El mono gramático (Perfil 23/1/2011)

23 enero 2011 at 7:16 52 comentarios

Octavio Paz escribió un libro con un título contundente: El mono gramático. Nadie duda de que somos animales de lenguaje. Hablamos, y si no lo hiciéramos, nada nos destacaría del conjunto de los seres vivos conocidos. Usamos símbolos y los símbolos nos constituyen. En la década del sesenta del siglo pasado, la filosofía se dedicaba a extraer todas las verdades posibles de la primacía del signo. Se lo llamaba significante, grafo, escritura, traza, marca, reja, grilla, huella, monema, semantema, morfema, discurso, acto de habla, etc. Disciplinas como la semiótica, la semiología, la lingüística, la fonología, el psicoanálisis, marcaban el rumbo de la cultura. La filosofía anglosajona de acuerdo a su versión del legado de Wittgenstein se abocaba al análisis del lenguaje y se ofrecía como terapia de las desviaciones linguísticas. Toda la tenaza académica abría sus pinzas para apresar a la palabra.
Pero en la misma época existía algo que se llamaba contracultura. Y ésta no tenía al grafo como estandarte sino al cuerpo. Más aún, tomaba distancia y criticaba el panlinguismo cultural. En el quiebre de la palabra emergían los fenómenos alucinatorios gracias a las experiencias con la mescalina, el lisérgico, el peyote, y sus hermanos menores como el hasich y la marihuana, que junto a la música y al “living theatre”, abrían el campo de la percepción. Y aquello que se presentaba era una dimensión del mundo en el que la palabra quedaba chica. Las letras reducidas a su verdadera materialidad, eran nada más que cosas, garabatos sobre soportes toscos, signos carentes de volumen, de belleza, de imagen englobante. Puro artificio, insuficiencia vital y abulia. Un plano de intensidad casi nula frente a lo que se mostraba brillante, incandescente, vibrante, una vez abiertas las puertas de la percepción. El yoga, la meditación trascendental, el budismo, venían al rescate del mono gramático cansado de palabras planas y ofrecían el silencio y la ligereza del orientalismo. Todo esto era el “cuerpo”, la otra cara del símbolo instrumental. El grafo: herramienta apta para el poder y el saber, e inútil para el ser. Por supuesto que en esta contracultura se jugaba una ilusión de completud y un acceso sin mediaciones a un todo. ¿Por qué no? Ese clamor de inocencia, ante la sabiduría basada en el sentido común del relativismo, o en el cinismo astuto de quienes hablaban de la castración simbólica y de las trampas de lo imaginario, no iba por eso a sonrojarse ni resignarse a que el hombre no fuera un ser de intensidades. Queremos más! nos dice la sangre. “Tengamos menos” nos advierte el sabio. Pero el mono gramático no dice ni una cosa ni la otra, sólo sostiene el infinito del lenguaje, el murmullo inacabable del sema”, a costa del “soma”.
Fue en momentos en que se daba este diálogo de sordos entre filósofos del lenguaje y cultores del cuerpo y de la visión, que irrumpen Gilles Deleuze y Michel Foucault, con una nueva idea. La expresan en dos obras: El Antiedipo y La voluntad de saber, escritas entre los años 1972 y 1976. Deleuze se inspira en la literatura sobre la esquizofrenia y la que describe el comportamiento de los animales, la etología. Vuelve el cuerpo pero no como una entidad mística o furor poético sino como idea de territorio, línea de fuga, aparatos de captura. Toda una línea de pensamiento en la que el movimiento y la velocidad, la agudeza en la percepción de las situaciones, la visualización de la salida en caso de peligro, las líneas de fuga que es necesario encontrar cuando los sistemas se presentan con alta consistencia y baja porosidad, o sea como muros, es decir un pensamiento en acción que tiene a las multiplicidades de protagonistas.
Foucault distingue el ars erótica cuya finalidad es maximizar el placer, de la ciencia sexualis de la que deriva una operación hermenéutica. Marca la diferencia entre la simbólica de la sangre y la analítica de la sexualidad. La primera nos introduce en un universo de fantasmas que evocan al incesto, a la muerte, a la pureza y a la mezcla de sangres, a los sistemas de filiación, a los tótem y los tabúes que incitan a la transgresión y a la culpa. La segunda depende de dispositivos biopolíticos que de acuerdo a las disciplinas que intervienen subsumen los cuerpos a la historia. Gestionan la reproducción de la especie en relación a los sistemas económicos y sus objetivos de poder. La mortalidad, la natalidad, la salubridad, las migraciones, de las poblaciones, derivan la sexualidad de las necesidades de control de sociedades complejas.
La aparición de estos dos textos producen una ruptura en el espacio de un pensamiento en situación de clausura. Entre el cuerpo desnudo, el grito primario, la iluminación disolvente, y, por otro lado, la palabra especular, el sujeto barrido, la condena narcisista, y el rumiar interminable de la filosofía analítica, estos dos filósofos elaboraron sus textos y abrieron el campo de la palabra.
No importa si somos hablados ya que hablamos y el azar existe. Si supiéramos todo lo que vamos a decir nos convertiríamos en un personaje aclamado por la contemporaneidad: el burócrata. El inconsciente no es un Deus ex machina. El mundo aparentemente vano del mono gramático no deja de incitar a nuevas aventuras. Deleuze y Foucault en sus textos y sus clases no decían más que atrévete a hablar!, atrévete a escribir, a pensar y a decidir. No busquen el saber! Pero nadie debe obedecer un mandato de ignorancia ni delegar en otros el conocimiento. No hay porqué perder el alma por la bendita pasión de la curiosidad. Mirar por el ojo de la cerradura es un gesto prometeico. Robar el fuego, espiar, preguntar, replicar, hasta mentir, son actos no de sabiduría sino de coraje. El saber es lo que se da por añadidura. No es un botín sino un exceso o un resto. Estos dos maestros occidentales recuperaron el cuerpo al hacer del mundo de palabras redes de deseo y de poder. Montaron la escena de los únicos universales activos: las pasiones. Por eso invocaron a Spinoza y a Nietzsche. Pusieron en entredicho a los baluartes que sostienen el pensamiento filosóficamente correcto que teoriza y construye argumentos que justifican al Estado, las Ideologías, las Clases Sociales, las Familias, el Sentido y la Verdad. Frente al rumiar sombrío de palabreros, poetastros, canónigos y positivistas, Deleuze y Foucault se mantienen jóvenes, del único modo en que los monos gramáticos lo son. Bailando en la orilla.

