Recuerdos de Afganistán ( Perfil 24/7/2010)

24 julio 2010 at 8:29 31 comentarios

Una publicidad en el New York Review of Books del libro recientemente editado My life with the Taliban de Abdul Salam Zaeef llamó mi atención por los comentarios elogiosos y las entusiastas recomendaciones de sus primeros lectores. Una vez encargado y recibido comencé a leer el libro de quien fue embajador talibán en Pakistán en el año 2000, y prisionero en Guantánamo del 2002 al 2005. Zaaeef hoy vive en Kabul, retirado de la vida política, reinvindica su condición de talibán de Kandahar, cree que los norteamericanos están haciendo un desastre en su país, está en contra de la guerra, de la violencia, del fanatismo religioso, pero sigue siendo un musulmán devoto y fiel a su historia. Hombre joven, nacido en 1968, comenzó su acción militar a los quince años en la resistencia contra la invasión soviética. Fue liberado de la cárcel de Guantánamo por ser declarado inocente de crímenes de terrorismo y a pesar de no haber firmado una declaración en la que debía confesar su militancia en Al Qaeda, organización a la que dice nunca haber pertenecido. Conservo como un ejemplar incunable un número de la revista Le Temps Modernes, fundada por J.P. Sartre, del bimestre junio-julio de 1980, dedicada a Afganistán. Una serie de trabajos sobre la invasión soviética se suman a aquellos que informan al público lector sobre la historia del país, sus costumbres, lengua y economía. El editorial que lo presenta dice: “Los acontecimientos de Kabul vienen a confirmarnos con crueldad la muerte de nuestras ilusiones. Han sido enterrados definitivamente los después de todo que protegían aún con fragilidad nuestras esperanzas: la URSS, era después de todo socialista, nos era necesario después de todo llamar socialista a ese monstruo que se devoraba a sí mismo.” Afganistán que seguía a Camboya y anunciaba a Polonia en el despedazamiento moral del socialismo de Estado y de las esperanzas comunistas que lo sostenían, se anunciaba como el nuevo Vietnam. Esto se decía hace treinta años. En los comienzos de la década del setenta cruzo la frontera entre Irán y Afganistán para descubrir lo que se llama Medio Oriente. Conocía Israel, Marruecos, había viajado meses por Turquía e Irán, pero el perfume de las mil y una noches recién aparece en Herat. Ancianos sentados bajo el techo de una pequeña tienda fumando una enorme pipa de agua. Turbantes y barbas. Olores. Silencio y música lejana. Calles de tierra. El tiempo es el del misterio. Se interrumpe la aceleración que mide el ritmo urbano. La ciudad de Teherán del régimen del Sha mezclaba occidente con arcaísmo, Turquía era un borbotón caótico de gritos y bocinas, aquí, en esta primera ciudad de Afganistán, la cortina temporal se abría a otro mundo. Un mercado sucio, con más moscas que carne, una habitación sin muebles de paredes blancas y ventanas atentas al salmo religioso. Hashish. Corderos, perros. La noche se interrumpía con la luz tenue de un fuego. La media luna y la estrella eran reales. Con pasos sigilosos y rápidos caminaban las mujeres cubiertas totalmente con su burka. Una rejilla a la altura de los ojos era el único contacto permitido entre el interior velado y el exterior. Ni siquiera se podían ver los ojos negros, brillantes e inquietos de otras tradiciones árabes. Creo que es la mirada de la gente lo que marca el corte de esta cultura con la otra, la nuestra, la que llegaba hasta este borde geográfico. No hay curiosidad, hay secreto, no se busca lo nuevo, se oculta lo propio. Los ojos no preguntan, se abisman hacia adentro. La ruta a Kabul estaba dividida en dos. La primera parte era de un asfalto gris oscuro, construída por los norteamericanos, la segunda mitad era de una piedra clara, fabricación soviética. La furgoneta se me quedó varada en el camino, de noche. Me habian advertido que de las laderas de la montaña bajaban bandidos a caballo. Ya en Dogu Bayazit, en la frontera entre Turquía e Irán, no pude salir del pueblo un par de semanas porque estaba rodeado por bandidos – palabra extraña, infantil – . Kabul ya era diferente, vivía el caos de un sitio de encuentros apurados, todo el mundo recorre la ciudad polvorienta para cualquier lado. Un café central parecido a los que conocemos en las rutas argentinas al lado de estaciones de servicio. Disentería, hospitales con pasillos repletos de gente sin atender. El líquido de la Coca Cola era verde. Mucho kebab en la calle, pinchitos de carne oscura y diminuta. Vendí la camioneta por doscientos dólares a un señor pakistaní luego de varias reuniones en la que participaban personajes con aires de importancia que oficiaban de intermediarios. Fue una negociación lenta que duró quince días. Se compraba cocaína en las farmacias. Nunca entendí por qué en las casas de cambio del mercado negro el valor del dólar era inferior al oficial. Todavía había un rey. Salam Azeef habla de una época feliz, de un Afganistán vivible, visitado por turistas jóvenes, como yo. Hoy el país está en vísperas de una guerra civil. EE.UU no tiene una estrategia respecto de su futuro accionar en la región. La cambia de acuerdo a sus fracasos. Envía nuevas tropas a la vez que anuncia futuros retiros de efectivos. Hay además una guerra cultural que no favorece las negociaciones políticas. Occidente tiene una ofensiva de predicadores de los derechos humanos que creen que la libertad se logra con bombas, insultos y arrogancia. Se desconocen las tradiciones y los tiempos de cambio social en las otras regiones. No se toman en cuenta que en lugares en los que dominan fundamentalismos crueles se llevan a cabo resistencias de hombres y mujeres de la misma cultura que no por eso comparten los valores de raíz europea. Además, en la favorecida Arabia Saudita las mujeres no viven más libres que en la condenada Irán. Nuestra civilización vive su propio desafío. Desde la revolución gloriosa inglesa, a la norteamericana y francesa, nuestra visión se apoya sobre una idea de lo que define a la célula social: el individuo. Desde el habeas corpus a la libertad de consciencia, los ideales de solidaridad y fraternidad, descansan sobre la sacralidad del individuo. La mayoría de las culturas tienen otra tradición. Etnias, clanes, tribus, familias, jerarquías, tienen características diferentes a la nuestra. Su posibilidad de cambio y de liberación respecto a la opresión de sus minorías y géneros, no transitan por nuestros carriles. En Irán, Afganistán, Irak, existe una diversidad de grupos que buscan su espacio. Por lo general, no tienen mucho que agradecerle a este occidente que los ha usado, abusado, explotado y robado. Afganistán fue el enclave para que rusos, ingleses, turcos y ahora norteamericanos, masacraran a su pueblo. La ignorancia no ayuda. Zbigniew Brzezinski – el consejero en política internacional de Jimmy Carter – dice en la revista Foreign Affairs de enero de este año: “entre los países democráticos, los EE.UU tiene uno de los públicos menos informados en lo relativo a los asuntos globales. Muchos norteamericanos, como lo muestran los artículos sobre el tema de The National Geographic, no están familiarizados con lo más básico de la geografía mundial. Tampoco lo están con la cultura y la historia de otros pueblos. ¿Cómo pueden tener la más elemental comprensión de lo que pasa en Afganistán y Pakistán y de los dilemas que afrontan los EE.UU con semejante desconocimiento de lo que sucede allí?”

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Entry filed under: General.

evidentemente hay incomunicación Vacaciones de invierno (Perfil 31/7/2010)

31 comentarios

  • 1. Mar  |  24 julio 2010 en 10:48

    Es cierto, es complejo el tema allá por la cantidad de etnias y subgrupos religiosos (encima algunos con el apoyo de Irán, otros de Pakistán, y esos más chicos que siempre embarullan, Uzbekistán, etc… no me salen todos esos nombres fácilmente). Hace años que Afganistán está en guerra (interna) y escenario de las potencias con sus intereses. 10 años de invasión soviética, después los talibanes con un régimen de terror, después EEUU.
    Pero pienso que no sólo EEUU, sino todo occidente debería tender a “desestigmatizarlos” como una cultura (o subculturas mejor) imposibles de ser aceptadas como tales en convivencia con el resto de los países occidentales.

  • 2. daniel rico  |  24 julio 2010 en 16:41

    Pienso que mientras haya petroleo y gas para robar, occidente no dejara de intentar permanecer en esa zona del planeta.

    Los yanquis no nesecitan saber nada mas, solo: ¿hay petroleo?¿cuanto nos costara?¿cuanto costaria una dictadura brutal que rebaje el costo en un porcentaje sencible?¿cuanto nos costaria hacerlo nosotros mismos, con nuestra propia carne de cañon?

    Supongo que las mismas preguntas se aplican a Venezuela y supongo que las bases en Colombia estan para eso.

    Finalmente: veo que me vuelvo paranoico, pense en seguir el enlace al sitio sobre el Islam que dejastes; pero de inmediato me asalto la certeza de que en algun servidor yanqui, mi curiosidad por el islam quedaria registrada. Asi que voy a esperar y lo veo desde un ciber….

    Saludos!

  • 3. JorgePayador  |  26 julio 2010 en 13:34

    Interesante la relación que se establece entre las ideas, los hechos, y los hechos propios como experiencia que no queda en el arcón de los recuerdos de un turista. En ese sentido creo importante la posibilidad de comunicación de la palabra con quienes son diferentes a nosotros; de ahí podemos llegar a atisbar alguna idea de la realidad, lo otro, se puede guardar en la cabeza o en algún album fotográfico.
    Pero referido a las acciones del conquistador éste artículo me ha llevado a pensar en el imperio romano y, entre algunos de sus emperadores, en Adriano y recuerdo, de lo leído, algunas diferencias en las acciones, como políticas al fin y al cabo, con los conquistados.

  • 4. ricky carrizo  |  26 julio 2010 en 14:30

    “Hashish, corderos y perros.” Podría ser el título de un documental…
    Una nota literaria y política impecable, lástima que haya que leerla de perfil (es una broma).
    PS: Por favor mandame la dirección de la farmacia en Kabul.

  • 5. Ferdus  |  26 julio 2010 en 22:45

    Estimado Tomás, recien estuve en el Virla (tucuman) te saludé en la escalera, la verdad que busco todas las cosas que escribis porque lucidez adulta no abunda, en el auditorium eran un 50% de veteranos que esperaban que hables mal del gobierno, me enojé un poco pero ahora pienso que soy un privilegiado xk a pesar de leer poca filosofía te entendí bastante bien. No me llegué x la libreria xk no tengo el libro y la la verdad estaba apagando un pequeño incendio en el campo. Saludos.

  • 6. Gustavo Romero  |  27 julio 2010 en 2:26

    Aquí va video tucumano

    http://www.youtube.com/lagacetatucuman#p/c/2474025909BC08C3/0/odlVc8EoW6c

  • 7. Marcelo Grynberg  |  28 julio 2010 en 10:06

    Muy bueno, claro y conciso.
    Saludos.

    PS. Podria Tomas explicar mas detalladamente lo que menciona acerca de la filosofia como un ethos, una practica, una actitud, o un ejercicio de libertad frente a los saberes ?

  • 8. Mar  |  28 julio 2010 en 19:27

    Coincido con Marcelo. El ethos de la Filosofía.
    Retomando aquella entrevista a Châtelet, me pregunto, si hay un ethos de los filósofos argentinos, con alguna característica diferenciable de los de otras regiones o países..
    En los análisis culturales, hace un tiempo es habitual encontrar una diferenciación entre lo manifiesto y lo oculto…. tal vez un legado de Freud. (Se habla por ejemplo en la docencia, de una currícula abierta y una oculta).
    Se extiende mi pregunta entonces, sobre si hay en la Argentina un ethos entre los filósofos, abierto y oficial, y otro subyacente oculto.
    Pero en realidad, nuevamente nos alejamos del post. Espero que no te enojes con Gustavo, Marcelo, y conmigo, porque esta vez se trata de un video tuyo en Tucumán (aunque rimen, Tucumán, no es lo mismo que Talibán ni Afganistán). 🙂

  • 9. Guillermo  |  29 julio 2010 en 16:19

    Esta nota es bien compleja, presenta multiples niveles de analisis, diferentes estratos, diversas pespectivas:
    Esta el tema de la dominación de las potencias extranjeras, un relato histórico, luego el tema del fundamentalismo islámico propiamente dicho, aparecen descripciones de usos y costumbres de aquellas sociedades, condiciones de vida, algun comentario psicológico a cerca de estos habitantes, las diferencias de tradición de las culturales, etc.

    El problema empieza cuando estos diferentes niveles ademas de complementarse empiezan a rozarse entre si y uno no puede evitar pensar si alguno tiene mayor preponderancia que los otros.
    ¿que resulta mas determinante para que esta gente este como esta, los efectos del fundamentalismo islamico o los desastres que provocan las invasiones de potencias extranjeras?

    Viendo la frase:”en la favorecida Arabia Saudita las mujeres no viven mas libres que en la condenada Irán” o el hecho de que se hable de “fundamentalismos crueles” , o el hecho de estar señalando la necesidad de cambio:”la posibilidad de cambio y liberacion respecto de la opresión de sus minorías y generos” me parece que coloca a este nivel(cuestiones inherentes al fundamentalismo musulman) por sobre los otros, que el tema de la dominacion de las potencias extranjeras queda trascendido o reelegado a un lugar secundario o derivado, ( es mi opinion ) ya que si en paises musulmanes que no registran guerras y que viven con prosperidad económica igualmente observamos todas estas custiones anteriormente señaladas que producen sufrimiento en sus habitantes, corresponde pensar que ese sufrimiento deriva principalmente de aquellas cuestiones ademas del tema dominacion extranjera.
    El saber describir,analizar los modos de ser y de vivir de otras culturas sin occidentalizar demasiado ni ponerse en arbitro transcultural es una tarea de enorme complejidad, esta nota tambien advierte de esto.

  • 10. TVMAN  |  29 julio 2010 en 20:21

    ¿Qué pasó con la cárcel de Guantánamo? ¿se desocupó¿, era la gran esperanza de Obama.

  • 11. JuanManueldeRosas  |  29 julio 2010 en 20:25

    Creo que un país puede intervenir en otro solo con el objeto de rescatarlo de una invasión extranjera, o frente a una guerra civil donde se produce un exterminio contra algún grupo. Y también debe intervenir, aunque no militarmente en los países donde por ejemplo se practica la exclavitud, la pena de muerte, el maltrato físico y privación de la libertad hacia sus ciudadanos por situaciones no delictivas.

  • 12. Mar  |  29 julio 2010 en 21:35

    Afganistán, es uno de los tantos países donde todavía persisten “grupos o tribus”, con sangrientos enfrentamientos entre ellos. Cuando estuvieron bajo el régimen talibán -bien extremista- hasta el resto de la liga árabe se dividió, y varios estuvieron en contra, aún cuando los habían ayudado previamente en su lucha de guerrillas contra los soviéticos.

    Es verdad que puede resultar difícil discernir cuánto alteran las intervenciones extranjeras, que no pertenecen a esa misma cultura.
    El criterio de intervenir “sólo cuando haya una invasión extranjera”, sería claro, salvo que en países que no tienen riquezas como es el petróleo, cuesta bastante tiempo que se “organicen” en la toma de decisión.
    El criterio de intervenir cuando no se respetan los derechos humanos, parecería ser una causa justa, si entre tanto fanatismo y extremismo se llega a acciones de gran crueldad (Normas del régimen Talibán: las mujeres no recibían atención médica, porque no podían estar con médicos hombres, y como tampoco podían trabajar, el escaso número de mujeres médicas fue relegado también al interior de sus casas). No es eso crueldad?
    Sin embargo persisten tradiciones así también en comunidades del África (con abominables mutaciones y ablaciones).
    Si uno entra a los blogs de alguno de estos países, se entera de varias cuestiones que no forman parte de “la historia oficial”, como ha sucedido con Cuba.
    Según “la historia oficial” de los norteamericanos que están trabajando allá, ahora las mujeres pudieron volver a estudiar y a recibir salud.
    Leyendo la nota de TA, surge la duda sobre si eso es algo que podrá persistir, si ha sido finalmente “adquirido” como pauta cultural.

  • 13. Elías  |  29 julio 2010 en 22:37

    El cruel fundamentalismo que existe en Irán y Afganistán es intolerable desde todo punto de vista y mucho más teniendo en cuenta nuestra hospitalaria idiosincrasia. En esos desalmados países, se les impide a las poetisas dejar comentarios en los blogs de filosofía y literatura.

  • 14. Mar  |  30 julio 2010 en 7:58

    Y sí, seguro que se rayan mal ahí.

  • 15. magu  |  30 julio 2010 en 8:37

    Este comentario, como dice Mar, es sobre el link de TA (clase en Tucumán) y no sobre el post en si, pido que si no tiene que ver (con el link que puso G Romero) se borre el mismo y listo, pero que no se nos escrache más en un post con nombre y apellido.

    El sábado fuímos a una charla de filosofía a la gorra en una librería de zona norte, y el profesor nombró autores desde Platón hasta nuestros días. Mencionó el término “recursos naturales y recursos humanos·”, en forma medio crítica (cuando se tomaba a la naturaleza como objeto según concepciones filosóficas). Luego coordinó el debate entre el público (más de 15 personas que lo doblábamos en edad). Y casi todos disparamos con reflexiones relacionadas con temas de bioética o ética médica (donación de órganos, el costo de respiradores artificiales, la atención del chamán vs hospital y la atención del hospital público vs prepaga u obra social), los clones con fines médicos, etc, etc, etc. Había bastante preocupación por todo eso.
    Esto va en referencia a lo que ud dice en su conferencia sobre ´nueva llamada ética médica o bio ética. El profesor era Diego Singer.
    saludos Elías, Mar, Marcelo y todos.

  • 16. ernesto  |  30 julio 2010 en 9:59

    No entiendo eso de culturas distintas. Lo que pasa en el islamismo es que se mantienen en la edad media, es una contracultura. O sea es ignorancia y barbarie. ¿como lidiar contra eso? Nadie lo sabe y menos los norteamericanos que son gente práctica y expedita.
    Yo tampoco lo se pero si se como va a terminar: será igual que contra el nazismo, otra ignorancia y barbarie, y a un costo colosal en vidas humanas en esta época del armamento atómico. Ya verán, sólo tienen que vivir lo suficiente.

  • 17. db  |  30 julio 2010 en 10:50

    Elías, terrible, tus últimos comentarios me matan de risa.

  • 18. Mar  |  30 julio 2010 en 11:33

    A mí también!

  • 19. Mar  |  30 julio 2010 en 11:54

    Magu,
    Justo retomás el video con la entrevista en Tucumán, y esa parte sobre Bioética, no me quedó muy clara.
    Saludos
    PD: de acuerdo con que no fue necesario así.

  • 20. Mar  |  30 julio 2010 en 11:58

    ernesto,
    Son ambas cosas, culturas distintas y con una marcada diferencia en su evolución.
    Con respecto a lo que mencionás sobre cómo va a terminar, temo que tengas razón.

  • 21. magu  |  30 julio 2010 en 12:28

    Vean PERSÉPOLIS de Marian Satrapi. Es la historia de una estudiante iraní desde la década del régimen de Komeini. Es una película de dibujos animados de hasce dos años. Es extraordinaria, muy buena. La visión de una joven iraní pero `con padres intelectuales que habían tenido una cultura universitaria europea en la època del Sha. Saludos.

  • 22. Guillermo  |  30 julio 2010 en 13:33

    Tenemos problemas los occidentales para describir y diagnosticar en lo referente al islamismo, las opiniones estan divididas.
    Hay quien nos puede decir que el solo hecho de hablar de crueldad, de sufrimiento en estas culturas ya implica una occidentalización, ya que habria que analizar desde los parámetros culturales, desde la idiosincracia, valores, usos y costumbres de ellos, y que analizando desde estos parametros ( los islamicos) no podriamos asegurar con certeza que estas mujeres que describe TA estan experimentando realmente sufrimiento, porque no son como nosotros, porque ya tienen el hábito, “es mormal”para ellos.
    Incluso descendiendo a mayores profundidades como cuando mostramos videos o fotos en donde mujeres son ejecutadas con piedras, o niños son mutilados o torturados como castigo, ya hay gente lista para decirnos que este material es falso, apócrifo.
    Pero creo que el sufrimiento es algo indiscutible y además es el factor que nos hermana o iguala a todos los pueblos del mundo, y en mi opinion siempre el sufrimiento va acompañado de la ausencia de cambio, creo que la esencia del ser humano es el estado de cambio, dinámica, evolución permanente, me acuerdo de Borges: “cualquier estado demasiado perdurable es la desdicha.”

    Me alegré por el tema del matrimonio homosexual, fue un interesante avance, en el debate que precedió a la ley aparecieron los infaltables gansos que se apresuraron a calificar a la comunidad católica argentina de medieval, de atrasada, etc.pero resulta curioso que este mismo tipo de gente es la que tiende a relativizar el atraso y el sufrimiento en los paises islámicos.

  • 23. db  |  30 julio 2010 en 16:35

    El problema fundamental que tenemos los occidentales en lo referente al islamismo es la ignorancia (hablo de la multitud silenciosa, no del poder). Todo el conocimiento de esa sociedad y mucho de su historia viene en la actualidad por la CNN y similares o en su costado intelectual por gente como Huntington o Bernard Lewis.

    Con respecto a la medievalidad del pensamiento católico no es propiedad de la comunidad argentina, ni siquiera en eso somos originales. No está de más aclarar que la referencia no viene mal, no porque la edad media represente el atraso y la barbarie, quizás en muchos aspectos el capitalismo la supera ampliamente. Pero un rasgo que la Iglesia no abandonó de aquellas épocas es el principio de autoridad para abordar los problemas del mundo y los desafíos a su hegemonía, que se traduce en la pretención de imponer su voluntad a toda la sociedad.

    Los occidentales estamos muy interesados en el sufrimiento de los musulmanes, no tengo dudas. Quizás tanto como de las tribus africanas herederas del imperialismo decimonónico. Estamos tan interesados que mucha gente no duda en llevar la democracia al Islam aunque tengan que matar a todos los árabes. Tan interesados como Franco en acabar con el comunismo aunque tuviese que matar a la mitad de los españoles.

    Yo que no soy idealista sospecho más bien que no nos interesa mucho el dolor de esa gente sino la ideología de sus gobiernos y su religión.

  • 24. magu  |  30 julio 2010 en 18:04

    El tema es el sufrimiento de la persona que no acepta elegir de la manera que le imponen, porque en todos los tiempos y en todas las civilizaciones hay personas que sufren por lo que su sociedad cultura y religión le imponen. La cosa es si tiene libertad, poder y decisión para poder irse de ese entorno o no (llámese Oriente u Occidente).

  • 25. Mar  |  30 julio 2010 en 20:48

    La cuestión sobre si en esa cultura es o no es “crueldad” para ellos no es tan simple. Hace años que vienen trabajando varias ONG de distintos países (en forma directa sólo conozco la de Canadá), y avanzan muy despacio, porque para poder hacerlo sin generar un rechazo de plano o incluso actitudes violentas, van caso por caso ocupándose de ayudar (me refiero al problema de las mujeres), y van abriendo “centros” que además brindan distintos servicios. Los relatos sobre los casos, son de verdadero “sufrimiento”, tal como lo interpretamos nosotros.
    No hay mucha opción para oponerse allí. Las mujeres y hombres que lo han hecho, van directamente al castigo físico y/o cárcel. No sé si recordarán hace unos años, que un padre tuvo que llevar a su hija a que la violen, como castigo porque su hermano había entablado una relación con alguien de “mayor alcurnia” manchando a esa familia.
    Recuerdo que el líder musulmán que está en nuestro país (no me sale el nombre ahora) estuvo hablando sobre el tema, minimizándolo, y aclarando “que eso no forma parte del Corán”. Para los fundamentalistas, sí, y continúa una suerte de “ley del talión”.
    Me parece que en esto es absurda cualquier “ideologización” o intrincada intelectualización. Es tema aparte de los intereses y luchas de poder de las potencias.

    Lo que sí es preocupante, es lo que plantea Ernesto, porque la amenaza está.

  • 26. Guillermo  |  31 julio 2010 en 0:39

    db:
    Convengamos en que la iglesia católica ya no es una amenaza para nadie, ya no es el factor de poder de otros tiempos.
    Si es una realidad que la iglesia católica sigue alli, y que los millones de catolicos siguen alli como parte de la sociedad, y como tal expresan sus opiniones como cualquier otro sector y lo hacen como pueden, a veces quien agrede no puede evitar hacerlo, no todos tenemos una autoestima poderosa y por lo tanto el poder de evitar sentirnos amenazados por las opiniones diferentes, ya que pienso que quien agrede lo hace porque se siente amenazado por lo diferente, vulnerable.
    Opinar con agresión es sintoma de la evidente pérdida de poder, porque realmente experimenta perdida de poder la iglesia, pérdida de influencia.
    Es decir, para quien quiera catolicismo habra un maximo de catolicismo y nada mas… pero no hay que invertir el asunto y ser nosotros quienes nos sintamos amenazados, y acto seguido seamos los agresores o descalificadores.

    Como sea, esa imagen de una iglesia poderosa y amenazante como tal ya no se sustenta, seria ,una vez mas, inventar o refundar un enemigo.

    Y además que pasaría si fueramos tan exigentes con la religión islamica verdaderamente poderosa, aterradora, dominante, amenazante…que obliga a la gente a vivir en un mundo invertido.

  • 27. db  |  31 julio 2010 en 1:26

    Veo (para confirmación de mis presunciones) que la situación del mundo musulmán es tratada con la lógica de la catástrofe natural. Los titulares podrían ser los mismos que los del terremoto de Haití o el sunami, falta que Caritas haga una campaña para juntar ropa. En estos tiempos en los que está de moda denunciar la hipocresía uno se podría preguntar por qué se ve el sufrimiento del pueblo musulmán y se lo piensa como consecuencia de su religión y sus autoridades. La civilización occidental y cristiana se cargó cientos de miles de víctimas civiles. Cuando no los cagan a bombazos en nombre de la libertad compran sus gobiernos a cambio de petróleo. El mismísimo presidente de los EEUU justifica una guerra en base a informes fraguados y direcciona billones hacia contratistas privados (los verdaderos ganadores de la guerra) y nosotros insistimos en el fundamentalismo islámico, mientras la tecnología del siglo XXII de la Otan parece servir más para bombardear mercados y casamientos que, aunque más no sea, para imponer una pax americana.

    Contra la ignorancia producto de la desinformación que se absorbe y se asume como natural, casi como una fotosíntesis, sería extraordinario un ejercicio de indagación histórica. Dos elementos por ejemplo. La civilización islámica representaba hace algunos siglos el esplendor de la civilización. Sus contribuciones a los logros de occidente son innumerables en todos los órdenes del conocimiento. Segundo: El fundamentalismo islámico es del siglo XX, sería también interesante saber cuales fueron las condiciones de su aparición.

  • 28. Mar  |  31 julio 2010 en 11:15

    db,
    Es gracioso, porque yo también veo (para confirmación de mis sugerencias) que parece siempre necesario agregar al omnipresente Busch (y no por sus cualidades personales), o a los intereses por el petróleo, y a esas guerras supuestamente liberadoras inventadas, seguramente financiadas por quienes después quintuplicarían esa inversión. Más que “Contra la ignorancia producto de la desinformación” diría, que a favor de esa ignorancia, se sostienen argumentos en espejo a la visión de la OTAN, contraatacando, pero dependiendo de ellos para un planteo sobre características culturales.

    Los 2 elementos que planteás como ejemplo son bien interesantes. Yo también lo pienso. La civilización islámica representaba hace siglos cierto esplendor, no sé si de civilización, si por ese concepto estamos incluyendo la búsqueda del desarrollo armónico de la libertad y dignidad humana en relación (construyendo una vida en sociedad, con otras sociedades). La expansión e invasiones que supieron tener, no creas que traía o trajo beneficios para todo el pueblo musulmán. Lo mismo ocurrió con los egipcios, con un 3% de familias que heredaban el poder del dios sol, y un 95% de esclavos.

    Como contrapartida, te diría que occidente estuvo marcado por la civilización griega, en la cual sí pudieron surgir estas preocupaciones en varios pensadores. La polis, y cómo desarrollarla, o la barbarie (cercano al título de un libro que injustamente condenan varios “progres”). Al punto que no había necesidad de “pena de muerte” como castigo, el destierro era sinónimo seguro de muerte en manos de salvajes o animales depredadores. Los dioses de los griegos eran más libres? dieron más libertad para pensar, aún cuando no descollaran en ciertas ciencias exactas como sí lo hicieron por aquel entonces algunos musulmanes?
    Hay que sumarle la tradición judeocristiana. Independientemente del poder que manejó la iglesia católica como institución durante siglos (y que lo fue perdiendo), el concepto de libre albedrío abrió una puerta, que no tienen en la religión musulmana. Fue piedra fundamental tanto para el pensamiento, como para desprenderse posteriormente de la atadura institucional de la Iglesia.
    Tu 2do. ejemplo: “El fundamentalismo islámico es del siglo XX, sería también interesante saber cuales fueron las condiciones de su aparición”. Pareciera que el fundamentalismo se fortaleció como opción, durante los años de la guerra fría, no? quiero decir, cuando la opción era capitalismo – comunismo. Nuevamente, su salida fue hacia dentro>/em>. No todas las “salidas” son tales, visualizadas como aparente “solución”, algunas pueden llegar a ser muy destructivas.

    Finalmente, no sé si escuchaste la entrevista a TA que pegó Marcelo. Su planteo sobre la filosofía “aplicada” o al “servicio de”, lleva a la pregunta: todas las ONG, y/o la solidaridad, en un sistema capitalista, funcionan para que todo siga igual?
    Saludos

    PD:El planteo de Ernesto es tema aparte. Es realista, viendo cómo se desarrolla –ahí sí- la lucha de poder. La amenaza nuclear está en pie.

  • 29. magu  |  31 julio 2010 en 16:20

    Amigos:
    había comentado que en el diario PERFIL de hoy 31 de julio, en la sección BREVES de INternancionales, (ya no tengo la página a mano) informa que un gran grupo de cristianos norteamericanos de la región de FLORIDA planean quemar publicamente ejemplares de EL CORÁN para el 11 de septiembre. A este hecho se lo llama islamofobia, según dice la nota.

  • 30. ernesto  |  31 julio 2010 en 17:17

    Está claro que el fundamentalismo islámico tiene un enemigo concreto: la Democracia, lo que ellos entienden como valores (o disvalores) occidentales. ¿Y porque, mas allá que casi todos los países musulmanes tenen gobiernos fascistas? Porque la Democracia termina barriendo con todos los valores dogmáticos, entre ellos y el mas importantre, la teocracia, el Estado religioso.
    De ahí que desde la fundación del Estado de Israel o sea desde hace sesenta años luchan con las armas que consigan contra ese Estado. Una democracia plena como Israel en el territorio islámico es una amenaza potencial a la teocracia. Y también aunque el mundo no lo sepa -la gente común,como dice db- luchan contra la creación del Estado Palestino porque implicaría: primero tener que reconocer a Israel y segundo porque el Estado Palestino nacería como otra democracia y aliado indisolublemente a Israel e Israel colaboraría con todo su potencial, como hace ahora con Cisjordania, para que Palestina florezca. Efectivamente un estado Palestino democrático sería un importante colchón entre Israel y sus enemigos fundamentalitas.

  • 31. santiago  |  3 agosto 2010 en 17:50

    Esos pueblos son un misterio. De occidente los estaban masacrando, primero Alejandro, después los romanos y quien sabe que le esperaba sino se fortificaban a través del Islam.

    Es el misterio del lugar donde no hay lugar para los porques, del lugar donde no puede haber porques.
    (y no, como nosotros mal suponemos, donde no quisieron que haya porques)
    Saludos.


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