La filosofía de Richard Rorty (Décima entrega)

9 febrero 2010 at 13:52 39 comentarios

Partes 28 y 29

Las situaciones morales

Para Dewey el pragmatismo se define por la voluntad de pensar las situaciones concretas. No se trata de un empirismo. No invita a aplicar un sistema de inducciones que recorra el camino que va de lo particular a lo general. Ni toma posición respecto a la necesidad o no de teorías previas a cualquier pensamiento singular. Los círculos viciosos de la hermenéutica en nombre de la aclaración de los supuestos no sólo los agregan sino que emprenden un regreso al infinito que place a los cultores de laberintos.

[ Ver texto completo ]

Anuncios

Entry filed under: Filosofia.

la bondiola y el vacío (perfil 6/2/2010) El patriota ( perfil 13/2/10)

39 comentarios

  • 1. Mar  |  9 febrero 2010 en 21:12

    Abraham,

    No puedo pensar con claridad el planteo sobre la moral.
    Cómo “la lógica pragmática de las situaciones individualizadas” actúa.
    Entiendo el valor o la influencia que tiene lo pragmático en si mismo, en las acciones, (y por eso por ej. Dewey plantea lo de los adverbios).
    Entiendo lo de los dilemas que se presentan y que requieren de la investigación, la innovación y resolución de la inteligencia, para cada problema. Que no hay guías axiológicas.

    Me confunde pensar cómo desde la resolución particular que puede hacer cada sujeto, y esencialmene basado sobre su inteligencia, puede generarse una moral social, o una moral de convivencia. Me pierdo ahí.
    (no sé si Ud. participa en el blog, con aclaraciones)

    Y hay otra frase que no puedo comprender, pero puede ser por el significado que tiene para mí el término “conductista”.
    Cuando Ud. dice:
    “El pragmatismo es conductista ya que le importa que los análisis de las situaciones tengan que ver con la acción que se lleva a cabo para sortear dificultades y se interesa por las consecuencias de las opciones seleccionadas.”
    (más adelante dice también que en cierto sentido Foucault no lo despreciaba….)
    Me desconcertó por completo.

    Lo que entendí siempre sobre el pragmatismo (y estoy de acuerdo) es por lo que provoca en sí el actuar (por ej. hay un valor pragmático de la comunicación en sí misma con los otros, independientemente de los contenidos)
    Pero no puedo vincularlo con el conductismo, que pone el peso en la asociación o relación de una situación con otra, y no en lo que provoca internamente esa acción.
    No sé si lo expresé claramente.

    Tal vez en lo único que puedo vincular a Dewey con un conductista, es en la influencia de Darwin. Hasta ahí lo veo.

  • 2. Mar  |  9 febrero 2010 en 21:31

    Olvidé decirle que a partir de su escrito, rescato las ideas de Dewey sobre la educación. En su oportunidad cuando lo leí, no debo haberlo entendido, porque me pareció aburrido y árido. (puede ser porque en ese momento me picaban más las lecturas marxistas).
    El debate que se plantea actualmente en las universidades europeas, y en la UNESCO sobre una “educación para toda la vida”, y el enfoque de estudiantes que “aprendan a aprender”, no me parece tan alejado de lo que pensaba él.

  • 3. David  |  9 febrero 2010 en 21:58

    Hola, fue un plato suculento este envio, queria preguntar a quien sepa discernirlo si hay una similitud o no entre el pensamiento de este Dewey y Deleuze que, segun se nos cuenta, Rorty ignoro.
    Gracias, saludos

  • 4. Marcelo Grynberg  |  9 febrero 2010 en 22:27

    Lo que comenta Dewey acerca de la educacion es muy razonable, es dificil no acordar con el. Pero creeria que lejos de ser novedosas, esas ideas se remontan al menos hasta 1734, a\~no en que Kant publicara “Que es la Ilustracion ?” (ideas luego re-elaboradas por Foucault en 1983 en un ensayo hom\’onimo).

  • 5. Mar  |  10 febrero 2010 en 0:26

    No leí ese texto de Kant, pero lo que decís me recuerda que entre los seguidores de Dewey, había una diferenciación entre los que enfatizaban la influencia del pensamiento hegeliano, y los que lo vinculaban más con Kant.

  • 6. Gustavo Romero  |  10 febrero 2010 en 3:28

    Marcelo:

    En 1734, Kant tenía 10 años. No era un ilustrado, recién estaba tomando la sopa, una larga sopa pre-crítica que le durará largos años, décadas, hasta 1970, que es la década de “transición” de su pensamiento, siempre en pugna con Leibniz y Hume, hasta llegar a 1781, año que publica la “Crítica de la razún pura”.
    El texto del que hablás, una respuesta a la pregunta ¿Qué es la Ilustración, fue publicado en el periódico Berlinische Monatschrift, en noviembre de 1784. La Ilustración es el período de la crítica por excelencia, y el texto publicado en este periódico es una intervención pública de Kant que permite legitimar lo que él ya venía haciendo en su obra: la crítica de la razón, en su forma pura a priori.