Anuncios

Entry filed under: General.

Febo asoma (Perfil 22/1/2011) pedido-la mal parida

52 comentarios

  • 1. Marcelo Grynberg  |  23 enero 2011 en 10:00

    Recuerdo que en otro post Ud. habia comentado que la idea de “linea de fuga” estaba entre los conceptos mas importantes creados por Deleuze.
    Podria explicarnos esa idea mas detalladamente ?

    Saludos.

  • 2. cuntamuse  |  23 enero 2011 en 11:42

    Don Abraham
    ¿podría ejemplificar una linea de fuga en el accionar de un obrero independiente, de un trabajador independiente?

    Encuentro ideas prácticas de vida y también buenas reflexiones sobre el sentido de la vida, en gente casi analfabeta pero inteligente y sobre todo, feliz, realizada. Cuya particularidad es trabajar en forma independiente con sus manos: albañiles, mucamas, jardineras, jardineros, plomeros. Cuyo trabajo diario lo hacen como si fuera un ritual de meditación, y en libertad. ¿La linea de fuga se da en un sujeto con su pensamiento, o es una estructura más social? , no entiendo bien.

  • 3. Marcelo Grynberg  |  23 enero 2011 en 12:20

    Tal vez, la linea de fuga seria lo contrario del pensamiento y reacciones de tipo “calesita”. Ejemplos de ello se encuentran en los personajes de Samuel Beckett, y tambien en la mayoria de nosotros. A falta de entender o saber de nuevas ideas, nuestro discurrir orbita mas o menos siempre por los mismos caminos trillados; como si hubiesemos llegado al maximo de lo que podemos entender. La linea de fuga seria entonces una modificacion importante de esas orbitas periodicas. Me equivoco ?

  • 4. Dester  |  23 enero 2011 en 12:35

    Una línea de fuga podría ser, quizá, Colón zarpando del Puerto de Palos, con la absurda idea de que la tierra era redonda.
    Pavada de agenciamiento.

  • 5. campanita  |  23 enero 2011 en 13:26

    No comprendo tampoco ni el concepto ni la aplicación de UNA LINEA DE FUGA en la comunicación. ¿ Aparece por los términos o conceptos o propuestas novedosas frente a un problema debatido? o tiene que ver con la inteligencia emocional ?

    ¿ Se aplican lineas de fuga en contextos de disertación política o institucional para resolver desacuerdos y buscar soluciones eficientes ? ¿Se practican lineas de fuga en terapias familiares?

    Dester, podés dar otro ejemplo ?. Colón encontró América por error, por buscar otra ruta ¿es realmente una linea de fuga o era otra ruta que la desvió la corriente?

  • 6. Dester  |  23 enero 2011 en 14:11

    sí, es cierto, fue por error. por azar.
    pero de cualquier modo, el tipo estaba trazando un camino nuevo, el hecho de que hubiese un continente en medio de ese camino, no creo que le reste mérito a su línea de fuga.
    creo que el tema de la intencionalidad, o no, no es importante en este concepto. pero puedo estar equivocándome. no sé.

  • 7. Marta  |  23 enero 2011 en 16:27

    LÌNEA DE FUGA , ser autèntico , no callarse lo que uno piensa ,
    no tener miedo a la autoridad , ser libre , hacer lo que uno quiere y
    nada màs.

  • 8. Marcelo Grynberg  |  23 enero 2011 en 21:30

    Me parece que nos estamos alejando de la alegoria o metafora zoologica mencionada por Tomas: ante todo visulaizar DONDE ESTA LA SALIDA. Pero no entiendo bien como hay que interpretar esa idea en el mundo humano (mas alla de lo que escribi antes).

  • 9. Dester  |  23 enero 2011 en 21:31

    campanita:
    no sé poner otro ejemplo. cada vez que oigo la palabra deseo o desterritorialización, o línea de fuga, pienso en Colón.
    de cualquier forma, lo que me pareció más interesante del artículo es el final, la última frase. eso de que Deleuze y Foucault bailan en la orilla.
    no, perdón, eso no.
    me acabo de dar cuenta que lo más importante no es eso. lo más importante, creo, es que se mantienen jóvenes.

  • 10. cuntamuse  |  23 enero 2011 en 22:58

    Hoy estuvimos con tres amigos, en un café, hablando sobre el concepto de linea de fuga, el que es licenciado en ciencias de la comunicación, habló del concepto desde la arquitectura. Pero tampoco él sabía si es algo peyorativo o positivo, creativo. Dijo que no es ni irse por la tangente ni irse por las ramas (que sería derivar el tema en un subtema menor o detalles). Acá se necesita saber si la linea de fuga es una técnica comunicacional que nos dé soluciones ante problemas, o no.
    Dester ¿se mantienen jóvenes por ser originales?, por ver otros caminos ?.
    Marcelo: repetir escenas, reproches, cantinelas, en calesita, es algo que no da solluciones…tenemos que plantear otra modalidad comunicativa en el Congreso, por ejemplo. O en las instituciones (reclamos de empleados con la Patronal) y en otros ámbitos.

  • 11. Gustavo Romero  |  24 enero 2011 en 1:56

    Yo creo que para saber lo que es una línea de fuga hay que hacer algo fundamental, necesario, imprescindible:

    leer a Deleuze.

    Saludos

  • 12. cuntamuse  |  24 enero 2011 en 8:48

    Don Abraham

    Si para cada concepto que describe tenemos que leer las obras completas o uno o dos libros de cada filósofo o cada pensador para entenderlo, estamos fritos, además no todos somos filósofos, o estudiantes de filo. Lo que ud delinea (hablando de linea) no dejaría de ser una conversación para una elite intelectual.
    Defina si quiere que participen legos, o si solo quiere a un círculo de seminaristas o alumnos o manos derechas, para debatir.
    Ayer intenté leer algo de lo que sale en internet sobre Deleuze y entendí menos que antes. Aunque uno intente no es fácil comprender. No asi con Foucault que lo sentí más cercano y comprensible, sobre todo en lo que atañe al tema de las instituciones y el poder, es más claro para leer.
    Puedo decir que en los sesenta, las teorías sobre la esquizofrenia
    (aparte del estudio sobre el desorden del lenguaje esquizo) fijaban una etiología psicologista…….la madre rechazante o teorías similares. Ciertos psiquiatras decían que el desorden se iniciaba en el chico por un rechazo desde el vamos del bebé en gestación, y que solo el niño captaba desde el nacimiento. La ausencia de represión primaria en ese chico, ya en la adultez, hacía que estallara en pedacitos su yo. Y además, percibiera al mundo en forma caótica y amenazante, sin ese orden espacio temporal que asienta la represión primaria como base de la cultura y de la organización social. El intento esquizo de ordenar su mundo perceptivo y afectivo en base a pedazos rotos y temores o paranoia, es distinto al de los neuróticos…¿por ahi está el concepto de linea de fuga o me fuí a los tomates?.
    Esto, en tono de humor, sin tilde arrogante, y pa tomarlo con pinzas porque hablo de lejanos recuerdos de lejanos y superficiales lecturas acerca de psiquiatras que ya nadie debe leer o citar.

  • 13. Panchito  |  24 enero 2011 en 9:58

    Algún día, con otras lecturas en nuestro haber, quizá podamos llegar a comprender la linea de fuga, frase que a todas luces representa un eminente refinamientos del lenguaje.Mientras tanto, y ya que nadie nos obliga a entrar a este sitio, habría que relajarse y disfrutar de la lectura del artículo, de la musicalidad de las palabras, como quien disfruta de una bella pieza musical.

  • 14. Marcelo Grynberg  |  24 enero 2011 en 10:46

    En una entrevista (“El abecedario de Gilles Deleuze”), creo que cerca del final de su vida, Deleuze mencionaba que sus ideas son realmente simples. Eso esta de acuerdo con lo que la filosofia deberia ser, esto es, lo contrario de la palabra oracular, dirigiendose con honestidad intelectual y claramente hacia todos. Pero a veces me pregunto si algunos filosofos entienden cabalmente lo que dicen y escriben.

  • 15. campanita  |  24 enero 2011 en 11:20

    Marcelo:
    La vda es compleja, por ambivalencias, adversidades, el corazón y la cabeza se escinden entre sentimientos, pasiones y decisiones, en uno mismo a veces hay confusión sobre lo que tiene que obrar. Imaginate entonces a nivel grupal, como decidir lo que uno siente correcto, verdadero sin seguir como un cordero al otro (sean libros, líderes, etc). Como poder decidir lo mejor cuando hay argumentos y posiciones contrarias. Como poder compatiblizar con otros cuando no hay simpatía, cuando hay distinta vibración. Pero sobre todo, cuando no hay deseo común (de un lado si y del otro no, o de ninguno) de ceder, de dar razón al otro. Es decir, cuando hay voluntad de atesorar un poder (palabra, mando, dinero)…¿cómo se corta eso sin llegar a la violencia?. Te pongo ejemplos: La planta de Botnia, y los cortes, las peleas entre el gobierno y algunos medios o ciertos sectores del poder judicial, los subsidiarios gubernamentales y su censura o veto frente a cierto tipo de investigaciones, etc, etc, etc………………..¿se pueden romper muros ante deseos de no cambio?.

  • 16. Marcelo Grynberg  |  24 enero 2011 en 11:28

    Ehh, no se. 🙂

  • 17. Juan  |  24 enero 2011 en 12:13

    No es simple ni la vida (salvo para la gente que tiene buena estrella o buena suerte y nunca se topó con ningún infortunio grave) ni la filosofía.
    Ahora quieren bajar la de edad de imputabilidad de los adolescentes que cometen delitos, la opinión de políticos postulantes a candidaturas 2011 están presionados a responder SI o NO. Las modalidades de debates frente a apremios cotidianos se proponene como modelos de votos multiple choice, no hay linea de fuga.
    No hay filosofía actual que proponga maneras de llegar a acuerdos ante oposiciones políticas, o ante enfrentamientos de clases o de religiones. Y si proponen salidas, aún la gente no está enterada, sería lindo que los filósofos también tengan funciones técnico didácticas para contribuir a la pacificación del mundo.

  • 18. Sebastian  |  24 enero 2011 en 12:50

    Ademas de ser un mono gramatico, somos monos lectores de periodicos y multimedia;
    2 + 2=4 ¿Por que? Como Dostosievski en sus memorias del subsuelo porque no ser caprichosos tambien. Asi nos diferenciamos de los hombres que son un producto de tubo de ensayo.
    Aun si hablamos del lenguaje estamos fritos: las normas juridicas son el lenguaje al igual que los actos de la administracion publica son escrituras. ¿Quienes son el filtro alli? Nosotros los abogados, casi siempre responsables de la indefension laboral, civil, penal y administrativa
    ahi es todo lenguaje mas el lenguaje de la prebenda.
    Entonces adhiero y agrego que nada mejor que el capricho como resorte del lenguaje en mi caso el juridico

  • 19. Marcelo Grynberg  |  24 enero 2011 en 13:11

    Caprichos: me acuerdo del chiste de un Papa
    (digamos alguno de la familia Borgia), que solcitaba le consiguieran una mujer ciega, sorda, muda y rubia. Le preguntan entonces: Y por que ciega ?
    – para que no vea el pecado. Y por que sorda ?
    – para que no lo escuche. Y por que muda ?
    – para que no lo diga. Y por que rubia ?
    Eh, perche mi piace !!!

    Saludos

  • 20. Juan  |  24 enero 2011 en 14:41

    Marcelo:
    impagable ¡, buenísimo

    Sebastián
    De acuerdo, ahora, que para que cada norma se estableciera como tal, hubo en algunos casos: disputas previas, desacuerdos, vacios, injusticias, y si vamos al derecho colonial: esclavitudes.

    Lo que pregunto hoy es, especificamente sobre los filósofos contemporaneos occidentales de los que cita Abraham, si dan pautas para pacificación, diálogo sano y entendimiento, entre partes a veces desiguales (algunos con más poder, otros menos). Veo que cada escuela filosófica hace un análisis ético sobre la realidad, puede hacer una lectura…..mas la propuesta de otro tipo de diálogo o un nuevo elemento en el diálogo para la pacificación para no seguir en la calesita……¿está?.

  • 21. Mar  |  24 enero 2011 en 16:09

    Después de “Febo asoma” imagino la cara de políticos, corredores y sindicalistas tratando de comprender si ahora además se les está diciendo “monos” (y pueden haberlo sospechado así, porque que hubo un simio).
    Para el nuevo año hubo una nota invitando a un salto temporal, pero en ésta una se ve directamente impulsada al salto en alto. Pienso que el escrito es de un nivel excelente, algo rarísimo de encontrar en un diario. Un texto para guardar. No recuerdo haber leído otra interpretación tan clara sobre cómo los conceptos de Deleuze y Foucault respetaron la ya indiscutida constitución simbólica de un sujeto histórico, sin haber dejado a un lado su cuerpo. Ausencia irritante en Lacan y sus fanáticos seguidores, y que por otra parte colaboró enormemente en insuflar a los insoportablemente también irritantes cultores del cuerpo vacío de sentido o ahogado en una nube de gas “holística”.
    Confieso que no tenía clara esta apertura, y que después de años corrijo una interpretación errónea, porque los entendía en cierto sentido también dentro del corralito de los significantes. Corrijo, corrijo.
    Redes de deseo y de poder, pasiones, historias. Me gustó esa fórmula de la juventud, entre tanto relato hueco.
    Con respecto a los comentarios, me sumo a la inquietud sobre la línea de fuga. Estamos dentro de un sistema cerrado, detrás de altos muros nada porosos. Las salidas no están exentas de peligro.

  • 22. cuntamuse  |  24 enero 2011 en 17:02

    MAR
    Me gusta tu comentario también.
    Para SEBASTIÁN pregunto si, estos dos filósofos han sido fuente bibliográfica de la jurisprudencia francesa, o de algún otro país. ¿Y de ARGENTINA¿-
    Se está tratando una ley de salud mental que tiene que ver con la reversivilidad de determinadas sentencias de insania, apunta a la externalización de muchos pacientes de años de encierro. Resumo ¿ Deleuze o Foucault han influido directamente en la modificación o creación de nuevas leyes que tengan que ver con las internaciones, penalizaciones, sistemas de poder institucional, etc?.

  • 23. Sebastian  |  24 enero 2011 en 20:08

    De Francia no se; de Argentina ni siquiera.
    Seguimos con la idea mecanica y farmacologica de la locura

  • 24. Sebastian  |  24 enero 2011 en 20:10

    De Francia no se; de Argentina ni siquiera la mayoria de los letrados que conozco no saben quien es Foucault.
    Seguimos con la idea mecanica y farmacologica de la locura.
    Saludos

  • 25. cuntamuse  |  24 enero 2011 en 22:15

    Propongo editar un cd didáctico llamado “Deleuze para juristas” “foucault para reformas de sistemas carcelarios y psiquiátricos”, con algún profesor joven, claro y con carisma que sintetice las ideas de cambio para el saneamiento de las instituciones y de los vínculos sociales.

  • 26. Lector  |  24 enero 2011 en 22:22

    Si respetamos las leyes de la perspectiva clásica, veremos que las líneas de fuga convergen en el horizonte y se encuentra en un punto llamado “punto de fuga”. Para complicar aún más las cosas (pues de esto creo que se trata la filosofía), mi pregunta sería la siguiente : cuál sería el “punto de fuga” donde convergen las líneas de fuga de Deleuze.

  • 27. Mar  |  24 enero 2011 en 22:30

    cuntamuse, gracias por tu comentario
    En realidad, el mayor movimiento crítico hacia la internación y tratamientos psiquiátricos bastante terroríficos, empezó con Cooper (antipsiquiatría) y Laing (“El yo dividido”, y se sumó Szasz con su libro polémico “El mito de la enfermedad mental”, y Foucault con su condena a esos sistemas de prisión, coercitivos por definición.
    Influyeron positivamente, pero hasta ahí te diría. Hubo avances indudablemente.
    Ha surgido con fuerza la denominada psiquiatría biológica, y la seguí de cerca -aseguro que entusiasmada y sin preconceptos-, con la investigación basada en el funcionamiento cerebral.
    Por mis últimas experiencias, estoy bastante decepcionada con el decurso de la psiquiatría. La veo cautiva del poder de los laboratorios, y a los psiquiatras en un interregno muy raro: no tienen formación en psicología ni ciencias humanas en general, y con respecto a lo biológico “miran” a través de las drogas.(disculpen si hay un psiquiatra en el grupo, es sólo una opinión personal).
    Con respecto a lo jurídico, coincido con Sebastián. En la Justicia los cambios son muy lentos. El sistema de clasificación de enfermedades es anacrónico, y no refleja para nada avances importantes. He visto que las pericias psicológicas por ejemplo, muchas veces vienen indicadas por un médico que solicita técnicas de evaluación obsoletas o que no sirven para lo que se requiere.

  • 28. Mar  |  24 enero 2011 en 23:30

    Y no es el deseo Lector?
    y si como decís la filosofía es “para complicar aún más las cosas”, propongo entonces que impulsemos la antifilosofía.

  • 29. cuntamuse  |  25 enero 2011 en 10:52

    Mar
    Si, Laing sobre todo, fue bárbaro. No dejo de pensar en que eran unos románticos soñadores (no por la revisión de interpretaciones clínicas, psiquiátricas y la revisión de la psiquiatría en si, sino por la propuesta de experiencias de no internación, más extensivas.

    Con respecto al anacronismo médico y judicial con respecto a las nuevas propuestas filosóficas (sobre ética, bioética, derechos humanos, etc)………..ahi, me parece que como dije antes, son los mismos filósofos los que como vendedores ambulantes, artesanos de feria, músicos callejeros, deben divulgar más con el corazón a estos pensadores, no todos leeremos sus publicaciones ni las entenderemos, pero si dicen cosas que contribuyan a cambiar la sociedad (los sectores más indefensos como menores, enfermos, ancianos, discapacitados, inmigrantes en negro, etc) de algún modo tienen que acercar estos cambios a las instituciones de poder…….´¿qué tal si un jefe de penitenciaría oye una conferencia sobre Foucault¿ o un juez en lo penal entiende a Deleuze, y un perito de defensoría se actualiza ?

  • 30. Lector  |  25 enero 2011 en 11:21

    La “antifilosofía” : ¿Sería una rama de la literatura realista?

  • 31. Marcelo Grynberg  |  25 enero 2011 en 12:34

    Jo, Jo, muy bueno. Por otra parte, Giorgio Colli,
    un autor muy interesante, decia que la filosofia es tambien una forma de la literatura.

    Saludos

  • 32. Lector  |  25 enero 2011 en 13:08

    Marcelo, el concepto de líneas de fuga deleuzianas creo haberlo entendido, lo que no entendí es porqué el Papa dice : Eh perche mi piace…

  • 33. Mar  |  25 enero 2011 en 13:25

    por el punto de fuga!

  • 34. Marcelo Grynberg  |  25 enero 2011 en 14:57

    y… por capricho. En ultima instancia, ningun fin o valor se podria justificar o fundamentar (como diria Max Weber …)

  • 35. campanita  |  25 enero 2011 en 15:21

    Marcelo
    si unimos

    al sol clave
    con la fuga (movimiento brasileño post bossa nova) o bien, figura de tiempo musical
    con el capricho (italiano, podría ser)
    el papa y las rubias

    podríamos (aprovechando el calor)
    hacer una zappada de Rubias de N York con Peggy, July y Mary

    Se me hace que LOS SEMINARIOS DE LOS JUEVES son para doctos y legos serios, que leen y estudian
    pero este espacio, es también para los que tocamos de oído, sin lectura a primera vista, ¿a caso se le debe quitar mérito a Charlie Parker ?

  • 36. campanita  |  25 enero 2011 en 15:25

    Perdón, era LA FUSA, siempre confundo la palabra

  • 37. Marcelo Grynberg  |  25 enero 2011 en 16:01

    No, no creo que todos sean doctos y legos serios.
    Imagino que tambien debe haber gente muy amable y simpatica,

  • 38. Lector  |  25 enero 2011 en 16:38

    Chicas y chicos: estos sesudos intercambios culturales podrían trasladarse a un nuevo género literario : el relato filosófico-policial. El escritor, en vez de un crimen, plantea un concepto filosófico a descubrir y da diferentes pistas para resolverlo (lógicamente debe haber pistas verdaderas y pistas falsas) Estas pistas pueden incluir citas de filósofos reales y pensadores apócrifos. El lector los va descubriendo con el detective hasta que el concepto filosófico es resuelto. El primer cuento de la saga podría llamarse : “El Mono Gramático”

  • 39. cuntamuse  |  25 enero 2011 en 19:08

    Lector y Marcelo
    Sobre el nuevo género literario filosófico policial
    agrego que un narrador omnisciente, podría ser Gustavo u otro nos va eliminando a cada uno de los que le pifiamos en las pistas.
    La contraparitda del mono dramatico sería el mono temático con su amigo el melo dramático. adhiero a la propuesta de la pista de fuga.

  • 40. Mar  |  25 enero 2011 en 19:33

    Lector,
    entendí quién es el escritor, por supuesto los lectores, pero luego …”los va descubriendo con el detective”…
    ¿Quién es el detective?

  • 41. Juan  |  25 enero 2011 en 20:20

    MAR
    El detective es quien le pega una patada al zapatero ya que todos los post de Abraham son capítulos continuados. Quien encuentra la pista filosófica verdadera haya la luz.

  • 42. Lector  |  25 enero 2011 en 20:31

    En ese caso, el detective estaría oculto entre nosotros. Habría que prestar mucha atención a los que aparentemente nunca entienden nada.

  • 43. Lector  |  25 enero 2011 en 21:32

    Segundo intento. El primero no entró.
    El detective está oculto entre nosotros, lógicamente con un nick X. Posiblemente todavía no haya entrado aún.Hace un comentario ambiguo sobre un dibujo de M.C.Escher. Nadie le da bolilla. ¿Qué tiene que ver Escher con el post?. Uno de los foristas con conocimientos de dibujo recuerda que Escher utilizaba en forma magistral las líneas de fuga.Se originan intercambio de opiniones, bromas ocasionales, comentarios proféticos. Se resuelve el enigma. La explicación del concepto filosófico está resuelto en uno de los geniales dibujos de Escher.

  • 44. santiago  |  26 enero 2011 en 19:46

    Hola estuve ido del blog por un tiempo, de vacaciones, y veo que hay varias cosas nuevas y buenas. Vi lo de shakespeare y es buenísimo, y relacione un escrito de el con este post. En “la tempestad”, siempre indirectamente, como es Shakespeare, se toca entre otros pero bastante profundamente el tema del lenguaje. Hay especialmente un personaje, que causa mucha gracia y que me hace acordar a la expresión “mono gramatico” que se llama caliban. “Caliban” es un monstruo humanoide nativo de una isla, hijo de una fallecida bruja al que un gran señor traicionado –duque de Milán y matador de la bruja-, llamado “Prospero” devenido naufrago, domestica. Más allá de lo que significan los mismos nombres de los personajes de esa obra, por ejemplo: Prospero, Miranda, Ariel, Caliban y sycorax (estos dos últimos nombres creo que el significado viene del árabe y son “perro” y “mentiroso” respectivamente). Digo mas allá de los nombres hay dos figuras encontradas: Próspero, al que los espíritus elementales obedecen a traves de sus palabras y, Caliban, al que Próspero lamenta haberle enseñado el lenguaje ya que este monstruillo lo usa solo para maldecir.
    Y digo que, aunque nunca se haya visto curar un animal de palabra (en el campo esto es o era un a practica bastante usual y efectiva para quien tiene el don -y los animales no se sugestionan) y mas allá de que se crea o no en la existencia de un poder conector entre lenguaje hablado y realidad, Shakespeare nos hace pensar bastante en este escrito. O según como se lo lea. Creo que tiene que ver también con eso que se nombra sobre Deleuze que dice del “cuerpo como idea de territorio, línea de fuga, aparatos de captura. Toda una línea de…”
    Saludos.

  • 45. FCEyN  |  27 enero 2011 en 12:43

    Excelente post…

    Para ‘entender’ a Deleuze/Foucault hay que embarrarse y trabajar. Pasarse unos años digiriendo sus creaciones conceptuales, pensando.

    El intento vale la pena y el viaje que proponen esos titanes del pensamiento no tiene precio ni puede ser relatado ni reproducido. Justamente porque hacen estallar el edificio lógico-analítico-lingüístico de los últimos mil años de occidente.

    Muchas gracias por el post…

  • 46. ezequiel  |  30 enero 2011 en 18:22

    estimado tomás: que pobre tu interpretación y yendo por ramas que nada tienen que ver en El Mono Gramático. Te recomiendo que lo vuelvas a leer.

  • 47. tomás abraham  |  30 enero 2011 en 20:24

    escribo sin avatar.
    ezequiel, si hubiera querido interpetar el libro de paz lo habría hecho, bien o mal, pero al menos anunciado y descripto. el título de una obra que leí hace más de treinta años me servía para hablar del cuerpo y el lenguage, y de la intervención teórica de deleuze y foucault en ese terreno. claro que me fui por las ramas, como todo mono que emplea la gramática. pero no estaría de más que en unos renglones nos frecuerdes las tesis principales del texto empobrecido. ( me comió el tiburón)

  • 48. Gustavo Romero  |  10 febrero 2011 en 23:55

    Comparto con ustedes esta joya. Sepan apreciarla. De nada.

  • 49. Dester  |  11 febrero 2011 en 0:22

    Verdaderamente sí, una joya.
    El Abecedario está colgado en Youtube.
    Recomiendo la D, de Deseo.
    Cigarrillos. Y un whisky.

  • 50. Gustavo Romero  |  15 febrero 2011 en 19:08

    El pliegue. Leibniz y el barroco.
    El problema al que responde la metafísica de Leibniz, el problema al que intenta responder la teoría de la sustancia leibniziana, sustancia que el filósofo llama “mónada” (en su libro “Monadología”), el problema fundamental es que el universo se presenta plegado. Todo es pliegue de pliegue, todo está plegado.
    De algún modo, la historia de la filosofía es eso. Un perpetuo pliegue de pliegue, un discurso que ya lleva más de 2500, voces que se suman a otras en un diálogo que nunca termina y que se repliega sobre sí vital y permanentemente.
    Los políticos van y vienen, los filósofos quedan.

  • 51. Gustavo Romero  |  15 febrero 2011 en 19:10

    (…) más de 2500 años (…)

  • 52. Gustavo Romero  |  22 abril 2011 en 15:47

    “Estas reflexiones tienen su punto de partida en el libro de Michel Foucault: Folie et Déraison, Histoire de la folie à l’âge classique. Libro admirable desde tantos puntos de vista, libro potente en su aliento y en su estilo: tanto más intimidatorio para mí, que, gracias a haber tenido la ocasión de recibir la enseñanza de Michel Foucault no hace mucho, conservo una consciencia de discípulo admirativo y agradecido”.

    J. Derrida, “Cogito e historia de la locura”, en La escritura y la diferencia, trad. ed. Anthropos, Barcelona, 1989, p. 47.


Categorías

Comentarios recientes

r .nadaud en El profesor Michel Foucault…
r .nadaud en El profesor Michel Foucault…
Marcelo Grynberg en El profesor Michel Foucault…
Marcelo Grynberg en El profesor Michel Foucault…
Marcelo Grynberg en El profesor Michel Foucault…

Calendario

enero 2011
L M X J V S D
« Dic   Feb »
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31  

A %d blogueros les gusta esto: