pienso que ambos enfatizaron la figura presidencial desvalorizada del período anterior a ellos (las de Alfonsín frente a Rico y los sindicatos; y obviamente el nabo De la Rúa).
    La diferencia la veo en que durante el gobierno de Menem dadas sus características de personalidad, la política se había banalizado. La Ferrari, la pizza con champagne, y Sofovich acercándole las rubias. (sin dejar de lado los shows de Zulema, ni esa imagen suya en puntas de pié para poder alcanzar la mejilla de la modelo alemana).
    Kirchner volvió a jerarquizar la figura presidencial después del débil y aburrido, pero la frivolidad como telón de fondo. El eligió como escenografía la causa de los derechos humanos.
    En lo que no coincido, es en que haya llevado a los puestos de conducción a …quienes eran los únicos entre todos los que debían irse que la población podía aceptar que se quedaran, por haber “escuchado bien” el “que se vayan todos”. Durante su gobierno hubo varios de “los que se tenían que ir”.
    Lo que sí hizo, fue cuidarse siempre muy bien de mandar un mensaje bastante poco subliminal de mostrarse rodeado por fuerzas de choque. Palabras agresivas, palos y trompadas. “La plaza es nuestra” amenazaba D’Elía, mientras Moyano hacía rugir los camiones, y Moreno pegaba trompadas en el escritorio. Meter miedo.
    No debería desmerecer el manejo intelectual de Verbitzsky, quien a su vez le aseguró (y asegura) que pese a los discursos y abrazos con Chávez, la relación con USA permanecería intacta.

  • 10. Mar  |  29 enero 2011 en 21:50

    corrijo: … pero sinla frivolidad como telón de fondo…

  • 11. Damian  |  29 enero 2011 en 21:53

    Los mitos son a veces a nuestro pesar, el ex presidente cumple con muchos de los requisitos para convertirse en uno, en polìtica es necesario una renovaciòn de mitos, este escrito tiene visos de conjuro y alguna falsedad. Lo que prevalece de los gobiernos son sus obras y su acciòn, como decìa Mar de Peròn; “ no fuimos nosostros sino los que vinieron despuès”
    No creo que en el juego de las relaciones de fuerzas el fin es la conservaciòn del poder, cuando se quiere conservar el poder se comienza a perderlo, la unìca forma de poder es el ejercicio. Al contrario de Nestor, Carlos nunca tuvo el poder, fue el factòtum de las corporaciones mientras bailaba en lo de Mirtha.
    La caja, la soja, el desorden etc etc es la relativizaciòn de los gobiernos de Cristina y Nestor.

  • 12. Damian  |  29 enero 2011 en 22:23

    Mar
    El dìa que balearon a Pino Solanas, la llamaron a Hebe de Bonafini para decirle que la pròxima iba a ser ella pero que los tiros serìan a la cabeza,recuerdo de una pequeña muestra de la violencia de aquella belle èpoque, donde no se escuchaba hablar de violencia menemista mientras explotaba un pueblo

  • 13. juanelsantiagueño  |  29 enero 2011 en 22:41

    menem y kirchner tienen un antecedente. Carlos Juarez gobernador de mis pagos. Un político de 24 horas. Admirado y odiado por menem y kirchner, quienes lo mandaron al muere. Menem le organizó el santiagueñazo en el ’93 (esto es una herejia para los psicobolches de mis pagos porque fabulan que esos hechos fueron un ensayo prerrevolucionario en la argentina) para que juarez no ganara las elecciones del ’94. Igual arrasó con ley de lemas y todo. Kirchener le intervino la provincia en el 2002 argumentando impunidades judiciales y lo envió a pablito lanusse. Era gracioso ver a los porteños derretirse a los 40 grados del calor del sol santiagueño para inaugurar obras ficticias pero que sirvieron para armar la estructura del actual frente gobernante, Zamora es radical k. Juarez ejerció un liderazgo fascista, ferreo, aliado a la curia conservadora y al poder de los intermediaros de esta provincia. Pero gano 5 elecciones constitucionales ( con fraude y todo) Este personaje era implacable. No dejaba opositor con cabeza. Tenía su coro de aduladores y acahuetes dispuestos a entregar a la madre. Pero fue el unico capaz de gobernar estos salitrales santiagueños con la caja y la coparticipación federal. y en el interior la gente de esos lugares perdidos y olvidados le llamaban el Tata. Se fue impune de este mundo. No rindió ninguna cuenta. Como lo hizo Kirchner, como lo hará menem. A ellos tres creo que los une el hecho de ser amorales en las relaciones de poder. A veces pienso que pareciera que necesitamos de estos liderazgos para sentirnos moralmente aptos, con derecho a levantar el dedo señalador. Hace tiempo logré descubrir algo curioso de la historia santiagueña no escrita: en el año ’73 peron no lo podía ni ver a juarez, entonces le mandó de adversario a un político perteneciente a una familia muy acomodada de santiago. Juarez arraso las elecciones de ese año y en su alianza política incluyó a los comunistas de estos pagos, que se oponían a los montoneros y al erp que apoyaban al candidato de peron para la gobernación. mezcladita las relaciones de poder en la argentina, que no.

  • 14. cuntamuse  |  30 enero 2011 en 0:25

    Damián
    Como definís este último gobierno sin relativizarlo con lo de la soja ?
    María Cristina
    La toma de decisiones de Cristina tiene que ver el ser querida por quienes a ella le interesa, de ahi que no hablo de modo, sino de como su personalidad marca que decisiones toma. Para mi, meten miedo, basta ver su ya casi ausente Don Anibal. / Mar, entonces, esa afirmacion de Horacio Verbitzsky hablaría de una contradicción absoluta.

  • 15. Mar  |  30 enero 2011 en 2:40

    No,porqué contradicción cunta? Es bien conocido el nexo de Verbitzsky con USA-Israel.Entre otras cuestiones, con Bonafini se detestan por esta razón.También con D’Elía.Tienden diferentes “lazos” con el poder.
    Dependemos cunta, dependemos.

  • 16. Mar  |  30 enero 2011 en 3:26

    Damian,
    La mejor muestra de violencia de aquella “belle époque” fueron los atentados a la embajada y AMIA, y las explosiones en Río Tercero. Debería agregar también varias “muertes extrañas”.
    Concido con vos en que había violencia, contenida. La foto era muy diferente.
    Hay un post anterior de TA en el que menciona ese período de deflación – aplastamiento. Todos comprados. Todos mudos con la mano derecha cuidando el bolsillo.
    Menem fue muy hábil para construir poder y conservarlo, y no por las obras (pese a la propaganda oficial que instaló “menem lo hizo”). Por eso Kirchner lo admiró y dijo de él que era “el mejor presidente”. Lo admiró por lo que “hizo”? no, por el manejo del poder, por conservarlo y hasta lanzarse a la reelección. Algo en lo que Kirchner coincidía sin lugar a dudas con él, por eso modificó la constitución de su provincia para que fuera aceptable la reelección ad aeternum.

  • 17. Ma.Cristina  |  30 enero 2011 en 9:01

    Es así cunta, dicen que meten miedo los de la derecha y ellos lo ejercen para mantenernos quietos.

  • 18. PABLO  |  30 enero 2011 en 21:36

    PARA MI NADIE QUE SE APROVECHE DE LA FRAGILIDAD DE LAS MAZAS TIENE GRANDEZA. ES COMO PEGARLE A ALGUIEN CAIDO.

  • 19. Damian  |  31 enero 2011 en 0:51

    cuntamuse
    En el 2001 se llega a sembrar de soja el 50% de la superficie cultivable, casi la proporciòn actual.,con la industria clausurada tenìa en aquel tiempo un peso en la economìa mucho mayor que ahora. Como sabemos es un gran ingreso de divisas, los llorones de la soja, incorporaron la creencia que nos morimos sin ella; cuando no haya soja habrà otra cosa. Durante el gobierno CFK y NK el producto bruto industrial creciò a tasas similares que la soja, pero como con los “pasillos llenos de oro” de Peròn la historìa recogerà la soja de los Kirchner.

  • 20. cuntamuse  |  31 enero 2011 en 9:53

    Damián
    ok
    Ma Cristina y Mar: a mi me parecía inteligente Horacio Verbitsky cuando estaba en Día D, ahora no. Y que este gobierno y el de Néstor es amenazante en su discurso, y acciones, y que niega cualquier hecho del cual ellos sean responsables, tapándolo con otro tema o con otro hecho, si, es asi……(inseguridad por ejemplo).

  • 21. Damian  |  31 enero 2011 en 11:35

    Mar
    El asesino y ladrón de Menem no construía ni poder ni nada, fue un representante.
    Mas que del sexo de los ángeles me gustaría saber ¿ Por què la sociedad permitió que Menem y Kirchner entre otros, llevarán a cabo la mas insólita, descarada y corrupta de todas las privatizaciones?

  • 22. Ma.Cristina  |  31 enero 2011 en 17:52

    Le respondo a Pablo, yo nunca dije que Evita se aprovechaba de sus descamisados, ella quería a su pueblo y esa es mi opinión.

  • 23. cuntamuse  |  31 enero 2011 en 19:04

    Damián
    bueno, yo no lo permití, pero a mi nadie me oye tampoco

  • 24. Mar  |  1 febrero 2011 en 8:53

    ES muy inteligente (independientemente de que uno esté de acuerdo o no con sus ideas y/o accionar).

  • 25. Mar  |  1 febrero 2011 en 8:59

    Damian,
    cualquier “representante” es apoyado porque construye poder local (y lo favorecen y suman ayuda). No les serviría sino es así. Hace rato abandonaron el apoyo a los golpes de estado y dictaduras. Es mucho más conveniente la penetración de un “sistema democrático”.
    Sobre el sexo de los ángeles, no sé, ni tengo referencias sobre alguien serio como para pasarte.

  • 26. campanita  |  1 febrero 2011 en 10:47

    Damián
    Creo que concluyeron en que no tenían sexo los ángeles. Yo he llegado a tener en mis manos un ejemplar de las Sumas Teológicas de Santo Tomás de Aquino donde trataban ese tema. Eran ocho tomos pequeños esa obra.

  • 27. Daniel  |  1 febrero 2011 en 16:46

    Creo que uno mismo debería pensar de que manera votar.

  • 28. campanita  |  1 febrero 2011 en 19:50

  • 29. campanita  |  1 febrero 2011 en 20:01

    transcribo
    María Elena Walsh

    BALADA DE COMODUS VISCACH

    En este mundo traidor
    transigir es lo mejor.
    El que diga basta
    va a parar a la canasta,
    y el que sea opositor
    va a parar al asador.

    En chimangos prepotentes
    no malgastes los cartuchos.
    Sonreíle a los de arriba
    que son machos y son muchos.

    Esperá el escalafón
    trabajando de felpudo.
    Es mejor que comas tierra
    y no que te coman crudo.

    No olvidés el autobombo
    si querés ponerte en venta.
    Lo que tengas que pensar,
    no lo pienses por tu cuenta.

    Defendé la rebelión
    que no altere la rutina:
    el poeta en la leonera,
    la mujer en la cocina.

    A mal tiempo, buena cara:
    rinde mucho, poco cuesta;
    no te pongas en la pica
    con canciones de protesta.

    A buen tiempo, mala cara:
    da cartel de inteligente;
    criticá todo con todos
    menos con los dirigentes

  • 30. PABLO  |  1 febrero 2011 en 22:42

    MA CRISTINA VOS DIJISTE QUE TENIA GRANDEZAY YO DIGO QUE ALGUIEN QUE SE APROVECHA DE LA FRAGILIDAD DE LAS MAZAS PARA DEFENDER UN FACHO COMO PERON NO TIENE NINGUNA GRANDEZA. FUE LA CREADORA DEL CLIENTELISMO EN EL PAIS. PARA UN P NO HAY NADA MEJOR QUE OTRO P . NO TIENE NADA DE GRANDEZA ES DE UNA POBREZA EXTREMA.

  • 31. Ma.Cristina  |  2 febrero 2011 en 8:58

    Por eso te dije que era mi opinión, vos tenés la tuya y te respeto por eso Pablo.

  • 32. Juan  |  2 febrero 2011 en 17:18

    Otra ingeniosa es LA CANCIÓN PARA DORMIR A UN GOBERNANTE que tambíén la cana el cuarteto Zupay, la letra parece hecha para algunos dirigentes actuales argentinos, aunque pareciera haberse escrito para Chupete, en el 2001

  • 33. Mar  |  5 febrero 2011 en 0:08

    Muy buena.

  • 34. Mar  |  5 febrero 2011 en 0:09

    Sí!


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