elogio de la dificultad (perfil 24/10/09)

23 octubre 2009 at 19:40 51 comentarios

 

 Se pueden destacar tres principales corrientes de pensamiento en la historia de la filosofía moderna: la francesa, la alemana y la anglosajona. Las producciones teóricas de otros países se han moldeado por lo general de acuerdo a lo originado en estos centros de difusión y elaboración. Las excepciones confirman la regla.

Los franceses se destacan por su impronta revolucionaria y un tono sarcástico. Sartre decía que hay una fuerte tradición moralista francesa que va de Montaigne a Bataille y Camus, a la que podemos sumar una inclinación política de tipo jacobino. De Voltaire y Rousseau a Althusser y Foucault, una alta intensidad temperamental condena a “los perros guardianes del saber” como decía Paul Nizan. Esta intransigencia de principios se combina con una prosa ordenada y precisa. El envase cartesiano sigue las reglas de la disertación escolar con todas las funciones protocolares de un armado claro y distinto.  Respecto del contenido, se le pide a éste que sea polémico y consistente. La consigna a trasmitir es que el presente existe para ser condenado, se dibuja un mundo dividido por una gama polarizada por blancos y negros, siendo los grises los peores por su hipocresía, y en cuanto al porvenir se requiere para su redención una transformación explosiva y radical.

Los alemanes por su parte no han dejado de ser místicos. Su exaltación espiritual es fundamentalmente verbosa. Quieren llegar muy alto y no hay escalera de palabras que les alcance. Cada vez que llega un filósofo alemán a las puertas del paraíso, San Pedro huye espantado. Sabe que un Dios abrumado le ruega que los mantenga en el Purgatorio y los entretenga con crucigramas en griego.

Las etimologías de estos pensadores llenan incontables volúmenes y rebalsan los estantes de las bibliotecas. De Hegel a Husserl y acompañantes han trazado un camino que es una ciénaga. Estudiantes y profesores invitados a recorrerlo son devorados por el barro y desaparecen sin siquiera dejar huellas. Los filósofos alemanes se sumergen en las profundidades a las que llaman hermenéutica. Para ellos el sentido o la significación están ocultos. Se inclinan por la poesía, por la teología, y por un romanticismo tenebroso, sturm und drang, tormenta e ímpetu, rayos  truenos, címbalos y timbales apocalípticos. Pero hay alemanes que creen en la ciencia con la misma fe que en la mística racional. Con Frege y Carnap, entre varios otros, han inoculado en el mundo anglosajón la idea de que es posible construir una lengua sana y monovalente gracias a la lógica simbólica y a las matemáticas pitagóricas. Los anglonorteamericanos agradecidos le han dado la bienvenida a este nuevo dogma. Pero ponen sus condiciones. Provienen del empirismo, y no creen en la palabrería espirituosa ni en el entusiasmo populachero. Piensan al contado, cash, postulan la existencia de una verdad objetiva, de una realidad exterior, y de un conocimiento que rinda cuentas de su veracidad con pruebas universales. Consideran al resto pura cháchara, un pagadiós diferido, literatura para adolescentes.

Desde el positivismo lógico a la filosofía analítica, proponen un método terapéutico que nos ayude a despojarnos de las confusiones de una sintaxis y de una semántica que nos extravía. Hay una gramática de excelencia que los profesores de lengua inglesa construyen para que nuestra mente se libere de sus fantasmas y el cerebro obtenga la transparencia del vidrio.

Gracias a este nuevo rigor filosófico tendríamos los humanos la inocencia de un algoritmo y la belleza de una raíz cuadrada.

Estas tres tradiciones no han perdido su antigua vitalidad. Quizás la única diferencia con otras épocas es que lo que dicen no trasciende los límites institucionales de las universidades y de la industria cultural a cargo de los congresos y simposios académicos.

Rara vez un filósofo salta a la arena publica como el alcalde de Venecia Mássimo Cacciari, o el ex ministro de Asuntos Estratégicos del Brasil Unger Mangeira. No sabemos qué rédito han obtenido para el pensamiento filosófico por su ingreso a la gestión de los asuntos comunes, ni cuales  son los aportes que los destacan de sus colegas dada su formación académica. Pero no hay dudas de que el día a día de la política le da un ingrediente al pensamiento especulativo que la intemporalidad platónica no les ofrece.

¿Qué es el día a día? Tiene que ver con la densidad cotidiana de la vida. Si la vida y las sociedades estuvieran totalmente programadas ese día a día no existiría. En filosofía hay un concepto que designa a este día a día, se llama contingencia. Los antiguos decían fortuna o azar.

Pero lo diario o lo actual no es un desparramo caótico de instantes aglomerados. Es una serie en la que priman las conexiones. Conectar series es pensar. Para esto es necesario “deconstruir” el orden dominante que nos impone una interpretación de los hechos. Este orden es polifónico, lo componen pastores, periodistas, padres, docentes, científícos, una serie institucional que enlaza discursos de autoridad. Deconstruir es disolver el orden del discurso autorizado y conectar nuevas series de inteligibilidad. 

La filosofía en cualquiera de sus vertientes es la madre de las conexiones. Es una retórica de una serialización máxima. Lo que no quiere decir totalidad, por el contrario, es incompletud con insuficiencia semántica. No satura su voluntad de saber.

El discurso filosófico es difícil pero inteligible. Su rigor se mide por la precisión de sus conceptos y por la economía de sus enunciados. Su consistencia no es de mármol sino gaseosa. Su modo de producción y exposición pueden ser sistemáticos, edificantes o sísmicos.

 Gracias a esta dificultad el texto filosófico no admite lectura rápida. La filosofía no se lee sino que se estudia. En cualquiera de sus tres tradiciones y en sus innumerables estilos, estudiar filosofía nos enseña a conectar series y pensar dificultades. Es importante que una lectura presente obstaculos y que el lector sepa diagramar abstracciones..

Si bien es cierto que el día a día y la actualidad reciben las contribuciones del periodismo, también es cierto que el ejercicio periodístico es un arte para convencidos. El columnista repite lo que ya cree o ya sabe para un lector que cree y sabe lo mismo. Tienen un mundo común y lo comparten para reconocerse en él.  La filosofía enseña que el obstáculo en la comprensión, la fricción con la contradicción,  y el desafío de un sistema de pensamiento a contracorriente de nuestras convicciones, le dan vigor a nuestras ideas.

Pensar la actualidad requiere el cruce de estas dos instancias discursivas. La vida breve o el plazo corto del pensamiento sobre la actualidad, y el sistema de conexiones transdisciplinarias de la filosofía en sus tres lenguas.

Anuncios

Entry filed under: General.