    Por otro lado, Foucault, además de ese texto de 1983 que señalás, también tiene otro fechado en 1984, sobre Kant, la Ilustración y su interrogación ontológica sobre el presente. Dice Foucault en 1984, a doscientos años del texto kantiano:

    “No sé si hace falta decir hoy que el trabajo crítico todavía implica la fe en la Ilustración; pienso que sigue necesitando el trabajo sobre nuestros límites, es decir, una labor paciente que le dé forma a la impaciencia de la libertad”.

    Es interesante esta propuesta de interrogarnos sobre nuestros propios límites como una especie de legado kantiano por continuar. Ya que si hay algo que caracteriza a la “Crítica de la razón pura” (y, en general, a toda la obra de Kant) es la interrogación por los límites: de la razón, del entendimiento, de la sensiblidad, de la imaginación, etc. Los límites nos revelan nuestras posibilidades en sus usos legítimos.

    Podemos relacionar ésto con el texto de Tomás sobre Dewey, cuando afirma:

    “Se trata mediante los procesos educativos de liberar y desarrollar las capacidades de lo individuos para que alcancen la plenitud de sus posibilidades”.

    Pregunto: ¿la plenitud de las posibilidades tiene que ver con la conciencia de los propios límites? Yo creo que sí.
    Y cuando digo “límites” no me refiero a murallas infranquebles. Los límites son umbrales, es decir, espacios que pueden ser atravesados perfectamente; se puede pasar del otro lado del umbral-límite. Si algo no se puede pasar, transgredir, no es un límite, es un imposible.

    Kant hablaba de la isla del entendimiento, y de la razón que constantemente, debido a preguntas metafísicas que no puede dejar de formularse, quiere salir de la isla y navegar en el mar. Para Kant se puede salir de la isla del entendimiento. La razón sale, entonces, del ámbito del conocimiento para entrar en el ámbito del pensamiento, que en esta preciosa imagen de Kant, el pensamiento es el mar.
    Ahora bien, si la razón en ese mar pretende conocer, entonces está haciendo un uso ilegítimo de sus conceptos puros. No puede conocer, puede pensar.
    Es decir, pensar es salir de los límites, cuestionar un orden, aunque implique preguntas que son imposibles de responder, por la naturaleza de las mismas.

    La educación entonces, en este vínculo que hago entre Kant y Dewey, sería alcanzar la plenitud de las posibilidades teniendo plena conciencia de los propios límites. Y estos límites están en constante movimiento, son umbrales que se desplazan (porque no son murallas, como ya dije). En esto consiste la libertad, como dice el texto de Tomás sobre Dewey:

    “La libertad que resulta se mide por la disposición a los cambios”.

    Precisamente, Kant definiía a la libertad como la expresión de aquellos actos del hombre que rompen una cadena causal, y provocan renovaciones o modificaciones de aquello que ya estaba. En el acto libre irrumpe algo del orden de lo contingente que no estaba en la naturaleza de las cosas, y transforma. Podemos llamar a esto que irrumpe “cambio”, como hace Dewey, o “acontecimiento”, como hace la filosofía francesa de los últimos cuarenta años.

    Saludos

  • 7. Marcelo Grynberg  |  10 febrero 2010 en 9:10

    OK, gracias por tu respuesta que debo leer con mas detenimiento. Tipee por error el tres por el ocho
    (1734 –> 1784). Evidentemente Kant no habia alcanzado todavia la “mayoria de edad” 🙂

  • 8. laempresadevivir  |  10 febrero 2010 en 12:20

    Bueno, sí, es verdad. Eso dice Foucault. Pero dice también que esa relación con el límite ha de transformarse en dos puntos que lo acercan aún más a Dewey (y si los efectos no me engañan, lo pasa y todo). 1) Ha de dejar de ser reflexión trascendental, para hacerse histórica y experimental. 2) La crítica no se ejerce sobre la legalidad del límite, sino en la práctica de su franqueamiento posible. Eso mismo lo dice de este modo diferente: ¿no será que la filosofía, en lugar de legitimar lo que ya sabe, se ocupe del deseo de pensar distinto?
    La educación sería, entonces, “alcanzar la plenitud de las posibilidades” pero no por tener “plena conciencia de los propios límites”, sino incrementando el placer de pensar. “La apuesta es: ¿cómo desconectar el crecimiento de las capacidades y la intensificación de las relaciones de poder?”

  • 9. Marcelo Grynberg  |  10 febrero 2010 en 12:30

    Muy interesante lo que comentas Gustavo. Agregaria a lo tuyo que el hombre que se entiende a si mismo no tiene mas alternativa que comprender el proceso de evolucion que lo ha precedido como el logro progresivo de algo mejor, y construir el tiempo que tiene por delante como chance de seguir mejorando (para retomar
    asi un poco el texto de Tomas). La calidad moral de su situacion actual le exige que evalue las situaciones del pasado como inferiores pero las circunstancia potenciales del futuro como superiores. Lamentablemente, ese proceso ha estado y sigue expuesto todavia a una desviacion o mejor dicho a una deformacion del despliegue de la razon en la historia con consecuencias terribles.

  • 10. Gustavo Romero  |  10 febrero 2010 en 12:39

    laempresadevivir:

    Cito tu texto:
    “La crítica no se ejerce sobre la legalidad del límite, sino en la práctica de su franqueamiento posible. Eso mismo lo dice de este modo diferente: ¿no será que la filosofía, en lugar de legitimar lo que ya sabe, se ocupe del deseo de pensar distinto?”

    Eso es lo que también dije, cuando hablé de la diferencia entre conocer y pensar en Kant. En este punto, el pensamiento no obedece reglas de uso de las categorías, sino que las transgrede para pensar aquello que no se conoce, lo que cuestiona un orden al franquear todo límite posible, en el pleno placer de pensar.

    Saludos

  • 11. Mar  |  10 febrero 2010 en 18:51

    Abraham,

    1) Ya encontré lo que me faltaba para entender la relación entre la experiencia individual y lo social.
    (En este sentido, más allá de que considera el consenso, hay algo de ingenuidad en Dewey al pensar que mediante la actividad inteligente frente a los dilemas que constituyen las situaciones concretas, todos deberían llegar a la misma conclusión. No me parece además que frente a los obstáculos, los dilemas, etc. sólo se active la inteligencia).

    Me parece que faltaría en su texto esa aclaración sobre el modo de pensar de Dewey el nexo entre lo individual y lo social (pero no sé si Ud. lo dejó a un lado debido a la metodología musical, y las variaciones).

  • 12. Roberto Ibañez  |  10 febrero 2010 en 20:12

    El pragmatismo piensa,
    las situaciones concretas,
    no es empirismo, ni son tretas
    de caminos sin atajos,
    son retornos sin agasajos
    que les place a los sotretas.

  • 13. merko  |  11 febrero 2010 en 1:57

    me parece una filosofía totalmente compatible con el positivismo, podría ser una reflexión de Hitler, o Stalin, otra zanahoria delante del burro para que siga tirando del carro, para eso ya existen fármacos, religiones, y publicidades de agua saborizada que prometen felicidad. La única verdad, la que queda despues de la inevitable fatiga de todos y cada uno de los deseos, es el sinsentido. Y hablando de burros, me parece que la visión de este pensador pone el burro delante del carro, las ideas son el deseo de suplantar la vitalidad física siempre en decadencia, con sucedaneas estructuras de pensamiento, que van a suplantar la vitalidad en extinción, y van a traccionar la acción, o sea, un laburo barbaro que jamás logra su objetivo (como intentar que un auto se mueva con la fuerza de la batería solamente), la energía ,mana sola como la lava de un volcan, la voluntad aprendida y el control represivo del poder, producen obstrucciones en el cuerpo que derivan en explosiones violentas, violencia hacia afuera o hacia adentro, el poder que no es otra cosa que un totem erigido por el terror a la muerte, pervierte nuestra naturaleza feliz, y nos amenaza con torturas y castigos. Una expresión de esa explosión de lava contenida por la obstrucción del poder es la reacción violenta organizada, “fusilamos si, fusilamos y seguiremos fusilando” che guevara. La explsión es la última instancia en la búsqueda de la fluidez.
    Por lo menos, así, lo veo yó, en este instante, que acaba de pasar rapidamente al olvido.

  • 14. Gvictor  |  11 febrero 2010 en 2:40

    Interesante el concepto dilema, el analisis profundo de una situación presente que se encuentra bloqueada, no necesariamente se debería ir al dilema con la postura previa de que este va a tener solución inmediata y total porque se estaría privilegiando el resultado, a la actividad en si del analisis profundo mediante la inteligencia,a la búsqueda en si del sentido práctico oculto,a la identificación de esos bienes en pugna por ejemplo.
    Recabar la mayor informacion posible a cerca de todos los actores de la situacion y cuales son los tipos predominantes de relacion entre ellos hace a la honestidad del que analiza, siempre en desmedro de posiciones eticas, ideológicas o politicas previamente tomadas,o de estructuración de lo real.
    Me parece que se trataría de una actitud:”que es lo que puedo hacer con lo que tengo”, aunque no halla una solución completa al dilema, que si la hubiera implicaría de por si una deformacion o un dejar afuera una parte de la realidad, lo que si se puede hacer posteriormente a la descripción del dilema, es fijar objetivos pragmáticos, y luego avanzar en dirección a ellos,realizando mejoramientos y progresos graduales de los que habla Dewey.
    Mantener una especie de sistema de tensiones, pero en su interior ir mejorando obetivos pragmáticos interesantes y posibles de cumplir lo que contribuye a unificar a la sociedad, los objetivos pragmáticos hacen que la gente se solidarice o se unifique.
    Que diferente y mas realista que la idea de revolución, del estallido en donde todo cambio es repentino y mágico, las utopías
    Pensar la realidad no como dilema sino como problema clásico con solución inmediata es una simplificación que expresa uno de los límites del utilitarismo según como lo entiendo yo.

  • 15. Mar  |  11 febrero 2010 en 3:05

    Gustavo,
    Me parece interesante tu planteo sobre la interrogación y la consciencia de los propios límites, pero no lo veo oportuno para el pragmatismo de Dewey, al menos así expresado.
    Para Dewey “interrogarse” seria la imagen de la araña que se desplaza a través de la tela que ella misma produce, equivalente a un practicante del razonamiento puro.
    Nada más alejado del mundo del trabajo, del mundo de la mecánica, del concepto de tensión, del de lucha de opuestos de Hegel enriquecido por la visión de la evolución y la lucha por la supervivencia de la especie.
    Siguiendo a Bacon, Dewey lo plantearía en todo caso en términos de un “experimento” concreto, una acción del pensamiento que constituye una respuesta práctica a un escollo u obstáculo, por lo cual van a ser importantes los medios y recursos con que se cuenta para lograr un resultado eficaz.
    La diferencia entre un “interrogarse” y un “experimento”, está concretamente dado en el valor intrínseco que supone la acción sobre una situación.
    Si a eso le agregamos, que lo que está en juego es la misma vida, con sus problemas y peligros, esa acción del pensamiento es la búsqueda de una salida (“pensar es salir”), y esto es lo que Abraham vincula con el concepto de línea de fuga de Deleuze. Hay peligro y desafío en esa búsqueda.
    En esa imagen del mar como pensamiento que recuperás de Kant (y que coincido con vos en que es hermosa, y por eso es mi nombre virtual), no es sólo el navegar, sino por ejemplo, “el desafío de llegar a Oriente por las especias” (línea de fuga de Deleuze). Y hasta si querés, tomando sólo el mar, es el mar horadando el continente para abrirse una salida (el adverbio, que denota un devenir).

    En síntesis lo que te quiero decir, es que un reflexivo como “interrogar-se”, no es propio del pragmatismo de Dewey, ni del valor que le otorga al pensamiento como acción (por eso puse lo de experimento) hacia afuera.

    Se vincula más a lo que te dice la empresadevivir en el punto 1 “Ha de dejar de ser reflexión trascendental” > > para hacerse histórica y experimental.”
    Dicho sea de paso que coincido con empresadevivir (porque me pareció que enfatizabas eso) en que si hay en esto semejanza entre Dewey y Foucault, Foucault lo supera en que alcanza a incluir en lo histórico las relaciones de poder.

  • 16. roberto  |  11 febrero 2010 en 6:49

    creo de que si, de que Rorty parafrasea la extensión del elastico en un estado de acogotamiento de la fe, en su hundimiento a pesar de los pueriles y poco convincentes manotazos de ahogado en su casa de Caballito, o sea intenta una rendija del poder vedado, el de las elites que se reconocen por sus taras y se conforman en sitios como Harvard con la misión de organizar pueriles papelones en lagunas elevadas de la cordillera, objeto de estudio, de busqueda sexual siempre abortada por la anaorgasmia femenina que cria hijos sin alma, y los entrega al estado de orden seco, de hospitales sin insumos carnales. Chapadmalal , Perón, Evita, padres y madres de un pueblo asexuado, ovejeros alemanes de un rebaño de aturdidos,
    que Dios los bendiga,
    Ricardo Fort, cascara hecha a imagen y semejanza de una banana frizada, una porción de tierra en la patagonia, tierra donde el invierno engendra un ¿porqué? si es parecido a los paises nórdicos, los de mas altos indices de suicidio, el precio de la lucidez y los caldos grasientos que suelen tomar,
    Américo Vespucio, luisina Brando, perez Esquivel, Titanio, circo Rodas unidos por faisbuk, el ultimo Harvard, me llaman desde la habitación roja, donde pasan siempre la misma pelicula porno, pero no voy, todas consideraciones que es mejor evitar.
    Mejor olvidar lo que ya se sabe.
    Mejor olvidarlo todo.
    En todos lados se cuecen habas, rabas, babas, negras, blancas, no hay nada que hacer, ni empresa de vivir, solo un cuerpo básicamente hambriento y con ganas de dormir.

  • 17. sofia  |  11 febrero 2010 en 7:03

    para que todo esto?

  • 18. Juan Eche Garay  |  11 febrero 2010 en 9:12

    Para mí esta todo muy claro, más claro echale agua.

  • 19. Mar  |  11 febrero 2010 en 13:53

    Me gustó tu planteo Gvictor. Me picaste la atención al leer …“interesante el concepto dilema”… y volví a releer en el texto de Abraham la parte sobre la moral. Fui a la RAE a buscar la definición, y empecé a darme cuenta que no había considerado bien el “dilema”, porque en mi lectura superficialmente lo reduje a “problema”, con lo cual me perdí una imagen significativa. La de una persona “entre la espada y la pared”, nada más acuciante.
    En el RAE, encontré:
    1. Obligación de seleccionar entre dos opciones distintas.
    2. Argumento formado por dos proposiciones contrarias, de manera que negada o afirmada cualquiera de ellas, queda demostrado lo que se intenta probar.

    No es exactamente igual a problema, porque le está agregando a la dificultad la presión de elegir entre opciones contrarias entre sí (no necesariamente dos, podrían ser 3 de un trilema).
    Por eso es que habitualmente se habla de “dilemas morales”, algo que confieso no tuve en cuenta bien cuando leí esa parte (a veces uno lee, pero no “lee”).
    Y ahí sí me parece bueno el pragmatismo porque –como bien decís- obliga a discriminar los bienes en pugna, al análisis profundo, porque no tenés una posición ideológica, política, ni siquiera ética, previamente tomada, ni hay realmente normas.
    No sé si estarán de acuerdo conmigo, que esto es algo que planteó muy bien Sartre.

    En lo que no estoy de acuerdo con vos, es con que no se halla una solución al problema. Hay una acción, hay una obligación de elegir entre opciones posibles. Lo que no se soluciona, son todas las tensiones morales, que van a seguir siempre presentes, habida cuenta que sólo resolviste una concreta, para encontrarte nuevamente que la vida te presenta otra (que además no por haber resuelto ya una, necesariamente va a implicar que la próxima sea más fácil, porque dependerá de la nueva situación de que se trate).
    Por lo tanto, no es uno el que mantiene un sistema de tensiones, sino que es la vida la que te las va a ir presentando inevitablemente, una detrás de otra.

    Para Dewey por lo tanto, la educación no es ajena a esta realidad (y si lo fuera, en este planteo estaría alienando a las personas, o empujándolas directamente al vacío), y por eso considera que es una “función permanente” en toda la vida, y que consiste en “educar para seguir educándose”, porque es lo que va a facilitar una actitud de disponibilidad para el cambio. Y esa es la verdadera medida de la libertad, la posibilidad que una persona tiene de activa y flexiblemente, ir enfrentando y encontrando soluciones en el devenir de la vida (Lo contrario pensemos, sería altamente riesgoso para la supervivencia, podría implicar directamente una desaparición en la selección natural de las especies).
    Desde este punto de vista biológico, lo veo claro, y me parece correcto que tiene que estar actuando como un acicate del pensamiento en la búsqueda de soluciones, de salidas. (por ejemplo, pienso en la cuestión del calentamiento global – viajes o salida al espacio).

    No comparto con Dewey, en lo que me parece estar sólo enfocado hacia la acción de los “educadores”, y le agregaría los nuevos descubrimientos científicos (que no existían en su época) que profundizaron en la naturaleza del aprendizaje. Entonces así, sería “educar para seguir educándose, porque implica aprender a aprender”.

    Y lo que no veo en Dewey, es que incluya la interacción con todo lo que ello implica. Hay una historicidad, pero no del entramado de las relaciones (que es lo que dije en mi anterior comentario, que señala muy bien empresadevivir, cuando menciona que se intensifican también las relaciones de poder.

    Viejo problema el de la relación de lo biológico – cultura, que algunos esquivan ignorando lo biológico y otros a la cultura. Me pregunto si este descubrimiento sobre la característica de los genes de ser “transcripcionales”, es decir, de ver modificada su estructura por la influencia de la cultura, es una salida o no.

  • 20. Mar  |  11 febrero 2010 en 13:54

    Hola David, fijate si te aclara algo mi comentario a Gustavo.

  • 21. Mar  |  11 febrero 2010 en 13:59

    Gvictor, te hice un comentario pero lo deglutió Moby-Dick.

  • 22. Tomás Abraham  |  11 febrero 2010 en 15:18

    mar
    la palabra conductismo no me remite únicamente al planteo de estímulo respuesta, sino a los análisis que se hacen de las situaciones en términos estratégicos. es decir en las acciones y reacciones de los actores intervinientes. foucault aclara que su uso del término de estrategia tanto en los discursos en pugna como en situaciones históricas tenen que ver con el diagrama de las conductas de acuerdo a las posibilidades de reacción de los otros intervinientes. Mido lo que hago según los que puede provocar en los otros. estrategia.

  • 23. Gustavo Romero  |  11 febrero 2010 en 15:25

    Mar:

    No es agradable de mi parte decirte que no coincido con tu forma de ver a Dewey.

    La línea de fuga de Deleuze no es partir de Puerto de Palos para buscar especias en oriente. La línea de fuga no es una actividad mercantil ni puede reducirse a algo económico-material. La línea de fuga deleuziana, así como la imagen del desierto en Nietzsche y en Heidegger, tienen que ver con el sentido de la existencia, o mejor dicho, con el sin sentido de la existencia. La línea de fuga, entre otras cosas, es un concepto metafísico.

    Hay libros de Deleuze como “Diferencia y repetición” que son profundamente metafísicos, al mismo nivel de un Kant, por ejemplo.
    Que haya filósofos más edificantes o más sistemáticos que otros, es otra cuestión. La metafísica o el pensamiento abstracto (que según vos Dewey desprecia como mero producto de la araña metafísica que cubre el mundo con su tela) es esencial a la filosofía.

    No hay filosofía sin metafísica.

    Despreciar a la metafísica y a otros aspectos o vertienes de la filosofía como meras abstracciones, forma parte de una típica soberbia de la corriente analítica, fundamentalmente inglesa y norteamericana, y de muchas escuelas de filosofía de la ciencia. Pecan de pedantes y, lo que es peor, son dominicanos inquisidores.

    (Mario Bunge es el típico policía que quiere encerrar, en nombre de los hechos y las ciencias, a los “dementes” que hablan del ser y de la nada).

    Yo pienso que Dewey, como todo filósofo (y quizás, muy a pesar de él y su comunidad norteamericana), tiene una ontología que respalda su concepción sobre la vida y el mundo. Y esta ontología excede el campo de lo meramente contigente, que son las acciones.

    El pragmatismo tiene una ontología.

    Por otra parte, la interrogación es la actitud filosófica por excelencia. Si no hay interrogación (pensamiento abstracto), no hay filosofía, hay periodismo.

    Pienso que el intento de Dewey es combinar pensamiento abstracto y su relación con los hechos.

    Saludos

    PD: Es cierto que la araña como simbolo del metafísico es una imagen tradicional, y Nietzsche fue uno de los que la ha utilizado varias veces (Spinne en alemán es araña, y Nietzsche le dice a Spinoza, por su similitud en el nombre, araña metafísica). Pero eso es porque Nietzsche, en determinado momento de sus combates, en uno de los tantos combates que emprendió, tenía como enemigos a los transmundanos, a los cristianos del mundo del más allá, a los que él llamó metafísicos.
    Pero también Nietzsche es un metafísico en sentido amplio, cuando habla de ficciones útiles como superhombre, voluntad de poder, eterno retorno, etc. Estas ficciones de Nietzsche pretenden cuestionar un orden, y van más allá de lo concreto de las acciones o de lo que sucede.

  • 24. ernesto  |  11 febrero 2010 en 16:03

    Kant, Foucault, Dewey, hasta Bacon: cuantos nombres… todos antidiluvianos ¿que puede saber Dewey, nacido en el siglo XIX, de la sociedad actual, aunque haya vivido tantos años?
    El hombre presente es tan ajeno a la filosofía o al pensamiento filosófico tradicional como el Universo a un aldeano de la Siberia de la edad media.
    Seguramente lo explica mejor Shakespeare, desde hace 500 años, que sólo convertía en música la realidad a expensas de la agudeza de su inteligencia y el juego restallante de su magia poética.
    La educación y el hacer del hombre actual son cuestiones demasiado serias para analizarlas a través de esos pesados alemanes o ingleses y norteamericanos refugiados tras los pesados barrotes de su mundo irreal, austero y tan llenos palabras y frases retorcidas que marean.

  • 25. Mar  |  11 febrero 2010 en 16:16

    GRACIAS! (sabía que había algo que me faltaba. tengo el sesgo de la tradicional formulación de la caja negra)

  • 26. Mar  |  11 febrero 2010 en 16:49

    Gustavo,

    No está bien que te desagrade decirme cómo vos lo ves, a mí me gusta contar con interlocutores. Si hay visiones concordantes, enhorabuena. Si no las hay, enhorabuena también.

    No desprecio (o no me sumo al desprecio de los que lo hacen), el interrogarse ni la interrogación al otro (Sócrates) como método.

    Mi aclaración se dirigía sólo a no forzar a decir a Dewey, lo que no dice. Es así lo que decís y estoy de acuerdo con vos, en que a él seguramente le preocupó la relación entre el pensamiento abstracto y la realidad. Su solución (para él) fue pensar que se había dejado a un lado “el obrar” sobre la realidad. Por eso dice que la filosofía equivocó de idealismo, y postula entonces un idealismo PRÁCTICO y progresivo.

    Entiendo perfectamente lo que decís, y conozco el inevitable interrogarse, y ese placer de pensar-navegar.
    En un momento de mi vida, me obligué a mí misma a ir hacia “la empiria”, porque sentí que corría el riesgo de alejarme demasiado de los hechos de la realidad.
    (Mucho después me pareció entender que además influyó en mí, que había empezado como ayudante en una cátedra de epistemología y metodología de la investigación, en la cual entre otras cosas, el Titular nos convocaba los jueves después de terminar a las 23 hs en el turno noche, a una reunión que empezaba a la 1hr. en alguna de nuestras casas, en la cual leíamos a Freud y a Hegel en alemán, para establecer algunas relaciones. Y te aclaro que no fué por el alemán, porque en ese momento lo tenía bien fresco -ahora ya no).

  • 27. Mar  |  11 febrero 2010 en 17:05

    Gustavo,

    Disculpá, olvidé aclarte lo de la línea de fuga. El ejemplo que puse no es por lo mercantil, ni por descartar el planteo metafísico.
    Tomé ese ejemplo, porque al incluir Foulcault el materialismo historicista, permite pensar en esos hechos concretos, como búsqueda de una salida (podría ser la del éxodo del pueblo hebreo, etc.), y es el concepto de línea de fuga (como salida) para Deleuze.
    Hay un peligro, y hay una búsqueda de una salida. En mi ejemplo, había un obstáculo dentro del continente para acceder a oriente, y la salida era plantearse navegar (y más allá de lo conocido). Y vaya si no fue una salida para el reino español… descubrieron otro continente, y todo el orden del mundo cambió también.

  • 28. Mar  |  11 febrero 2010 en 17:08

    Y también olvidé decirte, que me moría de risa con las expresiones nietzcheanas de los sapos fríos ingleses y la araña de Spinoza.

  • 29. Mar  |  11 febrero 2010 en 17:17

    Ernesto,
    Te recuerdo que no estamos analizando la educación y el hacer del hombre actual.
    Estamos intercambiando ideas a partir de una lectura de las entregas que sistemáticamente viene haciendo Abraham sobre la filosofía de Rorty.
    … sino pareciera que nos volvimos todos locos.. (estamos locos, pero no por leer sobre Rorty y su rescate de Dewey)… (chiste.. o no, ni me importa).

  • 30. Roberto Ibañez  |  11 febrero 2010 en 22:13

    Las acciones y reacciones,
    de los gauchos intervinientes,
    no son cuestiones pendientes;
    sino medir lo que hago,
    con críticas y con halagos
    de acuerdo al coeficiente.

  • 31. rib  |  12 febrero 2010 en 20:54

    Agotado el desarrollo de los lenguajes de la computación, de internet y del entretenimiento mediático, Bill Gates y otros se han pasado a la biotecnología. Pero una stem-cell no es un micro-chip. Esto es lo que hoy debate el pragmatismo científico de la academia americana. La otra mitad del pais piensa que ello es meterse en los asuntos de Dios.

  • 32. Gvictor  |  13 febrero 2010 en 14:24

    Mar:
    Decia que los dilemas no tienen solución, al menos en términos clásicos, ya que si se entiende al dilema como un entramado en lugar de algo lineal, creo que el dilema es una descripción completa que se deja expresada con independencia de lograr una solución o modificación inmediata o no.
    Lograr modificar la situación según Dewey se consigue mejorando y progresando gradualmente, que a mi me parece la única forma.
    La gran ideología, lo revolucionario, o las llamadas “medidas de fondo” que nunca llegan, son expresión del “no hacer ni dejar hacer” porque fijate que en nuestro pais toda medida gradual es despreciada por no ir “al fondo del problema”.
    El fondo del problema generalmente es una ideología dogmática, un lejano horizonte que no llega nunca pero que a la vez boicotea todos los parciales progresos que finalmente darían como resultado una sociedad mucho mejor.
    El progreso explosivo, revolucionario, enfocar la realidad en términos de todo o nada, impide el progreso “modesto” pero real.la solución mágica que nunca llega es algo que no se porque tenemos tan arraigado. pero lo peor es que la gente que detenta estas actitudes no se queda con los brazos cruzados ya que bloquea las verdaderas posibilidades de progreso con desorden, caos, discuciones eternas que no progresan, resultando todo en una inacción que nos hunde a todos, en un huir del enfrentamiento al obstáculo, porque el lejano horizonte en el fondo me hace sentir seguro, produce una ociosidad, es tambien simplificación, desprecio el dia a dia, desprecio el aqui y ahora, es un posponer permanente de la acción concreta y participativa de toda la comunidad, porque esta gente que se presenta en pequeños grupos tiene el efecto de atemorizar a las mayorias con patoterismo físico, pero mas fundamentalmente, detentando un saber para pocos.
    Tendríamos mucho que aprender del pragmatismo, una buena dosis nos vendría bien a nuestra sociedad, pero es claro que para esto tendriamos que tener algo mas de apertura mental y fundamentalmente humildad.
    Por eso considero honesto el planteamiento y descripcion completos de un dilema, y no la actitud de algunos políticos que presentan las cosas de manera simplificada y luego prometen soluciónes utópicas.

  • 33. Gvictor  |  13 febrero 2010 en 17:58

    Mar:
    Entiendo que para Dewey lo que se conoce como educadores es la comunidad entera, es decir:nosotros mismos con nuestra actividad constante, no hay jerarquización.
    Lo mismo cuando hablás de lo biológico o de lo social, todos los componentes, o elementos del saber y de la realidad, todas las ciencias, ya sea sociales o exactas son un continuo en interrelación permanente, de antemano no hay prioridad de un campo sobre otro porque eso les resulta irrelevante, no hay nada que saber a cerca de un objeto, sino las infinitas relaciones que establecen con otros objetos, y la forma que toman estas relaciones y que reacciones se provocan, es decir permanentes posibilidades de uso y de continua reinterpretación, manipulación o redescripcion si es desde Rorty.
    Se elimina totalmente la distinción entre géneros, la cultura esta pensada como actividad única, continua y sin fisuras, se puede ir desde la literatura a las ciencias exactas, dividir las ciencias en sectores seria solo a los fines prácticos, pedagógicos.
    Todo va a parar a juego de lenguaje, a prácticas sociales variables y relacionadas de determinada manera.
    Yo lo interpreto como una especie de panrelacionismo, me acordé de Soussure, del relacionismo hegeliano, de Piaget como epistemólogo, de Kuhn y los paradigmas, hay muchos paralelismos…tal vez me equivoco, pero es con lo que yo asocié.
    Luego lo que no entiendo bien es si decís que Dewey no tomaría en cuenta descubrimientos científicos.
    Los descubrimientos científicos son tomados en cuenta de manera inmediata, ya que para el pragmatismo representan simplemente mayor cantidad de información, los nuevos descubrimientos científicos son alimento tan bueno como cualquier otro para un pragmático, nuevos datos que entran en relación, o que entran a jugar, a aportar a un mejoramiento, a un progreso, mejorar la educación superando obstáculos, etc.
    saludos.

  • 34. magu  |  13 febrero 2010 en 19:12

    aviso que me tragó el comentario sobre EL PATRIOTA
    Ahora sobre DEWEY

    Dewey dice que lo que importan son los adverbios porque en realidad son inmutables e impersonales. No tienen género ni número, son intentos de actitudes, y no personas ya estigmatizadas como buenas, justas, malas, etc.
    Pienso exactamente como él, con respecto a la lógica pragmática de las situaciones individualizadas. Por eso el derecho como la psicología, deben ir de la mano, de un modo estructuralista, viendo como ha actuado cada persona según la circunstancia y sus posibilidades (en caso de infracciones o delitos).
    Uno debe progresar hacia el bien pero sintonizado con su felicidad, es decir, que tiene que ser responsable por cada elección que haga en su vida, ya sea laboral, conyugal, vocacional, vecinal. Siendo consciente de que su elección marca su destino. Dentro de la libertad que tenga o las posibilidades con las que cuente. Decirle esto a una chica gitana o a una talibana es imposible, por ejemplo.- Pero creo que no siempre todo debe costar demasiado esfuerzo, si algo es para uno, (una carrera, un trabajo, una familia) el mismo destino, DIOS, irá abriendo alguna puerta y dando alguna señal de un modo fluído. (o por choque, pero sin lugar a confusión).
    Crecimiento es progreso moral, espiritual, tiene que ver con el DHARMA. DEWEY coincide con todo lo dicho por el budismo supongo, pero con el budismo que no descalifica a la vida como MAYA, sino a lo de “sintonizarse con uno mismo, centrarse” para poder mejorar y encontrar lo bueno para uno (y por ende para el entorno).
    Y la libertad es algo desequilibrante en nuestra historia educativa, se ha ido de la represión o de la rigidez escolar a la permisividad y falta de pautas. Y la no delimitición es más nociva que la rigidez moral (lo dice el I CHING). Ayer con mi marido discutímos (bien) con unos chicos que venden marihuana en frente de casa, en grupo, con música de cumbia- Uno de 18 años dijo – la policía no nos puede ni tocar, ni llevar, ni hacer nada. ////////// Por la respuesta de ese chico, pensé que si no hay un límite, no es posible educar, ni mostrar lo que está mal. Y no hay crecimiento espiritual ni consciencia de lo que es la consideración por el prójimo.

  • 35. Mar  |  13 febrero 2010 en 21:39

    Hola Gvictor,

    (Disculpá que hoy no ví tus comentarios porque entré a otro sector, después ví en el gadget que habías escrito).
    Estoy de acuerdo con lo que decís, también ví que el pragmaticismo puede aportarnos una vía para una acción más efectiva, y sobretodo libre de posiciones previamente tomadas que finalmente están obstaculizando tanto en todo sentido.

    Dije que Dewey pone el énfasis en los educadores, pero que si le sumamos los aportes de la ciencia que no existían todavía en su época (ha habido verdaderamente una renovación importante, desde el 1990 a hoy), se puede modificar su propuesta de “educar para seguir educándose, porque es aprender a aprender”.

    No me refiero a que él no tomó en cuenta los descubrimientos científicos, sino a los que se sumaron después de él.
    No sé si comprendés el francés al escuchar, pero te mando un nexo a la introducción a un seminario del College de France del año pasado, sobre Neuro-economía que es muy interesante. (no sé si estará también en inglés). Se lo mandé a Abraham pero reboté.
    Particularmente, ahí podés observar como actúan en paralelo las distintas disciplinas. Es como decís, y yo lo concibo así también.
    Fue un gusto intercambiar ideas con vos. Que estés bien.
    http://www.college-de france.fr/default/EN/all/the_eco/seminaire_du_4_mai_2009_neu__9.jsp

  • 36. Mar  |  13 febrero 2010 en 21:41

    Gvictor, te contesté pero me lo tragó Moby-Dick. Tal vez lo recupere Abraham.
    Saludos

  • 37. DAvid  |  13 febrero 2010 en 22:04

    Gracias por las respuestas.

  • 38. Gvictor  |  13 febrero 2010 en 23:29

    Mar:
    Ok, gracias por material.

  • 39. magu  |  14 febrero 2010 en 1:18

    Amigos
    no pude leer los comentarios, pero leí dos veces el texto. Sobre el camino hacia la felicidad (con mis palabras) a través de un voluntarismo, de un pragmatismo, es decir, buscar allanar montañas y guadañar malezas para ir hacia donde uno quiere.
    La situación conflictiva, es cuando la felicidad de uno implicaría la infelicidad del otro, y entonces en realidad, hay que conciliar o renunciar. Hoy una amiga me comentó que su hijo de 19 años les reprochaba a ella y a su ex marido, ser causantes de su infelicidad por ser felices ellos con sus nuevas parejas. Por haberlo arrancada (tras la separación) de una casita con jardín y llevarlo a un departamento oscuro.
    En MAR ADENTRO, (LA Película) el hermano que cuida a Ramón San Juan le reprocha en un momento su sacrificio de haber dejado la profesión de marino y hacerse campesino para poder cuidarlo.


Archivos

Categorías

Comentarios recientes

Alejandro A en Bitácora 97
Alejandro A en Bitácora 97
marlaw en Bitácora 99
r .nadaud en Bitácora 95
Marcelo Grynberg en Bitácora 95

Calendario

febrero 2010
L M X J V S D
« Ene   Mar »
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728

A %d blogueros les gusta esto: