Vivimos tiempos de estafas ideológicas Entrevista con Tomás Abraham.(La Nación 18/10/09)

19 octubre 2009 at 12:37 44 comentarios

Por Ricardo Carpena video1LA NACION’Se siente, se siente, Platón está presente’. ‘Los muchachos hegelianos todos unidos triunfaremos’. ‘Nietzsche, querido, el pueblo está contigo’. ‘Aquí están, estos son, los soldados de Foucault’.

Nadie imagina que los filósofos terminen entonando estribillos característicos de la militancia política argentina para expresar sus opiniones, pero es cierto que no son esos personajes algo exóticos que, a tono con el clásico estereotipo, se dedican a la contemplación y al pensamiento, aislados de la realidad.

Hay algunos, como Tomás Abraham, que asumen al máximo el fuerte compromiso con la opinión política e incluso con la acción política en sí misma. Claro que, en este caso, este hombre de 62 años que nació en Rumania, se graduó en Francia, dio clases en varias universidades y escribe libros y columnas periodísticas, se abonó a demasiadas polémicas en la Argentina por su estilo irreverente, cáustico, ajeno a los eufemismos. Que no elude hablar sobre el fenómeno de la televisión ni, mucho menos, el fútbol (es fanático de Vélez).

Que no sólo despedaza sin piedad a los Kirchner y a sus intelectuales aliados de Carta Abierta, sino que explica por qué adhiere a la figura del gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, pese a que califica al Partido Socialista de ‘pequeño y sectario’, y por qué piensa que, antes que ‘comerse los sapos ideológicos’, la sociedad debería respaldar a los políticos por sus valores, por sus modos de hacer las cosas y no por lo que dicen.

‘Si veo que un gobierno se da un beso con Evo Morales y, al mismo tiempo, desaparecen 1000 millones de dólares de Santa Cruz -dice Abraham durante la entrevista con Enfoques-, eso no es progresista, es otra cosa. Es una estafa. Y estamos viviendo tiempos de estafas ideológicas, no de decadencia de valores’.

El filósofo, autor de libros como Los senderos de Foucault , La empresa de vivir y El presente absoluto , desarrolla una agitada vida periodística: escribe una columna semanal en el diario Perfil y actualiza obsesivamente su sitio de Internet ( tomasabraham.com.ar ) y su blog, Pan rayado ( tomabra.wordpress.com ).

No es casual: ‘Eso es hacer filosofía -afirma-. Estoy todo el tiempo pensando ese misterio insondable que se llama Argentina, que es un problema que los escolásticos no tuvieron, y eso que tuvieron sus problemas. Lo que les falta a los filósofos nacionales e internacionales es hacer periodismo. Pero como yo lo entiendo, que es pensar la actualidad. Muchos dicen que todo el mundo es una catástrofe, que todos nos vamos a morir de hambre, que el imperio va a arrasar con todo, pero les falta el día a día. Hoy, pensar es eso’.

Las críticas se extienden, obviamente, a los intelectuales que adhieren al kirchnerismo, a los que Abraham acusa, entre otras cosas, de ‘elaborar y justificar’ una serie de ‘discursos de la resistencia peronista, discursos revolucionarios al estilo cubano y discursos bolivarianos, todos comprados en la mesa de saldos setentistas’. Y, además, a la ley de medios, a la que también considera ‘parte de la estafa’, porque ‘todo el mundo sabe que Kirchner se está vengando y que quiere destruir un aparato que rompió el pacto con él, que es el grupo Clarín’.

-Una pregunta obvia, pero básica, para comenzar: ¿cómo debería ser la relación entre los intelectuales y el poder? Sobre todo porque esta es una época en la que el poder político no admite muchas discrepancias con el pensamiento dominante.

-La honestidad intelectual significa mantener la libertad. Y la adhesión no tiene por qué contradecirse con esa libertad. Es decir, el trabajo intelectual y la vocación intelectual te exige decir lo que pensás. Y callar únicamente cuando uno considera que está en riesgo la vida o la de los suyos. Pero en una sociedad democrática no hay otra alternativa. Uno puede adherir a un proyecto político siempre y cuando tenga total libertad de crítica. Yo, por ejemplo, adhiero al proyecto político del Frente Progresista de [Hermes] Binner, pero no estoy de acuerdo con muchas cosas y las digo y las escribo. Es fundamental que haya intelectuales de todo tipo que empujen las líneas de la conveniencia. Y que presenten los problemas y los obstáculos. Un político inteligente no sólo tiene que soportarlo, sino también darle lugar. No se da casi nunca.

-¿Incluye a los intelectuales de Carta Abierta? ¿Qué piensa de ellos?

-He pensado y escrito muchas cosas sobre Carta Abierta, y ninguna amable. (Risas.) Ellos nacen como un grupo político de apoyo a un gobierno que se ve desafiado por grupos sociales en la crisis de marzo de 2008. El Gobierno hace lo que vino haciendo casi desde los inicios de su gestión, desde que inaugura el Museo de la Memoria en la ESMA: apropiarse de cierta reivindicación de la sociedad argentina, darle un uso político para legitimar una política oscura en donde el manejo de los dineros públicos es reservado, en donde hay enriquecimientos aparentemente ilícitos, en donde se organizan nuevas cúpulas oligárquicas que adquieren poder una vez que llegan al gobierno. Y todo esto es legitimado por discursos de la resistencia peronista, discursos revolucionarios al estilo cubano, discursos bolivarianos. Es decir, fueron al mercado y compraron todo lo que había de saldos setentistas. Y esto es coordinado, elaborado y justificado por gente de la cultura que trata de crear un manto de protección sobre lo que ellos estiman que es un gobierno popular y frente a lo que denominan la ‘nueva derecha’. Se ha creado algo que llamo el ‘sentimiento militante’, que fertiliza en la generación de la ‘juventud maravillosa’ una vejez maravillosa en la que el sentimiento militante es volver a vivir con aquellas consignas que ayudan a soportar el paso del tiempo.

-¿Son sólo sentimientos o también implica tratar de aplicar esos contenidos que vienen del pasado?

-La revolución comunista no se da en la esquina y algo ha pasado en los últimos 35 años. Para algunos no pasó nada y se puede volver como si el camino fuera el mismo. El sentimiento militante sirve para que, sin hacer gran cosa, quizá firmando alguna solicitada, uno pueda sentir que es parte de este rejuvenecimiento, de este revival . Y la participación de esto se logra de manera muy sencilla, se logra odiando al campo, odiando a Clarín , odiando a Coto. Odiando un par de cositas muy baratas se logra lo que en otra época fue una tragedia en vida. Es algo que impermeabiliza a ciertos sectores de la cultura, principalmente porteña, gente de Ciencias Sociales, de las facultades, alguna gente de teatro, alguna gente de los medios…. Eso permite todo este tipo de ideologismo que poco tiene que ver con aquello que le puede dar al país un futuro que sea un poco distinto del pasado y un poco distinto también del presente.

-Usted seguramente cree que este gobierno nunca fue progresista.

-No creo en esas etiquetas, cuando uno dice que ése es de derecha y el otro es progresista. Creo más en algo que dice ‘Pepe’ Mujica, el candidato a presidente de Uruguay: nos tenemos que juntar en base a una idealidad común y no en base a ideologías, como antes. ¿Qué es una idealidad? Tiene que ver con ciertos valores y ciertos modos de hacer, no con ciertos modos de discursear. No me importa la palabra progresista. ¿Qué se hace con eso si hay un gobierno que no tiene una sola denuncia por corrupción en veinte años de intendencia, como en Rosario? Pero si veo un gobierno que se da un beso con Evo Morales y, al mismo tiempo, desaparecen 1000 millones de dólares de Santa Cruz, no es progresista, es otra cosa. Es una estafa. Y estamos viviendo tiempos de estafas ideológicas, no de decadencia de valores.

-Usted es un hombre muy mediático. ¿Dónde se ubica en el debate sobre la nueva ley de medios?

-Es parte de la estafa. Todo el mundo sabe por qué. Casi todo el mundo sabía lo que pasaba durante la dictadura, casi todo el mundo sabía que había desaparecidos Todo el mundo sabía que [Carlos] Menem era corrupto y lo votaron igual en 1995, casi con el 60 por ciento. Y todo el mundo sabe que Kirchner se está vengando y que quiere destruir un aparato que rompió el pacto con él, que es el grupo Clarín. Todo el mundo decía: ‘No tienen vergüenza los de Clarín de sacar estos titulares a favor de Kirchner’. Pero era inevitable romper el pacto salvo que el grupo Clarín quisiera quedarse sin avisadores, sin lectores, sin oyentes, sin televidentes, cuando había medio país levantado en las rutas. Yo soy un ciudadano común: leo el diario, escucho radio, veo televisión y navego por Internet. Que me digan que yo viví bajo un monopolio no es sólo faltarme el respeto a mí y a millones, porque prendo la radio a las 6 de la mañana y empiezo con la emisora de las Madres de Plaza de Mayo, y después lo escucho a [Luis] D´Elía, y después a Magdalena [Ruiz Guiñazú], y luego a [Ernesto] Tenembaum y sigo hasta Chiche [Gelblung]. ¿De qué monopolio estamos hablando? ¿Que Clarín tenía un peso excesivo? Sí, gracias a Kirchner. ¿Por qué le regalaron el cable? No tengo la menor idea. No me cabe duda de que Clarín ocupa una porción importante de la torta, pero, ¿para qué hay una ley de defensa de la competencia? Se puede regular el mundo mediático como se debería hacer con las fábricas de galletitas. ¿O sólo hay un peso excesivo en el mundo de los medios? Todo esto es para embarrar la cancha con el fin de hacerse de un beneficio. ¿Cuál? El de siempre: ocupar más lugares de poder económico y político por parte de esta nueva oligarquía kirchnerista.