Tomás Abraham y la ley de medios (entrevista completa) entrevista

51 comentarios

  • 1. SANTIAGO  |  23 octubre 2009 en 20:31

    Gracias, es muy bueno todo esto. Nunca pense que se podia sintetizar tan bien algo tan grande. “Cada vez que llega un filósofo alemán a las puertas del paraíso, San Pedro huye espantado. Sabe que un Dios abrumado le ruega que los mantenga en el Purgatorio y los entretenga con crucigramas en griego.” Quien mejor que heidegger encarna esa descripción? Lo detesto a ese tipo.
    En un comentario que hice en un post de este blog, en “lo imposible y lo real” dije que la filosofía estaba senil. Con eso quise decir, no que no servia más, sino que “le habían cortado las piernas”, que se dejo confinar, o como usted dice “no trasciende los límites institucionales de las universidades y de la industria cultural a cargo de los congresos y simposios académicos.” A veces, a la gente ignorante como yo, da la sensación que al discurso filosófico no alcanza un poder efectivo en la sociedad del conocimiento, o mejor dicho no alcanza el verdadero poder “conector” que debería ejercer. Me estoy pasando los renglones. Otra vez muchas gracias, impresionante.

  • 2. SANTIAGO  |  23 octubre 2009 en 20:54

    Lo de “ignorante como yo” que escribí recién no es falsa modestia. Capaz leí un poco más que alguien que no estudio filosofía pero con esa frase quiero expresar sintéticamente mi hybris por la comparación entre mi poca de lectura y los arrebatos en algunos juicios que hago, por ejemplo ese de heidegger. Aunque insisto ese tipo no me cae bien. Porque este heidegger se entretuvo con algo mas que crucigramas en griego. disculpen tanta “cháchara”. saludos

  • 3. SANTIAGO  |  23 octubre 2009 en 20:57

    mi poca, escasa, irresponsable lectura. basta.

  • 4. SANTIAGO  |  23 octubre 2009 en 22:20

    “Si bien es cierto que el día a día y la actualidad reciben las contribuciones del periodismo, también es cierto que el ejercicio periodístico es un arte para convencidos. El columnista repite lo que ya cree o ya sabe para un lector que cree y sabe lo mismo. Tienen un mundo común y lo comparten para reconocerse en él.” Aunque suene como una sutileza y quizás algo evidente, capaz hasta ofensivo, esto no es así. Lo que significa esta frase es algo monumental. Nunca lo oí. Esta frase habría que leerla y releerla. Sobre todo las dos ultimas oraciones. En esto que descubre Abraham todos caemos inevitablemente y, por ende, “exorciza” gran parte del mal invisible que hoy nos ciega. Con solo reconocerlo sinceramente basta. Era lo que Sócrates proponía a su modo en su cultura.
    Disculpas si escandalizo con tanto comentario y entusiasmo. Pero la verdad, Tomás Abraham, leer algo como lo de recién no se lee todos los días. Refresca, da alegría leer algo así, da muestras que la originalidad todavía no se la comen los medios. Lo felicito.

  • 5. Marcelo Grynberg  |  24 octubre 2009 en 0:17

    Supongo que por “elogio de la dificultad”, estamos hablando aqui de la supremacia del objeto (lo “concreto” ? , “el dato de la realidad” ?), sobre su concepto (la filosofia ?). Este ultimo nunca puede agotarlo ni cubrirlo, ni superarlo del todo. Por ello mismo a la filosofia y a las ciencias particulares no les queda mas remedio que volver a la carga con el mediante nuevos conceptos.

  • 6. Carlos G.  |  24 octubre 2009 en 8:15

    Buenísimo.
    “Deconstruir es disolver el orden del discurso autorizado y conectar nuevas series de inteligibilidad.”
    Y si, además, esa deconstrucción del discurso del Poder y esas nuevas conectividades de los sucesos pudieran, de alguna manera, trasmitirse, enseñarse, a la gente del común, sería, con perdón de la palabra, revolucionario en el estricto sentido del término.

  • 7. Gordon Pasha  |  24 octubre 2009 en 12:59

    Roberto Mangabeira Unger quiza?
    http://en.wikipedia.org/wiki/Roberto_Mangabeira_Unger

  • 8. SANTIAGO  |  24 octubre 2009 en 13:05

    Carlos G, a modo de reseña de lo que rescatas, que también me pareció buenísimo, creo hubo algunos filósofos que intentaron deconstruir: Schopenhauer, algunos franceses. Nietzsche lo logro efectivamente, a mi parecer. Ahora, hacer ese tipo de deconstrucción e intentar volver a conectar autenticas “nuevas series de inteligibilidad”, creo, las llevaron a cabo solo dos filósofos de los que yo tenga memoria. Uno Sócrates, el otro Kierkegaard.
    Aunque como aclaro Tomás Abraham, al principio de su escrito, todos estos deconstructores son excepciones que confirman la regla.

  • 9. cecilia  |  24 octubre 2009 en 13:14

    “conectar series es pensar”… excelente síntesis…

    q belleza este escrito, no sé nada de filosofía pero me conmovió… recuerdo un sueño q tuve anoche…. soñé q encontraba una caja llena de joyas…anillos, pulseras, collares de oro… perlas y brillantes… pero llamó especialmente mi atención una gruesa cadena de plata con una gran medalla q tenía grabado un hermoso ángel… pensé en el sueño ( en los sueños también pienso ? ) q ese era mi ángel protector, mi angel guardián … pero en la caja decía el nombre del dueño, quién lo había perdido… así q debía devolverlo… lo q más me apenaba era perder al angel… (en los sueños tambien siento..?) … sabía q tenia q devolverlo y así lo haría… eso me ponía triste.. .. pero ahora estoy contenta porq este texto es una joya.. y ya es mío, no tengo q devolverlo!… gracias profe, por este hermoso regalo

    después vuelvo, porq me hizo pensar muchas cosas..!!.. pero no quiero abusar.. no quiero pasar de los 10 renglones

  • 10. David  |  24 octubre 2009 en 16:18

    La capacidad de imantacion de las masas es inversa a su capacidad de inervacion, su capacidad de inervacion es inversa a su capacidad de analisis, digo yo que me tome unos vinos. El filosofo-politico solo puede ser malinterpretado en tanto que lo suyo sea φιλοσ, porque todo todo tipo de amor o amistad son posesivas. Cosas que hace el vino…

  • 11. Carlos G.  |  24 octubre 2009 en 16:59

    A mi parecer lo más interesante es que dado que siempre habrá un Poder y un discurso (una interpretación de la realidad) predomiante a deconstruir mediantes nuevas conectividades-interpretaciones, esto llevaría a la vieja idea de la revolución perpetua.
    Casi anarquista la idea, no?

