La poder de la ciencia social y el NO ( Perfil 21/8/2010)

21 agosto 2010 at 9:08 118 comentarios

 La palabra “ciencia social” es una falacia. Nada de lo que atañe a la sociedad puede ser objeto de ciencia. Quizás algún día, en el mundo académico, los catedráticos e investigadores podrán felicitarse de ser verdaderos cientistas sociales. Para que ello ocurra habrá que esperar que la ingeniería genética, la farmacología, la neurología, dejen sus sedes médicas e ingresen al mundo de lo que otrora se llamaba humanidades. Es posible que estemos transitando ese camino. Cuando la conducta del homo sapiens pueda ser diseñada mediante combinaciones químicas y sufra alteraciones por procedimientos técnicos, recién entonces la cientificidad de una disciplina relativa a lo humano será tomada en serio. Mientras tanto las hoy llamadas ciencias sociales navegarán por aguas turbias. Quien lo dude podrá realizar una visita guiada a las facultades que se ocupan de lo social y ver el grado de cientificidad del personal docente y de sus alumnos. Entre la filosofia de la historia de Walter Benjamín, las rupturas epistemológicas del desempolvado Louis Althusser, la semiopolítica de Laclau, los apotegmas de Merleau Ponty, las multitudes nomades de Toni Negri, la vida líquida de Zygmunt Bauman, al análisis sociológico del fenómeno Peter Capusotto, el nunca bien ponderado grotesco de Alberto Olmedo, el reciclado Tato Bores, junto al análisis de los ferrocarriles de Scalabrini Ortiz y las nacionalizaciones de Victor Paz Estensoro en la Bolivia de los años cincuenta, los visitantes podrán ingresar con su máquina Polaroid para fijar imágenes de esta vanguardia del conocimiento tan variada y activa como una Salada cultural. Olvidaba que también se ofrecen clases de tango. A este laboratorio retórico se lo llama Facultad de Ciencias Sociales y por ahora ocupa el lugar acechado por las ciencias cognitivas antes nombradas que esperan su turno por mandato de lo que Heidegger llamaba “la era de la técnica”. Pero es una suerte que el dominio cognitivo en cuestión demore su traspaso de mando. Mejor el caos de la culturalina que la pacatería marketinera de las universidades privadas. El dilema sobre el control de la vida no es nuevo. Hace años discutieron dos prestigiosos filósofos alemanes sobre los peligros de la manipulación genética aplicada a los seres humanos. Los ecos de aquel debate aún resuena en los pasillos académicos y desvela a los cultores de la bioética. Jürgen Habermas decía que la clonación y la manipulación genética son el principio de un nuevo Auschwitz. Peter Sloterdijk respondía que pensar así era un resabio de un humanismo nostálgico que ignoraba que la domesticación de lo humano ya fue pergeñada desde los tiempos de Platón. Sloterdijk consideraba que la historia de la humanidad muestra que los sueños de una humanidad superior a lo que es en la realidad, siempre incluyó técnicas de adiestramiento y domesticación. A esta insistente labor se la conoce con el nombre de educación que rebautiza con el nombre de “parque humano”. Al humanismo griego se le adjudicó la idea de fundar una República Justa en la que los hombres disfrutan de la armonía política basada en una verdad trascendente. El Sabio antiguo tenía la misión de vigilar el cumplimiento de la ley del Logos. Mil años más tarde, el humanismo renacentista imaginó que el hombre tenía el poder de imponerse en el mundo y potenciar sus capacidades casi mágicas. El humanismo dieciochesco amalgamó el ideal de la razón universal con el de la libertad. Finalmente, el humanismo existencial, derivado en la antropología filosófica, hizo del hombre una figura irreductible a la objetivación científica, protagonista de un fondo trágico ante el alejamiento de los dioses, y un ser cuya autenticidad resulta de una elección libre en un mundo sin garantías. De acuerdo a Sloterdijk todos estos intentos fracasaron en el proyecto de hacer del hombre un ser mejor de lo que es. Asegura así que la fecha de vencimiento del proyecto humanista coincide con el final del “mono gramático”- recordando el tìtulo de un libro de Octavio Paz- . La idea de una puericultura basada en el cuidado de la lengua ha sido la base del humanismo. Los seres que se alejan no son los dioses de Hölderlin sino las palabras cuya tutela y distribución ha sido la labor incesante de los humanistas. El algoritmo y las fórmulas químicas se están ocupando de lo humano. Para Sloterdijk sólo una visión ingenua de nuestro pasado y temerosa del porvenir, presiente que esta novedad anuncia tiempos aciagos. ¿Por qué no avisorarlo como una nueva aurora? ¿Por qué hacer de la era de la técnica una amenaza y no una oportunidad de llevar a cabo la tarea en la que los diversos humanismos fracasaron? Habermas desconfía del poder de los Estados y de los Mercados en lo concerniente a la diagramación de la conducta humana. No sólo lo inquieta sino que vislumbra un Apocalipsis no muy lejano de las distopías de Aldous Huxley y George Orwell. En tiempos recientes estos temores se han revitalizado. La biopolítica no es una disciplina hoy de moda ni un término fungible ya que no desaparece con su uso, perdura. Más bien es un susto profético. En manos de Giorgio Agamben y sus adláteres nos anuncia con recursos linguísticos de la más rancia filología humanista un mundo neogótico habitado por mad max y terminators en harapos y pistolas con poder nuclear. Mimesis mediante, declara con frases en latín el advenimiento del siniestro futuro y de la brujería política. Infunde así temor y respeto sin llegar a tener el talento de Savonarola. En este sentido son refrescantes las palabras de Sloterdijk contra los agoreros del fin de los mundos. Basta revisar los temores provocados por la invención de la imprenta, del teléfono, la radio y el cine, para no sorprendernos ante los heraldos de la noche tecnológica. En nuestra aldea local aún se inquietan los espíritus letrados por la devastación de la televisión – artefacto prácticamente en vías de extinción – alarma anacrónica sólo compensada por el infantilismo algo senil de los cultores del twitter. Antes de terminar esta nota quisiera cambiar de terreno y mudarme a la poesía y a la filosofía que tuvieron el recato de no pretender ser disciplinas exactas. Lo hago con el poeta René Daumal quien dijo “ NO es mi nombre”, y con el filósofo Gastón Bachelard que escribió La filosofía del NO. La filosofía fue madre de las ciencias. No fue maternal, por el contrario, una típica madre castradora. Hay que ver lo que les costó a la psicología y a la sociología lograr su autonomía bajo recriminaciones de abandono y falta de gratitud. Una típica madre ítalojudía. Ya hace tiempo, estas disciplinas, ahora liberadas, no tuvieron mejor horizonte que tratar de semejarse a las ciencias. Han quedado tiesas de tanto protocolo. De eso ya hemos hablado. ¿Y la filosofía? Una vez sola, sin sus hijos, se volvió loca. Salió a la calle como en sus viejas épocas, fue al ágora, interpeló a Dios y a María Santísima, y se volvió nuevamente socrática, es decir, histérica. Su NO es lo que le queda. El día en que las ciencias cognitivas lo eliminen y nos quedemos sin el morfema de negación y con la exclusividad de la séptima nota de la escala musical, entonces…

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Jornadas: El devenir arte de la filosofìa INFORMACIÓN

118 comentarios

  • 1. Murdock0  |  21 agosto 2010 en 10:08

    Me leí todo el texto para terminar con un “entonces” Los lectores de perfil se van a escandalizar…
    ¿Lo que se dice acá es que el mundo se va a tecnificar y se va a acabar la filosofía? Que conclusión triste… Igual, si sucede, no creo que estemos ahí para verlo.
    Creo que el hecho de que se encuentre esa diversidad cambalachesca en la facultad de de ciencias sociales no afirma que las ciencias sociales no sirvan para nada.

  • 2. Daniel Rico  |  21 agosto 2010 en 11:33

    Muy interesante Tomas.

    Me parese que no tenemos que confundir a las ciencias del hombre con derivaciones de la zoologia.

    Ya dijo Aristolteles en su ETICA, que los juicios que se aplican a lo humano no pueden tener la precicion que tienen aquellos que se deducen de la naturaleza; por eso decimos que los hombres son libres, o al menos caprichosos.

    Las ciencias sociales son cientificas, en tanto intentan aplicar la ciencia a los asuntos humanos, o en todo caso se puede decrir que aspiran a ser cientificas, y no se puede negar que han avanzado mucho en ese sentido. Es verdad que aun no se puede explicar, predecir y reproducir la conducta humana, como se puede hacer con un avion, una ameba o un meteorito.

    Podra decirse que las ciencias sociales aplican mal el metodo cientifico, como lo aplicaba mal la fisica de Newton antes del escandalo relativo de Einstein; pero justamente ahi esta la base de lo cientifico: reconocer el error y asimilar su superacion como parte del metodo, cosa que no se hace en la magia, por ejemplo.

    Por eso la filosofia, porque hasta ahora no tenemos nada desde la ciencia para poder explicar, predecir y reproducir los fenomenpos eticos y politicos, y esteticos claro.
    Pero tal vez un dia la ciencia logre abordar todo esto; entonces, cuando los misterios humanos se hayan develado, tal vez comprendamos cosas tales como los mecanismos de apareamiento, y podamos ir a la libreria y comprar un libro que nos enseñe como levantar minas.

    Saludos!

    PD: si uno va a una facultad de ciencias humanas vera alumnos algo mas roñosos que en ciencias exactas, profeores mas angustiados, y politica, mucha politica y es eso, la politica, lo que suele asustar al espiritu burgues, que suele ser fereviente deboto del dorado becerro del orden.

    Mas saludos!

  • 3. Sou  |  21 agosto 2010 en 17:35

    JUA JUA, buenísima!

  • 4. Dester  |  21 agosto 2010 en 19:31

    para mí las ciencias sociales son un excedente de algo no del todo realizado en otros ámbitos. no sé, tienen algo de eso, de sobra, de residuo. no es que no sirvan, pero en cierta forma, no, no sirven. baste como ejemplo que el arte es muchas veces un reproductor mejor, más exacto, más eficiente, más preciso de lo humano.

  • 5. Dester  |  21 agosto 2010 en 20:49

    Desde el punto de vista literario, “ciencia social” sería un oxímoron.

  • 6. db  |  22 agosto 2010 en 6:04

    Rico, no creas que en exactas vas a ver estudiantes menos informales (para no usar el “roñoso”) ni menos politizados que en sociología. En exactas también hay clases de tango, de cine y en algún momento hasta de mimo, sin que por ello se resientan ni las probetas, ni los espacios topológicos ni los algoritmos. No veo cómo una actividad extracurricular puede mellar la seriedad de una casa de altos estudios e incluso la credibilidad de una disciplina que se pretende científica ni veo como un concepto de tal calaña puede ser sostenido dignamente, mientras que la idea de que cierta tecnología en manos de ingenieros conducirá a variopintos desastres sería algo así como un desatino.

    Que la televisión está en vías de extensión es un pronóstico que corre serio riesgo de quedar en el mismo cesto que el dolar a 10 de Broda. La televisión (si es que no estamos hablando del aparato) no solamente está más vigente que nunca, sino que está dando los primeros saltos hacia su próxima escalada evolutiva, que luego de transitar la pc, el celular (que ya son computadoras que caben en el bolsillo de atrás, como pronosticó Bill) la interactividad, el 3d y el organic led puede llegar a terminar en un electrodo en la cabeza y quedar incorporado al cuerpo humano, siendo las posibilidades de los productores “geniales” como Tinelli prácticamente infinitas.

  • 7. Elías  |  22 agosto 2010 en 9:16

    Las Universidades Privadas de Ciencias Sociales han logrado el sueño imposible de los feriantes de La Salada : vender lo trucho varias veces más caro que lo original.

    Domingo 22, 9 hs busqué la columna en Perfil y ya no estaba ¿La sacaron?

  • 8. Marcelo Grynberg  |  22 agosto 2010 en 10:15

    “La sociologia es un deporte de combate”
    (Pierre Bourdieu)

  • 9. Maria  |  22 agosto 2010 en 15:36

    Vamos punto por punto:
    1. Tu pensamiento es reduccionista, me extraña que hayas leído a tantos autores y tu conclusión se puede reducir a lo que se planteaba Tarde y Durheim hace siglos…
    2. Realizar una operación del tipo “estereotipar” al estudiante para luego universalizarlo, es una maniobra peligrosa.
    3. Me gustaría invitarte a leer un poco acerca de la construcción del mito occidental y la lógica de lo uno que este encierra.
    4. Por qué no hay pensadores en Argentina y en latinoamérica? No se si recordás la época del proceso y el vaciamiento intelectual que hubo de los “insurgentes”.
    5. Y si, concuerdo que estamos en una realidad al estilo profecía autocumplidora de Huxley u Orwell, pero con escritores como vos, que utilizan el poder de los medios para expresar sus ideas Billiken, ya no me sorpende.

  • 10. db  |  22 agosto 2010 en 16:50

    No, sigue ahí, pero con el artículo de “poder” en su género correcto.

  • 11. francisco  |  22 agosto 2010 en 17:02

    Muy interesante su columna, Profesor Abraham, ha despertado mi interés, y como siempre preguntas.

    No sé bien que son las ciencias sociales, algunos creo que hasta incluyen la filosofía dentro de las ciencias sociales.. no es una ciencia exacta, qué es la filosofía?

    Me parece que las ciencias sociales pueden servir como el inicio de un camino, pero no para quedarse allí, ampliarlo con otras cosas… arte, ciencia, con todo. Nadie tiene la verdad.

    Con respecto a lo que dice sobre Twitter, eso de ” senilidad infantil”, no me parece tan así. Si bien soy algo viejo para TW, demasiado lento, creo que tiene algunos aspectos interesantes, claro que depende de como se lo use, como todo en esta vida.

    Hay gente que lo usa para comunicarse con sus amigos. Claramente se distinguen distintas tribus, ghettos, interesante analizar, se junta gente de la misma especie y dicen cosas “inteligentes”, “irónicas”, “graciosas”, “tontas”…

    Se puede seguir gente que nos resulta interesante, que consideramos inteligente, o gente con la que tenemos cierta afinidad, un interés comun, o gente que está en nuestras antípodas. Una forma más de enterarse algo lo que piensa gente parecida y gente muy distinta de nosotros, cercana y lejana en espacio físico, mental, espiritual….

    Una forma más de decir lo que cada uno piensa, divulgar alguna noticia perdida que creamos merezca la pena, que hasta pueda llegar a tener cierta repercusión. O puede ser que no lo lea nadie, esto último lo más probable.

    Nos da la posibilidad de decirle a algunas personas lo que pensamos, ya sea políticos, periodistas, personas a los que de otra forma jamás tendríamos acceso…casi nunca nos leen, pero algunas veces sí, y eso es muy bueno, que se enteren…de lo que seguramente ya saben.

    TW es una especie de “conversacion mundial”, instántanea… la materialización (o virtualización) del tango Cambalache, la biblia y el calefón.. apertura, diversidad, libertad infinita…. el Dalai Lama y Johnny Allon…

    Es rápido, tiene otra velocidad, otro tempo. Los blogs son más tranquilos, diría más reflexivos, dentro de todo. Espero que sigan los dos, cada uno tiene lo suyo.

    No sé cuanto va durar esta explosión TW, pero me parece un fenómeno al menos digno de analizar.

    Profesor Abraham, sería interesante que se metiera Ud. en TW, observe un poco lo que pasa allí y después nos cuente su parecer.

    Saludos a todos.

    No creo que la filosofia muera, las preguntas nunca se acabarán, y no creo que la ciencia pueda darnos las respuestas. La filosofía tampoco, pero siempre nos seguirá dando la incertidumbre….

  • 12. santiago  |  22 agosto 2010 en 18:25

    ta muy bueno el post, toca un tema complicado y que hay que solucionar rapido segun creo.
    Es un tema ese del desarrollo de la ciencia y la acción del hombre. Porque el hombre así en gral no tiene y nunca va tener una idea cabal de cuales son las consecuencias de su interacción con el medio. Muchisimas culturas a lo largo de la historia del hombre -como los primeros australianos, los de la isla de pascua, los mayas etc- desaparecieron o se debilitaron mucho por no tener en cuenta el factor ambiental. Hoy no se porque creemos que con nosotros que va a ser diferente. Desde hace doscientos años ya el hombre viene echando todo tipo de cosas a la atmósfera desde gases y basura hasta ondas electromagnéticas de todo tipo. Si esto trae algún efecto a largo plazo y, si trae, cuales efectos nadie lo sabe, ni lo previene. Ahora se esta empezando a ser un poco mas serio con esta cuestión, pero a muy pocos parece importarles radicalmente. El único punto positivo de desarrollo tecnológico para prevenir algún desastre ecológico que se haya aplicado a nivel casi global fue que se cambio el tratamiento de suelos para la siembra, yo no se ara más sino que gracias a la siembra directa los suelos se van a dejar de erosionar como lo venían haciendo. Pero esto se aplico por una cuestión de rentabilidad y no por conciencia ecológica. Así que habría que ver como hay que hacer para que todos tiremos para el mismo lado y la aplicación de técnicas ecológicas se convierta en algo conveniente ante los ojos de todos. Sino, en cuestión de años, estamos fritos. Literalmente. Mientras tanto, en el país de los hombres, muchas ciencias humanas y sociales discuten y se hacen las “cientificas”… para aplicarse a técnicas de marketing.

  • 13. santiago  |  22 agosto 2010 en 19:30

    No tengo nada contra el marketing pero lo que quise decir es que es vano intentar ser científico para luego dirimir su razón de ser en aplicaciones para éxito comercial o social o dicho abarcando más “ de eficiencia en el manejo de la materialidad”, no tiene sentido. Además como si ser científico fuera garantía no se de que verdad…montones de teorías científicas con “método” se han demostrado erradas con el correr de los años, por lo tanto lo que las hacía validas era su practicidad y no su seriedad para con la verdad. o sea: no ofrecen ninguna garantia mas alla de que se garantiza que se hicieron con un ritual que hoy llamamos metodo cientifico.
    ironicamente, en el fondo, pareciera que decir que algo sea “científico” no es más que una cuestión de marketing.

    Y una cosa que no aclare esa tecnología en la siembra es obviamente la única que yo conozca que se haya logrado aplicar casi globalmente. Capaz hay otras pero ni idea.

  • 14. francal  |  22 agosto 2010 en 21:58

    entonces… la Filosofía seguirá siendo la madre que parió las ciencias… pero los filósofos, se darán cuenta que el conocimiento les pasó como una aplanadora por encima….
    y que salvo honrosas excepciones, bien pueden encaminarse más productivamente hacia el género literario, porque de lo contrario pecarán de ignorantes.

  • 15. Marcelo Grynberg  |  22 agosto 2010 en 22:09

    Eh, perdon. Me olvide de citar el link que se refiere a ese y muchos otros temas sociologicos tratados por Bourdieu. Se puede hacer un download de dos entrevistas en:

    http://doclecticos.blogspot.com/search/label/Bourdieu.%20Pierre

    Saludos

  • 16. Gustavo Romero  |  22 agosto 2010 en 23:02

    Francal:

    Las ciencias nunca podrán pasar por encima a la filosofía.
    La pregunta por el sentido de la existencia no podrá ser nunca respondida por la ciencia. La filosofía no ha muerto ni tiene fecha de vencimiento, mientras el hombre se siga preguntando por su condición humana, por el sentido de su existencia, es decir, por el valor de la vida, por el VALOR (por el ser y la nada).
    Y cuando nos preguntamos acerca del sentido de la existencia, acerca del valor de la vida, no hay sabios ni ignorantes, hay filósofos.

    Saludos

  • 17. francal  |  23 agosto 2010 en 2:21

    No hablé de la muerte de la Filosofía, dije que seguirá siendo la madre que perió las ciencias. Hablé de la ignorancia en la que han quedado varios filósofos… a kilómetros luz del conocimiento.

  • 18. francal  |  23 agosto 2010 en 2:22

    corrección: parió

  • 19. Tomás Abraham  |  23 agosto 2010 en 9:04

    para maría
    me gustaría sabe qué dijeron Tarde y Durkheim – a quien le restituyo la K ausente – , en qué ha sido estereotipado el estudiante, cuál es el mito de la civilización occidental cuya construcción deberia conocer, y quien asegura que no hay pensadores en latinoamérica.
    ah, además, no sé qué tiene de malo Billiken.

  • 20. Carlos R.  |  23 agosto 2010 en 11:30

    Tomás:
    Al principio no pensé en responder o comentar el post, por falta de tiempo y de ganas para una polémica que está rancia por donde se la mire. Pero viendo la discusión en marcha, me voy a permitir un par de comentarios críticos sobre la primera parte del artículo.

    Decís que el término ciencia social es una falacia (¿?), que nada de lo social puede ser objeto de la ciencia, y nunca explicás porqué. Incluso supeditas su posibilidad a una futura experimentación sobre los mecanismos internos de la conducta. Esto implica una visión estrecha no ya de la sociología, sino de las ciencias en general. El progreso científico es impulsado por los artículos de fe de que todo lo real puede ser abordado desde su método (especulación racional + experiencia) y que todo conocimiento es perfectible. Si los investigadores se detuvieran cada vez que por ignorancia se debe recurrir a una caja negra, una hipótesis difícil de comprobar o la imposibilidad técnica de un experimento, estaríamos todavía en la Edad Media.

    El segundo párrafo es parcial. Te limitás tácitamente a las carreras que se dictan en sociales, ignorando así desde la geografía y la historia, hasta la antropología. Para colmo mencionás una constelación de autores que de científicos no tienen nada, por más peso que tengan entre ensayistas y aficionados a los estudios culturales.

    Con la misma “objetividad” podríamos omitir las taras del postestructuralismo, la etnometodología y la sociología de escritorio, y hablar exclusivamente del rigor de las ciencias sociales. Bastaría con que nos limitemos a sociólogos como Merton, a la aplicación de teoría de grafos en el análisis de redes sociales, a la ecología del comportamiento o al materialismo cultural en antropología, la historiografía de Braudel o Duby, la arqueología procesual iniciada por Binford, etcétera.

    En fin, me pareció bastante superficial y prejuicioso.

  • 21. Marcelo Grynberg  |  23 agosto 2010 en 11:46

    Si el dilema es ciencia vs. filosofia, me parece que
    no estamos entendiendo nada. En cuanto a la pregunta por el sentido, tampoco la filosofia puede dar respuesta. Eso corre por cuenta del imaginario de cada uno, sea cientifico, filosofo, gerente comercial, o cartonero. Cualquier esfuerzo dirigido a ENTENDER deberia ser bienvenido.

  • 22. Gustavo Romero  |  23 agosto 2010 en 12:52

    De acuerdo. Por eso la filosofía no tiene fecha de vencimiento. Ahora bien, los gerentes comerciales no aparecen en ninguna historia de la filosofía.

  • 23. Gustavo Romero  |  23 agosto 2010 en 12:53

    O historia del “pensamiento” en general.

  • 24. Marcelo Grynberg  |  23 agosto 2010 en 13:34

    Que significarian esas comillas en “pensamiento” ?

  • 25. francal  |  23 agosto 2010 en 14:18

    el dilema no es ciencia vs. filosofía. el dilema es filosofía vs. conocimiento.
    En cuanto a la pregunta por el sentido, no es ningún justificativo para la continuidad de la filosofía, ni tampoco corresponde al ámbito de la filosofía una expresión del estilo
    “Las ciencias nunca podrán pasar por encima a la filosofía”.
    Esto confirma que les pasó por encima el conocimiento a varios que piensen así.

  • 26. Marcelo Grynberg  |  23 agosto 2010 en 18:57

    Lo que trato de decir es que no hay pensamiento de primera y otro de segunda.
    En tanto se trate de un esfuerzo genuino y bien argumentado de comprender
    aunque mas no sea un peque\~no subespacio de eso que damos en llamar “realidad”,
    (caos ininteligible) entonces deberia ser apreciado, respetado y reconocido (“Hegel
    dixit”) como tal, provenga del contexto que provenga. Estoy de acuerdo en que
    historicamente el primero de tales contextos ha sido la actitud filosofica. Pero para ser
    consecuente con esa actitud los filosofos no deberian denostar ni descalificar o mirar
    de soslayo el sentido y el valor de la ciencia o del conocimiento en general, aunque si
    a criticarlo cuando ello fuera necesario; el riesgo de “fetichizacion” siempre esta
    presente.

    Desde ya, tambien existe el problema de la instrumentalizacion del saber como
    bien ha hecho notar Foucault (y tambien otros). Para el caso, estas
    disgresiones solo formarian un peque\~nisimo apendice de antiguos antagonismos
    por espacios de poder y reconocimiento. Sera que la actitud hacia el saber,
    no puede sino reflejar las luchas de las sociedades en las que emerge ?

  • 27. carmen  |  23 agosto 2010 en 22:50

    Viendo lo ocurriddo con los mineros chilenos, recordé a Kelsen , filosofo del derecho, y su “El caso de lo exploradores de caverna”,allí los principios filosoficos exxpuestos, son hoy superados por la tecnologia, aconsejo buscarlo con ese titulo, es interesante.

  • 28. Marcelo Grynberg  |  23 agosto 2010 en 23:12

    Lo que trato de decir es que no hay un pensamiento de primera y otro de segunda. Para ser consecuente con una actitud filosofica, no entiendo como se puede denostar o descalificar o mirar de soslayo el sentido y el valor de la ciencia, aunque si a criticarla; el riesgo de apologizacion de lo existente siempre esta ahi, susurrando.

  • 29. santiago  |  24 agosto 2010 en 1:31

    Frankal: la filosofía se pregunta hasta si el conocimiento es posible. No discute con el conocimiento. Tienen fines distintos. Voy a dar un ejemplo para que se entienda la diferencia. Imagina, no se, un indio australiano antes de que la isla fuera desertificada en su totalidad. Tenemos algunos aborígenes que están aprendiendo el conocimiento del fuego, de cómo aplicar fuego para cazar. Encienden un monte para que los bichos ahogados salgan de sus cuevas y ellos los esperan en el lugar justo donde pueden agarrarlos. Algunos, “los controladores del fuego”, poseen mucho poder pues descubrieron una técnica, son acreedores de un conocimiento que facilita la caza y disminuye las lesiones de los tan necesarios cazadores. Algún cazador -que seria el filosofo del grupo- puede llegar a preguntarse sobre la validez del método para cazar usado, sobre si es siempre conveniente o no este tipo de conocimiento para la caza. Pero frente a la realidad inmediata del poder de satisfacción conseguido , su cuestionamiento debe esperar ser escuchado -si lo llega a ser alguna vez-. Entonces los aborígenes siguieron cazando así y, fuego tras fuego, mataron el humus de la tierra -donde están los microorganismos- el suelo empezó a dejar de retener la humedad y la isla se desertifico. imagina que ciertas tecnologías que se aplican hoy dia puedan tener efectos analogos al fuego de los indios dentro de algunos años. No esta bien preguntarse sobre si es conveniente estos tipos de tecnicas? sobre si es valido este tipo de conocimiento?
    Para vos es imposible algún otro método mejor de obtención de conocimiento que el de la ciencia, como para aquellos aborígenes no había otro metodo mejor que el llamado fuego.
    Para vos es imposible que los descubrimiento de la ciencia hagan algún mal a alguien, como para aquellos aborígenes era imposible que el fuego quemara unos “animalitos” invisibles -entonces inexistentes para ellos- que habitaban la “tierra negra”…
    El hombre en gral no hizo hasta ahora un salto de calidad, va lento, piedra sobre piedra en la historia, ignora muchas cosas todavía. Y lo peor que existe es quedar incapacitado para verdaderamente reconocer esta ignorancia radical que es lo único que poseemos acerca de nuestro universo.

  • 30. Tomás Abraham  |  24 agosto 2010 en 8:08

    carlos R
    no dije que no hay progreso científico. los hay y no es una vñia regia. me refería a la conducta humana y a su previsibilidad, verificación por medio de pruebas y experimentación. no comparto la fe en que todo lo real es objeto de ciencia. lo real no es un todo y la ciencia no es total. lo real es un resto, es lo que nos queda fuera de la simbolización.
    claro que me refiero a la facultad cuyo nombre critico. sería absurdo que dijera que en lo referente a lo humano, social, nada interesante se ha hecho. en especial la historia y la antropología política son instrumentos de mis análisis. para no hablar de freud.
    no sé quien es bidford. lo que leí de merton no me pareció demasiado interesante y no comparto el desprecio por ensayistas, estudios culturales, ni por el escritorio.

  • 31. Marcelo Grynberg  |  24 agosto 2010 en 8:59

    Perdon por la repeticion de comentarios, pero tuve problemas para subirlos al blog. Pense que no
    quedaban registrados. Si quieren, no estraia demas borrarlos.

  • 32. Marcelo Grynberg  |  24 agosto 2010 en 12:29

    Que seria entonces aquello que esta fuera de lo simbolico ? (si es que se lo puede poner en palabras).

  • 33. francal  |  24 agosto 2010 en 13:08

    santiago
    no es cierto que sea imposible otra forma de conocimiento que no sea la que es alcanzada por medio de la ciencia. escribí que el dilema parecía por lo que escribían ‘filosofía vs. conocimiento’, si la aíslan de los generados por la ciencia –que a esta altura del partido, son abrumadores, y a más de un “filósofo” se le fue el tren hace rato-. Marcelo Grimberg dice MB: … “Sera que la actitud hacia el saber,
    no puede sino reflejar las luchas de las sociedades en las que emerge ?”… eso no puede desconocerse.
    tu ejemplo no es de lo mejor. en ciencia hay errores – aprendizaje- correcciones- refutaciones- y evidencias empíricas. “los mismos indios que hacen salir con fuego su comida, también aprenden que después no pueden cultivar”.
    para ejemplo basta un botón: decime cuánto se han ocupado los filósofos del cuidado del planeta, de mejorar las condiciones de alimentación de la población mundial, de buscar alternativas de organización de la comunidad que evite las injusticias sociales… pero claro sí, se preguntan y contestan sobre el sentido de la existencia…

    no es tampoco “imposible que los conocimientos de la ciencia hagan algún mal” y que haya científicos que los contrarresten

    del mismo modo que el filósofo argentino Del Barco, reconoció que fue un error aleccionar a una generación para que finalmente termine comprando la violencia guevarista que llevó a a varios a la muerte. los filósofos también cometen errores. y no sé si hay tantos como en la ciencia que los reconocen… me parece que no!

  • 34. Carlos r.  |  24 agosto 2010 en 14:03

    Tomás:

    Es evidente que pensamos distinto sobre muchos temas. Por “real” me refiero al agregado de todos los entes existentes, con sus propiedades, relaciones, procesos y regularidades. Por lo tanto, no creo de ninguna manera que sea un excedente de lo simbólico.
    En cuanto a la predicción del comportamiento, entendí mal y me disculpo. Estoy de acuerdo en que es muy difícil prever como actuarán los individuos. Pero sobre esto creo que son pertinentes dos observaciones. Primero, hasta en física hay fenómenos que solo se pueden predecir en términos de probabilidades. Y aún esto se torna imposible cuando pasamos a subdisciplinas históricas como la biología evolutiva. En segundo lugar, aunque la acción humana sea espontánea y hasta cierto punto azarosa, no deja de ocurrir dentro de sistemas sociales e instituciones que en el corto plazo le imponen límites y posibilidades, y que tales sistemas pueden ser estudiados.
    Sobre el segundo párrafo, puede que sea otro malentendido. Pensé que tenías por fin demostrar una afirmación muy general sobre las ciencias sociales. Si el problema es lo que hoy se dicta o se investiga en esa facultad, la cuestión pasa por otro lado. Cada uno tendrá su idea acerca de cual es la mejor solución: si eliminarla, unificarla con Filosofía y Letras o cambiar los contenidos que allí se dictan.
    Finalmente. No desprecio los ensayos o los estudios culturales, pues los hay para todos los gustos y de calidad diversa. Mi problema es con cierto género de trabajos que proponen grandes teorías, que lo explican todo a partir de una selección parcial de hechos, que son indiferentes o inmunes al contraejemplo, y que además pretenden ser científicos (o al menos ser subsidiados como tales). La sociología –o antropología- de sillón fue una frase desafortunada. No desconozco que existen numerosos trabajos que obtienen sus datos de fuentes bibliográficas y no por eso dejan de ser valiosos (Las formas elementales de la vida religiosa, por ejemplo).

    Te agradezco las respuestas y aclaraciones, y por la posibilidad de discutir en este blog. Posiblemente no nos pongamos de acuerdo nunca en ciertos temas. También eso es parte de la ciencia y de la filosofía.

    Saludos
    Carlos

    PD: Binford es un arqueólogo norteamericano de la década del 60. Promovió la vinculación de esta disciplina con la antropología sociocultural, especialmente con el neoevolucionismo y el funcionalismo. Impulsó además el desarrollo de la teoría de rango medio y estudios actualísticos como la etnoarqueología y la arqueología experimental.

  • 35. santiago  |  24 agosto 2010 en 14:24

    Tenes razón francal en todo lo que decís. Pero yo apuntaba a algo distinto. No intento desacreditar la ciencia. Me parece que es lo que hay y sirve para muchas cosas.
    Lo que digo es que la filosofía y el conocimiento buscan y tienen fines diferentes. Y que el problema que tiene el conocimiento cuando desoye a la filosofía u otras ramas del saber humano que en lo inmediato se muestran no-empíricas, es el de caer en una posición muy difícil de salir si se esta errado, pues el conocimiento genera toda una estructura social en la cual el hombre sigue pautas por este dictadas, y que con el tiempo se van haciendo cada vez mas difíciles de hacerlas conscientes y así poder cuestionarlas.
    Resumiendo quiero decir que al hombre le es muy difícil predecir las consecuencias de sus acciones, y esto, a medida que pasa el tiempo y aumenta el conocimiento, se hace cada vez mas peligroso pues vamos pasando a depender de estructuras de las cuales no tenemos verdadera noción de su influencia en la realidad, de la cual nosotros también formamos parte. Saludos.

  • 36. Marcelo Grynberg  |  24 agosto 2010 en 14:43

    Esteee, sin ofender, pero la definicion:
    “Por “real” me refiero al agregado de todos los entes existentes, con sus propiedades, relaciones, procesos y regularidades.” me parece una frase hueca que no dice nada, o tanto como la tautologia
    A = A..

  • 37. Dester  |  24 agosto 2010 en 16:01

    Sí, un poco burocrática la definición.
    A veces el silencio es más elocuente.
    Pero pesa poco. Es eso. Pesa poco.

    De cualquier forma, es una bella discusión.

  • 38. Carlos R.  |  24 agosto 2010 en 16:13

    Sí Marcelo, la definición es casi tautológica, pero no encuentro otra mejor. Como predicado o concepto de clase “real” hace referencia efectivamente a todo lo que existe, sean piedras o ideas. Otra cuestión es que se considera real, que depende de la metafísica que se adopte (en el caso de la ciencia, el materialismo).

    Por cierto, no me ofendo ni nada.
    Saludos

  • 39. Marcelo Grynberg  |  24 agosto 2010 en 16:40

    OK, gracias. Ahora tengo que salir, pero a la vuelta si se me ocurre algo para decir la sigo.

    Saludos

  • 40. Elías  |  24 agosto 2010 en 16:46

    “Con permiso voy a dentrar/ aunque no soy convidao”. Hasta acá A.Yupanqui.

    Sería razonable que, entre el rigor gramatical, y el rigor del conocimiento, hubiese la mínima diferencia posible. Esto es más o menos mío.

  • 41. francal  |  24 agosto 2010 en 18:38

    correcto santiago, pero la filosofía está en el mismo problema. me explico? los filósofos no son ningunos iluminados, no son “la reserva” del pensamiento, conocimiento, y moral de la humanidad… ni mucho menos

  • 42. Marcelo Grynberg  |  24 agosto 2010 en 23:59

    Transcribo un breve parrafo de T. W. Adorno en relacion a las ciencias sociales y tal vez con parte de los comentarios anteriores (tomado de “Epistemologia y ciencias sociales”)

    “En cs. sociales, la teoria y los hechos no se relacionan del mismo modo que en las cs. naturales. Solo una minima parte del contenido teorico puede reformularse en terminos de “research”. Lo que se substrae a esta reformulacion no pierde su valor cognitivo, pues las tensiones entre la teoria y los hechos tienen algo que ver con la naturaleza de nuestra sociedad. La totalidad que marca con su sello a todo lo individual, puede diagnosticarse en todo lo individual, pero no demostrarse a partir de el.”

    Si entendi bien, supongo que sobre este particular Adorno tenia una opinion parecida a la de Tomas: existiria un nucleo irreductible
    (lo individual ?) que no podria ser objeto de investigacion empirica.

    En fin, basta la saluuuu 🙂

  • 43. santiago  |  25 agosto 2010 en 2:12

    No dije eso.
    Vos polarizas mucho entre filosofo y no filosofo. Pero no es tan así.
    Se mete en lo que es filosofía la persona que se pregunta por el sentido de su vida, el origen universo, o el para que de las cosas o etc, aunque nunca haya oído hablar de Platón. Lo mismo que no se pone a filosofar el tipo que estudia filosofía solo para y por el hecho de saber literalmente que es lo que dijeron, sin adueñarse, sin sentir lo que se esta leyendo como una posibilidad real. De ahí los que interpretan la filosofía como una rama de la literatura.
    La filosofía es filosofar, la filosofía es propiamente un verbo, una acción que consiste en buscar la sabiduría aunque uno siempre se sepa de antemano carente de ella, de buscar por el solo hecho de amar aquello que se busca. Una manera de estar en el mundo, de sentirte impulsado hacia algo que queres pero que no tenes idea que es ese algo porque sabes y reconoces que no lo posees. Ese es el principio, creo.

  • 44. Daniel rico  |  25 agosto 2010 en 9:38

    Muy bueno el apunte Elias.

  • 45. Daniel rico  |  25 agosto 2010 en 9:48

    Que linda palabra es OXIMORON, tienen ecos tlascaltecas y Cortazarianos, es como el nombre de un mitico siames, en constante beligerancia consigo mismo.

    ¿Porque no explicas a los legos, como yo, que significa y como se aplica a la contradiccion sustantivo-adjetivo de este caso?, creo que seria interesante.

  • 46. Daniel rico  |  25 agosto 2010 en 9:51

    Db:

    No, los estudiantes de ciencias sociales son mas roñosos que los de exactas, esta cientificamente comprobado: 38%. Lo dijo Fabian Yanola despues de hacer la prueba de la blancura de la propaganda de jabon en polvo Ala en ambas casas de altos estudios.

  • 47. santiago  |  25 agosto 2010 en 11:46

    Nadie dijo eso.
    Vos polarizas mucho entre filosofo y no filosofo. Pero no es tan así. Se mete en lo que es filosofía la persona que se pregunta por el sentido de su vida, el origen universo, o el para que de las cosas o etc aunque nunca haya oído hablar de Platón ni leído nada. Lo mismo que no filosofa el tipo que estudia filosofía solo para y por el hecho de saber literalmente que es lo que dijeron sin llegar a sentir lo que se esta leyendo como una posibilidad real. De ahí los que interpretan la filosofía como una rama de la literatura. Creo que por eso no entendes muy bien de que es lo que se ocupa un verdadero filosofo, igual no se si muchos lo entienden, es que hay como un estereotipo -como lo hay para todo- en el que muchos quedan pegados.

    Y, aclaro, lo de la agresión hacia filósofos, del comment anterior a este, corre por tu cuenta. Cortemos acá che. Saludos.

  • 48. Elías  |  25 agosto 2010 en 14:03

    Parece que los que arman la página web de Perfil, han despertado de un largo sueño, y han vuelto a colocar la columna en el lugar destacado que se merece.

  • 49. Socióloga  |  25 agosto 2010 en 14:46

    “Para colmo mencionás una constelación de autores que de científicos no tienen nada, por más peso que tengan entre ensayistas y aficionados a los estudios culturales.”

    Tal cual! Menciona a ensayistas que de cientifícos sociales no tienen nada para descalificar (sin fundamentos) a las Ciencias Sociales. Lo que no sabe Abraham es que investigadores como Max Weber, Bourdieu o Sartori se leen muchísimo más en la facultad que charlatanes como Bauman o Negri o literatos como Benjamin. Es más, me recibí hace poco sin haber leido a ninguno de ellos!

  • 50. db  |  25 agosto 2010 en 15:57

    Lo que no se entiende bien es qué hace una gastada a una facultad, a sus docentes y alumnos, en una columna que plantea como temas la naturaleza de la sociología y el control de la vida humana mediante la ciencia y la tecnología. ¿O yo lo interpreté mal y el tema principal es hacer una caricatura de los docentes y alumnos y lo accesorio es lo otro?

  • 51. francal  |  25 agosto 2010 en 19:43

    no entiendo el párrafo del mismo modo.
    no se refiere a que existe un núcleo irreductible en “lo individual”. (en todo caso se debería hablar de la “subjetividad”, si es a eso a lo que apuntás).

    la advertencia es epistemológica, para una pretendida teorización sobre la sociedad, que la justifique en términos de demostración empírica (research).

    pienso que lo que dice es muy agudo (como siempre Adorno), la sociedad deja su marca en cada individuo, y estudiando a un grupo, estás tratando con esa marca indudablemente, pero no podés p.ej., a partir de una muestra, intentar emplearla como fundamento de una teoría social.

  • 52. Marcelo Grynberg  |  25 agosto 2010 en 20:43

    Si no recuerdo mal, nuestro amigo Teddy decia que lo particular, o la subjetividad como bien comentas, no se reconoce en el todo ni se reconcilia con el. A eso me referia con lo de nucleo irreductible. Supongo que por “el todo”
    (el todo de las sociedades capitalistas), el entiende algo asi como una sintesis incorrecta (“la totalidad es lo falso”), o una instancia que no permite deplegar a fondo una vida correcta o justa (“richtige leben”), o mas racional.

    Creo que Adorno desconfiaba de las estadisticas por considerar que ellas solo pueden sondear la marca que ese todo deja sobre el individuo,
    algo asi como una “segunda naturaleza” que ya no se despega de la primera. De manera que difiicilmente sea el individuo quien termine siendo observado en tales procedimientos.

  • 53. Dester  |  25 agosto 2010 en 21:24

    La “ciencia” es lo lento, lo que tarda, lo que se demora. Lo “social” (como sustantivo) es lo veloz, lo rápido. Lo “social” como adjetivo, aplicado a “ciencia”, es la velocidad del sustantivo “social” contra la lentitud del sustantivo “ciencia”. También se pueden cambiar los términos lento/rápido por otros. El resultado es el mismo.

  • 54. Elías  |  25 agosto 2010 en 21:56

    La Justicia Social es un oxímoron al cuadrado

  • 55. santiago  |  26 agosto 2010 en 0:33

    “…por considerar que ellas solo pueden sondear la marca que ese todo deja sobre el individuo”… y sigue
    Ese ultimo párrafo, Marcelo, está mas que muy bien. Es perfecto, para como lo entiendo yo. Me parece que hoy ese “todo”, con la cantidad de comunicación y el sentimiento de obligación a la exposición continua para “ser”, alcanza más que nunca al individuo y casi hace llegar a coincidir lo que es la “marca” con lo que es el individuo. Lo individual se transfiguro hacia fuera, y es todo el tiempo susceptible de ser marcado, transformado entero por ese todo. Así que capaz estas ciencias hoy son más efectivas debido a este fenómeno.
    Pero creo que la clave es la interpretación individual que uno le da a ese todo. No hay porque sentirse obligado a interpretar al “todo” solo de ese modo social y político. Hay otras cosas también. El todo reducido a una cosa política y social, onda bestia apocalíptica, me hace pensar en algo inmanente, imposible de cambiar. Y creo que no es así.
    Gracias, muy bueno todo lo que has dicho en el post. Saludos

  • 56. Carlos r  |  26 agosto 2010 en 2:19

    Se entiende DB, pero tenés que aceptar que quienes de alguna manera se vinculan o se interesan en las ciencias sociales se vean en la necesidad de dar alguna respuesta (sino, fijate el barullo que se arma cada vez que Bunge lanza una diatriba contra Heidegger, el psicoanálisis o la homeopatía en algún periódico argentino). Por mi parte pienso que les queda un largo camino por recorrer, pero que aún así deben aspirar una cientificidad comparable a la de las ciencias naturales. La única forma de averiguar si esta es una meta realista es trabajando para su consecución.

  • 57. daniel rico  |  26 agosto 2010 en 9:15

    Exelente Dexter!

  • 58. daniel rico  |  26 agosto 2010 en 9:16

    Muy interesante, casi heretico. Explayese Elias!

  • 59. Marcelo Grynberg  |  26 agosto 2010 en 9:24

    OK, gracias Santiago por tus comentarios. Sin embargo no hay que perder de vista el valor de las ciencias. Distan de ser creaciones perfectas pero esta entre lo mejor que tenemos.

  • 60. Elías  |  26 agosto 2010 en 10:50

    Daniel : gracias por tu comentario, por cierto inmerecido. El post se está desarrollando en un clima de tanta amabilidad y cordialidad que preferiría no profundizar esta frase, inspirada en los últimos 65 años de historia de nuestra Patria.

  • 61. francal  |  26 agosto 2010 en 15:31

    no, no polarizo entre filósofos y no-filósofos. el tema del post hace un cuestionamiento interesante, pero parcial. porque los filósofos no están “afuera” de lo denunciado. la filosofía del NO de Bachelard no está amenazada por las ciencias cognitivas, empíricas, exactas, etc. no está amenazada por la ciencia.
    el problema lo tienen “adentro” entre los filósofos.

  • 62. francal  |  26 agosto 2010 en 15:52

    pueden cuestionarte “cientificidad”, al igual que “real. o querer entender una equiparación de la ciencia a la “estadística”. pero lo importnte y lo constatable, es que los avances se producen gracias a quienes rigurosamente aplican un método científico.
    Bunge lo hace exprofeso. le encanta producir impacto y hasta parece que se burla de todos los que se escandalizan con sus misiles.
    la homeopatía tiene muchos seguidores y se maneja mucha plata, bien podrían hacer un estudio a doble ciego… pero si no resiste la prueba? a dónde irían a parar todos los que la practican?
    la medicina china les dió una buena lección, y hoy es una alternativa de tratamiento eficaz para muchas enfermedades.

  • 63. santiago  |  26 agosto 2010 en 16:49

    Gracias Marcelo. Creo que no se me entiende muy bien lo que ando diciendo. Para mi las ciencias son de gran importancia y su realidad o sus posibilidades es lo único que todavía mantiene en cierto orden al mundo. Pero lo que quiero decir es que no es lo único que hay, y que acostumbrarse a pensar un poco así, a la gente en gral., no le vendría nada mal.

  • 64. santiago  |  26 agosto 2010 en 17:08

    Si, francal, la filosofía como toda actividad humana siempre “la tiene adentro” ella misma a la humanidad, pero es la única o una de las pocas que se plantea la posibilidad de ir hacía “afuera”. Y el problema lo tienen los filósofos como vos decís, porque algunas filosofías, al no necesitar mucho cotejar las ideas con la realidad, se pueden disparar para cualquier lado, y transformarse en eso de “literatura”. Pero eso es por no hacerse cargo del problema semántico que todo lo escrito conlleva. En eso tenes plena razón y creo que la filosofía debería apoyarse más en la ciencia, como unos de sus pies sobre la tierra, para que esto no suceda. Yo creo que este problema gnoseológico en Kant fue donde empezó a correr más rápido. Aunque no es el culpable de ello. Responsable sí lo es, como responsable es la humanidad entera de a donde ella quiera dirigirse.

  • 65. santiago  |  26 agosto 2010 en 17:48

    (ultimo) esto es lo que quiero decir Marcelo:
    “La superstición atribuye a la objetividad el poder de la cabeza de Medusa, el poder de petrificar la subjetividad. Y esta falta de libertad no permite ya a al hombre destruir el hechizo.” (kierkegaard)
    Como hace evidencia la frase, la cantidad de las cosas que desconocemos, de las que por nuestra ignorancia -consciente o inconsciente- se genera un miedo supersticioso al salir al enfrentar al mundo, este miedo hace que cuando aparentemente conseguimos algo de “objetividad” en este mundo –como la que nos ofrece la ciencia y tecnología- nos aferremos a esta, congelando nuestra subjetividad también, no permitiendo que la subjetividad cobre autonomía, dialogue y también se desarrolle para darse cuenta de la cantidad de otras supersticiones y fenómenos “sociales” en las que quedó presa o “hechizada”. No acostumbramos a que siempre todo dependa de lo que dice alguna ciencia o de lo que dice alguien ajeno a mi propia subjetividad. Y la subjetividad, encerrada de esta manera, hace de la ciencia y tecnología un fenómeno “social” más, un monstruo gigantesco más, y ya no la puede cuestionar, pierde la capacidad para ello. Eso es lo que hoy sucede me parece.

  • 66. francal  |  26 agosto 2010 en 18:03

    prefiero mencionar la subjetividad.
    en cuanto a las estadísticas, bien que hacía en desconfiar.

  • 67. Marcelo Grynberg  |  26 agosto 2010 en 19:48

    Si, si de acuerdo. Pero no me parece que vivamos en una sociedad cientifica, aunque si cientificista.
    Solo se “cree” en la ciencia, pero sin tener mucha idea (o ninguna) de todo el gigantezco proceso de reflexion e ilustracion que hay detras de ella.
    Como sugeria Weber, el salvaje entiende como funciona su mundo, sabe como dominarlo. Nosotros no.

  • 68. santiago  |  26 agosto 2010 en 20:54

    Sí, es cientificista. Esa es la palabra. Y te pregunto: ¿a vos no te parece que una mala interpretación histórica sobre el lugar que ocupa la ciencia no contribuyó, también, para esta sociedad cientificista? Y esta mala interpretación: ¿es responsabilidad de quien? Pregunto nomás. Creo que el ejemplo del salvaje responde.
    Para tratar de entender el ejemplo agregaría que el salvaje entiende su mundo, sí, pero no tan fácil entiende a sus semejantes. Por eso ese mundo del salvaje deviene en esto de ahora. La manera de justificarnos ante el es si nosotros, a nuestros semejantes, los comprendemos como el a su mundo. Si tomamos los últimos siglos, generalizando, parece que no nos justificamos nada, o no?

  • 69. santiago  |  26 agosto 2010 en 21:21

    Lo que quiero decir es que el mundo de la ciencia -y el capital humano invertido allí- solo se justifica si hay un igual esfuerzo por intentar resolver los problemas humanos. Pero la ciencia no sigue el signo humano, sigue el signo del capital. La creencia errónea, la mala interpretación histórica, consistió en creer que la ciencia va a ser la que va a dar la solución a todos los problemas humanos. De ahí la creencia cientificista de nuestras sociedades, que es muy bien aprovechada y mantenida por el sistema capitalista. saludos (ahora si fue el ultimo)

  • 70. Carlos R.  |  26 agosto 2010 en 22:14

    Santiago:

    La ciencia básica no está al servicio del capital, ni de la resolución de problemas, sino de la cultura. Otro es el caso de la ciencia aplicada y la tecnología, que se utilizan tanto para fabricar armas, como medicamentos.

    Sobre el cientificismo, me parece que puede entenderse a este término de dos maneras distintas. Una es la confianza y la adopción del método científico, que debería surgir de su comprensión crítica. La otra es una creencia dogmática en cualquier argumento de autoridad hecho en nombre de la ciencia y la técnica, lo que en casos extremos sirvió para disfrazar una ideología política o justificar las peores barbaridades.

  • 71. francal  |  26 agosto 2010 en 22:59

    me parece que el “salvaje” al que trae a colación Marcelo, entendía su mundo, y también eso incluye a sus semejantes, en cuanto a lo que de humanidad atañe.
    ambos, vos y él, dicen 2 cosas muy ciertas.
    en nuestra sociedad no tiene aún lugar un concepto de ciencia, como dice él. se ve en las Universidades.
    por suerte al menos se descentralizaron, se crearon nuevas, pero sigue desarrollándose como un ámbito en el que “se dictan clases”. no tiene lugar la investigación, al menos entendida como la dimensión de la Universidad que generaría conocimiento. se puede ver que quienes aprenden a aplicar un ABC del research producen varios papers. es eso ciencia? NO.
    el modelo de Universidad alemana hoy tan criticado por enciclopedista, iluminista, mierdista, y cno sé cuántos motes más, tenía al menos algo rescatable: dió espacio para generar conocimiento.
    lo que vos decís del dominio sobre la ciencia y la investigación de los intereses de un sistema capitalista también es cierto. por eso es necesario defender la autonomía de la Universidad. hay un problema sin embargo, que su autonomía no implica que corte su relación con la sociedad, que desatienda o desoiga su demanda de saberes.

  • 72. santiago  |  26 agosto 2010 en 23:12

    Entiendo. Pero el problema de no ser aplicada, por eso mismo, es que la investigación científica no tiene beneficios directos por lo tanto debe ser subvencionada. Depende. Y ahí hay que ver que es lo que se subvenciona y que lo que no. ¿Quién ($) decide que es lo que hay que subvencionar? ¿Y a quien pertenece y para que se usa lo descubierto? ¿Que porcentaje dentro de lo que es ciencia hay para esa ciencia no aplicada que decís?
    Sobre lo del cientificismo lo primero que decís es lo sano y lógico. Pero hoy no se copia el método científico en lo social, ojala la gente pensara científicamente. Solo se cree en ella, la ciencia, como en algo muy importante. Predomina el corto plazo en lo social. La gente depende de la plata no de la ciencia, y que otro sea el que se quede esperando si cree lo contrario -se dicen. Y por esto es mi conclusión que me hace aparecer la tendencia cientificista como parte de un negocio y creo que en este post se discutió uno por ejemplo: el de los laboratorios, la medicina tradicional contra la homeopatía y otros métodos no convencionales como la medicina china. Yo no los uso pero se de mucha gente que le hicieron bien. También está el tema de las armas. Y también el tema del desarrollo de otros combustibles no convencionales. Lo que se como hombre es que cuando algo esta cebado en el poder solo quiere mas como sea sin importarle nada, no tiene que ponerse a escuchar nada. Ese supuesto poder convence mucho. Pero es real? Si lo es. ¿Cuanto durara esta “realidad”?

  • 73. Marcelo Grynberg  |  26 agosto 2010 en 23:15

    Como dice Carlos R. en su ultimo comentario,
    la ciencia basica no sigue al capital. Su necesidad pasa por entender y esta voluntad de entender esta en todas las culturas Levy Strauss en una entrevista decia que la diferencia entre el mito y la ciencia es el ritmo. El mito quiere entender todo a la vez, mientras que la ciencia lo hace mas pausadamente, con marchas y contramarchas. Pero en definitiva, la necesidad es la misma. Esa actitud es irreprimible y creo que
    tambien es compartida por la filosofia.

    En la ciencia aplicada, supongo que los intereses de fondo son variopintos, desde los legitimos, hasta los que terminan habilitando barbaridades, como dice Carlos.

  • 74. santiago  |  26 agosto 2010 en 23:47

    Discúlpame no había visto tu comment, francal.
    Al principio el salvaje entendía a sus compañeros de tribu como casi algo igual a el porque los necesitaba para sobrevivir. Pero a los de otras tribus o cuando empezó a escasear el lugar, no le importo comprenderlos sino como dominarlos, y ahí se olvido del mundo ( de la creación), no lo entendió mas.
    Leibniz, Wolf, Hamann sí descubrieron conocimiento como vos decís. Kant erró cuando se creyó el primer sintetizador de filosofías tratando de adaptar a Hume. Los demás quedaron con el “virus innovador” ese que capaz ya venía incorporado desde Lutero. Su parte moral me gusta, su “fundamentación de la metafísica de las costumbres” es un libro para leer bien. Pero su parte gnoseológica, lo que hizo después de ver a esos los ingleses… falló porque se los tomo en serio.

    Marcelo le respondí a Carlos R. ojala esa voluntad de entender siempre sea autentica. A esa volutad no tengo nada que cuestionar. Quizás el tiempo si.

  • 75. Agustín  |  27 agosto 2010 en 16:54

    deboto va con v

  • 76. Sou  |  30 agosto 2010 en 2:02

    Si no lo leíste a esos autores me parece que no deberías opinar. Además, creo que Weber y Sartori también navegan aguas turbias. Y te lo digo porque no puedo contenerme, es muy antiestético y desagradable que como nombre de usuario te pongas “socióloga”, socióloga.

  • 77. Dester  |  30 agosto 2010 en 16:30

    totalmente de acuerdo con Sou.
    sólo una universidad puede dar a las personas el poder de jactarse de lo que no se leyó.
    y más que un título universitario, eso parece un escudo.
    o es lo mismo? ah, sí, claro, es lo mismo.

  • 78. db  |  30 agosto 2010 en 19:20

    “sólo una universidad puede dar a las personas el poder de jactarse de lo que no se leyó”

    Dester, ¿no te parece un poco excesivo? Yo conozco mucha más gente que no fue a la universidad y se jacta de su ignorancia.

    Voto por echarte. jeje un chiste.

  • 79. Dester  |  30 agosto 2010 en 21:03

    sí, es excesivo, por eso no admite matices.
    además, yo hablaba de los que fueron, no de los que no fueron.

  • 80. db  |  30 agosto 2010 en 23:13

    Ah, no pusiste que era solo de los que fueron. Pero si es asi no podés saber si es un efecto de la universidad.

  • 81. Dester  |  30 agosto 2010 en 23:42

    por qué no?
    cuando la socióloga recién recibida se jacta de no haber leído a determinados autores, quién autoriza esa jactancia?

    claro que hay mucha gente que se jacta de su ignorancia y nunca fue a la universidad, pero lo curioso es que alguien que haya ido a la universidad lo haga.

    sitios caducos.

  • 82. Socióloga  |  1 septiembre 2010 en 19:49

    No es jactancia, simplemente informo al autor del artículo que esos autores que mencionana son irrelevantes en la formación de los estudiantes de ciencias sociales. Del mismo modo que “pensadores” como Mariano Grondona, Feinman, Kovaldoff o historiadores como Pigna, etc. no son bibliografía de ninguna materia de la Facultad.

  • 83. francal  |  2 septiembre 2010 en 8:38

    no se “jactaba”, pero tu discurso sí suena a jactancia

  • 84. Murdock0  |  2 septiembre 2010 en 22:04

    ¡Què feo una tipa que se pone de nick “Socióloga”! Qué obsceno, ¿no? La flaca se sube al caballo mal y capaz que termina manejando un taxi… Me chupa un huevo lo que se lee en la facultad, eso no le da mayor o menor legitimidad.

  • 85. francal  |  3 septiembre 2010 en 9:30

    y cuál es el problema que quiera usar ese nick? cuál es el problema si quiere identificarse así?
    a qué viene tanto prejuicio y enjuiciamiento?
    porqué no dejan que la “Socióloga” diga lo que quiera y tenga para decir?
    si lo emplea “como escudo” como dijo tan jactancioso alguien (mucho más que ella y ni se da cuenta),
    será porque sabe que está entrando a un blog a intentar rebatir lo que dice el post, identíficándose con ese nick

    peor sería que se ponga a contar la historia de su carrera
    en vez de atacarla, inviten a que se explaye en todo caso

  • 86. Carlos r.  |  3 septiembre 2010 en 12:36

    Santiago: respecto a la ciencia básica y buena parte de la
    aplicada, el financiamiento proviene desde organismos públicos como universidades, CONICET, FONCyT, y por lo tanto del estado, o indirectamente de organismos como el BID, o de fundaciones como Antorchas y algunos entes privados (YPF). Los subsidios se otorgan así: 1) los equipos de investigación presentan proyectos bi o trienales; 2) estos son evaluados por sus pares (otros investigadores, que trabajan en disciplinas y temas afines); 3) se consideran además los antecedentes académicos de los directores del proyecto, volumen e impacto de su producción, factibilidad, etc.; 4) se hace un orden de mérito y se distribuyen. Puede haber alguna influencia de intereses políticos o económicos en este proceso, pero son ínfimos. Más peso pueden tener las modas (que existen hasta en biología), por lo que algunos temas se consideran más interesantes o novedosos que otros.

    Los resultados de las investigaciones se publican en revistas científicas (de hecho se promueve que esto se haga en las revistas con mayor índice de impacto, o que estén indexadas) y de esta manera los datos se vuelven de dominio público.

    La tecnología es un caso bastante más complicado, tanto porque la mayor parte del financiamiento y la investigación se producen en el ámbito privado, como por el interés generalizado en patentar todos los descubrimientos que puedan dar alguna ganancia. Igual, esto no siempre es posible. Cuando se secuenció el genoma humano, algo que en su momento exigió muchísima inversión y trabajo, se aspiraba a patentar los resultados y la propia justicia norteamericana le puso freno a esta pretensión.

  • 87. santiago  |  3 septiembre 2010 en 20:30

    Muchas gracias Carlos por la respuesta, mis preguntas no fueron retóricas ni capciosas, sino que verdaderamente desconozco estos temas, quien tomaba estas decisiones.
    Lo que no me queda muy claro es en adonde va mas plata si para la ciencia no aplicada pero que si interfiere en lo tecnológico, o para la ciencia no aplicada que no tiene incidencia en la tecnología como puede ser la antropología que es a lo que vos te dedicas – lo supongo por los comentarios que venís haciendo en el blog.
    Gracias, saludos.

  • 88. santiago  |  3 septiembre 2010 en 22:17

    Y una cosa que me faltaba aclarar es que no me referí solo a lo que sucede en argentina o en la region. Preguntaba a nivel global también, sobre todo en los países donde estas inversiones son mas sustanciosas.

  • 89. Carlos r.  |  4 septiembre 2010 en 10:39

    Santiago: no dispongo de datos como pare responderte.
    La impresión que tengo -desde una disciplina como es la arqueología, que de aplicada tiene poco y nada- es que en los últimos seis años no ha faltado financiamiento (CONICET, FONCYT, UBA, etc.).

  • 90. Sou  |  5 septiembre 2010 en 12:35

    Diculpame, Francal, yo no me considero quién para dejar o no dejar que la socióloga hable. Que se explaye y que haga lo que quiera. A mi el nombre de usuario me parece medio de cuarta. Como también me parece de cuarta cuando en el diario escriben artículos de arte y en los comentarios un usuario se pone “Licenciado en arte” o algo así, como acreditándose para opinar, como si todos los demás fuesemos unos giles. Y solo opino al respecto, que haga lo que se le antoje con su nombre de usuario, con weber y con sartori.

  • 91. francal  |  5 septiembre 2010 en 21:13

    qué es lo que te tengo que disculpar Sou?
    cada cual elige el nombre de usuario que se le place. es como si te pusieras a criticarle la ropa y cómo se viste.
    (seguramente lo hacés, y muchas te parecen de “cuarta”)
    allá vos
    acá lo de fondo, era otra cosa.
    un egresado o recién egresado como dijo, se sintió mal evidentemente con lo que decía el post, y quiso expresar su malestar y desacuerdo.
    se entendía que su nick era ya por sí mismo un mensaje… las palabras fueron casi un relleno.

    saltó la guardia pretoriana: “acá se ‘viste’ de otra forma”.
    fijate que los comentarios críticos sobre su nick, carecen de contenido, y no aportan nada al post.

  • 92. Socióloga  |  8 septiembre 2010 en 20:00

    Mi nick solo quiere decir que conozco la facultad de Sociales desde dentro y evidentemente mejor que el autor de la nota que la descalifica a partir de un supuesto equivocado sobre los autores que se leen ( los cuales tienen una función formativa básica para los futuros científicos sociales). Mucho más puede cuestionarse del artículo, pero el error respecto a la bibliografía me apreció el más grosero porque los programas de las distintas materias pueden fácilmente consultarse via internet.

  • 93. Tomás Abraham  |  9 septiembre 2010 en 8:56

    socióloga
    fui jurado del concurso de la materia de casullo, forster, kauffman, de la carrera de comunicaciones, pensamiento contemporàneo: benjamin y frankfurt hasta en la sopa. di dos seminarios en la facultad,
    caletti, decano de com, con althusser al pié de la letra. bauman, negri, está en la cabeza de titulares, adjuntos, en el clima a la crítica de la sociedad de consumo y al capitalismo y a veces en textos.
    en la carrera de sociología, el marxismo del silglo pasado se derrama. conozco los jeroglñificos de grüner, de marín, los textos del buen león rozitchner, el rumiar de horacio gonzález, la epistemiología d elos herederos de marí, la esquizo sociología de kaminsky, los delirios de savransky con su merleau ponty, la lucha por hacer algo interesane de ferrer, mi amigo, el canto lírico de de ípola, borón con su chomsky. laclau no sé, filósofo de la izquierda oficial…te propongo una cosa: organizá una mesa redonda con negri y laclau, y hacela en un aula de 30 personas. fijate a ver qué pasa, si quedan asientos libres, tenés razón. de todos modos el tema de este post y el siguiente sobre la philodoxia, es otro.

  • 94. Socióloga  |  10 septiembre 2010 en 0:35

    En una facultad con cinco carreras, más de 25.000 estudiantes y cientos de cátedras, podés encontrar de todo… El tema es el grado de centralidad que tienen esos autores en la formación de la mayoría de los estudiantes que quieren dedicarse a la actividad científica. Si te referías específicamente a la carrera de Comunicación, ahí sí se le da algo más de importancia a los “ensayistas” (dilentantes) que mencionás justamente porque esa no es una carrera que apunta a formar científicos sociales sino periodistas, publicistas, etc. (trabajo en los medios). Y esa carrera funciona en Parque Centenario, no en Marcelo T.
    Por otro lado, gente como H. González, Rozitchner, Ferrer, etc. dan materias optativas o sea que las cursan quienes se interesan por ese tipo de discurso. Si conocés solo esas cátedras es porque tenés más afinidad con ellos que con los científicos sociales que ni reconocés.
    Yo no organizaría una mesa redonda con Negri y Laclau, porque no me interesa ninguno de los dos (preferiría una mesa con Platón y Aristóteles o una con Santo Tomás y Maquiavelo). Seguramente irían a escuchar a Negri y Laclau más de 30 o de 300 y con esa ínfima minoría de los aprox. 28.000 estudiantes de Sociales (más público general) tenés el aula más grande de la facultad llena.

  • 95. Tomás Abraham  |  10 septiembre 2010 en 8:27

    cientícos sociales? qué patraña es ésa? me recibí de sociólogo en la sorbonne y tengio maestría en sociología urbana y me di cuenta de chico lo que signfica esa pretensión marketinera. así que informática y sociedad es optativa? no sabía. ensayistas diletantes? linda polémica ésa que se dió en las carrera de sociología entre 1962 y 1966, entre los cientistas sociales y los “ensayistas” como martinez estrada o masotta, lo poco bueno que tiene la cultura argentina. cientos de materias, cientos de profesores, qué pasa? la sede en derrumbe de charcas se mudó a carrefour? es la facultad hipersocial?
    28000 estudiantes, que buen rating!, cuántos sonámubos hay entre ellos? cuántos pedantes cuantitativos?
    en toda institución hay de todo. pero al ver que te gusta tanto la filosofía, y citás algunos nombres, ya que llegas hasta los medievales y citás a maquiavelo que de científico tiene tanto como susana gimenez, no hay dudas que no te interesan ni por bueno ni por lo malo, los autores citados.

  • 96. Socióloga  |  11 septiembre 2010 en 1:23

    La “ciencia” política moderna empieza con Maquiavelo y hay mucho escrito al respecto. No sé qué concepto de ciencia tendrás, pero es obvio que los fenómenos sociales no pueden ser abordados de la misma forma que los de la naturaleza.
    Me gusta la filosofía política clásica antigua y medieval tanto como me gustan las ciencias sociales modernas. Yo no descalificaría a la Filosofía por lo que es Puán y algunos autores de moda que se siguen allí ( me consta que también hay excelentes investigadores en filosofía antigua y medieval, filología clásica, antropología, historia, etc.).

  • 97. Tomás Abraham  |  11 septiembre 2010 en 9:21

    ni las glosas funcionalistas de parsons y merton son ciencias, ni las realizadas por bourdieu quien desde El Oficio del Sociólogo, su primer libro con passeron y chamboredon, se adscribe a un camino bachelardiano de la ruptura epistemológica, Bachelard que hablaba de las disciplinas de bajo perfil epistemológico, es decir permeables a la doxa, como la sociología, ni los brllantes ensayos de richard sennet, ni la escuela de gino germani, ni los semiotemas de verón, nada tiene que ver con el ideal baconiano, comteano, carnapiano, althusseriano, ni el de los analíticos de oxford. sólo los ideólogos hablan todo el tiempo de ciencia. foucault en la micrófisica del poder señalaba esta “pretensión” de ser científicos de los epistemólogos dominicanos al estilo bunge..
    la opción binaria entre ciencia e ideología, monografía disciplinaria y ensayo, ha dejado lo mejor afuera. que la ciencia política comienza con maquiavelo, no es una frase muy científica que digamos. sin duda que se ha escrito mucho al respecto, recomiendo a raymond aron y claude lefort, salvo que te guste leo strauss y gramsci. no sabés lo científico que fueron sus discorsi sobre tito livio, me refiero a maquiavelo, en los que se inspiró para armar las milicias populares que terminaron con la masacre de florencia en el 1512, y su desdén por las armas de fuego ya que su concepción del poder militar se basaba en la falange macedonia y la legión romana. es decir un realismo, que para vos inicia el camino científico, delirante.
    y puan? a qué viene? buenos medievalistas, sí, aceptando que los mejores profesores ya se fueron, como burucúa y sarlo, por la rosca kirchnerosabandija que gobierna el claustro junto a dirigencia estudiantil ad hoc.

  • 98. Carlos r.  |  11 septiembre 2010 en 12:15

    Tomás:
    Nada de lo que se haga o se haya hecho en sociología es ciencia, ni podrá serlo. Toda una convicción, sin duda. Pero ¿Es por la influencia de la opinión y las motivaciones políticas? Muy pocos las descartan a priori como fuentes válidas de hipótesis, siempre y cuando se mantengan la contrastabilidad con los hechos, la coherencia con el conocimiento científico producido en otros campos y la lógica. ¿Que Lewontin, Wilson, Dawkins y otros biólogos se peleen en torno al reduccionismo y la determinación genética de la conducta humana hacen de la biología permeable a la Doxa? ¿Deja de ser una ciencia? Por cierto, agreguemos que el primero se reivindica marxista y acusa de conservadores a Willson y Dawkins, mientras que este último es por su parte un militante ateo. Y mejor no hablemos de la influencia de Malthus y Adam Smith sobre el Darwinismo, que llevó a un arqueólogo “foucaultiano” a denunciar esta concepción del mundo natural como un reflejo de la economía de mercado.

    La oposición entre ciencia y ideología es una pretensión. Bueno, que mal para los antropólogos que han dedicado algo de su tiempo a refutar el racismo, o a estudiar los efectos de la desnutrición crónica sobre el desarrollo (no hablemos de refinar o mejorar sus metodologías de trabajo). Y pobres, que ilusos, los arqueólogos que intentan aplicar la teoría de sistemas, el materialismo cultural o la ecología del comportamiento a la explicación de la evolución tecnológica, la variabilidad de las pautas de movilidad entre cazadores-recolectores, la domesticación de plantas o animales, o los cachés de piedras criptocristalinas y la talla bipolar. (Nada de lo cual, supongo, es tan interesante, profundo o estéticamente agradable como rastrear los orígenes de la biopolítica en los folletos sobre el onanismo o las posesiones diabólicas en los conventos).

    ¿Lo mejor de Puán se fue? ¿Es Beatriz Sarlo lo mejor de Puan? ¿Son Trinchero y la Mariategui los nazis? (Al menos eso parece pensar el autor del grafitti Trinchero = Heidegger, que adorna la pared de Puán 480). Salvo quienes se jubilaron, en Antropología y Arqueología tenemos los mismos profesores desde hace veinte años. Que yo sepa, también siguen en historia Luis Romero, Carlos Astarita y Presta, entre otros. En filosofía, ni idea, pero me imagino que no hubo tampoco grandes cambios.

    Saludos de un arqueólogo dominicano

  • 99. Zafi G.  |  11 septiembre 2010 en 12:59

    Cómo que se fue Sarlo?

  • 100. Gustavo Romero  |  11 septiembre 2010 en 16:56

    Tomás, te quiero, pero te digo que los que gobiernan Filosofía no son los kirchneristas-sabandijas. Son los amantes de la escuela analítica de Oxford.
    Abrazo

  • 101. Gustavo Romero  |  11 septiembre 2010 en 17:11

    Los que gobiernan Filosofía actualmente son los hijos intelectuales de aquellos que nunca te quisieron en Filosofía…¿Querés que dé nombres? Guariglia y Rabossi, los conociste bien. Conociste su odio.
    Diana Perez, Graciela Vidiella, Liza Skidelsky, Cassini, Cabanchik, son sus actuales hijos, y hace mucho tiempo que están a cargo del Departamento. Desde que pisé Puán (2004), no vi a nadie de otra orientación que esté a cargo del mismo.
    Los demócratas hablan de Democracia cuando no ejercen el poder. Cuando lo tienen, como es el caso de Filosofía, no lo quieren dejar nunca. Estaría bueno que, en nombre de la Democracia, y sobre todo de los estudiantes, dejen que el Departamento de Filosofía pueda estar a cargo de otra gente.

  • 102. Socióloga  |  11 septiembre 2010 en 17:18

    Es que no podés ir más allá de las modas francesas (muchas ya pasadas). A Max Weber lo leíste? Porque fue el más grande sociólogo de la historia y siempre es un placer leerlo desde los discursos a sus estudiantes (te suena “La Ciencia como Vocación”?) a su Sociología de la Religión, la Economía, el Derecho o la Música (Aunque a vos quizás te resulte demasiado “prusiano” en su forma de pensar e investigar).

  • 103. Tomás Abraham  |  11 septiembre 2010 en 17:27

    gustavo
    puan no es filosofía, son varias carreras. se ve que vos no conociste la hegemonía de la filosofía analítica en tiempos de rabossi, vernengo, bulimin o algo así, los gaeta, o tantos mediocres de los que me despedí en 1987…hace 23 años, y me fui a sembrar mi propio huerto. deben continuar, pero mezclados con otros ahora nietzscheanos y foucaultianos quejosos y creyentes que no permiten que haya “monopolio”.
    carlos: nadie dice que no se produzcan conocimientos en las humanidades. no hace falta hacer un listado, pero el paradigma científico está para jibarizar cabezas y cortar alas. los talentos se ponen un formol en nombre del rigor, una rigidez tanto en el habla, como en la letra como en el pensar. los físicos que nombrás cuando discuten esas cosas no lo hacen como científicos, ni hacen ciencia. practican lo que althusser llamaba la filosofía espontánea de los científicos, es decir ideología. se hace en todas las disciplinas. la búsquda de legitimacionesimpone la b´suqeuda de argumentos filosofantes.
    cuando leo un libro de historia de un erudito como veyne, no me digo, que extraordinario, qué científico que es! por supuesto que confío en la veracidad de sus descripciones, pero lo que me interesa es el modo en que llega a tales análisis y su forma de presentación. tengo un placer estético y cognitivo a la vez.en lo que concierne a las culturas no hay lenguaje algorítimico, como decía barthes, el imaginario hace lo suyo.
    no se trata de ver si las pautas de movilidad de recolectores nos dan un dato científico, sino de lo que exige y a qu´´e conocimientos hay que acudir, a qué mundo también, qaué incluir para que ese dato sea signficativo. si te quedás chiquito, serás científio sin duda. abundan los institutos para esa ambición.
    me nefrega trinchero, sé que la política que hay en puan lo ha convertido en un potrero. sarlo en la crítica literaria no creo que sea para descartar como si tuviéramos tantos talentos. lo de burucúa es un crimen contra la inteligencia.

  • 104. Socióloga  |  11 septiembre 2010 en 17:35

    “Nada de lo cual, supongo, es tan interesante, profundo o estéticamente agradable como rastrear los orígenes de la biopolítica en los folletos sobre el onanismo o las posesiones diabólicas en los conventos”

    jaja, sí, en la búsqueda de experiencias estéticas personales se descalifica todo intento de hacer ciencia social como “ideología” (o deshonestidad). Pero algunos no podemos ser frívolos y creemos que vale la pena el esfuerzo.

  • 105. Socióloga  |  11 septiembre 2010 en 17:37

    Algo más: en filología clásica siguen los mismos investigadores.

  • 106. Gustavo Romero  |  11 septiembre 2010 en 18:17

    Por supuesto que no permitimos que haya monopolio, pero no hagamos analogías con identidades partidarias de la política.
    Los hijos de Rabossi y Guariglia siguen estando. Y ese odio que te tenían los tipos que mencionaste, pervive en sus hijos intelectuales, que siguen amando a Oxford y se disfrazan de profesores ingleses. Siguen habiendo odios, y los nietzscheanos y foucaultianos siguen siendo odiados, aunque se les permita quejarse y patalear de vez en cuando.

  • 107. Gustavo Romero  |  11 septiembre 2010 en 18:36

    Ah, y no somos “creyentes”. Varones y ateos, dijo la partera.
    Pero sí quejosos e hinchapelotas.

    A lo mejor lo que hay que hacer es lo que vos hiciste hace 23 años: irse y sembrar el propio huerto. Te lo acepto. Y me veo en un futuro sembrando mi propio camino. Pero que no me vengan después los demócratas como Cabanchik y los hijos de Guariglia y Rabossi a decirme que en Filosofía “conviven todas las orientaciones en auténtico diálogo y respeto por la diferencia”.

  • 108. Zafi G.  |  11 septiembre 2010 en 19:36

    No se entiende en pleno 2010 tanto desprecio por la ciencia, mucho menos si al = tiempo están beneficiándose de todos los avances.
    Que yo sepa, ninguno vive en una “caverna”… y todos tienen internet, y seguramente toman medicación que mal que les pese la necesitan, aún cuando los Laboratorios ganen fortunas.

    socióloga: algo insoportable de los amantes del francesismo es que no pueden dejar el apego a las grandes teorías y explicaciones. Convencidos que explican todo, y que “el pobre estúpido” científico se aboca a un milímetro, que no alcanza a explicar más que 1mm. Pero el “pobre estúpido” también puede darles una clase de cómo piensa la realidad. Sólo que para la investigación es necesario ese milímetro, de qué otro modo se podría operacionalizar para avanzar?
    No sean ridículos.

    Sarlo no se fue además.

  • 109. Carlos r.  |  11 septiembre 2010 en 23:04

    En desacuerdo con casi todo lo que decís, al punto que me cuesta decidir por donde empezar. Lo que llamás “paradigma científico” dificilmente pueda poner en formol el talento de nadie. ¿O como se explica entonces el avance logrado en las ciencias naturales?.

    En cuanto a las humanidades, ciencias sociales o como cada uno prefiera llamarlas (lo que me tiene sin cuidado), no veo por que el método científico habría de ser perjudicial. Aún evitando listados, una antropología que intentará dar cuenta de la diversidad de los estilos de vida humanos, así como de sus convergencias, no llegaría muy lejos si ignorará cualquier influencia del medio ambiente o de los propios límites de la tecnología y la cultura en determinadas circunstancias. Si quiero saber como se domesticaron las plantas y animales, debo estar al tanto de los mecanismos de la evolución biológica y de las prácticas económicas de los recolectores, como para poder imaginar un escenario plausible, y luego tratar de contrastar lo mejor posible estas especulaciones contra la evidencia arqueológica (tarea nada fácil, por cierto). ¿Que otro camino existe aparte de la experiencia y el peligroso rigor intelectual?

    La filosofía espontánea de los científicos es filosofía, punto. Que esta se derive o se vea estimulada además por los problemas y discusiones que surgen en su vida política o de su trabajo científico es un plus nada despreciable. Y por cierto, que no faltan discusiones filosóficas entre los biólogos: en torno a las clasificaciones, a la historia, la posibilidad de leyes o la predictibilidad de la evolución biológica, holismo versus atomismo, etcétera. Nada para despreciar o relegar como mera ideología de aficionados en busca de espacios académicos.

    En cuanto a como lee uno a tal o cual autor, personalmente no me siento tras la última página y digo “che ¿suena científico?” o “uy, este tipo no presenta una sola tabla, debe ser un chanta”. Me pregunto si lo que dice puede ser verdad, y de ser este el caso, de que manera se lo puede probar, si esto nos permite saber más o menos sobre la naturaleza humana o el mundo. Si hoy por hoy ya no me interesa mucho seguir leyendo a Foucault o Baudrillard (y eso que tuve mi momento de “enamoramiento”, sobre todo con el primero), fue justamente porque sentía que no estaba frente a otra cosa que a una especulación muy imaginativa, divertida y bien escrita incluso, pero nada más. Capaz que no entendí nada, capaz que entendí y no me pareció nada del otro mundo.

    Las pautas de movilidad son un dato, un hecho, y lo que importa no es que sea científico (no sé ni en que sentido usas ese calificativo ahí), sino llegar a saber por que esas regularidades existen.

    Sobre Puan. Me resulta irrelevante su polítiquería del centro de estudiantes para arriba. Sí me dio curiosidad tu referencia al kirchnerismo (y Trinchero es el único referente K que conozco en Puan).
    No pienso que haya que descartar a Sarlo ni a nadie. Pero te cuento que desde hace algunos años no se pueden concursar más los titulares y docentes jubilados, por lo que conservan sus cargos solo si los concursos quedan desiertos. Esto ha significado la partida de no pocos y muy buenos docentes (como Courdeu en Antropología Simbólica). Yo en lo personal no estoy de acuerdo, pero son las reglas de juego y no creo que influya mucho si uno es Kirchnerista.

    Por el tamaño, no me preocupo. Si algún día puedo contarme entre enanos como Ameghino, Rex González, Reig, Milstein, Sadosky o J. L. Romero, sabré que hice bien mi trabajo.

    Saludos, esta vez, desde la vereda de enfrente.
    Carlos

  • 110. Tomás Abraham  |  12 septiembre 2010 en 8:34

    no hay ciencia del presente en el mundo social, político y etico. apliquen max weber, el gran pensador de lo social, a la argentina de hace cincuenta años a ver qué les da. piensen el poder carismático con perón a ver si se tranquilizan. o la relación entre oficios y creencias para ver si su ética protestante no ha trenido tantos ajustes como rectificaciones. o ver si su jaula de hierro alcanza sin la critica del derecho de marx o el proceso de kafka. en las humanidadews los saberes son bastardos.
    en este blog está mi exposición en la uba sobre filosofía y ciencias sociales, pueden leerlo, para eso está.
    busquen un científico que les ayude a conocer y predecir lo que sucede en la economía, en la pol´tiica y en los social de nuestros días aquí y en el mundo. hablen con los economistas en serio para ver lo que piensan de su disciplina. lean a soros para conocer a un financista epìstemólogo y sus estudios de los mercados. hablen con politólogos y especialistas en relaciones internacionalespara enterarse de las leyes que rigen la globalización y cómo pueden controlarse los comportameintos e inducir nuevos. van a ver con cuántas ciencias se encuentran. por supuesto que el mundo de los recolectores y cazadors nos es más claro como lo es el de neanderthal. pero nuestro tiermpo que es lo qe todos queremos entender es objeto de saberes conjeturales o philodoxa como decía platón. no tiene un nombre genérico como ciencia o ideología, nomenclatura del positivismo del siglo pasado, son saberes conjeturales polémicos.
    por el mero hecho de que no podemos sobrevolar nuestro tiempo, o nuestro discurso, porque estamos en él, la palabra ciencia en tanto saber exacto no existe en lo que nos concierne como animales políticos. como decía husserl, nuestro saber es anexacto y conjetural, desde el psicoanálisis a la antropología política.
    respecto a la moda francesa, no se debe hacer de la ignorancia una presunción. ni sartre, ni camus, ni merleau ponty n raymond aron han sido ni son moda”, sino pensadores cruciales del siglo XX. ni foucault, derrida, barthes, lacan, althusser, lévi strauss, deleuze, son “moda”, sino maestros del pensamiento.

  • 111. Carlos r.  |  12 septiembre 2010 en 11:08

    Acá hay algo que da para pensar. El presente es el gran problema de las ciencias sociales, en parte por el poco desarrollo de las teorías y porque siempre es más fácil explicar los hechos cuando ya sucedieron (exactamente lo mismo pasa en biología con la evolución). La sociedad moderna nos presenta dificultades en parte por la falta de buenas ideas y por la complejidad del mundo en que vivimos, pero también por la incertidumbre de un presente que ocurre fuera de los documentos y el laboratorio. En semejante escenario, la conjetura y la especulación son válidas y necesarias (aunque, nuevamente, para mi son un punto de partida, no el final del camino).

    De todos modos, también en nuestra vida cotidiana existen regularidades y pautas (tal vez incluso leyes detrás), que permiten que vivamos nuestro día a día con alguna certeza., y que tal vez nos den la pista para empezar a resolver los problemas que vivimos como individuos y sociedad.También hay acontecimientos, surgimiento y extinción de clases enteras de sistemas sociales, y por lo tanto aparición de nuevas regularidades. Difícil entonces la tarea que tienen por delante la sociología, la antropología actual, por no hablar del derecho, la filosofía y la ética. Veremos como responde cada una a estos desafíos.

    Totalmente de acuerdo sobre Levi-Strauss, siempre y cuando se reconozca las falencias y errores de su obra. A su nombre agregaría los de Dumezil y Godelier, algo menos conocidos.

    PD: no sabía nada de tu post, aunque conocía tu opinión de las ciencias sociales de alguna entrevista. Más tarde lo busco para leerlo.

    Saludos
    Carlos

  • 112. Dester  |  12 septiembre 2010 en 11:27

    ahora sí quedó claro.

  • 113. Carlos r.  |  12 septiembre 2010 en 12:07

    Es “Aproximación a la dilemática”? Me gustó mucho, aunque mi opinión sigue siendo la misma.

    Bueno, me despido. Saludos y que pasen todos un buen domingo.

  • 114. Zafi G.  |  12 septiembre 2010 en 12:58

    Sí ahora entiendo mejor la crítica. Me expresé mal porque generalicé lo “francés”, y me estaba refiriendo exclusivamente al estructuralismo francés.

  • 115. tomás abraham  |  12 septiembre 2010 en 20:06

    carlos
    la exposición sobre filosofìa y ciencias socialres está en el post del 25/9/2008

  • 116. Carlos R.  |  14 septiembre 2010 en 1:10

    Tomás: gracias por la aclaración. Acabo de leerlo y me gustó.
    Hay algo que coincido, las barreras disciplinarias son arbitrarias y pueden llevar al estancamiento (sobran ejemplos). Aunque la especialización es necesaria, creo que debemos ponerla en tela de juicio todo el tiempo.

    No me animo a decir más, es un texto extenso y complejo, y con una sola lectura sería imprudente largarme a opinar.

    Saludos
    Carlos

  • 117. Socióloga  |  14 septiembre 2010 en 1:11

    No te olvides de Durkheim! Que sus estudios empíricos sobre los efectos del debilitamiento de los lazos sociales a fines del siglo XIX me sirven (son aplicables) para tratar de entender algunos fenómenos sociales actuales que involucran a pibes del conurbano.
    Los tipos de dominación de Weber son útiles, es decir aportan “claridad” (la función de la ciencia social según Max), para entender cualquier fenómeno de dominación/obediencia del pasado y del presente. Todos sus estudios (sobre el derecho, el parlamento, los liderazgos políticos, la burocracia, la corrupción, las religiones, la racionalización, etc., etc.) sirven para pensar el presente. Por eso es un clásico. Es un pensador de la modernidad o sea, contemporáneo, yo no lo siento tan lejano, sus preocupaciones son las mías (y hasta su ethos luterano me recuerda a…. mi viejo!): la realidad no es solo la de las minorías de intelectuales posmodernos afrancesados.

  • 118. Lector  |  14 septiembre 2010 en 9:08

    Como decía Borges : ” La sociología es un abuso de la retórica”.


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