-Usted es muy duro, pero el socialismo, al cual adhiere, votó la ley.

-Lo critiqué en Perfil . Hay algo que le toca en el talón de Aquiles a cierto progresismo, que tiene una idea del Estado como si fuera un ángel con un arpa. Entonces les dicen: a Aerolíneas hay que sacarla de la esfera privada y pasarla a la estatal. Y después, lo mismo con las AFJP. O que [Guillermo] Estévez Boero también pensó en una ley de radiodifusión. Todo forma parte de la idiosincrasia socialista. Y le están entregando los dineros del pueblo a un gobierno de cajas reservadas y que no rinde cuentas de lo que hace. ¿Que están socializando? No, están privatizando. Porque la privatización no es únicamente hacer privado un servicio público, sino también apropiarse privadamente de los dineros públicos.

-¿Y el papel de la oposición? Faltan ideas, pero hay un intento de Duhalde y de Rodolfo Terragno de alcanzar un pacto de gobernabilidad sobre la base de acordar políticas de Estado.

-Son intenciones o deseos. Y me permito desconfiar de Duhalde. ¿Qué antecedentes tiene para que confíe en él? ¿Por su labor como intendente o como gobernador? ¿Por haber sido vicepresidente de Menem? ¿Por haber sido uno de los que diagramó el golpe de Estado popular contra [Fernando] De la Rúa? ¿Ahora, de repente, él me va a garantizar la paz social en la Argentina? No sé qué hace Terragno ahí. Pero no sé si antes no prefiero a Kirchner. Duhalde sería como volver a una especie de fascismo criollo.

-Y a Kirchner, ¿dónde lo ubica?

-No sé. Ahí no hay doctrina, es un pragmático. Como Menem. Son muy parecidos, aunque con estilos diferentes. Son un poco psicópatas. El poder los vuelve locos. No es gente sana del todo, es un poco perversa.

-¿Y Julio Cobos? ¿Y Carrió?

-Cobos tiene una ventaja: es mentiroso, algo que en política, a veces, rinde. No le veo nada adentro (se señala la cabeza). ¿Qué Argentina nos propone? ¿Trae de Mendoza algo especial? No sé qué hace un vicepresidente. Con la resolución 125 tuvo un buen voto. De la Coalición Cívica sabemos que a [Elisa] Carrió hay que ayudarla, ya que ella no nos va a ayudar a nosotros. [Pino] Solanas cree que todavía estamos en 1950. Y después hay dirigentes interesantes como [Margarita] Stolbizer o [Martín] Sabbatella. Hay que seguir apoyando a aquellos que ocupan pequeños poderes, pero que son distintos, que son ejemplos. Pero de Sabbatella, por ejemplo, el discurso ideológico no vale nada. Lo que vale es qué hizo en Morón. Rajó a [Juan Carlos] Rousselot. ¿Por qué le tiene confianza la gente? De eso quiero hablar, no de que Aerolíneas está bien. Quiero que me hablen de lo que hacen, porque a veces lo que dicen no coindice con lo que hacen. Hoy, la política es otra cosa, es lo que hacés. No importa si [Nicolas] Sarkozy en un momento era de derecha. Por algo se fueron muchos socialistas con él. No nos comamos los sapos ideológicos. Ni siquiera de [Silvio] Berlusconi. ¿Los italianos son todos fascistas porque lo apoyan? Abramos un poco la cabeza. Hay que ver qué hacés, qué hiciste por la gente. La ciudadanía argentina siempre depositó en los políticos los males o la salvación. Como si no fuera responsable. Es todo lo contrario. Se ha dejado sola a gente muy capaz.

-¿Por qué confía en Binner?

-Hay algo más importante que el apoyo a la ley de medios, que es el modo en el que él concibe hacer política. Y más importante que su partido, que es sectario y pequeño. Con él no se puede hablar de política, sino del hospital que está haciendo, de las escuelas que está construyendo. Tiene una visión distinta de lo público. Es práctico, no pragmático. No me recita a Alfredo Palacios ni me habla del contrato moral ni de las mafias que están enquistadas en el poder. El muestra que se puede gobernar de otro modo. Yo tenía un proyecto de juntar a profesionales e intelectuales con gente de gestión. Esa era la idea por la que se creó este lugar que coordino, el Centro de Estudios Muncipales y Provinciales.

-¿Sale algo distinto de juntar a intelectuales con funcionarios?

-Con un gobierno abierto a la innovación, con ganas de transformación y que está en plena gestión, se le puede enseñar a estos intelectuales que manejar un gobierno no es únicamente aplicar la matriz de una ideología, porque te encontrás con los escollos y tenés que negociar cosas. Eso le puede enseñar el funcionario al intelectual, y éste le puede abrir la cabeza porque una vez que entra al gobierno se mete en la burocracia. Para mí, esto es hacer filosofía: estoy todo el tiempo pensando este misterio insondable que se llama República Argentina, que es un problema que los escolásticos no tuvieron, y eso que tuvieron sus problemas.

-¿Cómo lo ayuda la filosofía a entender profundamente el país?

-Es primordial. Lo que les falta a los filósofos nacionales e internacionales es hacer periodismo. Pero como yo lo entiendo, que es pensar la actualidad. Muchos dicen que todo el mundo es una catástrofe, que todos nos vamos a morir de hambre, que el imperio va a arrasar con todo, pero les falta el día a día. Jorge Semprún, el gran escritor que fue ministro de Cultura de España, dijo que ser progresista no es de a poco, es día a día. Y yo trabajé en una empresa familiar durante 20 años y aprendí lo que es el día a día. Hoy, pensar es eso. Ir a lo puntual y tratar de crear conexiones. No poner la matriz en una cosa gorda, inalcanzable.

MANO A MANO

La sola idea de charlar con un filósofo puede asociarse con la solemnidad, con el desafío de intentar decodificar un discurso alambicado y lleno de citas incomprensibles.

Pero Tomás Abraham es lo menos parecido que he visto al estereotipo del filósofo académico. Es inquieto, chispeante, arbitrario, apasionado, contradictorio. Lo entrevisté en su estudio de Palermo, con clima de atelier parisiense, lleno de libros, papeles, fotos de Janis Joplin y Billie Holiday y, sobre todo, un enorme banderín de Vélez Sarsfield.

Es un buen orador, rápido, agudo, pero sus análisis pueden desorientar. A veces parece de derecha, a veces de izquierda. El lo sabe y, me pareció, disfruta de este juego de apariencias.

‘Hay gente que me odia, ¿no?’, me preguntó cuando hablamos de su estilo punzante, controvertido. Aun así, se negó a responder al ping-pong que le propuse para saber qué pensaba sobre intelectuales como Beatriz Sarlo o José Pablo Feinmann. ‘

¿Por qué tengo que opinar sobre ellos? Sigamos, porque todo el esfuerzo que hago por pensar se va a perder cuando la gente diga: ´¡Mirá lo que opina de Feinmann!´. Que cada uno haga lo que quiera’.

Debo admitir que me pareció una filosofía inteligente.

© LA NACION

Anuncios

Entry filed under: Política argentina.

El pensamiento de Pepe Mujica ( perfil 18/10/09) Tomás Abraham y la ley de medios (entrevista completa)

44 comentarios

  • 1. estrella  |  19 octubre 2009 en 13:30

    Interesante mirada sobre el tema de las ideologías. Muy bueno.
    Saludos!

  • 2. Carlos G.  |  19 octubre 2009 en 14:04

    No hay que estar muy despierto para saber que detrás de rimbombantes discursos se han escondido la mentira, la ineptitud, la estafa.
    Pero para construir un camino día a día, hay que tener una idea de adónde quiere uno llegar.
    No?

  • 3. Mishíguene kop  |  19 octubre 2009 en 15:33

    El gobierno de Berlusconi tengo entendido que está persiguiendo a los inmigrantes. ¿No es esa una de las características típicas del fascimo? O sea: obras para los seres humanos que considero de mi grupo y palos y exclusión para los que son diferentes, los que no pertenecen. Tal vez no sea fascismo, pero sí es filofascismo.

  • 4. Apolinario  |  19 octubre 2009 en 15:48

    Me gusto mucho la entrevista. Soy casi un seguidor suyo Sr. Abraham. Es muy importante, en los tiempos que corren, encontrar una crítica tan inteligente a este gobierno.

  • 5. ricardo carrizo  |  19 octubre 2009 en 16:07

    estoy de acuerdo tomás. esta argentina insondable podría ser encauzada sin estafas ideológicas. el cauce de la política nos demuestra que se ha separado el estado de los gobiernos. mi temor es esa asepsia que pretendés de los que siguen generando políticas de estado (léase peronismo de todos zoológicos). hay una matriz política que encarás con cierta ingenuidad desconociendo las corporaciones que nos gobiernan (no solo los K, por favor!). si los setentistas tenían algo revolucionario era querer poner en el pueblo el sujeto histótico sin la contaminación fascista del último perón, no los desprecies.
    en fin…si vos me asegurás que se puede proyectar sin intervenciones corporativas una administración como la intendencia santafesina a nivel nacional contá conmigo. lo dudo.

  • 6. Fabián  |  19 octubre 2009 en 16:37

    Bueno, en Italia ya hay dobles ciudadanías legales (en lo que hace a la sublegalidad de las normas administrativas, normas municipales, etc.). Además, persecuciones a los gitanos, para variar. Palizas de las fuerzas policiales, o tolerancia para las palizas que les dan las bandas fascistas. Varias decenas de miles se han mandado a mudar. Así que sí, los que lo votan “son todos fascistas”.

  • 7. Marcos Aguinis  |  19 octubre 2009 en 17:02

    Estimado Tomas: te felicito por la excelente entrevista que publico Enfoques. Revela coraje, admirable lucidez y extroardinaria precision del lenguaje. Muy util para estos tiempos de gran confusion. Un gran abrazo, Marcos

  • 8. Cecilia Canelli  |  19 octubre 2009 en 23:00

    Ayer leí en La Nación la entrevista que le hicieron; muy buena. Y me acerco a este sitio `porque precisamente nombró como ejemplo a Sabbatella. Vivo en Morón y también me alegré mucho cuando este muchacho se hizo cargo de una situación por demás corrupta. Tan grande fue el apoyo que todo lo que hizo, fue gracias a que le creímos, y que somos un municipio de gente trabajadora, y preparación profesional. Hasta el 2006 fue un gobierno, de ahí en más, desde que priorizó su ascenso pòlítico, el municipio pasó a ser una excusa. Su discurso parece participativo, sus acciones son de lo más autoritarias; gracias a él he descubierto que este famoso progresimo se caracteriza por, ellos son los iluminados que saben donde está la verdad y nosotros somos unos idiotas que debemos obedecer. Desde el 2003 hasta el 2007 el gobierno nacional era de lo peor, lo marginba porque no era “del palo” como todos los municipios de alrededor, pero desde que Kirchner lo llamó a la casa de gobierno cuando fue el tema del incendio de la estación de Haedo comenzó el idilio: Promesas de dinero para el hospital, comentarios de posible vicepresidencia, etc, etc, y ahora tenemos un municipio filokirchnerista. Los que hemos trabajado a “lo pavo” por nuestros barrios seducidos por la famosa participación, nos hemos ido a casa en espera de mejores vientos. Estos son los nuevos? El problema es que se toma a la política como un trampolín y no como un servicio, no hay quilibrio emocional, ni moral ni cultural. Además son todos Maradona, de la villa al éxito, y después el vacío.

  • 9. cecilia  |  20 octubre 2009 en 0:35

    lo ví mejor a profe en su estudio… es lindo… el estudio, digo…y no estaba tan triste … tiene un globo terráqueo igual q yo… yo tengo uno, a mí me encantan los globos terráqueos… dijo cosas q nunca dice acá… ya se sabe q no hace falta ser muy perspizcaz para darse cuenta q este gobierno es una estafa ideológica, sin embargo hay muchos intelectuales como los de carta abierta q no se dan cuenta ….o mejor dicho “hacen como q no se dan cuenta”… bue, esos no le llegan a los talones a profe … y eso se llama deshonestidad intelectual …. u oportunismo…. o simple y llanamente estupidez …

    me parece muy importante lo q dice con respecto a la honestidad intelectual, q es decir todo lo q piensa… lo bueno y lo malo….no callar lo q no está de acuerdo… es mantener libertad e independencia de pensamiento, aun adhiriendo a algún partido político o gobierno… no justificar todo, aún lo injustificable como hace algunos… no ser un obsecuente….. eso es también dignidad personal

    también apoyar a los políticos por lo q hacen y no tanto por lo q dicen … por los discursos… q pueden ser muy lindos.. pero… muchas veces no tienen nada q ver con la realidad…

    Ernest q pasa q no venís más, donde te metiste?… te extrañamos… !!!

  • 10. DAvid  |  20 octubre 2009 en 7:55

    Creo que ya es hora mas bien de ponerse a pensar de donde quiere uno alejarse. Me parece que sufrimos la ilusion de creer que la historia es algo razonable, cuando, a lo sumo y con suerte es analizable. Ningun cambio sera efectivo si no se extiende al nivel de lo “microscopico” una actitud de resistencia, quiero decir, para poder caminar primero hay que saber como se camina y, mayormente, todos estamos siendo “arrastrados” con mayor o menor grado de consentimiento. Por ultimo, perdon lo extenso, habra que estar preparado, si se sale a caminar, para encontrarse de repente en el desierto que es a lo que todos tememos…

  • 11. JorgePayador  |  20 octubre 2009 en 8:58

    Cecilia Canelli, parecería desprenderse de tu comentario que, más allá de los defectos y las críticas que efectuás sobre el gobierno de Sabatella, es bastante mejor que la mafia Rouselot, no?
    Con relación al comentario de la candidatura a la vicepresidencia yo lo escuché a Sabatella en el programa de Leuco rechazar, claramente, tal versión y tal posibilidad.
    La perfección y los perfectos no existen; menos en política; y menos en la Argentina.

  • 12. Federico Gimenez Zapiola  |  20 octubre 2009 en 9:48

    Cuando hablas de la “mesa de saldos setentista” creo que estás en lo cierto. Hay una modita entre alguna gente ilustrada y estudiantes que se empeña en hacer un revival. En los más jóvenes puede llegar a comprenderse, básicamente porque no vivieron el mundo y el país de los años ’70, pero lo más notable es lo que pasa con mucha gente grande. Pensando en eso, se me ocurre que debe haber algún fenómeno relacionado con el envejecimiento, algo que se desencadena a los 50/60 años y que – en mi modesta opinión- puede estar ligado a la meno/andropausia. Algunos se compran la moto que siempre quisieron, algunas se ponen las lolas con las que siempre soñaron. Son como extensiones de uno mismo que hasta esa edad estuvieron sólo en muñón y con el medio siglo llega el momento de implantarlo…es ahora o nunca.
    Con otra gente pasa lo mismo pero a nivel de lo que llamás “sentimiento militante” donde importa mucho menos todo lo que haya pasado en el planeta en los últimos 35 años,
    que el muñón ideológico. Imagino que con los Kirchner, ellos también sentirán que es ahora o nunca.

  • 13. DAvid  |  20 octubre 2009 en 10:33

    Me parecieron muy graciosos los cantitos de la patota filosofica

  • 14. Luis Domenech  |  20 octubre 2009 en 15:00

    Comparto sus comentarios en la entrevista de la Nación.
    El mundo funciona porqué se hacen cosas, no porqué se dicen.
    A la gente no se le pide que vaya a la luna o que construya un satélite artificial, se le pide que resuelva pequeñas cosas del día
    a día.
    Como puede ser que conseguir un pasaporte haya que esperar tres meses, con las tecnologías actuales.
    La vida es un acto administrativo.Hagámoslo bien.

    Saludos cordiales
    LLuís

  • 15. Carlos G.  |  20 octubre 2009 en 16:19

    Bueno por lo pronto, yo quiero alejarme tanto de los estafadores ideológicos, que muy bien se describen en el post y tanto conocemos, como los que proponen, al estilo de Scioli o Macri o Michetti vio?, que acá lo que hace falta es ponerse a trabajar para resolver los problemas de la gente.
    Son las caras diferentes de la misma moneda de lata.

  • 16. Diógenes  |  20 octubre 2009 en 16:25

    Lo único digamos coherente del análisis de esta corporation política que tb sin quererlo Binner forma parte es la de los sapos ideológicos. Faltaría más definirse en algún proyecto más realista, más allá de seguir personas o ideas, todavía no sabemos cual es la visión de Abraham.
    Pero estas indefiniciones foman parte de la declinante funcionalidad del orden y de la jerarquía (u oligarquía) insitucional,que sigue inaugurando (y asombrando)una suerte de armonía anárquica tan inédita como aún difícil de desarrollar.

  • 17. septiembre  |  20 octubre 2009 en 16:30

    Binner, Kirchner, tampoco se pueden meter a todos los sapos en la misma bolsa. Esa es parte de su estrategia, que digamos son todos unos… me quedo con lo peor, como viene sucediendo desde hace demasiado tiempo.

  • 18. DAvid  |  20 octubre 2009 en 16:53

    Le dejo una frase de Simulacro y Realidad: “Después de Maquiavelo los políticos
    quizás han sabido siempre que el dominio
    de un espacio simulado está en la base del poder,
    que la política no es una función, un territorio
    o un espacio real, sino un modelo de simulación
    cuyos actos manifiestos no son más que
    el efecto realizado.”
    Si se quiere hacer algo debe hacerlo uno impulsando la pequeña red de los que lo rodean a uno.

  • 19. DAvid  |  20 octubre 2009 en 16:57

    Perdon el titulo es Cultura y Simulacro

  • 20. Carlos G.  |  20 octubre 2009 en 17:06

    Seguramente entiendo mal, pero en este contexto, la afirmación: “Si se quiere hacer algo debe hacerlo uno impulsando la pequeña red de los que lo rodean a uno.” me recuerda a cuando allá por el 2002 / 03 habían quienes creían (?) que el país podía reconstruirse desde las asambleas barriales.

  • 21. DAvid  |  20 octubre 2009 en 20:18

    No, no le hablo del Pais, esa es una abstraccion, algo que no existe, el bosque que no deja ver el arbol. Por otra parte, las Asambleas, aunque no participè de ellas, me parecieron algo autentico. Fracasar es una posibilidad, intentar sacar algo del fracaso es una eleccion tambien, como lo son esperar un mesias o comer sapos.
    Igual no hablo del pais, el pais, en este contexto, no me importa.

  • 22. Ferdo de Tucuman  |  20 octubre 2009 en 20:49

    Idiologizar es la trampa, por ejemplo: “Maradona es un revelde en en contubernio mediatico” y la verdad a Maradona lo veo como lo que es y nada más. O “Kirchner es popular y va contra los monopolios” y la verdad que no, saca unos intereses para poner otros… El manejo de la verdad, de lo real es otro tema, quien es el informante, quien nos dice o hace creer tal o cual cuestion, de ahi el trabajo de usted Abraham es poner luz sobre este medieval asunto.

  • 23. Carlos G.  |  20 octubre 2009 en 22:04

    Ah, entonces hay un mal entendido.
    En esa “abstracción” y en su circunstancia es que, en general, vivimos.
    Creo que el post habla del país, de su clase política y dirigente.
    Entendí que ése es el contexto.
    Yo no soy “un ciudadano del mundo”, sino más bien “un muchacho de barrio”.

  • 24. DAvid  |  20 octubre 2009 en 22:37

    Bueno, no coincidimos, por lo menos te hice compañia mientras esperas ante las Puertas de la Ley, chiste.
    Saludos

  • 25. estrella  |  20 octubre 2009 en 22:58

    Tomás, acabo de verte en el programa de Leuco.
    Más que interesante, sobre todo después de haber leído la entrevista.

    “Duahalde me hace acordar a Duhalde”: ¡es así!

    Saludos!

  • 26. josé  |  21 octubre 2009 en 1:46

    Creo que el pensamiento de anguila intelectual (no lo digo en sentido peyorativo, mas bien todo lo contrario) del señor Abraham es el pensamiento de quien quiere seguir siendo libre en un mundo que exije definiciones y lineas de conducta rígidas. Personalmente adiero a ese estilo anodino que me parece tal vez, el mas honesto. Pero en mi relativismo tambien hay cosas que no me simpatizan, la mercantilización de todo lo humano, el comercialismo como filosofía de vida, el vano intento postmoderno de todo vaciamiento místico y pasional (hasta estados unidos tiene o tuvo, su sueño americano), que todo sea negociable, comprable, vendible, lo que comunmente llaman “El Dios Dinero”, me repugna. En China los comerciantes siempre fueron la casta mas baja de la sociedad, en occidente son el ideal humano. Comerciar, negociar, es necesario, lavar la ropa tambien, sin embargo a nadie se le ocurre elevar a ideal el ser un lavarropa exitoso. Lo “real” es aburridísimo, casi de muerte. Que tristeza si nos quedamos en el “argentinos a las cosas” de Ortega y Gasset, sería quedarse en un nivel muy bajo, “las cosas”. Mas bien tendría que ser todo lo contrario, “las personas”.
    Pero acabo de cambiar de opinión, y todo lo que he escrito anteriormente me parece una real pavada, es mas, ahora opino todo lo contrario. Aunque no estoy muy seguro.
    Feliz Navidad y Prospero Año Nuevo.
    Besos, indigentes de la palabra.

  • 27. josé  |  21 octubre 2009 en 1:58

    esclavos del concepto, subditos de “lo real”,
    lo único que “existe” es la música, todo lo demás es mentira.

  • 28. josé  |  21 octubre 2009 en 2:13

    perdón, me olvidaba del fobal,

  • 29. DAvid  |  21 octubre 2009 en 9:40

    Eso ya ingresò en la categorìa de lo hiper-hiper- real y no es reino es imperio

  • 30. Leviatán  |  21 octubre 2009 en 9:41

    Muy buena la entrevista de La Nazi ón, o La Na Sión, o lo que sea ese diario tendencioso como pocos.

  • 31. DAvid  |  21 octubre 2009 en 9:53

    Tarjeta amarilla

  • 32. Carlos G.  |  21 octubre 2009 en 10:48

    Es así, todo muy kafkiano.
    Saludos para vos.

  • 33. Carlos G.  |  21 octubre 2009 en 10:53

    Y bueno, si Ud., entre la levedad y el peso, elige lo segundo, está jodido, pero, eso sí, no está solo.
    (Habrá que ver si le agrada la compañía).

  • 34. septiembre  |  21 octubre 2009 en 15:50

    Es así, parece que a muchos intelectuales, y no tan intelectuales, les agarró lo que comúnmente se denomina el “viejazo”. Aunque para hablar con mayor propiedad, yo diría, si me disculpan, el “boludazo”.

  • 35. Julio  |  21 octubre 2009 en 17:16

    El pensamiento hegemónico es asi , todos estos conforman la “mesa chica” de la “ejecución” de la ” política ” alardean con la participación, solidaridad, consenso, democracia pero lo único que hacen es bastardear cualquier valor del que se apropian. Algunos se preguntaran cómo pueden convivir todos juntos en esta bolsa de gatos ? las apariencias engañan, para estas cruzadas santas cada uno de ellos aporta lo mejor de su fundamentalismo pragmático, porque de ideología nada – en esa materia salen todos aplazados – algunos la aprobaron con 4 , porque se copiaron mal del machete, y otros no la cursaron porque no entendian nada .Piensan como viven y por cierto viven muy bien – o sea, viven pensando en ellos : como gano, como uso a los otros , que cosas no tienen costo político – porque ya lo pagaron otros – o económico – no sea cosa que el poder global los cuestione – I convengamos que la perversion política cabalga sobre las debilidades que promueve y siembra : urgencias de la pobreza extrema, de la pobreza media y de la riqueza . De que nos quejamos, todos participamos ! – claro algunos como rezan los cajeros automáticos : 24 hs. al día los 365 días del año y otros claro todavía no estamos bancalizados . Ahora bien ellos tienen que continuar formando parte de la mesa chica de las decisiones porque eso les garantiza el privilegio para algunos de “permanecer y transcurrir” para otros de acceder ” tren de cola” , para los mas destacados el Premio de Oro: la impunidad juridica y tambien hay un grupo, no tan pequeño, que cree en la gloria y la notoriedad publica – que loco no ? En síntesis por eso pueden estar juntos, entre otros, tipos como Kirchner y Heller y un grupo interesante de obsecuentes y monjes negros . Por último Cristina y Ernestina son amigas pero….. negocios son negocios.

  • 36. Gustavo Pablo  |  21 octubre 2009 en 20:40

    Gracias Sr. Tomás Abraham por sus reflexiones, pensar es un placer y un trabajo arduo, gracias otra vez

  • 37. cecilia  |  23 octubre 2009 en 1:32

    Cristina y Ernestina amigas???… no me extrañaría en lo mas mínimo…

    y los hijos de Ernestina..?…. bue, los hijos de ernestina.. los hijos, confieso q no sé absolutly nada del tema….. ellos quieren volver con los verdaderos abuelos y renunciar a la fortuna de los noble porque estan muy enojados porq los sacaron de su hogar .. o tal vez le quieren hacer juicio a ernestina por haberlos secuestrado?

  • 38. Ramón José Roldán  |  23 octubre 2009 en 18:04

    Para no excederme en los límites acordados, le remito mi comentario por e-mail. Me agradaría mucho que lo leyera.

  • 39. Deborah  |  23 octubre 2009 en 19:21

    Muy bueno Tomas

  • 40. pepe  |  23 octubre 2009 en 20:33

    puede ser…….

  • 41. josé  |  23 octubre 2009 en 22:49

    referí !, referí !, de la cancha no salís !

  • 42. Alejandro Cairoli  |  25 octubre 2009 en 14:21

    He encontrado mi alma genela. Ud- ha expresado lo que yo siento.
    Gracias.

  • 43. gracia doming  |  25 octubre 2009 en 14:58

    Tomàs te aprecio por ser un filosofo talabartero por trabajar sobre el cuero, desde las ramas los filòsofos no ayudan mucho. Gracias.

  • 44. Bertrand  |  5 mayo 2010 en 17:04

    1-Periodismo no equivale a oportunismo, ni a vedettismo intelectual, como filosofía no equivale a opinología.
    2-La vigencia de un discurso político (por ejemplo, de un determinado discurso político instalado en la Argentina desde los años 70) no equivale necesariamente a la moda de ese discurso político: una necesidad social y política puede darle vigencia a un discurso político que ya no esté de moda para los intelectuales-vedette.
    3-No querer ser identificado e imitar (mal) a Foucault es ridículo, tanto como pretenderse crítico y ser indulgente con Berlusconi.


Categorías

Calendario

octubre 2009
L M X J V S D
« Sep   Nov »
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031  

A %d blogueros les gusta esto: