Un testamento socialdemócrata ( Perfil 3010/2010)

30 octubre 2010 at 7:02 32 comentarios

 Tony Judt escribió Ill fares the land durante los últimos meses de su vida. Ha sido traducido en España con el título de “Algo va mal”. Extraña reposición en la lengua castellana de una evocación del poeta irlandés del siglo XVIII Oliver Goldsmith.  Mientras padece la esclerosis lateral amiotrófica termina este libro y nos deja otro, The memory chalet – la compilación de recuerdos publicados desde enero último por la New York Review of Books – que saldrá a En una entrevista dice Judt de sí mismo: “ Hoy en día me consideran fuera de la Universidad de Nueva York como un izquierdoso lunático comunista judío que se odia a sí mismo; dentro de la universidad me ven como un típico macho liberal elitista pasado de moda. Me gusta. Debo sostenerme entre estos dos personajes, me siento cómodo así”.

Mejor tomar con humor el odio de los otros. Judt quiere en este libro rescatar el legado de la socialdemocracia. Considera que es en esta tradición que se ha forjado el último vocabulario moral universalista. Aún sin que haya empleado esta palabra, podemos decir que se trata del último ideal humanista conocido. La idea de socialismo evoca un fantasma burocrático, ineficiente, policial y represivo. Frente a él la ideología del mercado corporativo dominó el panorama político de los últimos cuarenta años y ha dejado una tierra devastada. La crisis actual derrumba el optimismo de un modelo que sólo sirvió para crear una enorme brecha entre ricos y pobres. Las cifras que Judt da y que son conocidas muestra la diferencia entre los extremos de la escala social si comparamos el capitalismo fondista hasta 1970, y la evolución que llevó al actual sistema. Afirma que en nuestro presente el nudo del conflicto se expresa en los niveles de desigualdad.

Hoy quien nace pobre muere pobre. En los fundamentos del llamado modo de vida norteamericano estaba la posibilidad de la movilidad social así como la de disidencia. Entre ambos materializaban en la realidad las ideas de libertad y progreso. La socialdemocracia es para Judt un concepto que apunta al factor distributivo. Lo enmarca en la tradición republicana. Parlamentarismo, democracia de partidos y distribución de la riqueza vía una política fiscal progresiva, conformaban al movimiento socialdemócrata. Esta tradición se ha desdibujado. Ha desaparecido no sólo por el avance de la ola de privatizaciones sino porque ha sido incorporado a la lengua oficial de la política. Los  ideales de equidad y libertad, la combinación de la tradición liberal y las metas  socialistas que se desarrollaron en el siglo XIX, constituyen la prosa del mundo de la política occidental. “Hoy somos todos demócratas”, nos dice Judt. Pero hay algo falso en esta cuestión. No hay visión colectiva ni existe el sentido de comunidad. Para que lo haya los hombres deben tener “confianza” en sus instituciones. Esta palabra ha sido usada y abusada. Es un emblema de los ideólogos del Mercado. Se agregaron los teóricos alarmados por la anomia de la sociedad norteamericana, fragmentada por las reinvindicaciones de las minorías y sin capital social colectivo.

Judt se hace eco de esta preocupación por la confianza en las sociedades modernas. La interpreta de dos modos. Por un lado la confianza tiene que ver con el sentido del deber fiscal. Nadie quiere pagar impuestos por mero decoro y cumplimento del deber.  Aunque se lo acepta si se sabe que el Estado lo devuelve en servicios y presenta una contabilidad que no deje lugar a dudas sobre la honestidad de su cobro y empleo. El funcionamiento del Estado y la confianza en sus instituciones, está ligado al control republicano de quienes están a cargo de la renta colectiva.

De no ser así, el Estado es una nave pirateada por corsarios asociados que se hacen de un botín en pocos años acompañados por bucaneros de ocasión. Una vez que se van dejan a la deriva un buque fantasma abandonado. Judt por otro lado dice que la confianza tiene que ver con un ideal colectivo, y adjudica al Estado la potestad de crear los espacios públicos en que pueda ser ejercido.

La salud, la educación, la seguridad, los transportes, las garantías para expresarse y reunirse, necesitan de una entidad unificadora legitimada por las leyes. Judt dice que durante el siglo XX la acción de los sindicatos, y una cultura de aspiraciones  colectivas nivelaron las disimetrías producidas por la dinámica capitalista. La visión de J.M.Keynes, Jean Monnet, el New Deal, The Great Society, la acción del laborismo británico en la posguerra, el plan Beveridge, son el testimonio de un acuerdo global acerca de la necesidad de un Estado fuerte que fue conocido como Benefactor. Fue la alternativa a la otra figura del Estado concentrador y concentracionario de los facismos y stalinismos del siglo XX.

La corriente privatizadora posterior no sólo demuele estructuras colectivas sino que debilita el sentido de la ley. Para Judt no hay respeto por la ley si no hay un sentido de lo social como un todo. La privatización es correlativa a la aceptación de la fuerza como motor del poder. Y quien dice fuerza dice violencia.    

Para Judt la contracultura a partir de la década del sesenta que conformó la Nueva Izquierda, fue una aliada objetiva del resurgimiento de la Nueva Derecha que dominó la escena política y económica años después. La cultura del narcisismo y del individualismo y la lucha por el derecho de las minorías fragmentó a la sociedad sin reunificarla en un ideal comunitario. La cultura de las diferencias coexistió con una cultura de la indiferencia. De ahí que reúna en un mismo dispositivo político a la cultura popular de los sesenta con la reacción conservadora.

En el capítulo llamado “ La venganza de los austríacos”, Judt nos habla del protagonismo de los economistas y filósofos formados en el Imperio Austrohúngaro que marginados media centuria vuelven a ser actores teóricos de la demonización del Estado. Se refiere a Joseph Schumpeter, Friedrich Hayek, Peter Drucker, Ludwig von Mises, Karl Popper. Que estos hombres vayan de la mano de Janis Joplin, Allan Guinsberg, Malcom X, Ronald Laing y Cohn Bendit, entre otros cientos, es llamativo. Este tipo de análisis recurrentes de las coincidencias objetivas que Judt bautiza como “una ironia de la historia” parecen provenir del laboratorio del doctor Insólito.

Judt no cree en las bondades del resurgimiento del capitalismo moderno en el llamado BRIC. Nos dice que en la India de una fuerza laboral de cuatrocientos millones de individuos, en la economía moderna participan sólo un millón trescientos mil trabajadores. Señala que el capitalismo chino lejos de liberar a las masas, no hace más que acentuar la represión. Por su lado Rusia sustituyó con su cleptocapitalismo al viejo socialismo de Estado. Nada dice sobre Brasil.

“No podemos seguir viviendo así”, nos dice en el comienzo de su libro. Es necesario repensar el Estado para tener un sentimiento de comunidad, es la tarea que cree urgente para el futuro. Considera imprescindible hacerlo para reconstruir una lengua moral ausente en nuestros días en que expresamos en tablas numéricas los debates sobre aborto, eutanasia, guerras, torturas, salud y educación.

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MUERTE DE KIRCHNER (Perfil 29/10/2010) Esa palabra (Perfil 6/11/2010)

32 comentarios

  • 1. EF  |  30 octubre 2010 en 13:24

    Tomas, me gustaria haber leido mas de Judt pero admito que en tus palabras me siento identificado con el. Comparto su vision del neoliberalismo como un sistema autodestructivo. Pero autodestructivo solo para los ignotos que participan sin siquiera plantearselo. Los que lo determinan son los autobeneficiados.
    Creo tambien que el hecho que el sea Judio y se identifique con conceptos basicos de la socialdemocracia corta con ese tabu de su directa asociacion con el nazismo. Parece tambien por lo que vos decis que lo separa de todas las izquierdas posteriores. Me gusta eso de ver a la nueva izquierda como el suplemento para sostener este neocapitalismo y no como el antidoto. Triste realidad.
    Siempre me pregunte si ese termino de estado Benefactor no viene del lado de los conservadores. Es como peyorativo pensar que el estado es benefactor si en definitiva solo es un ente administrador de los recursos de todos. No hay semana en la radio o en el diario que no se utilice ese termino, y siempre proveniente de sus criticos (ej., fin del estado benefactor en Inglaterra, Francia, alemania, etc.).
    Por ultimo, es claro que hoy no hay una idea clara de lo que si se debe hacer, pero tambien son pocos los que dicen “asi no se puede seguir mas”. Solo basta mirar la hegemonia Merkeliana y la ola de ajustes Europeos para darse cuenta que lo que predomina es el “sigamos asi”. Por supuesto, con una palmada en la espalada y un guinio de complicidad.
    Abrazo,

  • 2. Carlos R.  |  1 noviembre 2010 en 20:28

    No conocía a Judt y mucho de lo que dice, según veo en este artículo, parece acertado. No opiné antes pues en mi desconocimiento no creo poder aportar mucho.
    Saludos

  • 3. Dester  |  1 noviembre 2010 en 23:16

    las socialdemocracias quizá sólo sean los pulmones del capitalismo.

    aunque tal vez “pulmones” no sea el órgano más adecuado para mi símil, ¿no hay un médico en la sala?

  • 4. Lucas  |  2 noviembre 2010 en 10:08

    me sumo a EF

  • 5. Carlos R.  |  3 noviembre 2010 en 15:28

    Me parece interesante la reflexión de Judt en torno a la contracultura.
    Por sus raíces iluministas la izquierda tiene una vocación universal. Se puede ser revolucionario o reformista, pero el objetivo siempre fue la creación de una sociedad más justa y civilizada, sea a través del comunismo -en el sentido de Marx-, del cooperativismo, del estado de bienestar, la intervención del mercado, el sindicalismo, etćetera. Y es cierto que algunos logros importantes en cuanto a la ampliación de los derechos de la clase trabajadora se fueron obteniendo a lo largo del último siglo, aunque sin tocar en esencia los mecanismos del Capital (y quizá por eso el estado de bienestar resultó tan vulnerable al neoliberalismo).
    Los derechos de las minorías son importantes, quien lo duda. Y durante el siglo pasado tenían mucha urgencia, si pensamos en la discriminación sexual o racial. Ahora, en la actualidad me parece que le estamos dedicando un exceso de energía al asunto. Ya muchas de las reformas legales y administrativas posibles tuvieron lugar. Quedan temas pendientes como la despenalización del aborto, pero todo parece encaminado a su consecución.
    ¿No sería hora de volver a las grandes cuestiones? ¿Como la educación, la salud y la propiedad sobre los medios de producción?
    ¿No es hora de levantar un poco cierta censura de lo políticamente correcto, y volver a criticar abiertamente a las religiones, o a las ideologías reaccionarias que ostentan algunas minorías (como la mezcolanza de moda entre indigenismo y ambientalismo)?.

    Saludos

  • 6. EF  |  5 noviembre 2010 en 7:37

    Carlos,
    Comparto que se debería estar planteando esas grandes discusiones, pero lamentablemente son pocos los interesados. Basta seguir alguno de los principales diarios para darse cuenta la falta de espacio que se le dedican a esos temas. Por un lado tenes una sociedad que no se hace cargo de que la salud y la educación les corresponde, con el famoso “y es lo que hay”. No digo que no se quejen, pero has visto alguna manifestación o reclamo relevante, algun cambio sustancial? Yo creo que si haces una encuesta en la calle dudo que mas del 10% sepa el nombre de los ministro de salud o educación, de ahí para abajo nada, ni que se hace ni que se deja de hacer. Por el otro, a los políticos o no les interesa o al ver ese desinteres de la gente evitan meterse en el barro. Que necesidad tienen de padecer como Graciela Ocania?
    Pensar que Judt lo plantea desde Europa, donde esos temas son solo una discussion de presupuesto ya que la mayoria no se plantea si deberia dejar de ser publica, sino cuanto ponen para mejorarla o no empeorarla (según el poder de turno).
    Argentina en cambio tiene que discutir todo en el tema de salud. Nos enorgullece decir que tenemos salud publica, pero nos avergüenza su estado. Pocos se preguntan por que si es publica con los impuestos que uno paga tiene que además pagar una cobertura medica con sus terribles costos. Lo consideran un hecho. Ahora, como convences a esta gente de que se atienda en un hospital publico como están hoy (oviamente los que tienen otra opción)? Encima, son contados los casos en el que un gobernante lo hace (Balestrini tal vez el unico).
    Yo creo que es posible una revolución de cabotaje, pero democrática, planificada y progresiva. Nada de volantazos oportunistas para coaptar fondos de las prepagas sin siquiera contar con una infraestructura (que si encima lo hacen no la van a modificar). Por ello hay que volver a las fuentes, recrearla a nivel nacional, capacitar a la gente. Aprovechas la coyuntura para endeudarte planteando un keynesianismo económico enserio, no el que nos quieren hacer creer que usan. Mientras crear la infraestructura generas mano de obra. Reducis el desempleo y achicas subsidios a la vez; empleas a personal medico y paramedico, administrativo y generas un movimiento en todo lo que es necesario para implementarlo (materiales de construccion, equipamiento, etc, etc, etc). Pensa que un hospital de primer nivel es una inversion de menos de 40 millones de dolares. Ocho por anio si sacas futbol para todos. En tres anios asi llegas a un centro modelo nacional en cada provincia. Haciendo solo eso de sacar el subsidio a Grondona ya empleaste a mas de 23.000 personas. Ni te cuento si afilas el lápiz y empezas a repasar las toneladas de subsidios oscuros como el de la importación de gasoil, empresas aéreas que no vuelan y tantos otros.
    Si logras una infraestructura recien ahí si podes hacerle entender a la gente que vos sos un prestador serio y los obligas por ley a la cobertura Estatal (como en Inglaterra, Francia, Suecia, Alemania, Dinamarca, Noruega, Canada, Australia) donde quien no tiene no aporta y para arriba progresiva. Cerras los agujeros negros de las obras sociales sindicales y las ganancias excéntricas de las prepagas. Permitis que haya coseguros, no limitas la elección del profesional, etcs. Asi financias el sistema. Al menos nadie va a decir que segusite con la tradición de pongo barrera y cobro peaje y asi financio el camino (nunca terminado).
    Parece realizable. Pero para eso necesitas un ministro de salud enserio que tiene que ser Medico. Ocania es hoy la persona mas indicada para ser secretaria de salud. No salis con la demagogia de la ley de patentes (GGG) para que después circulen drogas que nunca tuvieron algún control. Que se yo, prefiero creerlo asi.
    Abrazo,

  • 7. Carlos r.  |  5 noviembre 2010 en 20:32

    Comparto lo que decís sobre la salud, y algo muy similar ocurre con educación básica y media. Es universal y obligatoria, pero quienes pueden mandan sus hijos a colegios privados o a los universitarios. Y solo es tapa de diario si los docentes reclaman por un mejor sueldo o los estudiantes toman los colegios debido a las pésimas condiciones edilicias. Todo lo demás, desde la actualidad de los programas, la capacitación y evaluación de los docentes, hasta la relación con los padres, no le importa a nadie.
    La situación por la que pasó Ocaña fue lamentable. Supongo que la fragilidad de los ministros es consecuencia de su dependencia del poder ejecutivo y, por lo tanto, del sistema presidencialista.

  • 8. Carlos r.  |  8 noviembre 2010 en 17:36

    Que lástima que este texto haya suscitado tan pocos comentarios. Parece que a todos nos arrastra la obsesión por Kirchner, su muerte, etcétera.
    Sobre el estado de Bienestar. El papel de estado y los sindicatos exigen transparencia, pero diría que con esta no basta. Somos sociedades de millones de habitantes y, si les creemos a los adeptos de la Teoría de Sistemas, la centralización en el procesamiento de información y toma de decisiones es inevitable. Sin embargo, habría que descentralizar todo lo que se pueda y buscar instancias de relación directa ente la sociedad, los funcionarios públicos y la administración de los recursos. Algo como la aplazada ley de comunas para B. A. Pero también de reflotar instituciones como las cooperadoras de los hospitales y los colegios, las bibliotecas populares, y las sedes partidarias (comités, casas del pueblo, unidades básicas, etcétera). Vamos, que no hay socialismo posible sin participación ciudadana.

  • 9. EF  |  9 noviembre 2010 en 21:16

    carlos, explayate un poco mas que aca hay espacio.
    Pregunta, cuantos de los que te rodean crees que tienen una vision como vos? solo por intriga.
    Y si queres create un email cualquiera y ponelo aca que hace unas semanas salio un paper en science que tal vez te interese…

  • 10. juan  |  9 noviembre 2010 en 21:16

    De acuerdo Carlos r: las cooperadoras siempre fueron muy buenas, y habla de la cooperación y el voluntariado de la misma gente que participa en esa fundación, escuela, etc. El dinero asi recaudado hace a la institución más autónoma. Y a la gente mucho más participativa, y además, feliz. Basta de representantes ejecutivos que acaparan todo y luego se hacen La Evita Perón, o la Fundación Evita Perón, eso ya fue acá y en todo el mundo, Basta de líderes oscuros y paternalistas. Basta de los que relatan una épica bonachona con tono de llorón tanguero (como el buenazo de Carrizo). También estoy de acuerdo con EF. Saludos a todos.

  • 11. Lector  |  9 noviembre 2010 en 21:32

    El santo de Abraham se debe estar preguntando : ¿qué habré hecho yo para merecerme ésto?

  • 12. Carlos r.  |  10 noviembre 2010 en 2:32

    EF: Ok, me voy a extender, aunque espero no pasarme de la raya.

    Un tema recurrente en muchas de las corrientes antropológicas y arqueológicas que se abocaron al surgimiento de las sociedades complejas (cacicazgos y estados) es la aparición de funcionarios especializados en la administración de recursos, incluida la fuerza de trabajo humano, y en la toma de decisiones que afectan a toda la comunidad. En el caso particular de algunos simpatizantes de la teoría general de sistemas (puede que Redman o Kent Flannery, ya ahora no me acuerdo), estos enfatizan que una sociedad mayor y más compleja hace inviable una toma de decisiones completamente horizontal, ya que esta llevaría más tiempo del aceptable (una perogrullada si querés, pero a la cual no se le presta suficiente atención). Visto así, me cuesta imaginar una sociedad mundial de 6.000.000.0000 de habitantes sin estados, empresas o algo equivalente.

    El problema de estos órganos administrativos es que crean las condiciones necesarias para la dominación política y económica por minorías o élites. Y una educación ética puede prevenir un desarrollo del comportamiento antisocial solo parcialmente. Una impresión que tengo es que como todo comportamiento susceptible de ser imitado, la corrupción o cualquier conducta antisocial se propagará siempre y cuando ofrezca una ventaja en la competencia entre individuos, es decir sea adaptativa en el mediano plazo. Su fitness puede deberse en parte a condiciones como el riesgo de castigo o de condena social, el grado de corrupción imperante entre los colegas, superiores y subalternos, pero sobre todo a la escala y complejidad de la estructura burocrática en la que se inserta. Estoy pensándolo en términos darwinianos, aunque creo que estoy diciendo una obviedad (aunque me lo permito dado que conozco gente que piensa el asunto en términos platónicos, que ven la anomia como el producto de un ser nacional trascendente e incorregible, o en el mejor de los casos como el resultado pura y exclusivamente de la educación).

    Entonces, la administración es necesaria pero puede tener consecuencias perversas. ¿Qué hacemos? Acá me apego a uno utopía quizá realizable. En el ámbito empresario favorecer las Pymes y, sobre todo, a las cooperativas. Es decir a empresas donde los empleados participan lo más posible en las ganancias y de la toma de decisiones, y asumen un compromiso real en el destino del emprendimiento (no la identificación ideológica que promulgan hoy las multinacionales cool). Esto retiene el elemento de competencia en el mercado, necesaria para estimular el progreso, pero sin que sea a costa de los obreros.

    En cuanto al estado, para empezar pasaría a un sistema parlamentario, con un poder ejecutivo más débil. Como mínimo. A lo que sumaría la realización de plebiscitos cada vez que se vayan a tomar medidas que afecten al grueso de la población. Hay que reflotar el estado de bienestar e incluso ampliarlo, pero con una mayor participación de la sociedad. Pero en otro nivel, creo que se debe fragmentar algunos organismos. Un ejemplo es para mí el ANSES. Estoy de acuerdo con la nacionalización de las AFJPs y con que exista un sistema de seguridad social que incluya a los desempleados, los menores o la gente mayor que nunca tuvo aportes porque le pagaban en negro. Pero un organismo de esa magnitud se presta para el uso discrecional de los aportes, y no solo por el ejecutivo nacional. También puede gozar de cierta inmunidad jurídica. En este caso volvería a las cajas profesionales y aumentaría los aportes de las patronales. La mayor parte iría a las cajas jubilatorias, y un porcentaje junto con otros impuestos iría para la asistencia social. En ambos casos trataría de mantener lo más chica posible la administración, para que sea fácil de monitorear por los interesados. Por ejemplo implementando estos organismos a nivel provincial y no nacional. (En el caso del sindicalismo, un ejemplo paralelo es la CGT).

    Finalmente hay que mejorar el nivel educativo de la sociedad y fomentar la participación en partidos y agrupaciones políticas, cooperadoras y sindicatos.

    Por supuesto, esto requiere un cambio gradual y, sobre todo, pruebas piloto.

    Sobre cuantos conocidos comparten esta forma de pensar, es difícil de responder. Diría que solo algunos, pero la verdad es que no sé.

    PD: mañana creo la cuenta de mail y la posteo, así me pasás el paper.

  • 13. EF  |  10 noviembre 2010 en 3:15

    che, vos trabajas en la UBA asi que acceso a la revista tenes. Fijate el abstract a ver si te interesa pero hay algo que creo tiene relacion con tu planteo y mas con esto del presidencialismo argentino…
    y lo de explayarte es hacerlo grafico a ver si lo entiendo…

    Evidence for a Collective Intelligence
    Factor in the Performance of
    Human Groups
    Anita Williams Woolley,1* Christopher F. Chabris,2,3 Alex Pentland,3,4
    Nada Hashmi,3,5 Thomas W. Malone3,5
    Psychologists have repeatedly shown that a single statistical factor—often called “general
    intelligence”—emerges from the correlations among people’s performance on a wide variety of cognitive
    tasks. But no one has systematically examined whether a similar kind of “collective intelligence” exists for
    groups of people. In two studies with 699 people, working in groups of two to five, we find converging
    evidence of a general collective intelligence factor that explains a group’s performance on a wide variety
    of tasks. This “c factor” is not strongly correlated with the average or maximum individual intelligence
    of group members but is correlated with the average social sensitivity of group members, the equality in
    distribution of conversational turn-taking, and the proportion of females in the group.

  • 14. juan  |  10 noviembre 2010 en 11:44

    Che, Lector:
    ¿qué tenés contra mi?, en todos los comentarios que hago me estás señalando. Está bien, unámonos.

  • 15. marechiare  |  10 noviembre 2010 en 12:03

    BRIC está diseñado por mentes desafectivizads de cualquier humanismo y eso es lo que pasa con el capitalismo feroz. Dan documentales sobre ese proyecto. Pero el proteccionismo estatal en manos de gente consumidora y capitalista (disfrazada de cordero patag…..de cordero) también se convierte en instrumento de demagogía y de adeptos a un partido en contra del resto de la gente.

  • 16. EF  |  10 noviembre 2010 en 12:18

    Se comprende eso de que la horizontalidad absoluta no es posible. Pero los organismos que tenemos están casi todos invadidos por la corrupción (creo yo la raíz de todos los problemas de Argentina de los ultmos 20 anios, desde el surgimiento de la nueva democracia). Cambiar la estructura burocratica estatal calculo que puede llevar 1 decada, y para un argentino eso es eterno. No crees que es mas factible y con resultados a mas corto plazo aceitar la justicia y los mecanismos gubernamentales de control (sigen)?

    Otra duda que me generas es con lo de las cooperativas. No es un tema que conozca ya que en mi vida posadolecente solo pude ver la destrucción del hogar obrero. Pero, mirando un ideal como el sueco, ellos tienen empresas que son nacionales que actúan y negocian como multis (Scania, Volvo, Nokia, Ikea, Skanska) y que sus obreros no se si participan de las ganancias pero que por la legislación laboral sueca sus empleados están increíblemente bien protegidos. Con esto te digo que no parece inviable un modelo de megaempresas con una clara utilidad social y sin explotacion. Hay algún país actual que uno pueda mirar que hoy tenga un sistema útil y efectivo de cooperativas?

    Me gusta el sistema parlamentario (antes veía los debates Ingleses y me impresionaban las cosas que se llegaban a decir pero siempre con respeto). Recuerdo que hace un tiempo tomas escribió o dijo, ya no se, que el cambio necesario no pasa por ahi, que es otro el problema. Si mal no lo interpreto, otra vez la raíz no es la estructura sino lo que se hace a travez de ella. Y lo del poder provincial, mientras no se dignen a cambiar el tema de las coparticipaciones, terminar con esa nefasta herramienta de los superpoderes, y a hacer presupuestos fidedignos no veo su viabilidad.
    Comparto lo de la educación a pleno y la inserción social de la política con eso que decis del voto ante circunstancias excepcionales de leyes claves (pensar que los suizos cada ley que se plantea una se hace una consulta popular). Lamentablemente no tengo buena imagen sobre los sindicatos desde que fueron coaptados por el peronismo.
    Y lo del numero te lo preguntaba por el tema este de la pseudomasificacion vigente. Ya viste lo difícil que se hace interactuar aun para alguien como vos que tiene claramente mucha mayor flexibilidad que yo…

  • 17. Carlos r.  |  10 noviembre 2010 en 13:48

    EF:
    Gracias por la aclaración. No entendía a que te referías y me perdí un poco cuando me pediste que lo grafique. Y muchas gracias por el abstract, ya me bajé el pdf.

    Esta va a ser mi única intervención de hoy. Como mencioné alguna vez, posteo cuando estoy escribiendo o trabajando cerca de la computadora y me quiero tomar un descanso, y hoy no es el caso.

    Mi idea de socialismo viene de la Democracia Integral propuesta por Mario Bunge (Capítulos de “Sistemas sociales y filosofía”, “Las ciencias sociales en discusión”, entre otros). Esta se funda a su vez en la concepción sistémica según la cual toda sociedad está integrada por cuatro subsistemas principales entrelazados: Biología, Economía, Cultura y Política (BEPC). El socialismo auténtico o democracia integral debería abarcar los cuatro componentes, y no uno o dos.

    1. Sobre los organismos públicos, es cierto lo que decís. La reforma burocrática lleva tiempo y la gente necesita una mejora visible a corto plazo. Pero no creo que sea un dilema, se puede ir reorganizando el estado de a poco, al mismo tiempo que se van depurando las instituciones con las técnicas disponibles, empezando por el sistema judicial. En eso consiste el reformismo también, apuntar a transformaciones estructurales a largo plazo, pero sin dejar de resolver los problemas inmediatos que nos aquejan.

    2. No conozco economías nacionales donde las cooperativas dominen la producción o la prestación de servicios. Sí hay experiencias de cooperativas muy exitosas, como Mondragón en España. Y en la argentina tenemos el Hogar Obrero hasta la década del ’70, SanCor, las cooperativas de crédito -no voy a mencionar el Credicoop, porque no tengo claro cuanto de cooperativa tiene realmente-, empresas de telefonía y cable del interior, y ahora las empresas recuperadas como el Hotel Bahuen o Brukman. Por supuesto las cooperativas tienen sus propios problemas y desafíos, ya que si son muy grandes requieren administradores profesionales. Si estos son corruptos o incapaces, pueden fundir la empresa en un abrir y cerrar de ojos. Cuando funcionan implican una mejor distribución de la ganancia, pero sobre todo la participación en la administración del capital -como y donde invertir, como responder a una crisis económica, etc-. No creo que de la noche a la mañana lleguemos a una economía cooperativa, pero con el tiempo y la ayuda de políticos capaces y comprometidos tal vez sea posible (De hecho, el respaldo a las cooperativas formaba parte de la plataforma del PS).
    El modelo de megaempresas nacionales que mencionás es posible y necesario, sobre todo para un desarrollo de las fuerzas productivas que no sea a costa de la población. Y agregaría que crean el mejor contexto económico para que las cooperativas prosperen (y no me parece imposible promover los dos modelos al mismo tiempo, e ir viendo cual funciona mejor). Mi única desconfianza: pienso que la responsabilidad social de empresas como Nokia va a durar lo que la competencia dentro del capitalismo permita.

    Sobre el parlamentarismo, me acuerdo de la nota que mencionás de Tomás (fue a propósito de una entrevista con Terragno en el CEMUPRO). Uno de los problemas que mencionaba Terragno era la cultura conflictiva de los partidos políticos y del público, por lo que las alianzas entre fuerzas políticas, básicas en el parlamentarismo, acá eran muy débiles. No recuerdo si Tomás agregó algo al respecto.
    En cuanto a los sindicatos y su cooptación. Me parece inevitable la gravitación del peronismo dada su importancia ideológica entre los trabajadores. Plantear una izquierda o un sindicalismo sin el justicialismo en la argentina no es posible, ni creo que sea democrático. Lo que sí debería cambiar es la estructura de la dirigencia, sobre todo en la CGT. A eso apuntan el pedido de personería gremial para la CTA, así como la libertad para la creación y afiliación sindical (e. g. Subtes).

    Abrazo y por hoy no escribo más
    Carlos

  • 18. santiago  |  10 noviembre 2010 en 18:07

    Esta bueno todo esto que estuvieron hablando. Y me acorde de un país donde las cooperativas funcionan muy bien y tienen alta participación en el pbi, nueva Zelanda. Pensando en el modelo de NZ –aunque sobre esto, por suerte, es equivocado hablar de modelo- creo que las cooperativas funcionan muy bien cuando surgen espontáneamente, es decir, cuando las decisiones del estado y las condiciones del mercado interno ayudan a la formación de pymes, estas pymes son las que después organizan todo espontáneamente a manera de cooperativa. Así me parece que sucedió allá, pero no tengo demasiada idea, tendría que investigar. Buen, así creo que paso con SanCor. Porque hablo que las pymes generan espontáneamente cooperativas?
    Porque creo que el problema principal y original de corrupción o injusticia en el estado centralizado y altamente burocratizado no es la corrupción explicita (que aunque no deja ser lo mas degradante, creo que como dice Carlos, es una consecuencia) sino la implícita al mismo sistema, y ocurre en el momento de la recaudación, y en los sistemas y métodos para obtener esta recaudación. Los efectos negativos de la economía y los efectos de la recaudación no joden tanto al dueño o profesional que brinda servicios -a los que pueden subir los precios o elevar tarifas- como si lo hace con los empleados o los que dependen de un sueldo fijo. Siguiendo en esta línea, menos joden a capitalistas importantes que se los debe atraer con todo tipo de exenciónes impositivas, y menos todavía, a los que debido a su alto poder sobre una economía nacional pueden coerciónarla y conducirla como ellos quieren. Estos ya no ayudan al estado sino que se sirven de este para aplicar medidas a su provecho económico. Esto con todos los matices que quieran pero siempre termina siendo así. La existencia de pymes generan, por el lado de la recaudación para con el estado, muchisima mayor cantidad de empleados= contribuyentes y, también, empresas mansas sin capacidad de coerción sobre las decisiones gubernamentales (por el mismo poco peso económico de la empresa frente a la economía nacional o por simple incapacidad de solvencia para generar corrupción dentro de un aparato estatal). Por otro lado, las cooperativas nacen espontáneamente cuando las pymes, queriéndose volver mas competitivas frente a grandes grupos, empiezan a optimizar los costos de producción. Ahí empiezan a asociarse en cooperativas para comprar maquinas que sean de uso alterno (es decir que no se necesitan fulltime, sino un momento al día o a la semana, al mes o por temporada), se asocian para traer y pagar la luz, para ponerse un negocio que venda o promocione sus productos, para hacer una fabrica que de valor agregado a sus materias primas, para distribuir sus productos, etc. Así estas cooperativas crecen en cantidad y tamaño y generan mas puestos de trabajo.
    El estado debería promover beneficios para la generación de este tipo de cooperativas y fomentar con medidas que las mismas pymes se vuelvan hacía las cooperativas. Una vez establecidas las cooperativas, el gobierno ya no va a negociar con ellas a través de psudoverticalismos coercitivos, “los buenos y los malos” etc –como lo hace con las grandes empresas- sino va tomar las decisiones de gobierno atravesado por información que estas mismas cooperativas le van a brindar. Entonces el estado se transformaría en un estado orgánico, vivo y vital, y no corrupto y constante fragilidad y vías de extinción como sucede con los nuestros. Parece un lindo cuentito pero en algunos países parece que es posible.
    Sobre las medidas a corto plazo: para mi es fundamental rever ciertos mecanismos del aparato judicial. También los mecanismos gubernamentales de control. Pero se empieza sobre todo por el aparato judicial, la organicidad de ese poder es lo fundamental para que una democracia se mantenga cerca del equilibrio. Eso es seguro para mí.

  • 19. EF  |  11 noviembre 2010 en 4:53

    Carlos, Santiago,
    Sigo con interes su planteo de las cooperativas. Aunque reconozco que es romantico todavia no me cierra como para insertarse en este mundo actual. Por un lado, porque pienso que la Argentina esta tan relegada en este mundo que mas que crear un sistema se deberia tratar de copiar algo ya existente. Y aunque resulte casi imposible pensar en una Argentina Sueca, habria que hacerla lo mas parecida possible ante la gran diferencia. Por el otro, si es como Santiago dice, algo espontaneo, seria mas logico que venga por el lado de las pymes con una politica official. A parte, en un contexto de crisis economica local administrativa, es decir asociada a inoperancia en politica economica, pareceria hasta menos relevante que la sociedad tenga que crear un sistema paraeconomico, algo tal vez mas entendible en una crisis de magnitud como la del 2001.
    Creo Santiago que o entendi mal lo de la corrupcion exp/implicita o confundis corrupcion con recaudacion impositiva. Que la recaudacion sea alta (asfixiante tal vez) es casi una regal de los estados de bienestar. La cuestion es lo que te devuelven a vos como ciudadano con ello. Y no hace falta que les recuerde que en la Argentina es poco y nada lo que uno recibe. Que hoy el gobierno se beneficie con una inflacion alta por la recaudacion del IVA es meramente coyuntural por la falta de politica economica en la cual para sostenerse sobreimprime y contrariamente a lo que se cree, se endeuda.
    Concuerdo que las empresas en Argentina manejan margenes de ganancias que son inequiparables en el resto del mundo. Ahi surge el problema de como limitarlas sin que ello te lleve a una desinversion como la actual. Creo que Lula a tenido que confrontar con algo asi en Brasil y reconozcamos que le fue bastante bien…

  • 20. EF  |  11 noviembre 2010 en 5:10

    Una cosa mas y disculpen mi obstinación. El contexto mundial esta virando a su version neoliberal reload (US-Europa). Parece que los muchachos no solo no se hacen cargo de sus errores sino que nos quieren hacer creer que tienen la solucion en la misma bolsa que nos llevo al 2008. Afortunadamente Latinoamérica todavía se beneficia de eso y hasta la proxima crisis que según Roubini llegara en un par de anios mejor va ser ser cauto y no volantear violentamente hacia politicas desconocidas. Que se yo, eso pienso.
    Saludos,

  • 21. santiago  |  11 noviembre 2010 en 15:04

    EF
    Si, también creo que no es momento de volantear para cualquier lado.
    Es necesario que venga por el lado de las pymes, eso quise decir con lo de los impuestos. porque además, si las cooperativas funcionan como algunos órganos estatales (en comparación con los privados. ejemplo de primera: los bancos), terminaríamos peor, siempre se tiene que mantener la competitividad. Lo que aclare es que también el gobierno tendría que generar condiciones para que sea favorable establecer cooperativas, los argentinos somos demasiado individualistas.
    Y entiendo lo que decís, pero no me refiero al hecho que la recaudación debe ser asfixiante o no, o como se devuelve esa recaudación (además: como haces para devolverle algo a alguien que esta casi fuera del sistema?, como llegas a esas personas?). Lo que digo es que la recaudación en estos países como los nuestros siempre es injusta: pagan más los que menos tienen. Eso, para mi, es injusto o corrupto y generalmente esta manera viene por la dependencia de capitales. A kirchner, gracias a que estábamos bien, esto no le importaba, no siguió tanto esta dependencia. Pero da la sensación que le salio de casualidad porque lo que no hizo fue generar programas que mantengan un crecimiento real del consumo, o sea, algo mas allá de los “planes”.
    Digo que hay una corrupción que funciona de manera implícita al mismo sistema porque al existir un gobierno altamente centralizado y burocratizado es muy fácil que simplemente por una cuestión de espacio-tiempo la comunicación falle, es decir, se desatienda al que tiene menos por una cuestión de que no puede figurar, falta su voz, no tiene tiempo o esta lejos de los centros y esto se va a ir acentuando cada vez mas. (Peron intento solucionar esto pero mal, la solución hizo un mal muy grande a la argentina hasta hoy).Y, a la vez, en este sistema centralizado se termina tratando solo al que mas tiene, que tiene la posibilidad de sí estar y tiene voz.
    Esto es mas así todavía por los vicios del sistema presidencialista, al presidente le conviene ser la voz de los que no tienen voz y así engañarlos a estos, es fácil, los engañados que entienden algo piensan: “como no hablamos quien puede saber que es lo que habríamos opinado? Por lo menos ahora estamos, figuramos… ya vamos a ver que pasa”. Y así lo aceptan, pero en ese “ya vamos a ver que pasa” hay una marcha totalmente anárquica y antisocial del sálvese quien pueda, típicamente argentina, de la que después es imposible salir.
    Un verdadero presidente tiene que generar un sistema donde todos tengan voz y no mantenerlos en ese estado de anomia para decirles que el mismo es su alma, “el alma del pueblo” o cosas como esa. Esa retórica demagógica es un cáncer para nuestros pueblos. Solo hay que mirar la historia y ver como nos habría ido con otro sistema. La pregunta sería, en este caso, si éramos capaces de otro sistema y de si lo somos ahora.

  • 22. Ma.Cristina  |  11 noviembre 2010 en 18:22

    Muchachos yo los estoy leyendo y enterándome de cosas de las que no tenía idea, no crean que están solos, sólo que no opino sobre los pormenores que señalan y las posibles soluciones para implementar cambios. En lo que estoy totalmente de acuerdo es que en salud y educación tenemos atraso de 40 años. Qué nos pasó? Quién decidió que fuéramos para atrás? Cuándo empezaron a mirar mal al que estudiaba y el vivo que pasaba era el exitoso?

  • 23. Ma.Cristina  |  11 noviembre 2010 en 19:01

    No pude terminar mi texto, le di a la tecla de abajo sin querer. Quería felicitarlos a los tres, EF, Carlos y Santiago por el cúmulo de ideas y propuestas, por qué no las acercan a quienes se están reuniendo con planes a largo plazo?

  • 24. EF  |  12 noviembre 2010 en 16:16

    Ma Cristina,
    Buenas preguntas, y la verdad que no tengo la capacidad de responderlas. Lo unico que se me ocurrio es pensar en la tuberculosis. Donde empezo para el paciente en si mismo es anecdotico. Tiene tratamiento, si, pero si el paciente se niega a tomarlo… viendo lo de la ley de presupuesto y el corso del congreso creo que no hace falta seguir aclarando.
    Cuidese,
    EF

  • 25. Ma.Cristina  |  12 noviembre 2010 en 20:29

    Gracias Esteban, a buen entendedor…

  • 26. Dester  |  12 noviembre 2010 en 21:03

    maría cristina, le dejo una canciòn muy bonita que habla un poco de eso. creo que adjunta el link.

  • 27. santiago  |  13 noviembre 2010 en 0:52

    Ma cristina, perdón por tardar en responder, estuve medio alejado de computadoras, recien veo su comment. Es un tema. Ese problema aca en argentina es muy notable y creo que es por la abundancia de “espacio” que siempre hubo, nunca anduvo bien el sistema aca. Igual creo que esta empezando a pasar cada vez mas en todo el mundo.
    este funcionamiento inicuo tiene una lógica: el vivo que pasaba sin estudiar tiene mas tiempo para otras cosas, tiempo del que carece quien tiene que estar estudiando. Lo mismo sucede entre los que hacen su trabajo bien o mal. En ese tiempo en el que el vivo no se ocupa bien de su labor lo usa para gravitar socialmente, siembra sutilmente versiones de su verdad, difama con sutileza, amiguerea, piensa mejor como estafar a alguien sin que se note, y todas actividades de esta calaña que generan iniquidad en el sistema . Esto tiene lugar por una falla en la comunicación vertical, falla inmanente a todo sistema jerárquico que se debería intentar sanar pero en gral ni idea se tiene de que existe. “el jefe” ineficiente o vivo quiere que se hagan las cosas y en general nunca sabe bien como fueron realizadas porque el usa el resultado, el jefe ineficiente esta ocupado solo en eso y en competir con viveza -y no a traves de la eficiencia- con otros jefes, por eso pierde tiempo y no ve y ni le importa el proceso de obtención de ese resultado, no tiene tiempo para eso. En gral, lo debería conocer al proceso desde antes, porque el jefe eficiente ya paso o conoce bien los escalones jerárquicos de abajo, pero si existe un sistema por acomodo -que es algo bastante argentino- o por formalismos y no por merito o idoneidad este funcionamiento inicuo se vuelve inevitable. El sistema en si mismo es formal, usa un lenguaje formal, eso ya es un problema, que si encima se le agrega el del acomodo, estamos fritos. A medida que se agranda el sistema mas se justifica, o mejor dicho, mejor se adapta este lenguaje de viveza -yo le digo demagógico- ya que la ineficiencia la paga alguien que ni se ve, ni se conoce -por lo tanto ni se nota, creen lo vivos. Pero si hay consecuencias de este funcionamiento formal del lenguaje y afecta hasta en la misma manera de aprender a hacer las cosas de los chicos chiquitos.

  • 28. Carlos r.  |  13 noviembre 2010 en 1:16

    EF: Cuando pienso en las cooperativas lo hago como a largo plazo, como una reconstrucción del socialismo. A corto plazo, la prioridad es el desarrollo económico + estado de bienestar.
    Sobre el neoliberalismo, siempre me pregunto cuanto tiene de causa, y cuanto de mera justificación ideológica. Pero sí, se cantó victoria antes de tiempo y ahora están de vuelta.

  • 29. Ma.Cristina  |  13 noviembre 2010 en 8:15

    Gracias Dester por su regalo, no conocía la canción ni al intérprete, pero valió la pena escucharlo. A veces nos conmovemos con las grandes voces, pero una pequeña puede iluminarnos.

  • 30. Ma.Cristina  |  13 noviembre 2010 en 8:24

    Santiago, me vi acercándome cada vez más a la pantalla para comerme las letras, al llegar al final me recosté en la silla y suspiré. Qué vamos a hacer? Cada uno tiene que encontrar el camino creo, y en cuanto a los chicos, tenemos que plantearnos volver a interesarnos en ellos, los padres de esta generación tienen poco tiempo, están ocupados en su progreso personal. Por suerte yo soy una abuela jubilada que puede acompañar el proceso de crecimiento de mi nietita. Tengamos fe y no nos distraigamos.

  • 31. EF  |  13 noviembre 2010 en 19:01

    Fijate lo de Cameron en Inglaterra, bajo 40% el preupuesto en educacion y todavia siguen sacando cuentas de cuanto van a achicar en salud. Lo de Beveridge parece que ya no les interesa demasiado. En menos de 7 dias los ingleses destrozaron mi discurso.

  • 32. santiago  |  14 noviembre 2010 en 1:32

    Gracias a Dios esto no es tan así como arriba describí, (el sistema) es invento de hombre, invento que cada vez se esta volviendo mas ineficiente en su iniquidad, pero eso siempre depende de cada uno. Como usted muy bien dijo, cada uno debe encontrar el camino. Solo uno sabe donde lleva el camino.
    Pero es mejor lo que Usted me cuenta, creo que los chicos no lo van a sufrir si tienen ejemplos afectivos fuertes, instintiva y afectivamente el hombre sabe que esta bien y que mal, el problema es que ese limite es muy frágil y con el tiempo si no hay protección y ejemplos concretos, fuertes, de personas particulares, puede quedar sepultado en la posibilidad de anomia que ofrece el comportamiento formal, exterior, superficial del sistema. Muchas gracias por su comentario Ma Cristina


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