  • 12. SANTIAGO  |  25 octubre 2009 en 3:42

    Si, trotsky creo que es no?, esta bueno. Me acuerdo de “el hombre que fue jueves”. En contra del anarquismo pero bien instructivo el libro. Estas ideas anarq son seductoras, atrayentes. Pero lo que yo buscaría es encontrar una definitiva, “autentica serie de inteligibilidad” – y creo que existe- y la entiendo mas que nada como un modelo que tienda a la comprensión de la totalidad de lo real -a su manera- por parte del hombre, y sirva de traductor, conector del lenguaje entre distintos saberes, haga aplicables los modelos exitosos de una ciencia a otra, siendo esto último lo que le otorgará validez universal, es decir: sus propios frutos, su practicidad y no su propia autojustificacion. Un modelo, el cual, mediante sus propios conceptos y relaciones enseñe y extienda las posibilidades de aprendizaje de lo real. Una concepción que confíera autentica libertad, y no que encasille más resolviendo todo determinando poderes “reales”. Frente a esto no puede haber deconstruccíon. Algo raro no? No son mis intenciones sonar a alquimista, excéntrico, pío o impío pero hay un símbolo que sugiere –y enseña- esta posibilidad, el símbolo es la estrella de David.
    Sócrates y Kierkegaard, el primero llevo todo al hombre, mas que al hombre, a lo que hace el hombre, su estar en el mundo, el hombre como naturaleza por descubrir. El segundo lo mismo pero desde una óptica cristiana a secas, una óptica desde la cruz, desde el sufrimiento. El cristianismo entendido como tarea a realizar, el hombre, la existencia como naturaleza por hacer, transformar, por redimir.
    Hoy la tarea que nos queda creo mas que nunca la decidimos nosotros, y creo tiene que ver con esa mirada trascendental que tanto hinche con mis comentarios anteriores. Me parece que si no creemos en esta posibilidad de encontrar esa serie de inteligibilidad definitiva nunca conseguiríamos el ímpetu y la unidad, la temple, necesarios para lograr esta tarea, porque nunca tendríamos un suelo estable, nunca nos podríamos tomar en serio en la existencia mas allá de lo que es monetario, de negocio, supervivencia. Todo esto es algo que me parece.
    En esta forma “monetaria” de ver las cosas k tendría razón. Y doy fe que no la tiene. (Perdón por lo largo. Me fui a la miércoles.)

  • 13. Carlos G.  |  25 octubre 2009 en 7:26

    “En esta forma “monetaria” de ver las cosas k tendría razón. Y doy fe que no la tiene.”
    Si entendí bien yo diría:
    En esta forma monetaria de ver las cosas Marx tendría razón.
    Y, en cuanto al análisis del funcionamiento del sistema predominate a escala global, pocos discuten hoy (*) que, aunque fuera parcialmente, sí la tuvo.
    (*) Luego de la explosión de la última (?) crisis finaciera y económica mundial, según dicen, El Capital se volvió el libro de cabecera de buena parte del mainstream.

  • 14. septiembre  |  25 octubre 2009 en 11:49

    Extraoridnario artículo, extraordinario pensamiento, como ya le dije en otra oportunidád Profesor Abraham, inteligente, libre, creativo y sobre todo independiente… que es lo mismo que libre en definitiva… y por consiguiente honesto. Y es así, tal como usted dice Profesor, a veces caemos en la comodidá de estar siempre cerca de quienes piensan parecido a nosotros, lo parecido se junta dicen las malas lenguas, pareciera que es más cómodo, encontrarnos con los iguales, pero en mi experiencia personal, soy ya un viejo, he visto muchas cosas, y ya no escucho mucho TV, y menos miro la radio, la verdad es que me cansa escuchar siempre la misma cantinela… palabreríos más, palabreríos menos, todos venden su versito… pero mal que mal mi opinión se forma con lo que llamaría la mirada de brujo… o de viejo, que es casi lo mismo, es la experiencia, la mirada de quien después de haber oído tantas voces, de haber escuchado tantas palabras a lo largo de tanto tiempo hace que llegue el momento en que uno necesita un poco de silencio…. y llega un momento en que el silencio habla.. comienza a decir su propia verdad.. yo a los Kirchner los calé desde hace rato, de antes que la prensa los defenestrara como hace ahora, Profesor, no necesito que me lo venga a decir el Dr. Nelson Castro ni la Señora Magdalena lo que son los Kirchner. Lo mismo a Menem en su época, no era precisamente yo quien le cantaba loas a Menem…

    En cuanto a volver a Marx, ya se demostró que fue un fracaso, el hombre es el único animal que comete dos veces el mismo error… ya lo dije en un anterior artículo, hay que hacer un mix. Que pasen un buen domingo, de sol, acá por lo menos hay.

    Dicho sea de paso ayer estuve con un cubano de Cuba, profesional, especialista en no se qué. Su sueldo, de 20 a 30 dólares por mes. Me contó como vive allá, pero no viene al caso perder tiempo en esas pequeñeces, ya se podrán imaginar todo lo que hace este pobre señor con esa cantidad de dinero…. Ahora si me despido, hasta la vista amigos! Buena Semana.

  • 15. septiembre  |  25 octubre 2009 en 13:20

    Notable tu observación Cecilia, cuando leemos un texto y nos agrada, pasa a ser nuestro también. Sentimos que nos pertenece, nos apropiamos de él, pasa a formar parte de nosotros, de nuestro ser. No sé si me explico. Eso pasa con todas las cosas espirituales e intelectuales, el mundo inmaterial. Saludos, que pases un buen día, mija.

  • 16. gracia doming  |  25 octubre 2009 en 16:01

    Los postulados de verdad objetiva, realidad exterior, al filòsofo lo supera en la instancia temporal y en la velocidad del devenir
    el periodista hace un relato pautado con el pùblico y con intereses
    mezquinos.
    En la mezquindad encontramos sentido a lo inexplicable, todo se justifica.
    La filosofìa como la ubica Tomàs en la funciòn del dìa a dìa
    de recibir y responder, de conectarse y desplazarse fuera de
    los lìmites para tener las fricciones contrarias al alcance, ir contracorriente, se consolida el terreno de las ideas en la misma superficie y tiempo, cuando se viven socialmente es cuando el pensamiento se complementa con la realidad, por supesto es funciòn del filòsofo atento y no del periodismo.
    El cuarto poder y la deficiente educaciòn se complementan.

  • 17. Carlos R.  |  25 octubre 2009 en 16:06

    Lo que aquí se caracteriza como escuela anglosajona ha tenido mérito de establecer un dialogo con la ciencia, lo que ha enriquecido la discusión de problemas como la ontología o la historia. No es de extrañar que haya sido receptiva a los aportes e intervenciones de físicos, biólogos e ingenieros.
    De todos modos hay cierta simplificación en la definición de estas tres corrientes, pues, ¿donde entraría el pragmatismo norteamericano (e.g. Khun)?

    Sobre la escuela francesa, o al menos sobre el existencialismo, el marxismo-estructuralismo y el post-estructuralismo, etcétera, ni opino. Me parecieron fascinantes hace siete años, hoy no logro encontrarles mucho interés. Idem a propósito de la Escuela de Frankfurt y la Teoría Crítica. Nuestro monologo interno se nutre de autores, ideas y experiencias, y algunas cosas necesariamente quedan atrás.

    Para quienes hablan de Marx. Tanto él como Engels son considerados hasta el día de hoy grandes científicos sociales, a la par de Durkheim o Weber. Su influencia ha sido muy importante en la historia (Thompson, Hobsbawm, la escuela de los Annales en francia), la antropología, a través de la figura de Godelier en Francia, y de corrientes como el materialismo cultural y el neoevolucionismo en Estados Unidos (L. White, Marvin Harris y M. Sahlins, cuando era materialista), la etnohistoria (Murra, Wolf), en la Arqueología (e.g. Gordon Childe, Patterson, Lumbreras, Trigger).

    Esta influencia no es casual, ya que entre sus aciertos está plantear la necesidad de que la historia y la sociedad se estudien desde una perspectiva materialista y evolucionista, coherente con las ciencias naturales. Incluso, ambos autores anuncian muchas de las características de lo que será el sistemismo moderno, con conceptos como el de estructura, y el de paso de la cantidad a la calidad (umbrales y emergencia en sistémica). Sus análisis contienen aciertos y errores, es verdad, pero el Capital sigue siendo una lectura harto valiosa desde cualquier punto de vista.

    Finalmente, Marx no abogó por el socialismo de estado, ni por la nacionalización de la producción. Consideraba en su visión agonista de la historia, errónea a mi entender y por cierto más frecuente en sus escritos de juventud, que la conquista del poder político por los obreros era el único medio para llegar a la disolución de la sociedad de clases y del estado. Lamentablemente su ideología y sus estudios científicos fueron manipulados por el “socialismo real” como propaganda, para legitimar un orden estatista y autoritario.
    Personalmente, pienso que lo más cercano hoy a su ideal, y al del resto de los socialistas del siglo XIX, es el cooperativismo y el socialismo de mercado en lo económico,combinados con una democracia política participativa, un alto nivel educativo para toda la población, un estado cuyas funciones esenciales pasen por la salud, la regulación del uso de recursos naturales, la justicia, la seguridad social, etc. (y no el estado empresario con el que sueñan los nacionalistas a lo Pino). Por supuesto, no es algo que este a la vuelta de la esquina, pero al menos es lo que yo elijo como meta.

  • 18. josé  |  26 octubre 2009 en 0:46

    Me parece que llegado a un techo, si se quiere seguir ascendiendo, (tal parece ser la tendencia del primate desde que adoptó la postura erecta) se debe romper el techo, o abandonar toda pretención de ascenso y volver a la época de las cavernas.
    Romper el techo sería aceptar el desafío que nos propone el abismo sideral?. Aceptar la vida como una hipotesis de trabajo?. Donde somos hormigas construyendo colonias en los planetas y pensando en como hacer habitables otros mundos?.
    Los anglonorteamericanos son empíricos, pero creo que tomaron el misticísmo científico de los eslavos, que a la vez lo tomaron de sus descendientes los germanos.
    Misticismo que los llevó a creer en la abstracción comunista y a poner a la perra laika en órbita.
    Los norteamericanos no podian ser menos y pisaron la luna solo para mojarles la oreja.
    Dejaron de ser productores de mitos Hollywoodenses, pero implementaron Internet que no es poca cosa.
    Que extraña depuración ideológica se producirá si es que se acepta un destino estelar?, el lento abandono de la madre tierra como un trabajo a hacer en el dia a dia.
    (Con los franceses se aprende a ser desgraciado elegantemente).

  • 19. HORATIUS  |  26 octubre 2009 en 8:51

    El que no sabe, pregunta:
    ¿En que corriente filosófica ubica T.Abraham a Karl Raimund Popper ?

  • 20. cecilia  |  26 octubre 2009 en 11:18

    yo antes preguntaba.. pero ahora no pregunto más porq profe nunca contesta …

  • 21. cecilia  |  30 octubre 2009 en 0:21

    a medida q voy leyendo, el texto empieza a sugerirme cosas, ideas sueltas, un poco desordenadas…. cuando empieza por ejemplo a hablar sobre las distintas corrientes filosóficas, vienen a mi mente jardines versallescos… tan prolijamente diseñados, tan geométricos ellos, tan simétricos y perfectitos…

    imagino la rigidez de sus arbolitos cónicos… la naturaleza encorsetada…. esos espacios enooormes… monumentales perspectivas… tan fuertes, q parecen estar diseñadas desde una visión unilateral… q aceptan ser apreciadas unicamente desde un punto focal…. hacia donde todo se dirije… sin atajos… sin sorpresas… tan cerrada… no solo en la concepcion de su forma…. cuando dice “… se dibuja un mundo dividido por una gama polarizada por blancos y negros, siendo los grises los peores por su hipocresía…”…

    y yo pienso en q lo q más me gusta a mí… lo q para mí más se acerca a la idea del conocimiento de algún tipo de verdad… y es q no todo es blanco o negro…. sino q todo es blanco Y negro Y de la infinita gama de grises q hay entre ellos… y porq no de infinitos colores también….

    y esta vision tan cerrada también lo es en su ruptura… cuando dice “… y en cuanto al porvenir se requiere para su redención una transformación explosiva y radical.”…

    un mundo donde todo esta tan ordenadito, según un orden racional previamente establecido….. una visión autoritaria y prepotente…. un mundo dominado por la mente… la naturaleza subordinada a la ley q impone la racional geometría del hombre …

  • 22. cecilia  |  30 octubre 2009 en 0:23

    y todo esto en contraposición al desorden celosamente estudiado de los salvajemente naturales jardines ingleses, tan románticos ellos … dónde se pierden en infinitos senderos q no conducen a ninguna parte… o tal vez sí…. a muchas partes ….. un mundo dominado por los sentimientos …. por las pasiones?…

    y me pregunto si todo esto no tiene q ver también con las distintas formas de pensamiento, con las distintas formas de ver el mundo… con las distintas corrientes filosóficas?… o son solo divagaciones mías …

    y esto se hace muy largo.. muy aburrido…muy pedante…muy absurdo … muy barato… muy chaplinesco? … así q mejor sigo después meditando sobre este post… ( porq la filosofía, como bien dice profe, no solo se lee, se estudia… también se medita, no es cierto ?… es una pregunta … pero no se para q la hago… si nunca me contesta… :–( ) …

  • 23. septiembre  |  30 octubre 2009 en 10:34

    Un mundo cerrado, un mundo de extremos, de opuestos, siempre en pugna, que se excluyen mutuamente, donde todo es confrontación, donde no hay lugar para el diálogo y mucho menos para un auténtico espíritu de colaboración.

  • 24. SANTIAGO  |  30 octubre 2009 en 15:03

    Marx creo que en su teoría se equivoca de un punto fundamental. Es su teoría sobre la enajenación y el trabajo. Da la sensación que para justificar su pusilanimidad intelectual recurrió a esto. Cualquier persona que es honesta después de realizar un trabajo manual lejos de sentirse enajenada, como Marx describe, se siente dignificada. No hay nada más lindo que sentir ese cansancio físico que nos dice que de alguna forma pudimos servir para algo, ser útiles a los demás, concretamente. Nos da una certeza sobre lo real, en nuestra interacción con lo exterior, que el trabajo intelectual o político jamás puede alcanzar, este tipo de trabajo nos da una seriedad con para con la vida y esto no se discute, es una sensación, una ganancia personal. Es como escalar una montaña sin lo poético, pero con la satisfacción de haber servido, ayudado a otros. Wittgenstein había descubierto esto. Es cierto que los trabajadores, el exceso de trabajo, las horas y la edad de los trabajadores que Marx tenía a su vista eran desastrosos y con un planteo así es lógica y justa la reacción de los trabajadores. Pero esto no tiene que ver con un problema del trabajo sino de la propiedad (para mi Marx escribe lo que escribe porque verdaderamente nunca trabajo con las manos). Y para resolver esto no hace falta ninguna teoría filosófica para justificar esto por la fuerza, sino un sistema bien ajustado donde se premie el trabajo y la técnica bien realizada y se desprecie y se denuncie la chantada política, filosófica y la pusilanimidad intelectual. La lucha armada entorpeció mucho -hasta hoy- la posibilidad de este camino justo. En todo caso, sí Marx tenía razón, la tuvo como el que sirviéndose de algo que evoca sentimientos poderosos –como la injusticia, el resentimiento, lo parasitario- realiza una profecía autocumplida, pues el mismo con su teoría los cebo, aumento, y cuando se acaben la predominancia de esos sentimientos acabara la verdad de su teoría.
    Lo que paso, me parece, es que la teoría Marx justifico la división de aguas que ya existía hace rato: por un lado justifico a los teóricos, intelectuales, “revolucionarios” miedosos, que viven del riesgo ajeno, y por otro facilito y agrupo a los auténticos trabajadores para que fueran engañados por estos chantas. Así de triste es para mí. Y k vendría a ser un Marx con poder- pusilanimidad política. Si en el establishment de su época Marx hubiera tenido un poquito más de poder material no hubiera escrito nada.

  • 25. SANTIAGO  |  30 octubre 2009 en 15:05

    Que estamos enajenados es un hecho. El trabajo físico no lo aumenta. Es mas, creo lo sana un poco.

  • 26. cecilia  |  30 octubre 2009 en 23:57

    otra cosa q me llamó la atención fue el concepto de contingencia… el día a día.. el azar, la fortuna.. la fatalidad… la casualidad?… lo q puede suceder o no … lo q va determinando el curso de la vida de cada uno…. nuestro destino?… y el de todos juntos, q por lo tanto también la el destino de la historia…. inmediatamente vino a mi cabeza una escena… la imagen de una peli de mi amado Woddy Allen …

    una pelotita de tenis va y viene… en un momento pega contra la red …. puede caer en cualquiera de los dos lados… donde caiga dependerá la buena o mala suerte … ganar o perder… pero es totalmente aleatorio… muestra claramente como la suerte y el azar puede influir en la vida de las personas… como puede marcar nuestro destino… todo esta escrito … todo lo q deba ser será … decía… Esquilo?…….

    me gustó la imagen, aunq, no sé si creo mucho en esto tampoco… a veces no creo en la suerte, en el destino… creo más en la idea q cada uno es el arquitecto de su propio destino … como decía …. Amado Nervio? … q la suerte nos puede ayudar pero no es determinante en nuestras vidas….. así como tampoco es determinante en el curso de la historia de los pueblos….q en el fondo los pueblos construyen su propia historia, así como nosotros construimos nuestra propia vida… amén…

    aunq nunca estoy muy segura de nada ultimamente …. nunca debemos creer demasiado too much en lo q decimos…. ni en lo q dicen los demás .. eso lo aprendí acá … en las clases de profe…. solo sé q no se nada… como decía…. el gran Sócrates, hoy estoy muy citadora… nunca estoy muy segura de nada….

    y bue, de esto trata este hermoso texto, creo… de la dificultad, de los obstáculos q tenemos q vencer para conocer la realidad real …. q tal vez nunca conoceremos, porq nadie es dueño de la verdad …. ni existe una sola, sino muchas…..?

    bue, no estoy segura de nada es una forma de decir, porq de lo q sí estoy segura es q los kakas son unos ladrones…!!!

    ( es medio triste cuando no viene nadie al blog)

  • 27. cecilia  |  31 octubre 2009 en 0:27

    pero hay algo q me olvidé de poner acá y q no llamaría suerte…. llamaría magia…. yo creo q existe una especie de magia q hace q las cosas sucedan cuando las queremos con todas nuestras fuerzas…

    a mí me pasó algunas veces de querer cosas, o estar muy conectada con algo… y q todo saliera como “mágicamente bien “, aún aquello q parecía imposible….de todo tipo de cosas ..desde pavadas a cosas mas importantes…como q sentis q se producen muchas casualidades juntas, como q la suerte esta siempre de tu lado , como q hay algo raro y desconocido q te está ayudando para q todo salga bien…. es como estar en armonía con el mundo.. en comunión.. en estado de gracia…. pero me pasa poco eso… en general estoy en guerra….

  • 28. leticia medici  |  5 noviembre 2009 en 8:11

    Tu comentario sobre Heidegger es patetico, ¿habras leido algo de El ? ..lo dudo. No se trata de halagarlo o denigrarlo.. sino tan solo de pensarlo…

    Lo demas es prejuicio..

    Lamento tu ignorancia.

    leticia

  • 29. SANTIAGO  |  5 noviembre 2009 en 13:20

    Leí bastante de Heidegger. Pero además, para saber que es algo como Heidegger, no hace falta leerlo. Lamentablemente me di cuenta después de leerlo, perdí tiempo. Se huele a la distancia nomás. Con eso alcanza y por demás sobra. Pensar a Heidegger no se lo puede pensar, es mas bien justificar con palabras una especie barata -muy barata- de snobismo (sine nobilitas) intelectual.

  • 30. SANTIAGO  |  5 noviembre 2009 en 13:33

    Digo mas. una falta total de honestidad en su persona -vaya uno a saber porque- la intento cubrir con sus propias palabras. Muchos hacen esto. Pero por lo menos no se ponen a manosear el Ser. Por esto es personal lo que siento con Heidegger. Además las palabras nunca van a alcanzar para tapar esa falta de honestidad. Siempre en algún momento se muestra la hilacha y Heidegger la mostró.

  • 31. David  |  5 noviembre 2009 en 17:11

    Eso de ser a la muerte, o para la muerte no esta tan mal

  • 32. septiembre  |  5 noviembre 2009 en 20:40

    El señor Heidegger tenía tres características muy desagradables para mi gusto: una, ser nazi, y la segunda, ser ilegible y la tercera, ser mentiroso. Yo Paso.

  • 33. davidbilbao  |  10 noviembre 2009 en 22:24

    Estuve viendo este asunto y me gustaria conocer su opinion
    http://www.facebook.com/group.php?v=info&ref=share&gid=69836927743
    Desde ya gracias

  • 34. dAvid  |  12 noviembre 2009 en 19:16

    …”el anhelo de lo mejor que jamás haya existido”. Perdón, no tiene que ver con nada pero me gusto mucho, es de Nietzsche

  • 35. noel  |  19 noviembre 2009 en 16:38

    Cecilia, respecto de esto que llamás “magia” – creeme, he tenido esa “experiencia” -, pongámonos un poco humeanos: el deseo de, o el temor hacia (productos de creencias y convicciones), tipos determinados de devenir, genera la suposición de una fuerza reguladora del destino personal (posiblemente “uno mismo”), cuando los acaeceres azarosos (es decir, el “orden” de los acontecimientos, no su determinación) coinciden – magicamente, dirías vos, si te entiendo bien – casualmente con dichos sentimientos de esperanza y rechazo.
    Como la idea de destino. Tu comentario me sonó a reminiscencia de estas películas, en mi opinión “graciosillas”, como “El Secreto”, o “What the…”. Perdoname por rebajar de tal modo tu intuición, probablemente esté entendiendo mal tus palabras.
    De cualquier manera, me alegro que por lo general estés en guerra; el conflicto es signo de vitalidad, la armonía – desde mi punto de vista, que ya se muestra más dogmático de lo que es – parece más bien indicar una especie de adormecimiento de la capacidad crítica. Al menos yo, intento desprenderme de mi anhelo de comodidad, y con ello ser lo menos “yo” posible. Pero esto es aún demasiado egocéntrico jja.
    Saludos

  • 36. santiago  |  21 noviembre 2009 en 17:05

    David no había visto tu comentario:
    Heidegger se hace el filosofo “serio” u original con su denuncia del olvido del ser, con esta pretende criticar el principio de inmanencia -y esto es valido, a mi manera de ver- pero lo hace de una manera superficial y termina por empantanar, confundir, porque al final queda enredado con ese principio.
    Heidegger hace referir a la conciencia la cualidad originaria del ser, para esto radica el Ser en lo finito de la temporalidad y le quita, de esta manera camuflada, la cuestión que le es más propia al ser: la de ser lo procedente, lo saliente, lo emergente por definición, y esto viene para mi de una mala concepción suya en el concepto de creación, origen, originalidad. No entiende muy bien este concepto. De esto, creo, su deshonestidad radical. Creo que, como a muchos alemanes, a Heidegger le dolía esto de la originalidad, de la autenticidad. para mi este es el germen de las ideas nazis. Por ejemplo Hegel y los idealistas alemanes cuando ven en el pueblo germano lo que ven, se equivocan en un punto importante. Esa dirección de la humanidad ya había estado antes a cargo de un pueblo y ese pueblo era el pueblo judío, no el alemán. Para un creyente, como hegel decía ser, la redención de la humanidad, después de Cristo ya no fue una cuestión popular sino personal. Esto si es existencial. Kierkegaard habla de ello. Pero por este error, prejuicio germanófilo sobre lo que es original que venia magullando de hacia rato, heid de alguna manera, vuelve a lo de Hegel, vacía el Ser, pero a diferencia de este, lo vacía, no solo con palabras sino, generando una autentica superstición con estas, sugiriendo: como algo que se debe alcanzar…?.. vivir?. Normativiza este ímpetu charlataneando. Con esto heidegger regresa al nihilismo de una manera francamente-deshonesta y lejos de retornar a Parmenides lo traiciona con un veneno lento.
    Heidegger se hizo el paladín de lo natural del ser (¿expreriencia primitiva?), gracias a algo de habilidad que tenia. Y esa aparente franqueza original seduce por demás. Pudo seducir con sus definiciones innovadoras, David: “ser para la muerte”, pero creo, que la camuflada sistematización del ser de heidegger, como toda sistematización, sirve para la muerte y a la muerte. Por eso era nazi. Encima como es camuflada su sistematización es difícil de denunciar, combatir. Congela sin consciencia, porque es un hablador, un chamuyador con titulo de filósofo. su habilidad era un vicio, una tentación, no era don para el, y erró el camino, y muy feo a mi modo de ver. Nada más.

  • 37. Marcelo Grynberg  |  21 noviembre 2009 en 19:01

    Eso de “ser para la muerte”, es sencillamente repulsivo. Emanuel Levinas tenia razon en su filosofia infinitamente etica cuando decia que:
    “el hombre es un ser para DESPUES de su muerte”.
    Actuemos entonces de tal manera que la verg\”uenza no nos sobreviva.

  • 38. David  |  22 noviembre 2009 en 13:44

    Santiago, gracias por tu respuesta, tal vez me referia un poco mas en eso de “ser para la muerte” en el sentido de una meditacion a mi entender necesaria, mas alla de la simpatia, antipatia, o llanamente rechazo que la persona de Heidegger pueda inspirar. Personalmente me parece un gran filosofo y mi conocimiento sobre el tema de su adhesion al partido nazi (da un poquito de asco hasta escribir la palabra) no es todo lo profunda que quisiera.
    Nuevamente gracias, da gusto leer tus comentarios, no como los de cierto viejo de *&#-/@!!!

  • 39. David  |  22 noviembre 2009 en 13:47

    Algo mas, creo en lo que dice Marcelo, tal cual, es un buen ideal, nescesario tambien.

  • 40. Marcelo Grynberg  |  22 noviembre 2009 en 14:17

    OK, gracias David.
    Con lo de Levinas, hacia referencia a que todas las maldades y desaciertos que podamos cometer en vida, nos sobreviven y siguen reverberando en el mundo, incluso despues de muertos. Nosotros nos vamos, pero el mal que hacemos queda.
    Como si se tratara de una trascendencia negativa …

  • 41. santiago  |  23 noviembre 2009 en 0:17

    Esta bien David, pasa que a mi me cuesta, mejor dicho, no puedo separar a lo que me inspira la persona del filosofo. Hay ciertos filósofos que me caen mal, y me disparo así. Después, a veces, lo lamento, pero es que la indignación es difícil de tragar.
    De la vida de heidegger se tejen varias historias, algunos lo defienden, otros lo defenestran. Pero hay algo que es cierto y es que los nazis hacían terrorismo desde el 25 o antes, una vez en el poder es cosa sabida, y esto mas todas sus ideas xenófobas eran más que conocidas en Alemania. Tengo ascendientes alemanes y esto era así, muchos, como mis ascendientes, se fueron de Alemania bastante antes que estallara la guerra, no soportaban la hipocresía y la violencia en que se vivía. Otros se tenían que quedar. Heidegger seguramente se podría haber ido y se quedo ahí, y acepto muchas cosas del régimen como ser rector de la universidad de friburgo, entre varias otras cosas. Con tipos como heidegger apoyando con su presencia la mentira y propaganda nazi era muy difícil de deshacer la hipocresía y hacerla ver a los ojos del pueblo.
    Escribís cosas muy buenas vos David, a veces me cago de risa. bien picante. Igual no esta como para pelearse con Ernesto. Que se yo . Saludos che.

  • 42. santiago  |  23 noviembre 2009 en 0:29

    Lo que aclaras, Marcelo, “ser para después de su muerte” esta muy bueno. De Levinas, por desgracia, leí muy poco, pero en la facultad nos enseñaron ciertos conceptos mas que interesantes de el, como eso de la individualidad del rostro o algo así era, me pareció buenísimo. Tendría que leerlo más.
    Y hoy no esta tan fácil lo que propones che. por lo menos para mí. Hoy en día, donde la vergüenza esta tan devaluada, difícil es ver bien que es lo vergonzoso y que es lo que no lo es.
    La gente rechaza la vergüenza como una debilidad, y no se dan cuenta que la verguenza es esencial para sujetar el espíritu y que no se desparrame por un camino sin retorno. O como dice bilbo en el señor de los anillos, no llegar a sentirnos como “poca mantequilla en demasiado pan”.
    Saludos Marcelo.

  • 43. Marcelo Grynberg  |  23 noviembre 2009 en 9:28

    Gracias Santiago por tus comentarios. Algunas de estas ideas estan discutidas en un libro muy ameno de entrevistas a Levinas: “Etica e Infinito”
    (editado por “La balsa de Medusa”, Vol. 41, Madrid 2000, no confundir con “Totalidad en Infinito” que es un libro mucho mas amplio y dificil de Levinas). Supongo que se trata de entender al mal (y su banalizacion, como diria H. Arendt), como la consecuencia logica de los actos humanos que se propagan a traves de las generaciones.

    Saludos

  • 44. santiago  |  24 noviembre 2009 en 11:32

    Gracias Marcelo, el libro de adorno que me habías recomendado todavía no me puse a buscarlo, aunque me interesa bastante alguien que refuta a heid. Este que me decís de Levinas voy a ver si lo consigo. Y si, creo que el mal es la consecuencia lógica que se propaga en el tiempo. y es bien sutil encima, como si fuera un cáncer oculto que cuando encuentra las condiciones propicias empieza a propagarse. Lo raro es que si al hombre esto hace mal como no se da cuenta? De donde viene para que no se de cuenta? Yo creo que es algo que tiene que ver con cierto conocimiento y con un tipo de lenguaje que este implica, pero buen, es opinión mía.

  • 45. Marcelo Grynberg  |  24 noviembre 2009 en 11:50

    Hola Santiago,
    El libro de T W Adorno (“La jerga de la autenticidad”), en efecto, cuestiona a Heiderger muy duramente. Pero atenti que, en cambio, Levinas lo aprecia muchisimo. Me parece que estudio con el en su juventud. En fin, son temas que van mas alla de lo que un aficionado como yo puede entender.
    Saludos cordiales.

  • 46. santiago  |  24 noviembre 2009 en 23:01

    “La jerga de la autenticidad”. Ese es el titulo? Y lo hace con cierto sentido peyorativo? Es buenísimo. La verdad que describir la filosofía de heidegger es imposible hacerlo tan bien, ya desde el mismo titulo -sí a eso se refiere y no estoy mal entendiendo.
    Lo de Levinas (no se si es Levinas o Levinás. Cuando lo nombrábamos era Levinás), sí, sabía que fue medio compinche de heidegger, pero después creo, igual tomo distancia de el. De heid detesto lo que se infiere de su filosofía, pero esclareció ciertos conceptos que por ejemplo en Kierkegaard o nietzsche están todavía medio brumosos recién paridos. Pero este esclarecimiento lo hace mediocremente, y esto es lo que detesto. Muchas veces esclareció falsamente, congelando escenas con palabras, y esto genera una especie de superstición o gravedad sobre la existencia del ser que, para mí, llegar a esto por una vía intelectual, es absolutamente hipócrita. Solo sirve para justificar cierto distanciamiento social entre las personas que supuestamente tienen la “suficiente raza” para ser contempladores del ser o que se yo que, “salchichones adobados con incienso”, como dijo Tómas en un post, estos son, obviamente, los afines a los prejuicios culturales de heidegger, y es complicado desenmascararlos. Pasa un poco como con marx y sus anécdotas “igualitarias”, pero del otro extremo. Voy a dar un ejemplo: tenía un profesor que hizo su carrera en Alemania. Una vez nos contó que fue a ver a heidegger a su casa y este lo invito a pasar y, entre otras anécdotas, heid le contó que nunca publicaba un libro sin antes lo leyera su hermano –que era mecánico, según le dijo- y le dijera que lo había entendido? De esto se pueden inferir muchas cosas (como, por ejemplo, que lo que el escribe no es difícil, sino que es para cierta gente…por favor. Si uno lee ciertos libros de hegel y después de kierkegaard, o el zarathustra de nietzsche entendiéndolos bien, heid es como “los tres chanchitos” o mejor “instrucciones para jugar a la casita robada”. Pasa que kierk cuando escribe da por supuestos muchas cosas que heid se propone explicarlas…mal. Parecido hace nietzsche en ese libro. Entenderlo a heid, o no, es una cuestión de tradición cultural, de la cual ciertas cuestiones son auténticamente detestables), pero lo que queda claro es que esta clase de anécdotas seducen por demás. Creo que, si el titulo del libro de Adorno hace alusión algo peyorativa a la filosofía de heid, basta con leerlo a ese señor. Según lo que entiendo, me parece que lo comprendió bastante bien.
    Gracias Marcelo.

  • 47. santiago  |  24 noviembre 2009 en 23:51

    Con “Parecido hace nietzsche en ese libro” quise decir que nietzsche en zarathustra escribe todo el tiempo sobre supuestos que al gusto de el –y al mío- son indecibles (por eso creo, “un libro para todos y para nadie”). Con estas cosas indecibles, y sin ningún tipo de poesía u originalidad, simplemente carroñando a kierkegaard (que las hace un poco mas explicitas que nietzsche, porque su fe se lo permitía) y a los presocráticos, y con resabios de la fenomenologia, heidegger escribió lo que escribió. Logro hacer un camuflado sistema de la autentica filosofía existencial, aunque el se gaste en sugerir lo contrario con palabras de lo mas “nobles” y, en apariencia, siempre deje la puerta abierta… en apariencia… que raro que era nazi no? Esto nos habla del nivel de hipocresía que padecía este muchacho.

  • 48. santiago  |  25 noviembre 2009 en 4:52

    Y, última aclaración, con lo de “tradición cultural” quise referirme a que no es una cuestión de capacidad intelectual la dificultad de estos filósofos, sino, mas que nada, a una cuestión de entrenamiento verbal. Y esto es así por las características de la lengua alemana (kierk era danés pero leía a hegel en alemán), que gracias a su sistema de declinaciones muy parecido al de las lenguas clásicas, y las raíces monosilábicas, lo hacen muy apto para generar especulación filosófica, y también facilita la expresión del pensamiento a través del lenguaje, y esto es quizás algo mas practico. Pero engaña si lo hace ver y llegar al mensaje como algo más “puro”, mas “autentico” cuando esto ultimo en verdad no tiene que ver con una capacidad para verbalizar sino de honestidad con uno mismo. Esta “capacidad verbalizadora” en ciertas situaciones genera lo contrario a esa honestidad con uno mismo, porque nos hace olvidar lo que es verdad, o bien, sí existe la verdad, que es. El lenguaje muchas veces nos esconde de nosotros mismos. Las justificaciones propias no explicitadas vuelven a los individuos invisibles a los demás, y los hacen perderse de si cuando terminan por hacerlos invisibles para si mismos.
    Esto creencia en cierta invisibilidad me parece es lo que se trata de exorcizar sin culpa cuando se habla del concepto de “la masa”. Porque este concepto, en el mundo práctico, a la larga sirve, porque facilita sin impedimentos la acción, desgastando, por esta “invisibilidad”, el sano freno de la vergüenza. Ahora, para el mundo espiritual, funcionando así, si no se esta muerto, se esta muriendo. En este funcionamiento se “Vive la vida”, pero se vive para “la masa”, según “la masa”. Son individuos pero según lo que “la masa” dice entre líneas si no, no se pueden sentir individuos y, es porque en verdad no lo son. El código “de lo nuevo artificial” para el mantenimiento de esa supuesta vida y masa, para mantenerlas frescas, cambia generación a generación, año a año, momento a momento… – se “renueva”. Nada cambia en verdad. Siempre es la misma actitud incrédula pero amagando, tibia, esa de heidegger, no hay experiencia autentica, profunda, solo se habla de ella pero no les afecta, se sigue igual, solo hay discursos a los cuales adherir para mantener esa invisibilidad y se vaya justificando su accionar –no importa cual sea, con tener algo de habilidad siempre se puede comprar alguno que justifique. También hay que adherir a algunos de estos discursos para por lo menos parecer autentico o profundo –uno de los dos-, y que el código de “la masa” te pueda “leer”, tomar en cuenta, y no te sientas excluido.
    Me fue práctico también el concepto de la masa. Me sirvió, pero es falaz porque no se puede generalizar a las personas pero si existen modelos de funcionamiento y solo quise describir un mecanismo, un funcionamiento social.
    A lo que iba es que en este tipo de funcionamiento la vergüenza es algo que no puede tener ninguna percepción, no puede ser percibida, no tiene cabida.
    Esto es, creo, lo que hablamos, Marcelo, de Levinás y lo difícil de mantener la vergüenza, y te dije esa frase que Bilbo decía respecto del espíritu del anillo que lo hacia “invisible” y no lo dejaba morir. “como poca mantequilla en demasiado pan” creo que era, la frase refleja esa sensación muy bien.
    Justamente este domingo en misa la lectura del evangelio trataba de esto. La transcribo:

    Pilato volvió a entrar en el pretorio, llamó a Jesús y le preguntó: “¿Eres tú el rey de los judíos?”. Jesús le respondió: “¿Dices esto por ti mismo u otros te lo han dicho de mí?”. Pilato replicó: “¿Acaso yo soy judío? Tus compatriotas y los sumos sacerdotes te han puesto en mis manos. ¿Qué es lo que has hecho?”. Jesús respondió: “Mi realeza no es de este mundo. Si mi realeza fuera de este mundo, los que están a mi servicio habrían combatido para que yo no fuera entregado a los judíos. Pero mi realeza no es de aquí”. Pilato le dijo: “¿Entonces tú eres rey?”. Jesús respondió: “Tú lo dices: yo soy rey. Para esto he nacido y he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. El que es de la verdad, escucha mi voz”..(Juan 18, 33-38)

    A mi todo este pasaje me hace pensar un montón, pero no me hace dar ganas de decir algo.
    Saludos.

  • 49. Marcelo Grynberg  |  25 noviembre 2009 en 8:52

    Hola Santiago.
    Dame un tiempo para “digerir” tus comentarios y tratare de opinar algo. Saludos.

  • 50. santiago  |  19 agosto 2010 en 0:43

    Hola Carrizo:
    “Heidegger hace referir a la conciencia la cualidad originaria del ser, para esto radica el Ser en lo finito de la temporalidad y le quita, de esta manera camuflada, la cuestión que le es más propia al ser: la de ser lo procedente, lo saliente, lo emergente por definición, y esto viene para mi de una mala concepción suya en el concepto de creación, origen, originalidad. No entiende muy bien este concepto.”
    Esto escribí en este post para David , que no es profesor de filosofía, lo trate de adaptar para su comprensión, sobre porque no estaba de acuerdo con heidegger. En realidad si me pongo a detallar la gusanez intelectual de heidegger es harto más complicado y difícil de detallar. Lo mismo pasa con varios filósofos. Pero volviendo al tema heidegger, tengo un amigo con el que discutí un montón ideas teológicas y filosóficas, con este amigo que está en el Verbo Encarnado –o creo amigo- siempre nos dábamos cosas que escribíamos e información y el me hizo llegar un revista en la cual se escribe una refutación de heidegger según santo Tomas que es la esencia de lo que yo intente traducir para los profanos en filosofía “profesoral” en el párrafo arriba citado. Además del prejuicio que se genera por ser algo de la iglesia, después de todos los comentarios que había metido impulsivamente en este post no me iba a poner a meter uno extensísimo citando y a la vez explicando lo que resumía desde allí, porque iba a ser vano, quizás ni lo leyeran. La otra unica cosa que podes pensar que copie de alguien es por una idea muy parecida a Steiner que tuve antes de haber conocido algo de el (aunque la verdad no conozco casi nada de Steiner y lo que conocí lo hice exactamente porque me dijeron que lo que hablaba yo era muy parecido a lo que el había dicho) y que creo que escribí en este blog una vez sobre el sentimiento, el pensamiento y la voluntad (aunque esa idea esta grabada en la realidad humana y cualquiera la puede ver “descubrir”. Además las triadas son el comienzo para algo mucho más lindo pero un poco mas complicado.. y la idea termina siendo algo muy distinto a lo que creo Steiner plantea). Ese Steiner es muy extraño y lo deje de leer porque como católico no creo en la reencarnación, pero me pasaron varias experiencias que escribe en algunos de sus libros –sobre la iniciación y ciertas pruebas- y punto sobre eso. Hace rato tengo ganas de aclararte estas cosas pero me genera rechazo tu actitud desafiante cuando crees que sabes pero en el fondo no sabes nada, tu actitud es tristísima. Te pido disculpas si te confundí.
    Saludos.

  • 51. Sergio Correa  |  3 marzo 2012 en 12:31

    Alguien de ustedes lee a Heidegger en alemán? Denn sonst habt ihr gar keine Ahnung was Heidegger eigentlich meint! Eso quiere decir que si no lo leen en original, no van a entender por qué es tan pesado con tantos términos y vocabularios raros. No es un idioma tan difícil y es un placer aprenderlo, aunque obviamente lleva un buen tiempo porque no es una lengua romance como el francés o el italiano, más fáciles para nosotros que somos hispanohablantes de nacimiento.
    Por lo demás, creo que la síntesis de Abraham está muy buena para ver los rasgos generales de cada tradición filosófica. Él es un creador, él hace y escribe filosofía. Pero hay muchos que de repente concuerdan con su perspectiva y sólo escriben papers y dan clases, entonces son unos “sucursaleros” de las filosofías europeas (la expresión es de Carlos Pereda). Hay que evitar ese riesgo de eurocentrismo y aislamiento.


Categorías

Calendario

octubre 2009
L M X J V S D
« Sep   Nov »
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031  

A %d blogueros les gusta esto: