Asuntos de familia (Perfil 10/07/2010)

10 julio 2010 at 3:25 84 comentarios

La familia se hace y no sólo nace. Las relaciones de sangre son una cosa y la familia es otra. Es posible construir una familia en la que haya amor con personas que se heredan  por lazos de sangre, o que el afecto  familiar se establezca con quienes nos encontramos, más allá de los linajes, en la vida. Como también es posible vivir un infierno de intrigas y traiciones en ambos casos. De lo que nadie se salva hoy en día es que si se quiere vivir acompañado por algo que se llama “familia”, es decir padres, hijos, hermanos, debe hacerla, conseguirla, con la sangre y el genoma si el azar permite tal bendición, o fabricarla sin el auxilio del ADN. Esto implica que una relación familiar exige libertad de elección, responsabilidad, compromiso, dedicación, es decir amor. Y en estos casos, no hay herencia de amor.

Este conjunto de actitudes no son monopolio de padres naturales sino de aquellos que han decidido dedicar una parte de sus vidas a otros.  Tampoco es exclusivo de una pareja inicial de personas de diferente sexo porque una familia va más allá de la relación de género. Nada hay de natural en una familia. No somos animales, somos  seres humanos con base animal y mente cultural.

La homosexualidad no es cultural, es natural. Basta ver a los animales. Pero la homosexualidad humana sí tiene un agregado cultural, toda la historia de la humanidad es una prueba de esta diversidad de aficiones sexuales . La cultura clásica que es una de las columnas vertebrales de la historia de Occidente se basaba en los placeres y no en el género. Griegos y romanos eran guerreros y buenos amantes marciales. Siglos de cristianismo conventual es testimonio de los amores entre frailes mucho antes de los actuales escándalos de pedofilia monacal.

Más allá de lo que se vote en el Congreso sobre el casamiento homosexual o la unión civil, o ninguna de las dos, los argumentos que esgrimen los que están en contra del casamiento entre personas del mismo sexo son fruto de la ignorancia más supina. Hablan de Dios o de la naturaleza como si fueran productos de góndola. “Dios dice”, “ la naturaleza es”, estas verdades fraguadas por esta especie de profetas supersticiosos abunda por suerte algo menos que antes.  La naturaleza humana no “es” ni Dios “nos “dice nada”. Si quieren que el litigio conyugal sobre géneros, sea un problema de fe, allá ellos, cada uno puede practicar los sortilegios que más les gusta en su casa o en una asociación con o sin fines de lucro, pero el Estado está separado de las iglesias y los derechos son humanos y no divinos.

Escuchar en programas de televisión que hay quienes están preocupados por la posibilidad de que a la salida del colegio, el hijo le pregunte a “daddy” por qué Gustavito tiene dos papás, o que se espanten ante el hecho de que en la casa de un matrimonio gay Pedrito le diga al señor Raúl  “mamá”, nos da claros indicios del nivel cultural de los que llevan esta cruzada en nombre de Dios y del cosmos.

El filósofo Michel Foucault, que era homosexual, ante una pregunta sobre su aparente indiferencia ante los movimientos de liberación gay, dijo que, en realidad, la  legalización de matrimonio de personas del mismo sexo nada cambiaba en lo esencial. No negaba que mejorara la situación legal de muchas personas, pero no ponía en tela de juicio una de las verdades de nuestra cultura por la que se devela  la identidad de una persona por su elección sexual.

El día, decía, en que  una persona ya no sea apreciada o despreciada por la elección de su vida sexual, cuando se cuestione esa supuesta evidencia que cataloga a la gente por el uso que hace de sus placeres, y que nos sea indiferente para valorar al prójimo saber con quien se acuesta y con quien comparte su deseo  sexual, entonces sí, algo habrá cambiado en la percepción social.

El filósofo francés dedicó varios libros y estudios para mostrar que en un momento dado en Occidente se desarrolló una “ciencia sexualis” que tomó a su cargo la misión de auscultar las profundidades de la persona humana estudiando su sexualidad, desde Juan Casiano a Sigmund Freud.

“Dime con quien copulas y te diré quien eres”, este mandamiento todavía está sellado en la consciencia moral de nuestros contemporáneos, y resiste al cambio acudiendo ya no a argumentos sino a una especie de advertencias catastróficas que parecen poner en peligro a la vida en general.

Nos alertan que si el matrimonio gay se legaliza corre peligro la continuación de la especie, como si todos los varones y mujeres estuviéramos esperando la sanción de las leyes para acoplarnos a un semejante sexual.

No es fácil deshacerse de este tipo de fantasmas anales. El fanatismo es hijo del terror. Generaciones atrás, que una “divorciada” buscara a su hijo a la escuela, despertaba toda clase de fantasías. Las maestras eran compasivas con el pobrecito inocente en estado de abandono mientras los papás miraban a la señora con lujuria. Los tiempos cambian, el fantasma permanece.

Valdría la pena estar atentos a las posiciones que adoptarán los grupos políticos en este debate. No estoy de acuerdo con quienes afirman que a muy pocos les interesa la cuestión porque el único problema que merece debatirse es la desigualdad en la distribución de la riqueza. Como si éste de las familias no fuera un problema social. Que sea minoritario no lo hace menos importante. Una democracia no sólo se define por la voluntad de mayorías sino por los derechos de minorías. Además creer que el funcionamiento del Consejo de la Magistratura a nadie le interesa, ni lo de las coimas en Venezuela, ni lo de las mafias de los medicamentos, ni nada de lo que a algún cronista oficialista le parezca importante y conveniente, no exime que la oposición nos muestre por su lado los valores que defiende más allá de su declamado republicanismo.

A nadie se le ocurre que el matrimonio presidencial comparta principios de libertad de costumbres porque ya ha demostrado desde que es gobierno que si a algo poca atención le prestan es a principios. Todo es poder para ellos. Y el poder no tiene justificativo, es una vocación. Hay gente así, quiere poder. Se vuelve loca con el poder, no para cambiar el mundo, sino por poder. El poder es intransitivo, como la locura. Pero la oposición con sus Duhaldes, los Macris, los Narváez, los Aguad, Mestres, Carrió y otros, podrán creer en Dios y el Diablo, más bien en el Diablo, pero algún día deberán ajustar sus ideas de la familia, al menos con menos hipocresía.

Es comprensible que haya quienes proponen hacer las cosas de a poco. Tan o más  importantes que las leyes son las costumbres, y tanto peso como tienen las ideologías, lo comparten las idiosincrasias. No es aconsejable que en un país con aspiraciones de clase media se quiera instaurar un patria socialista a punta de fusil, ni que en una cultura con raíces puritanas y machistas, se barra con una ley, tradiciones aún acendradas. También es cierto que las sociedades no modifican sus valores de un modo espontáneo y que en la madre patria, España, con costumbres similares a las nuestras durante siglos, con la legalización del matrimonio gay, la gente se sigue reproduciendo y a los Pepes y a los Manolos nadie les dice mamá.

Anuncios

Entry filed under: General, Política argentina.

una idea Tomás con Pepe Mujica

84 comentarios

  • 1. Miguel  |  10 julio 2010 en 8:29

    Me uno a las felicitaciones, la verdad que me parece que el contenido es bastante …. Es muy interesante tu blog.

    mugen-kan Karate Goju-ryu

    videoinformatica.net ip3122, cámaras de seguridad

  • 2. ernesto  |  10 julio 2010 en 10:53

    Abraham ha hecho un análisis en profundidad en muy pocas, pero esclarecedoras, frases sobre la cuestión del matrimonio gay.
    Aunque creo que la homosexualidad puede ser tanto genética como cultural, el mismo Abraham habla de una elección sexual.
    Como sea pienso que la cuestión matrimonio entre homesexuales no es acertada dado a que, si bien se trata de reinvindicar un derecho a las minorías -que puede ser subsanado mediante leyes adecuadas- también se trata de lesionar o cercenar un derecho a las mayorías heterosexuales.
    La idea del matrimonio nació entre heterosexuales y obviamente les pertenece, ellos la denominaron, la hicieron costumbre, religion y ley, la hicieron evolucionar y constituyeron como una de las bases de la sociedad.
    Alrededor del 80% de los argentinos están contra la ley del matrimonio gay y es lógico: sienten que les están robando algo que ellos crearon, respetan y tiene como meta su propia superación.
    ¿Porque los homosexuales, que se sienten orgullosos de serlo, no hacen como han hecho los heteros o sea crear su propio vínculo de unión? La sociedad está dispuesta a aprobárselo moral, ética, legal y fácticamente.
    Pareciera que los homosexuales aceptan ser distintos, lo
    explicitan y reclaman su derecho a serlo, pero no parecer distintos, lo que es una contradicción.
    En cuanto a la adopción de niños los heterosexuales reclaman su disposición sobre ellos ya que son quienes los crean -en tanto y cuanto no comiencen a funcionar en serie los laboratorios que ideó Aldous Huxley- y es evidente que a la sociedad heterosexual choca y repugna que se intente segregar a esos niños de las mayorías. ¿Es que acaso las mayorías no tienen derechos sobre cuestiones que les son propias y fundamentales como la procreación?
    Eso nos lleva al tema del alquiler de vientres y la compra de esperma y ahí ya nada queda claro. ¿Brave New World es un equívoco? ¿Aldous Huxley escribió su libro con la intención de tergiversar los derechos humanos? ¿El ser humano tiene derecho a ser obligado a nacer bajo condiciones químicas, físicas y sociales como se les ocurra a otros?

  • 3. magu  |  10 julio 2010 en 11:12

    Hasta hace unos años, un hijo extramatrimonial no tenía derecho a pensión ni herencia, creo que aunque fuese reconocido.
    Yo misma, por ej: criada por una mamá y un padrastro no pude ingresar a un colegio católico por ser hija de padres separados, y en el que ingresé, se me pidió que no dijera que provenia de un hogar separado a ninguna de mis compañeras de clase. Muchas cosas cambiaron ya. Pero los movimientos evangélicos y los católicos, las palabras de Monseñor Bergoglio me hacen parecer que aún vivimos en la Edad Media. Se adueñan de la palabra de DIOS, se ponen como ejemplos de vida, hablan de valores familiares. El único valor familiar que debe perdurar es el amor sano entre los miembros. Habiendo trabajado nueve años en varios institutos de menores veo que realmente hubieran sufrido mucho menos chicos internados si se los hubieran adoptado. Los homosexuales son ciudadanos con todas las obligaciones civiles (desde impositivas, laborales, morales, etc) por lo tanto, juridicamente tienen los mismos derechos (casamiento, pensión, obra social, herencia, adopción y crianza de hijos).

  • 4. Carlos R.  |  10 julio 2010 en 11:14

    TA: totalmente de acuerdo. Veremos que pasa en el senado.

  • 5. ernesto  |  10 julio 2010 en 12:47

    Carlos R: En el Senado pierden porque el interior del país está en contra del matrimonio gay. La Capital Federal no puede ya imponer sus propios criterios acertados o no al resto del país. Las provincias evolucionarán o se adecuarán a la sociedad moderna mundial cuando sientan que deben hacerlo, mientras tanto que los gays se vayan a casar a Uruguay (como antes se hacía para los divorcios).
    Y quienes, como Abraham y tantos otros, creen que son seres superiores porque piensan “mas” o “mejor” que las humildes clases de ciudadanos menos “evolucionados”, que disfruten de su autoestima conseguida a fuerza de abstracciones intelectuales (en las que los demás, lo que incluye a homosexuales, no son mas que parte de su experimento de ejercer su “superioridad”)

  • 6. magu  |  10 julio 2010 en 12:57

    Me hubiera interesado ir al debate de CEMUPRO sobre el tema de CASAMIENTO GAY. El tema también se centra en la terminología: casamiento, matrimonio, unión de contrayentes. Antes creo que la constitución anterior al 94 decía “enlace o unión de dos contrayentes”, y luego se modificó por “hombre” y “mujer”. Desde el punto de vista legal, el hecho de que se en casamiento un hombre y una mujer no implica que declaren su preferencia sexual o que deba consumarse el matrimonio (como si puede ser para la Iglesia motivo de anulación), por ejemplo: el casamiento de Adelfa de 84 años con Reinaldo de 23 años es un caso de una unión heterosexual pero no indica que preferencias tienen. Y sobre la historia de la institución del matrimonio: si nos remontamos a las uniones políticas de estados a través de herederos de coronas que ni se conocían, y también de edades desparejas… estamos hablando de una institución familiar social que ha tenido su surgimiento legal en “no nos une el amor sino el espanto”.

  • 7. daniel rico  |  10 julio 2010 en 13:44

    La palabra Matrimonio se aplica a dos orbitas de pensamiento diferentes, una juridica y la otra religiosa.

    En el caso del matrimonio religioso, el gobierno no tiene derecho a inmiscuirse y no puede obligar a un sacerdote catolico a casar a dos hombres, por ejemplo, pues su religion excluye esa posibilidad.

    En el caso del matrimonio civil, la religion no tienen nada que ver y la curia catolica no tiene derecho a hacer ningun cuestionamiento; es una cuestion politico-juridica que se resuelve en el parlamento y las cortes.

    En el caso del matrimonio cjvil, no se trata de dar un derecho nuevo a alguien, sino reparar una discriminacion juridica que niega a las parejas homosexuales derechos que las parejas heterosexuales ya tienen.

    Los argumentos para seguir sosteniendo la prohibicion del casamiento civil de homosexuales basados en las dificultades de adaptacion de los hijos de estos matrimonios, son los mismos que se esgimian para prohibir el casamiento interrracial en USA.
    Por ejemplo: “los niños seran discriminados por sus compañeritos cuando los vean irse de la escuela con padres de diferente color.”

    Saludos!

    PD: Me parese injusto tildar a esta iniciativa como “ley K de matrimonio gay”, asi que tus ultimos parrafos aclarando que sos opositor de la administracion de la presidenta Fernandez me paresen innecesarios, salvo que creas, como Bergoglio, que es necesario alertar a la poblacion del pacto Kirchner-Satanas para destruir la familia argentina.

  • 8. daniel rico  |  10 julio 2010 en 13:47

    He!, no te enojes Ernesto, pensar no es un crimen, y el que se dedica a pensar tal vez lo haga mejor, como el que se dedica a la mecanica sea mas diestro que nosotros a la hora de arreglar el coche.

    En todo caso, si vemos errores o tendencias en el pensamiento ajeno, podemos señalarlos, asi todos podemos pensar un poco mejor las cosas, lo que nunca esta demas.

  • 9. daniel rico  |  10 julio 2010 en 13:51

    La palabra Matrimonio se aplica a dos orbitas de pensamiento diferentes, una juridica y la otra religiosa.

    En el caso del matrimonio religioso, el gobierno no tiene derecho a inmiscuirse y no puede obligar a un sacerdote catolico a casar a dos hombres, por ejemplo, pues su religion excluye esa posibilidad.

    En el caso del matrimonio civil, la religion no tienen nada que ver y la curia catolica no tiene derecho a hacer ningun cuestionamiento; es una cuestion politico-juridica que se resuelve en el parlamento y las cortes.

    En el caso del matrimonio cjvil, no se trata de dar un derecho nuevo a alguien, sino reparar una discriminacion juridica que niega a las parejas homosexuales derechos que las parejas heterosexuales ya tienen.

  • 10. Juan Demarco  |  10 julio 2010 en 14:49

    Personalmente, no me afecta en absoluto la elección sexual de otras personas en tanto y en cuanto ello no me afecte a mí. Y tengo muy en claro el sabio artículo 19 de nuestra Constitución Nacional, aquél que dice “Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados.”
    Desde un punto de vista relativista, también se me podrá correr por el lado de cuál moral es la que se habla. Me refiero a las costumbres de los hombres que han sido legisladas por ser funcionales a la naturaleza, como lo es la unión de los DOS sexos.
    Con ese criterio a alguno se le ocurrirá algún día pedir la legalización de quienes tienen capacidades o aptitudes o inclinaciones diferentes.
    Sin embargo, para finalizar, ya que este gobierno ha instalado el tema, debo confesar –y no lo hago bajo influencia religiosa alguna; es más, creo que nada tiene que ver con la religión- que no veo el porqué de legalizar el matrimonio homosexual, cuando a los fines prácticos alcanza y sobra con la “unión civil”. En un país donde las uniones de hecho entre parejas heterosexuales avanzan a pasos agigantados –cada vez son más-, buscar que los homo… puedan acceder al matrimonio me parece que tiene más intención de hacer “bardear” en un momento en que otras son las prioridades y menos aún otorgarles la posibilidad de adoptar.

  • 11. Mishíguene kop  |  10 julio 2010 en 18:13

    Ernesto, a diferencia de lo que vos pensás de mí, yo estoy seguro de que no sos adoptado. Incluso estoy seguro de que si fueses adoptado y descubrieses que tus padres son gays o que sos un clon te practicarías el harakiri. Si querés te facilito la espada.

  • 12. tati  |  10 julio 2010 en 18:36

    Gracias por el post, parece que somos muchos lo que pensamos como Ud.
    Saludos

  • 13. Juan Demarco  |  10 julio 2010 en 19:10

    Rectifico palabra en el tercer párrafo -que se inicia con “Con ese criterio…”- donde dice “legalización”, debe decir “judicialización”.
    Además, agrego; dice Confucio: “las definiciones conceptuales deben adaptarse a la realidad; de lo contrario la gente se equivoca y si se equivoca, puede ser injustamente castigada”. La definición de matrimonio, en castellano, según el Diccionario de la Real Academia, habla de “unión de hombre y mujer.”

  • 14. estrella  |  10 julio 2010 en 19:10

    Muy de acuerdo. Y muy agradecida, porque me has dado más argumentos aún.

  • 15. santiago  |  10 julio 2010 en 20:18

    El matrimonio, en sus orígenes en las civilizaciones patriarcales, es una institución que garantizaba el orden social, garantizaba a los hombres la fidelidad de la mujer al varón, y esto por la importancia de la descendencia. Por eso se castigaba más que una mujer fuera infiel que un varón, pues si esta quedaba embarazada, además de deshonrarse ella y esa descendencia, generaba un quiebre de confianza en el código grupal y era el chivo expiatorio pues era la que portaba las marcas del “crimen”. Esto se debía “castigar” pues los desordenes internos eran muy caros a la cohesión del grupo, mas si pensamos que en aquellos tiempos primigenios el hombre se encontraba en permanente conflicto con otros grupos y, al debilitar esa cohesión, entraba en juego la propia supervivencia del grupo. Por otra parte, del otro lado, del varón, al institucionalizarse el matrimonio se hacía responsable de la protección y manutención de la mujer y su descendencia. Desde este punto de vista bregar por la “legalización” del casamiento entre personas del mismo sexo, sino resulta superfluo, sí parece muy alejado del sentido original del matrimonio.
    En la cuestión cristiana de la cosa y sobre la adopción depende la conducta del adoptante. Hay un pasaje de hechos de los apóstoles en el que Felipe se le aparece bilocado -o no me acuerdo- a un eunuco de la corte de Etiopia y lo bautiza. Un pasaje bastante extraño, que deja para pensar bastante, mas sobre todo si prestamos atención al pasaje de la Biblia que estaba leyendo el eunuco.
    p.d: mis respetos, ernesto.

  • 16. ernesto  |  10 julio 2010 en 20:19

    Otra solución sería que los heterosexuales les dejen el matrimonio a la Iglesia y los homo y opten por una unión civil con todos los derechos y las obligaciones.
    Quien quiera casarse por la Iglesia con el rito matrimonial, sean hetero u homo, que lo hagan. (espero que la comunidad homosexual no empiece entonces a pelear por la unión civil bajo el lema de la discriminación)

  • 17. TVMAN  |  10 julio 2010 en 20:52

    En el programa SIENDO FAMILIA conducido por la catequista y periodista Olga Muñoz, emitido por el canal Santa María (cable) de Argentina, el sábado a las 19 hs se anunció que este martes 13 de julio en la Plaza del Congreso habrá una marcha convocada por diversos grupos cristianos llamada “Defendiendo la familia”, en este programa varios abogados, teólogos y docentes pedían que a dicha convocatoria fueran madres y padres de familia. Asi que madres y padres gays vayan también. Tienen una página que empieza con doblev y fampaz. com , el mail es fampaz más arroba punto com punto ar. Por si quieren mandar alguna opinión. El candor con que anunciaban esta marcha contrastaba con el ventarrón de aire frío que se emitía desde la pantalla televisiva. Luego, el programa Noticias Católicas refirió a un filósofo de nuestro tiempo el mediático Santo Tomás de Aquino y sus verdades de último momento.

  • 18. TVMAN  |  10 julio 2010 en 21:13

    El programa es
    HACIENDO FAMILIA
    http://www.aica.org/front.php?id=22271

  • 19. Mar  |  11 julio 2010 en 0:09

    Asuntos de familia I
    Hace tiempo que existen en las grandes ciudades parejas homosexuales en convivencia, sólo “mal vistas” por los ojos que “ven mal” (y en los pueblos casi imposible, porque los gay son rápida e injustamente estigmatizados, y ello les destruye cualquier posibilidad de un vínculo afectivo y duradero). Hay dos cuestiones bien separables: la condena moral o religiosa a la homosexualidad, y el ordenamiento civil de estas convivencias.
    Se han alzado varias voces. Pocas representan a la mayoría de las personas que se encuentran ajenas a una lucha política, o dictámenes de alguna religión. Pocos dicen lo que se dice en reuniones de trabajo o de amigos. Corren tiempos de un fuerte maniqueísmo, por suerte sin organización armada terrorista de ningún lado salvo alguna que otra escaramuza menor. No se pierde la vida, pero hay exclusión por pensar distinto. Un abismo con épocas pasadas, pero pervive el autoritarismo en el manejo de las opiniones.
    Es necesario avanzar en una regulación de las uniones de parejas del mismo sexo, del mismo modo que lo fue para los divorcios y segundos matrimonios durante tanto tiempo sin poder legalizarse. Lo que no se expresa es la diferencia con un matrimonio. En este país es difícil y odioso mencionar las diferencias. Diferencia es sinónimo de exclusión.
    Sin hipocresía, en nuestra sociedad armar una familia sigue siendo algo valorado y buscado, con todo el desafío que tiene, y ninguno piensa si es una “verdad revelada” ni si tiene una energía que deriva de Dios o del Diablo. Nadie se cuestiona eso cuando se enamora y decide junto a su pareja si quieren construir una familia, con cuántos hijos y cómo van a hacer porque ambos trabajan.
    Lo que no se analiza, es porqué los gays quieren ser considerados un “matrimonio”, cuando no lo son. Es una unión social sin dudas, diferente a la de un matrimonio. Hay una llamativa insistencia en querer ser “iguales” en algo que no lo son. Porqué tanta insistencia? Escuché un debate en el que mencionaban ligeramente si todo el problema era una cuestión de “terminología”. Claro que no! Es semánticamente diferente, porque los significados son distintos! La semántica no se reduce a las palabras, hay conceptos que no son verbales. Nos vemos con conceptos diferentes, que agarran a la sociedad sin ponerse en el trabajo real de consensuar una nueva palabra para tales uniones, cuando realidad todas las palabras nacieron por consenso social. No será que nuestros legisladores actuales no tienen el nivel suficiente para comprender de qué se trata, ni tampoco el deseo de “trabajar” para profundizar en el desarrollo de esta ley? En esto no tienen de dónde “cortar y copiar”.
    La homosexualidad no es una enfermedad ni una elección consciente, es algo natural, como lo es la la atracción heterosexual. Lo que es enfermo socialmente es jugar a que es igual. Proponer el juego del rey al que todos tienen que decirle que está vestido.

  • 20. Mar  |  11 julio 2010 en 0:10

    Asuntos de familia II
    Se necesita avanzar en que las uniones de homosexuales adquieran iguales derechos civiles que los matrimonios cuando deciden vivir juntos, porque una vez resuelto, los juzgados de familia podrán estudiar los casos que quieren adoptar y criar chicos. Es muy probable que algunos estén en reales condiciones de poder hacerlo. No todos. Del mismo modo se hace con las parejas de heterosexuales, y no porque sean gays “mediáticos” deberían gozar de prerrogativas por poder manipular a la opinión pública victimizándose. Podría ser un gran artista, pero eso no tiene valor alguno a la hora de decidir otorgar en adopción a un chico. Las necesidades son otras. Una pareja de asalariados con menores recursos económicos puede emprender mejor una crianza de un hijo.
    Habría entonces diferentes tipos de familias (como siempre existió) y está bien que esas parejas puedan incluirse socialmente con un proyecto así.
    Ni psicológica ni genéticamente serán familias iguales. Qué importa si los chicos dicen “mamá” o “papá”, eso no es lo prioritario. Varios chicos llaman a sus padres por el nombre de pila. Los roles de los cuidadores tampoco parecen ser necesariamente atribuibles a un hombre y a una mujer, si ellos tienen en cuenta las necesidades del hijo. Sólo ha sido estudiada la extrema necesidad de un vínculo afectivo fuerte, genuino, y sin abandonos los primeros meses de vida, con las características del calor maternal(preferentemente dando de amamantar). Hubo “madres sustitutas” que pudieron cumplirlo bien (hasta se dió con animales, pero no puede perdurar porque no transmiten el lenguaje).
    Sin embargo, es obvio que el entorno psicológico será diferente (ni peor ni mejor, diferente), y ése será el desafío de las familias conformadas por homosexuales y de la sociedad para incluirlas.

  • 21. Juan Demarco  |  11 julio 2010 en 7:44

    Totalmente de acuerdo; análisis inobjetable.

  • 22. Elías  |  11 julio 2010 en 11:03

    El aparente candor, es una táctica que han aprendido durante siglos. En realidad, son unos maestros en enviar mensajes subliminales: fijate que el segundo apellido de la conductora es Ovando, que suena muy parecido a ovulando.

  • 23. magu  |  11 julio 2010 en 11:45

    Mar, Elías,
    Elías: Ovando: (otro bando).
    Mar: lo semántico, con el término matrimionio, casamiento o unión civil, pero que tengan los mismos derechos.

    Hay varios obispos católicos a favor de la unión civil de personas del mismo sexo (no son católicos disidentes) y también hay grupos evangélicos en contra de la marcha del 14.

    Lo importante de aclara es que si la homosexualidad no es una enfermedad, entonces, no se debe pensar que los hijos de una pareja homosexual puedan tener un modelo de vida enfermo.
    Los opositores a esta ley además de acudir a la Biblia (donde no figura un mandato de Dios tan claro como el que ellos mencionan según versículos que no citan), comparan a la homosexualidad con la pedofilia o con la zoofilia, y hasta con la necrofilia y otros disparates, lo cual indica su falta de cultura, información, formación, autoexamen de su propio ego y estrechez mental (prejuiciosa y desequilibrada).

  • 24. carmen  |  11 julio 2010 en 13:25

    xxx

  • 25. Elías  |  11 julio 2010 en 14:10

    Hola Magú! menos mal que no hemos nacido en la Edad Media, te imaginás como habría sido vivir en aquellos tiempos : una casta llena de poder y dinero tratando de imponernos a hierro y fuego sus dogmas. Otra casta llena de poder y dinero tratando de imponernos sus políticas absolutistas, trabajar todos los días para poder pagar decenas de impuestos abusivos…Vaya! pensándolo bien las cosas no han variado mucho desde entonces…

  • 26. ernesto  |  11 julio 2010 en 15:59

    Daniel Rico: Yo puse “creen” que piensan mas y mejor.

  • 27. ernesto  |  11 julio 2010 en 16:55

    Magu: el sexo, la atracción sexual, es el mecanismo dispuesto por la naturaleza para la reproducción de las especies y su evolución.
    Entonces ¿porque negar que ejercer la sexualidad de otra manera es una desviación o una anomalía como la bulimia u otras enfermedades?
    La homosexualidad está en las posibilidades, en el hombre radica casi siempre en las glándulas que poducen insuficiente testosterona. También está en la psíquis y es mayormente aceptado por la siquiatría en la incapacidad, o la creencia en ella, del adolescente en conseguir la admiración de su círculo de amigos. Y hay otras causas, claro, pero siempre radica en fallas de distinto tipo pero fallas al fin.

  • 28. carmen  |  11 julio 2010 en 17:21

    Muy claro el artículo. Juridicamente no hay causa para no legislar el matrimonio entre homosexuales. Cabe señalar que: a)hasta 1954 regia por ejemplo la división en nuestro país la división entre hijos matrimoniales y extramatrimoiales y estos últimos en :naturales adulterinos e incestuosos, recién creo en 1964 se borra toda distinción. b) En 1967 la mujer puede administrar los bienes del matrimonio conjuntamente con el marido. c) Con posterioridad se dicta la Patria potestad compartida la que muchos sectores se opusieron,y por último ya es bien conocida la ley de divorcio y todas las discusiones que en su momento generaron.La familia está en constante evolución, acorde a los cambios en donde influyen hasta las politicas habitacionales. Pienso no debemos cerrarnos incluso al tipo de familia nuclear, pareja e hijos.Estoy convencida que en el futuro se tendra que legislar sobre otras formas de union que no tienen como objetivo solamente la crianza de niños. Puede constituir una familia dos personas solas que conviven, una sola persona viuda,una persona divorciada con hijos que se une a una persona gay.Una persona sola con un hijo. Las variaciones son muchas, lejos estamos del amplio clan romano, las grandes urbes generaron otro tipo de lazos en donde cada uno encuentra sus formas para paliar la soledad, que esas formas sean distintas no significa que no tengan proteción legal, la multiplicidad sera la caracteristica del futuro.

  • 29. magu  |  11 julio 2010 en 17:52

    Elías: en algunos países de Oriente aún rigen normas morales medio medievales todavía (y en la época del Ayatollah más aún.
    Carmen: la potestad compartida creo que se instauró en la época de Alfonsín, antes la tenía el padre (salvo casos particulares dictaminados puntualmente).
    Ernesto: va más allá de lo reproductivo.

  • 30. ernesto  |  11 julio 2010 en 18:25

    Magu: ¿creés que el sexo es para diversión, para el entretenimiento?
    ¿que el hambre es para la gula?
    ¿que la sed es para degustar bebidas?
    ¿que el miedo es para torturarnos?
    ¿que la transpiración es para darnos mal (o buen) olor?

  • 31. Ma.Cristina  |  11 julio 2010 en 19:16

    Concuerdo con el análisis de Mar,Asuntos de Familia, me
    parece sensato y bien explicitado.

  • 32. Francisco  |  11 julio 2010 en 19:47

    Solo para decir que me alegra sobremanera, parece que la tirada de orejas de Abraham ha tenido excelentes resultados, ya que este post ha dado interesantes reflecciones sobre el tema planteado. Es un asunto más que interesante y complejo sobre el que me cuesta refleccionar, vienen a mi humilde mente muchos pensamientos, si logro hilvanar algunas ideas, obvias y comunes como siempre, lo haré en algun momento. Saludo.

  • 33. magu  |  11 julio 2010 en 21:04

    Ernesto: hablo de casamientos y de uniones por amor, por afecto y por afinidad del mismo sexo o de distinto sexo . Nada más. Y los deberes y derechos que todas estas uniones civiles reconocidas y legalizadas tendrán para beneficio de toda la sociedad.

  • 34. JuanManueldeRosas  |  11 julio 2010 en 22:32

    A ver…María Kodama y Jorge Luis Borges ¿se casaron para adoptar hijos o para procrearlos?..y el ejemplo de esa anciana que se casó con el joven promiscuo ¿ se casaron para adoptar hijos o para procrearlos también?, y otros ejemplos de enfermos terminales que deciden formalizar la unión con su pareja quizás de toda la vida o del último tiempo para que cobre la pensión, y son heterosexuales……….¿qué diferencia habría entre los casamientos de estos heterosexuales y los casamientos de gente del mismo sexo ?. La primera mandataria de Suecia está casada con una señora, y creo que Suecia es un buen ejemplo de país desarrollado.

  • 35. Laura  |  12 julio 2010 en 2:23

    Estoy de acuerdo con la Ley, aunque me parece que el nombre más apropiado es Unión Civil.

    Lo que no me gusta es lo que está haciendo el gobierno, usándolo como siempre como estrategia de confrontación, para por un lado, instalar la idea que ellos son “progres” y la oposición unos retrógrados, reaccionarios, y por el otro lado para distraer de temas que a ellos no les conviene que ocupen los primeros planos, como la inflación, la corrupción generalizada, las reuniones de la presidente con la Barryck Gold que son una muestra fehaciente que dice una cosa y hace lo contrario, la fortuna malhabida de los Kirchner, etc.

    Con respecto a las personas que se oponen a la Ley, ya sea pertenecientes a la iglesia o quienes sean, me parecería mejor que se ocuparan de otros temas que creo mucho mas importantes como por ejemplo, toda la basura que reciben sus hijos a traves de medios de comunicacion como television, revistas, donde se familiarizan con personajes de dudosa moral de todos los sexos, donde se degrada permanentemente a la mujer, donde se habla constantemente de formas de vida prostibularias y realmente degeneradas, con personajes que no son buen ejemplo especialmente para chicos que se estan formando, y porque no, para el resto de la sociedad tambien .

  • 36. db  |  12 julio 2010 en 11:08

    ernesto, ¿creés que el cerebro es para decir bolu… gansadas?

    Tu determinismo biológico no da más que para Discovery Channel. Ojala nunca tengas poder para decidir sobre la vida de nadie.

  • 37. ernesto  |  12 julio 2010 en 12:38

    yo, por el contrario, espero que VOS no tengas que decidir sobre la vida de nadie dado tu personalidad agresiva y tus acendrados dogmatismos.

  • 38. db  |  12 julio 2010 en 12:49

    Que vacer ernesto, es la biología…

  • 39. ernesto  |  12 julio 2010 en 12:58

    db:¿te parece que pensar que la homosexualidad es una anormalidad es un equívoco? Bueno, tenés tu derecho a pensar como quieras. Lo que sí vale aclarar es no se trata de andar tirando rengos o ciegos o cuadripléjicos o jorobados o locos u homosexuales por el barranco. La sociedad debe proteger a quienes adolecen de alguna deformidad física o síquica por lo que es obvio que la comunidad homo debe tener una legislación adecuada y satisfaga todos sus derechos y obligaciones para sus uniones de pareja.
    Digo esto para respetar a la mayoría tanto como a la minoría porque en la Argentina alrededor del 80% de la gente cree que que el derecho al matrimonio debe reservarse para los heterosexuales pero debe legilarse sobre la unión civil para que los homosexuales tenga su propio código.
    Si la opinión del pueblo fuera a la inversa yo no tendría dudas en apoyar el matrimonio gay.

  • 40. db  |  12 julio 2010 en 13:28

    No es materia opinable, no hay ninguna evidencia científica que sustente la teoría de que la homosexualidad está determinada por algúna particularidad biológica. Tus informes deben provenir de la secretaría de ciencia del Opus Dei.

    A propósito de “¿creés que el sexo es para diversión, para el entretenimiento?”

    ¿Para qué si no? Para procrear está el apareamiento (tan propugnado por la Santa Sede) o los procedimientos asistidos.

  • 41. magu  |  12 julio 2010 en 13:39

    DB: si, y para la unión con lo sagrado también, según concepciones yóguicas creo.

  • 42. ernesto  |  12 julio 2010 en 14:00

    Leé mi comentario nº 2 sobre eso.

  • 43. magu  |  14 julio 2010 en 23:19

    Espero que salga esto
    Vi el debate en el Senado, parte de lo que televisaron. Uno decía que estaba en contra pero como su bloque estaba a favor, iba a votar a favor (QUINTELA), otro decía que estaba a favor pero iba a votar en contra. Me entristeció la opinión de LUIS NAIDENOFF porque habló muy bien, pero por querer hacer esa distinción entre UNIÓN CIVIL y MATRIMONIO HOMOSEXUAL (por el término) va a votar en contra, esperando que el proyecto vuelva a Cámara de Diputados, y asi el periplo burocrático nuevamente. Creo que si RAÚL ALFONSIN viviera, estaría en la vanguardia y propulsaría el voto a favor con el mismo término jurídico (por más que constitucionalmente parezca una falacia). BLANCA MONLLAU parecía IRENE PAPA recitando en griego su discurso de CLISTEMNESTRA luego de la muerte de IFIGENIA, pero por el dramatismo patético que ponía, dice que adoptar es un capricho de los adultos. Y TERESITA QUINTELA hizo una exponencia idéntica al SKETCH del MERENGUE de LES LUTHIER (con MURDOCK Y RABINOVICH). ¿Y ud DON ABRAHAM se enoja con nosotros, los bloguistas por los divagues que a veces escribimos?, tendría que haber oído a QUINTELA y otras senadores, daba gracia, o pena, no sé.

  • 44. magu  |  14 julio 2010 en 23:39

    ¿Saldrá?
    lo puse en UNA IDEA

    LA SENADORA TERESITA QUINTELA: su exponencia en el Senado, similar al Sketch de LES LUTHIER en EL MERENGUE (Rabinovich y Murdok)./////como católica está en contra pero como es del FPV dice que tiene que votar a favor y a la lata a laterooooooo).
    LA SENADORA BLANCA MONLLAU: similar a IRENE PAPA declamando en griego antiguo la elegía de Ifigenia (como Clistemnestra) diciendo -según pienso yo- barbaridades.
    LUIS NAIDENOFF, de la Unión Cívica Radical vota negativamente porque quiere que se ponga el término Unión Civil y no Matrimonio. -solo por el término jurídico, el término en si–

  • 45. Juan Demarco  |  15 julio 2010 en 7:16

    Finalmente, el Gobierno y sus representantes -pues los senadores que votaron a favor han demostrado no representar al pueblo que los votó, sino al grupo de personas que nos gobiernan- se dieron el gusto. La nueva ley no me afectará en lo personal, ni tampoco a los heterosexuales en general, sí -en cambio- al pueblo de la Nación argentina en su dignidad como nación, cuyos senadores y diputados ceden en sus más íntimas convicciones para agradar a las presiones de un casta gobernante transitoria…, una muestra más de la decadencia de nuestra dirigencia política.
    Instalaron una contienda en la sociedad sobre un tema que a muy pocos interesa y que excede totalmente el marco religioso -como muchos se tragaron el anzuelo- y para el cual la sociedad no estaba preparada. Y conste que no soy religioso practicante.
    Cabe recordar que una de las condiciones que requiere una ley es que no puede tener como beneficiarios sólo a un grupo de personas, sino a toda la sociedad y ¿alguien averiguó cuál es el porcentaje de gay y lesbianas manifiestos que hay en el país?
    Aun aceptando las limitaciones de esa premisa para este caso en particular, en lugar de prostituir la palabra “matrimonio” se hubiera acordado en su reemplazo una “unión civil”, como tienen la mayoría de los países, contemplando así las necesidades de las personas “diferentes”, por decirlo en forma elegante.
    Sólo hay que esperar ahora que el nuevo engendro votado a las apuradas no genere más conflictos que los caprichos que se han querido satisfacer, pues la sanción de esta ley dará derecho a presionar para conseguir otras, tales como la de poligamia. ¿Porqué no?
    Lamentable la Argentina que nos toca vivir.

  • 46. Mar  |  15 julio 2010 en 10:20

    Había comentado la nota de TA siguiendo su título, pero ahora quiero agregar este con otro título que se me impuso desde que pensé en escribir algo, por lo que siguió:
    La pequeña europa latinoamericana
    Finalmente se aprobó la ley de matrimonio gay, no sin una colorida previa que pintó Bergoglio luchando a Dios contra Satanás y culminó otro artista “de plásticos” instalando un enorme pene inflable con la inscripción “CHUPALA”, apuntando hacia el congreso. El debate duró varias horas, y reconozco que escuché muy poco y salteado porque me aburría. Supongo que tuve la mala suerte de enganchar justo exposiciones con más declamación que fundamentos interesantes. Hace un rato leía los titulares y repercusiones en internet, y me dí cuenta –algo que no ví antes- que el resultado era previsible. Todo sigue igual que siempre. El jinete morirá con las botas puestas, y los porteños continuarán vanagloriándose de ser el rincón europeo de sudamérica. Este país siempre fue unitario, de modo que las provincias en esto tampoco iban a tener ningún peso.
    En los medios internacionales se describían dos cuestiones que sorprendían: una que todos conocemos bien sobre un país con “mayoría” de católicos; la otra, que aquí no se reconoce, sobre una capital muy aprovechada por la propaganda turística por ser “gayfriendly” (tolerantes, amistosos con los gays). Pensé que de afuera nos conocen mejor que nosotros a nosotros mismos. Esa no es muy buena característica –y encima teniendo tan alto número de psicólogos por habitante- , siempre es mejor conocerse… fortalezas y debilidades, posibilidades y limitaciones… Es más coherente cómo nos ven desde afuera, porque éste fue un país que recepcionó a varios inmigrantes, que con más o menos dificultades iniciales siempre pudieron desarrollarse. El argentino es más bien hospitalario con el extranjero. Por tener tantos inmigrantes además, tiende a sentir horror por los sentimientos de discriminación.
    Así es que detrás de países como Holanda, Bélgica, Islandia, o España entre otros pocos, vamos nosotros (décimos dicen) pero más adelante en cuanto a la adopción, porque no todos lo avalaron. Sólo Bélgica, España y Argentina, y esto es catalogado como progresista y de avanzada.
    TA menciona algo importante en el final de su nota, sobre los tiempos que habitualmente llevan los cambios de costumbres e idiosincrasias. Sería interesante que quienes más han profundizado en el estudio sobre costumbres (TA entre ellos) analizara la semejanza entre estos 3 países progresistas.
    Por mi parte, descreo de un progresismo tan particularizado y limitado. También descreo de un progresismo tan vertiginoso. Veo en la sociedad un costado muy snob, superficial y teatral, y porqué no decir también, hipócrita.

  • 47. magu  |  15 julio 2010 en 10:37

    Juan de Marco, Mar:
    No creo que los 33 votos a favor sea para darle un espaldarazo al oficialismo, porque fíjense que también por mucha mayor diferencia se votó en Diputados la Ley de Glaciares que Cristina había vetado. Yo veo a esto igual que como se trató el tema de la Ley del Divorcio en 1986. Es decir, se han basado sobre los hechos ya dados. Si ALFONSIN viviera, a pesar de ser un abogado tradicional, hubiera estado a favor. La presidenta de Islandia es gay. Me cuesta pensar sin embargo en más avances, creo que nos costaría acomodar la mente para lo que se va a seguir pidiendo. No sé si el cambio de sexo para los transexuales figura en el nuevo DNI, y se reclama más cosas, pero por ahora pienso que se pueden postergar un poco para seguir tratando en ambas Cámaras otros temas.
    Juan De Marco: decís que el tema excede a un tratamiento religioso. Y si, porque a veces lo religioso achica o excluye temas. Desgraciadamente en la HISTORIA DE LAS RELIGIONES se ha visto siempre MUCHAS EXCLUSIONES, en vez de integraciones. Solo se salvan los perfectos, los elegidos, los que siguen todos los mandatos no solo impuestos por un patriarca designado por Dios como vocero, sino también de todos los voceros históricos y del momento que se adueñan de la palabra divina, quizás para excluir.

  • 48. Mishíguene kop  |  15 julio 2010 en 10:45

    Todas las personas son diferentes. No existe nadie igual a otro. Todas las familias son diferentes. Ya lo explicaron varios disertantes. Si para vos es una aberración una familia constituída por dos hombres e hijos o dos mujeres e hijos o un travesti y un hombre e hijos pero no es una aberración una familia monoparental constituída por amazonas modernas o johnes rambos que crian hijos solos, entonces no entendés como va el mundo.

  • 49. Mishíguene kop  |  15 julio 2010 en 10:55

    Ahora que las familias pueden estar constituídas de distinta manera se viene la otra lucha, la del derecho civil del solo, que despúes se volverá anciano y será el único excluído entre los ciudadanos de la sociedad “igualitaria”. Será aquel que no recibirá pensión alguna y se quedará con su misérrima jubilación. Los mismos que ayer votaron a favor de los derechos de amplias minorías (cosa que celebro) le niegan la dignidad a millones de ciudadanos que son tratados como trapos desechables: los ancianos. Y sobre todo los ancianos solos, que no tienen familias (por el motivo que sea) que los ampare. Los mismos diputados y senadores que apoyaron esta ley de matrimonio gay ( bien hecho) deberían sanear de una vez y para siempre la economía de los ancianos. Déjense de hipocresías y politiquerías burguesas que dañan a miles de ancianos. No sean basuras humanas. Les digo especialmente esto a los kirchneristas que ayer votaron bien, a favor de las diferencias y de los excluídos históricos, pero que se niegan a reconocerle el derecho a la dignidad a millones de seres humanos, con el discurso maniqueo de que la oposición quiere vaciar el ANSES. Saquen los recursos de otra parte entonces. Jubilaciones: 82 % móvil ya.

  • 50. Francisco  |  15 julio 2010 en 12:54

    Coincido, puro circo para la gilada, teatro, esnobismo, me pregunto para cuando la igualdad de derechos para los pobres jubilados y los niños que mueren de hambre en el Chaco, en fin…

  • 51. db  |  15 julio 2010 en 13:13

    Anoche hubo discursos realmente extraordinarios, Estenssoro, Giustiniani, Sanz y otros cuyos nombre no recuerdo (quizás a ellos se refiere la persona que más arriba se lamenta de la argentina que nos toca vivir gracias a estos políticos que se arrodillan frente al diabólico poder de turno), mechados con los que se autodenominan pluralistas, democráticos y reserva moral como Romero, Rodriguez Saa y Chiche Duhalde, que insólitamente abreva en Perón para arrojarnos su definición de familia.
    Los argumentos a favor del sí son incontrastables, tanto jurídica como social y antropológicamente. Del otro lado se aducen vaguedades, acusaciones políticas, convicciones religiosas que nada tienen que ver con legislación civil, profecías y apocalipsis varios. En base a semejante marea de oscuridad uno diría que se nos viene la Edad Media. Por supuesto no se desaprovecha la oportunidad (oportunística) para descargar munición sobre el gobierno, mucha gente sigue convencida de que este es el tiempo del mal, que los argentinos no venimos del infierno sino que nos han metido “estos” y que el próximo gobierno nos restituirá al paraíso del éxito al cual estamos condenados. La jerarquía eclesiástica que presiona a los legisladores, casi con la amenaza de la excomulgación, e incita a la violencia hablando de guerras santas y pretendiendo imponer su forma de vida vertical a toda la sociedad, sin importar distinciones de raza, credo o religión no contribuye a la división de la sociedad… te rogamos señor.
    Es verdad que esta ley provocará la visibilidad de situaciones que implicarán cambios culturales y psicológicos importantes. La resistencia a esos cambios puede ser atendible, pero como decía Giustiniani (creo), ¿cuál es el momento adecuado para este tipo de cosas? El momento adecuado no puede ser otro que ahora. Lo que no es atendible a mi modo de ver es una forma “idealista” de pretender que la vida sea de tal o cual manera, condenando implícitamente a gente que no es como se supone que debería ser, de hablar de biología o de naturaleza o de revelación para ocultar el desprecio, el autoritarismo, el anquilosamiento de frases esencialistas como “eso no es matrimonio” (bueno, ahora sí es matrimonio). Claro que no estamos libres del snobismo y la superficialidad, pero a la larga si esas expresiones no tienen sustento languidecen y mueren. A corto plazo veremos casamientos mediáticos que horrorizaran a lo más sano de nuestra sociedad que sin embargo no se horroriza por casamientos sí obscenos y fastuosos como los de Su. Más serio y lamentable es que no estamos libres de la reacción y el conservadurismo. Querer ignorar la realidad o reprimirla no puede terminar en otra cosa que dolor y sufrimiento.

  • 52. magu  |  15 julio 2010 en 13:28

    DB, MAR, JUAN DE MARCO, MISHIGENE (de los últmos que opinaron)

    Para mi esta ley es un avance social muy importante, y no creo que sea un triunfo del oficialismo en sí (porque por ejemplo, Diputados votó a favor de La Ley de Protección a los Glaciares que Cristina había vetado). Ayer un diputado en un programa de TN dijo que estaba de moda tirarse contra la Iglesia, estaba de moda ser ateo y hablar mal de las religiones porque si. En parte a veces también veo ese fenómeno, y por el contrario, no noto lo que Don Abraham dice que “está de moda ser de una religión”. Pero algunos exponentes católicos y evangélicos eran para chiflarlos. Creo que estamos viviendo un cambio positivo, como cuando salió LA LEY DE DIVORCIO durante el GOBIERNO DE ALFONSÍN. Comenté algo antes pero no salió.
    Saludos

  • 53. Juan Demarco  |  15 julio 2010 en 13:31

    Estimado Mishíguene; si revisas mis anteriores post, verás que nunca dije algo que se opusiera a la legalización de una “unión civil” -así en esos términos- de dos personas del mismo sexo. Lo que me opuse, y no cambié de idea es en cuanto al uso de la denominación matrimonio. Si hay palabras que tienen una connotación cultural muy arraigada es ésa, el matrimonio; tan arraigada como que empieza en la antigua Roma y se refiere a varón y mujer. La Argentina no termina en la General Paz; en nuestra ciudad posiblemente eso pase al olvido en breve (tal vez porque somos “gay friendly”; en el interior profundo no creo sea así. Finalmente, para que quede claro, reitero que no cuestiono las inclinaciones sexuales de nadie, cuestiono que se subvierta el sentido de las palabras, que más allá de su significado semántico, tienen una seducción especial. Recuerdo una cita de Confucio, cuando dice “las definiciones conceptuales deben adaptarse a la realidad” y la realidad es que el matrimonio siempre ha sido mujer y varón.

  • 54. Juan Demarco  |  15 julio 2010 en 13:38

    No cuestiono la ley, MAGU, cuestiono el nombre; a mi juicio -como el de muchos- debería ser “unión civil”, con los mismos derechos del matrimonio; así como cuando salió la ley de Divorcio se dio una opción, digamos, más “decorosa” para la conciencia de muchos que se oponían, con la figura de “Separación”.

  • 55. magu  |  15 julio 2010 en 13:48

    JUAN DE MARCO
    Si, como el diputado radical LUIS NAIDENOFF.
    JUAN, lo que pasa es que si bien es cierto que se distorsionaría el término cuya etimología supongo que bien de algo matriarcal.
    El hecho de que se volviera a mandar nuevamente la ley para DIPUTADOS, para cambiar la terminología, atrasaría mucho tiempo el tratamiento de otras leyes.
    Quedará para la historia del derecho constitucionalista que el término Matrimonio era originalmente para unión de hombre y mujer, se pondrá variantes o incisos, pero asi no se retrasa más la ley.
    Ahora, por ejemplo en el caso de los transexuales: un hombre se casa con una mujer, luego cambia de sexo y se hace mujer y se casa con un hombre…ahi supongo que el término sería el tradicional, jajaja o no, no sé.
    Saludos

  • 56. magu  |  15 julio 2010 en 13:49

    JUAN corrijo
    que viene del término matriarcal
    y
    derecho constitucional

  • 57. Mishíguene kop  |  15 julio 2010 en 14:32

    Bien, entonces borremos la palabra matrimonio del diccionario, ya que no existe tal cosa, dado que en el siglo XXI tanto en Argentina como en Latinoamérica, Occidente y en parte de Oriente, el moño que se pretende anudado es entre las parejas padre-madre, madre-padre, y ahora padre-padre, madre-madre, o padre solo, madre sola. Entonces ni ahora ni nunca el término fue el adecuado, dado que en la historia de la humanidad existió el patriarcado pero también el matriarcado. Y no deja de ser una contradicción que en una cultura patriarcal como la nuestra el prefijo para la unión de parejas heterosexuales resulte el del eslabón más débil. Borremos el vocablo matrimonio, tirémoslo al tacho de los despercios de la historia y hagamos lo mismo con el vocable patrimonio, por similares razones. También hagamos lo propio con los términos Patria y patria potestad, dado que no se adecúan a la realidad sociológica de los tiempos que corren.

  • 58. Mishíguene kop  |  15 julio 2010 en 14:37

    Lo de padre solo y madre sola sobra, a menos que como sugiere Elías se pueda formar una unión civil con uno mismo (lo que supondría caer en la paradoja de una división de bienes imposible) o con su propio clon, lo que supondría un gran más avanzado en el incesto.

  • 59. Mishíguene kop  |  15 julio 2010 en 14:42

    Quise poner: lo que supondría un grado más avanzado en el incesto.

    PD: otro de los derechos humanos que deberíamos conquistar urgentemente: acceso libre a los propios comentarios blogueros con el derecho a veto o a corrección de los mismos.

  • 60. db  |  15 julio 2010 en 14:52

    “la realidad es que el matrimonio siempre ha sido mujer y varón.”

    Ya no lo es más. Eso quiere decir que que siempre haya sido asi no significa mucho.

  • 61. Juan Demarco  |  15 julio 2010 en 14:56

    MAGU, ¿te parece que está muy lejos de suceder lo que escribiste en el último párrafo? En plena posmodernidad, de hecho no es imposible que suceda y no pasará mucho tiempo. ¿Surgirá una nueva figura legal?

  • 62. magu  |  15 julio 2010 en 16:30

    JUAN DE MARCO, DB, MISHÉGENE, ELÍAS, MAR: Bueno, los que opinaron hoy
    Juan De Marco: hace tres años un primo de mi marido fue a una cena por los 25 añosde recibirse en el bachillerato. Se reunieron tods por facebook, y uno de los compañeros les dijo – tengo una sorpresa. Cuando apareció era una señora, una señora perfecta. Él había sido papá de tres chicos, con una novia con la que se casó en primeras nupcias. Todo bien. Luego se reencontró con su primera novia que era lesbiana y por pedido de ella o algo asi se hizo transexual. Yo qué, sé, supongo que los chicos del mañana se acostumbrarán y será natural. Como para ellos es natural internet y el celular. Lo que quisiera que jamás se acostumbren es a la violencia, a la corrupción, a la depredación de la naturaleza, y es mi deseo que sean vegetarianos, ecologístas y pacifistas. Lo de más, de él o de ella, …….yo qué sé. PERO ESTOY A FAVOR DEL MATRIMONIO GAY Y DE LA ADOPCIÓN TAMBIÉN. URRA

  • 63. Juan Demarco  |  15 julio 2010 en 17:07

    Magu, te cuento; en estos días cumplo 70 años; siempre he respetado las preferencias sexuales, ideológicas, religiosas, etc. de mis semejantes. Pero tal vez por una deformación profesional, me molesta el mal uso de las palabras -he trabajado años como corrector literario-. Por lo demás, no me afecta lo que hagan mis semejantes -mientras no me molesten a mí-, nadie me sacará mi estado civil de divorciado por más ley de matrimonio gay que haya.
    Algunos senadores que se oponían, se fueron a la China; otros tienen compromisos tales que los obligó a dar quorum y “borrarse” para no votar contra su conciencia, y otros así lo hicieron.
    Más allá de la crítica a muchos senadores que votaron siguiendo a “his master voice”, preferiría que fuera “unión civil” para no englobar dos el matrimonio de adherentes a dos orientaciones sexuales diferentes.

  • 64. Juan Demarco  |  15 julio 2010 en 17:24

    Me olvidaba de la frutilla del postre, aunque pareciera algo surrealista; sólo faltaría que un cura les bendiga los anillos y lo festejen a lo grande, entonces sí “cartón lleno”.

  • 65. magu  |  15 julio 2010 en 19:22

    JUAN DEMARCO
    Habría que rastrear filologicamente y etimologicamente (no fisiologicamente, jajaja porque hablamos de cultura)…tantas palabras que antiguamente tenían un significado y luego ese mismo se fue ampliando. El lenguaje, el habla cambia, si la lengua está viva, la sociedad también. Ahora ¿por qué nadie te va a sacar ese estado de divorciado?, si querés te volvés a casar y serás un reincidente. Con respecto a lo de Unión Civil o Matrimonio, me imagino que molesta a un semiólogo, y a un corrector, pero fijate que en esencia es bueno. Esto JUAN ayuda al bienestar de mucha gente. Tengo amigos y amigas homosexuales que están en pareja, una de ellas es de familia ultra católica, una mujer magnífica desde todo punto de vista, además de una excelente profesional, culta, buena, todo…y sufrió muchísimo cuando tuvo que contarle al padre la verdad y presentarle a su pareja. Hace más de diez años que tienen una casa de las dos. Si una de ellas muere, lo justo es que la herede su compañera. Y esa viejitas que se casaron hace poco, casi cuarenta años juntas. Y JUAN si la unión civil o matrimonio o casamiento de dos personas del mismo sexo es en primeras nupcias ¿qué tendría de malo que un sacerdote los o las bendijera con anillos y todo? sería hermoso, maravilloso. Ojalá pueda suceder. Bueno, ánimo, a aceptar los nuevos tiempos que traen a veces cosas buenas, saludos

  • 66. magu  |  15 julio 2010 en 19:26

    JUAN
    Te respondí pero no salió.
    La etimología, la etiología, la semiología se adecuan a las variantes vivas de la lengua y la sociedad a las nuevas vivencias de la gente. Pero podés reincidir y cambiar tu estado de divorciado a reincidente feliz, hay muchas señoras solas dando vueltas (jaja), hablando en serio…¿Por qué no puede un sacerdote bendecir la unión de dos personas del mismo sexo? sería bueno. Te contaba de dos amigas que hace diez años conviven, tienen una casa en común y si una muere, ahora la podrá heredar la otra, con todo derecho. Y las viejitas que se casaron hace poco, toda la vida juntas ¿no tienen derecho a una pensión?. JUAN me parecería maravilloso que un tipazo como Pepe Cibrián adopte un hijo, ese chico va a estar tocado por el cielo.

  • 67. magu  |  15 julio 2010 en 19:28

    JUAN me tragó dos comentarios, no sale. pero la bendición sacerdotal sacramental, es buena, estaría bien. bue, quizás salgan los comentarios donde te respondo lo demás, saludos.

  • 68. magu  |  15 julio 2010 en 19:33

    JUAN DEMARCO
    Te respondí tres veces, me traga todos los comentario, ¡qué pena¡
    saludos (ok bendición, es bueno).

  • 69. Mar  |  15 julio 2010 en 20:03

    Magu, Juan
    Ya fue, ya se votó así. Nunca estudiaron el tema. La unión civil ya estaba, sólo era necesario equiparar los derechos que incluía a los del matrimonio civil. Estudiar si se ampliaba o no (insisto, no todos los países lo tienen) a los derechos de adopción.
    No son “términos”, son significados diferentes.
    El debate no lo seguí, pero escuché (después leí) argumentos de quienes votaron a favor y en contra. No encontré fundamentos sólidos en ninguno, para promulgar esta ley.

  • 70. db  |  15 julio 2010 en 20:24

    Mar, el debate duró 15 horas, yo vi tres horas de discursos brillantes de Artaza, Estenssoro, Giustiniani, Sanz, y otros. Decir que no hay fundamentos sólidos es realmente irresponsable. Hubo argumentos y muy fuertes, con el jurídico que dio Sanz basta y sobra, el meollo del asunto pasa por el reconocimiento de un derecho, eso es lo que había que establecer. El proyecto de unión civil era una “aberración” (dicho por varios de los que nombré) y un intento reaccionario y conservador, había artículos realmente ofensivos. Frente a todo esto el argumento es el término “matrimonio”… una verdadera pavada para justificar la intolerancia, el autoritarismo, la reacción y la conservación tal como se les sale la espuma para endilgarselo al gobierno. Los prejuicios, es decir hablar por los preconceptos que se tienen en lugar de evaluar la realidad, son lo provocan grandes desastres. Si me quieren decir intolerante u otras cosas adelante! Me tienen realmente podrido ciertas visiones de la Argentina y de la vida.

  • 71. magu  |  15 julio 2010 en 20:38

    MAR, JUAN, DB
    Coincido con DB, para mi si los hay MAR, y lo sostuvieron. Se consolidan legalmente las uniones que ya están formalizadas desde hace años y que además tienen hijos. Está bien. Muchos senadores ya los critiqué por su desconocimiento y nivel divagatorio. Pero ya está, eh, me tragan los comentarios. Bue saludos

  • 72. Mar  |  15 julio 2010 en 21:35

    hola db,
    Nadie te va a decir “intolerante” por lo que decís, corro más ese riesgo yo porque parece que “estoy con Bergoglio” (en mi vida!).
    No me referí al proyecto de unión civil que quisieron meter a presión ahora. Parece que era una barrabasada.
    Me referí a que la figura de unión civil ya existía, y lo que se tenía que hacer era equiparar los derechos que antes no incluía, a los que tenia el matrimonio civil.
    No escuché a Estenssoro, pero por eso no soy irresponsable (sí a Artaza, y no me gustó).
    Expreso cómo lo pienso yo, porque no veo porqué los argumentos versaban sobre la igualdad de derecho civiles, mezclándolo con el matrimonio. No encontré argumentos para esa mezcla, pero tal vez no lo puedo expresar con claridad.
    Me parecen diferenciables la equidad de los derechos civiles con la entidad civil del matrimonio, pero no soy jurista y tal vez esté diciendo una barbaridad porque no se pueda hacer (conozco el pensamiento de Sanz porque lo leí).
    Ya dije que para mí no se trata de palabras o términos diferentes, sino de conceptos diferentes, para los cuales era necesario un consenso de denominación. No lo puedo explicar de otro modo, así que tengo que elaborarlo más, porque sino no es claro.

  • 73. Juan Demarco  |  15 julio 2010 en 23:55

    Magu, DB y quienes han participado y enriquecido esta última parte del intercambio de ideas: miren hasta donde llega mi apertura mental que ahora, en este momento, analizándolo bien, aun bajo la denominación de “unión civil”, no creo que debiera prohibirse totalmente la adopción a estas parejas, sino analizarse caso por caso, atendiendo a los deseos, intereses y bienestar de quien será adoptado. Conozco gays y lesbianas, quienes más allá o más acá de esa diferencia con los hetero son personas honorables.
    Finalmente, creo que ya no queda más para agregar

  • 74. magu  |  16 julio 2010 en 9:01

    JUAN, MAR, DB, ELÍAS:

    Aporte MATEMÁTICO de PAREJA GAY:
    Si, agrego algo en chascarrillo pero en serio. Fijense que no solo con esta evolución o cambio social a nivel familia, constitución y Estado, se enriquece la acepción del término MATRIMONIO, es decir, en el campo del lenguaje, sino también en el de las matemáticas.
    Ahora un hombre o una mujer dentro de pocos años podrá tener DOS SUEGRAS y UN SUEGRO, o DOS SUEGROS y UNA SUEGRA, y la familia política también se enriquecerá. Brindemos,
    personalmente estoy muy feliz por una pareja de amigas mias que podrán casarse luego de diez años de convivencia y lucha
    ahora si, me despido. Saluti amici.

  • 75. ernesto  |  16 julio 2010 en 11:49

    db: pienso que la pelea se dio entre una minoría que lucha por sus derechos igualitarios y la comprensión necesaria del resto de la sociedad. Tanto la Iglesia, las iglesias en general, como otras entidades dirigenciales eran convidados de piedra en esta lucha, nadie los llamó.
    No es justo, sin embargo, tratar de medievales y otras lindezas a cierta parte de la sociedad, generalmente en las partes profundas de las provincias, que por su generación, medio, costumbres y cierta intensa -si cabe la palabra- religiosidad, porque aún no alcanzan a asumir las nuevas realidades.
    En San Luis, por ejemplo, en la plaza principal de la capital, todas las tardes al crepúsculo se produce lo que llaman la Retreta, una especie de Te Deum con el toque de diana, los sacerdotes con sus perifolios, antorchas, santos y toda la rtitualidad católica. Es lógico entonces que el Senador Adolfo Rodríguez Saá se sintiera entre la espada y la pared. Por un lado fue elegido Senador por un pueblo sumamente religioso lo que lo hace presa fácil del conservadorismo y la tiranía de las tradiciones y por el otro sus propias convicciones liberales y democráticas. ¿no es entonces lógico que se sintiera preso por el pueblo que decidió que fuera su representante en el Congreso y sus propias convicciones? Pienso que es loable que, como otros, se retirara en el momento de tener que votar.

  • 76. Guillermo  |  16 julio 2010 en 15:09

    “Asuntos de familia” : capitulo II de la grandiosa obra de teatro “yo Claudio” basada en la novela de Robert Graves
    …impresionante…

  • 77. Mishíguene kop  |  16 julio 2010 en 16:16

    El Chaco curiosamente está gobernado por un menemkirchnerista de la primera hora. Ese no es el tema. El tema que están piloteando en este momento es que no quieren reconocer los derechos de miles de ancianos que aportaron toda la vida (los que no aportaron y podían -yo conozco unos cuantos- deberían joderse y cobrar la mínima, dado que se acumularon por medio de la evasión de los aportes jubilatorios para ellos y para sus empleados) con el versito de que quieren vaciar el ANSES. Pero váyanse a cagar, burgueses hijos de su madre, háganle el versito a alguien con dos dedos de frente. Si ahora que la población no está tan envejecida los matan de hambre que nos espera para dentro de unos años cuando los que ahora todavía son jovenes lleguen a la edad de jubilarse. Los burgueses acomodados siempre van a encontrar una justificación para cagar al más débil: en este caso el anciano.

  • 78. db  |  16 julio 2010 en 17:55

    2.0
    ernesto, cuando yo era chico en mi casa no se era muy religoso, y yo no lo era para nada, pero en alguna situación en la que yo tenía que hablar de Dios y decía que no creía en él mi madre me retaba porque no debía decir esas cosas. Hasta bastante grande sentí que ser lo que llaman un “ateo” era algo vergonzante, tal como les pasa a los gays era parecido a estar en el closet. Los creyentes no solamente reclaman un respeto por sus creencias que no manifiestan por las creencias de los demás sino que pretenden hacernos vivir de acuerdo a los dictados ya no de su doctrina sino de su burocracia. Creo sinceramente, y esto es sin intenciones peyorativas, que los argumentos que sustentan la fe y la “lógica” usada para sostenerla no difieren de los usados en la edad media, por poner un referente familiar. Lo peor no es todo esto sino que la religión no es inofensiva, no va por su camino dejando que los demás se quemen en el infierno tranquilamente si es su deseo.

    Richard Dawkins dice que la religión es “Peligrosa porque les inculca enemistad a otras personas etiquetadas únicamente por una diferencia en tradiciones heredadas. Y peligrosa porque todos hemos adquirido un extraño respeto que protege con exclusividad a la religión de la crítica normal. ¡Dejemos ya de ser tan condenadamente respetuosos!”

  • 79. ernesto  |  19 julio 2010 en 9:32

    db si pero todo eso no me lo digas a mí, yo soy racional y las religiones me parecen tonterías humanas. Decíselos al 90% d los argentinos que son católicos.

  • 80. db  |  19 julio 2010 en 11:56

    No sé de dónde sacás los porcentajes que tirás, en todos los temas. Es un cliché que este país es masivamente católico. Además, la gente que se dice católica, la mayoría no pisa una iglesia desde el bautismo y no tiene demasiada idea de que significa ser católico y nunca pensaron demasiado en el tema como para haberlo decidido ellos mismos, siguen una tradición hereditaria que casi nunca cuestionan y casi nunca interfiere demasiado en sus vidas. Y si vamos a los principios que deberían seguir por ser católicos estamos listos, son los primeros en vivir como les conviene.

  • 81. magu  |  19 julio 2010 en 12:09

    DB Y ERNESTO:
    Pienso como DB en un sentido. No sabemos cuantos católicos realmente son practicantes. Si se tuviera que fichar al entrar y al salir de misa cada domingo veríamos que quedan pocos, y concentrados en determinadas provincias del Norte o las cuyanas, algo en Bs As (con gran mezcla religiosa) y no mucho más. Es decir, “católico practicante” ya no hay tantos. La gente que fue a la marcha quizás se unió a la causa sin ser ni católica ni protestante.
    Ahora, el “ser creyente”, DB, no es algo malo ni para la persona misma ni para los demás. Al que lo es, seguramente le hace bien creer o percibir, eso no implica que quiera imponer a los demás su creencia o que los condene por no seguir el mismo camino que él. No confundas a los “creyentes en DIOS” con la dogmática de las religiones que nos imponen como vivir.

  • 82. santiago  |  19 julio 2010 en 14:37

    Yo creo que David, en este ultimo comentario, tiene razón. Casi no existen verdaderos católicos y hay una confusión generalizada sobre lo que significa ser católico. Significa lo que significa la palabra católico. Esto no lo digo para echar la bronca ni hacerme el beato sino porque es una realidad que los supuestamente católicos deberíamos ver. Porque el ser católico de esta manera a medias, como si fuéramos “simpatizantes” de un club de futbol, confundío, escandalizó y escandaliza la fe de muchas personas.
    Soy católico y hago todo lo que dice el catecismo, trato de no cometer ningún pecado, sobre todo los mortales, y me confieso cada 15 días. Trato de rezar bastante y voy a misa los domingos y en la semana si puedo. Quiero decir que conozco bastante la iglesia estoy comprometido con ella y digo, sin ser injusto, que creo que la mitad de los curas y las almas religiosas piensan principalmente la iglesia como una empresa a la cual hay que mantener como sea, o sea, sin fe. ¿Cuantos curas o religiosas creen “bien” hoy -y llamo creer bien a por lo menos cumplir lo que dice el catecismo sin aggiornar nada-, cuantos están verdaderamente comprometidos con las enseñanzas del fundador de la iglesia, Cristo?… ¿cuantos de verdad se interesan por conocer , conocen profundamente o aman el verdadero significado de lo que enseñan y representan? Yo creo que si digo a la mitad, estoy exagerando.
    La iglesia en general está y estuvo muchas veces muy mal y ese estar tan mal muchas veces le impide y le impidió ejercer correctamente su función. Y es una lastima porque la humanidad se pierde el testimonio y la sabiduría que podría haberla hecho vivir toda, en armonía y para siempre. Aunque quizás así era como tenía que pasar.

  • 83. fer  |  22 julio 2010 en 18:35

    la homosexualidad no es una eleccion sexual, es una CONDICION.

  • 84. fer  |  22 julio 2010 en 18:36

    disculpas, pero me olvidé de felicitarte por este y todos tus artículos.


Categorías

Calendario

julio 2010
L M X J V S D
« Jun   Ago »
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031  

A %d blogueros les gusta esto: