Una conducta singular ( Perfil 25/5/)
27 Mayo 2008
El país ha vivido, o vive – nunca se sabe lo que puede suceder entre el momento de la escritura de la nota y el de su edición – su primera crisis política desde el 2003. El gobierno de Néstor Kirchner disfrutó de mayoría legislativa, superpoderes, el control de los fondos públicos, y el superávit paralelo que junto al default le valieron sosiego financiero.
El conflicto con el campo no es una crisis política ordinaria. Por lo general en este tipo de crisis la tensión se incrementa entre fuerzas políticas y da lugar en un sistema republicano a una dura confrontación del gobierno con la oposición llamado a elecciones anticipadas, interpelación a ministros o a máximas autoridades del ejecutivo, a veces pedido de juicio político, hasta que se llega a la recomposición de la situación.
En nuestra historia las crisis se resolvieron con golpes de Estado desde las fuerzas armadas con apoyo cívico, o por interrupciones del mandato constitucional por la confuencia de gente en la calle y la organización del caos de parte de corporaciones varias, desde financieras a sindicales.
Esta última crisis en nada se parece a las anteriores, ni por el contexto económico social ni por el perfil de sus protagonistas, ni, es casi una obviedad, por la importancia de lo que se dirime. Las retenciones a las exportaciones ya instaladas y aplicadas hace años, bien pueden modificar sus porcentajes como tantas veces lo han hecho sin provocar una crisis ni un estado de alarma como el que se ha vivido.
O a muchos les convenía llevar las cosas a su extremo para disimular graves errores propios, o quizás otros vieron un momento oportuno para desagotar su bilis después de tanto soportar vaya a saber qué, o, efectivamente, apenas un cimbronazo resuena en nuestras lábiles instituciones que nos llega su efecto como un terremoto que crea una sensación de pánico colectivo. Hablar de golpe de Estado, de lucha entre blanquitos y negritos, denunciar a la oligarquía, gritar por los cuatro vientos que vuelve la patota genocida del 76, denunciar un complot de los medios de comunicación, resuscitar gorilas al acecho del pueblo, le hace eco a los pronósticos del otro lado de la trinchera que anuncian que el modelo se fundió, que no tenemos con qué pagar los próximos vencimientos, que la presidenta es un títere de su marido, que comenzó la corrida cambiaria, etc,etc.
Toda la mitología de nuestra historia moderna se desempolvó e izó sus banderas y toda la inoperancia de los sectores sociales y políticos para desanudar un entuerto menor dió muestras de lo que valen nuestros anunciados pactos de Moncloa, invitaciones al diálogo, pluralismo y tolerancia.
La oposición se sintió fortalecida. Las alianzas paleoperonistas y las coaliciones republicanas engordaban con nuevos miembros, se llamaba al gran rejunte nacional en momentos que se percibía debilidad en el gobierno y posibilidades de ocupar más espacio político en el futuro, hasta se manifestaba cierta felicidad porque vivíamos tiempos promisorios ante la fisura de la hegemonía K.
Esta alegría opositora contrastó con la actitud de un político de la llamada oposición que tuvo un gesto singular poco habitual en nuestra dirigencia, me refiero a Hermes Binner.
El gobernador de Santa Fe aún antes de ser gobernador jamás se presentó como oposición sino como alternativa, lo que significa que pretende mostrar que tiene recursos políticos y éticos con los que gobernar mejor. Una vez ganadas las elecciones de su provincia ha asumido la responsabilidad de que él también gobierna a la Argentina. Desde su punto de vista los gobernadores co-gobiernan, no sólo el ejecutivo nacional lo hace, los mandatarios provinciales tienen responsabilidades nacionales, y deben colaborar en la solución de los problemas que conciernen a todos los argentinos.
Esto significa nada menos que debe abocarse a la tarea de buscar soluciones y colaborar con la salida de una situación intrincada y desgastante sin someterse al gobierno central por necesidades de caja. A pesar de haber tomado partido en el conflicto a favor de la legitimidad de la protesta del campo, también invitó a sus representantes a no tirar demasiado de la cuerda y hacer oídos finos a las palabras de la presidenta cuando expresa deseos de diálogo.
La importancia de ciertas conductas en el ejercicio del poder deriva de la convicción de que los políticos son de una importancia crucial en una democracia republicana. No se trata de ser negociador, neutral o dialoguista, sino de una nueva propuesta de cómo gobernar en sociedades conflictivas de régimen federal.
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1.
ver | 28 Mayo 2008 at 0:24
Me parece algo tendencioso que tomes determinados enunciados (lucha entre blanquitos y negritos, denunciar a la oligarquía, gritar por los cuatro vientos que vuelve la patota genocida del 76, denunciar un complot de los medios de comunicación) para minimizar y rechazar de plano como si quienes se acoplan a los propietarios rurales no manejaran un discurso igual o peor desde otro posicionamiento claro.
Por otro lado estoy harto de los SojaKings y sus huestes, no me gustan no traen nada nuevo, estéticamente hablo, el mediático De Angelis y su ladrido febril, puff cambio de canal
Todas estas figuras van al tacho, al escenario del teleberretismo.
Ojala aparezcan otras figuras mas frescas no se.. soy santafesino, Binner quizás
2.
santiagodelrio | 28 Mayo 2008 at 6:13
Siempre el mismo problema: ¿Cuándo dejaremos de querer lo que no necesitamos? Por estas horas la FAA y nuestra jefa K están discutiendo quién se queda con los 1500 millones.
Pero de una reforma agraria… pero de terminar con la siembra directa… pero de frenar a Monsanto… pero de permitirles a los médicos las autopsias a los camioneros que mueren de muerte súbita en la ciudad de San Lorenzo a causa de las fosfinas… pero
de ver cómo quedaron las tierras wichis, matacas y tobas por el desmonte sojero…
De esas cosas no se discute por estas horas.
¿Quién se quedará con los 1500 millones? ¿O se los repartirán?
Binner… Gobernador mío; ex intendente de mi ciudad… acordate que están haciendo una planta de Biodiesel en la intersección de la AO12 y la AUFE. A la vuelta de la planta, en el barrio bouchard, se murió herminia por una insuficiencia respiratoria a causa del polvillo de soja RR que vuela por toda la ciudad.
Por favor, Hermes, no seas vos también como ellos. Vos sí discutí las cosa que no discuten entre los honorables de la FAA y la señorita K.
Venías bárbaro, Hermes, por favor.
3.
tatiana | 28 Mayo 2008 at 6:17
Tomás:
Según he podido dilucidar en los últimos días, esta crisis no sólo no es una crisis ordinaria, sino tampoco menor.
Concuerdo en que no se trata de golpe de Estado ni de lucha entre blanquitos y negritos ni de resucitar gorilas y complots.
Más bien se trata de algo a lo cual los argentinos parece que nunca le hemos dado bola ni tenemos la menor intención de empezar a dársela. Se trata del cumplimiento simple y llano de la ley. De acuerdo a lo que me explicaron (poco sé de política y menos de economía), antes del 2002 no existían las retenciones. A partir de ese año, Duhalde impuso retenciones FIJAS del 10%. Después, los Kirchner decidieron establecer retenciones MÓVILES, que en la última etapa llegaron al 34% en época de siembra y al 44% para la de cosecha. A esto, los productores tienen que agregar otros impuestos que ya existían, como el IVA y todos los demás demás.
Ahora, lo peor es que la ley dice que estas decisiones deberían ser aprobadas por el Congreso y no tomadas por el Ejecutivo, a través de su ministro de Economía. Además, las retenciones no son coparticipables, de manera que de ellas sólo se beneficia el gobierno nacional y las provincias, nada.
Por eso, me parece digna de imitación la actitud de Binner acerca de asumir la responsabilidad que le otorga la Constitución Nacional para co-gobernar el país, ya que parece que la mayoría de los gobernadores sólo acostumbran a lamer calcetines o a prenderse en alguna repartija de las tantas estafas y robos que se le hacen al pueblo.
4.
hammil | 28 Mayo 2008 at 7:12
Tu mismo estilo Tomás, la prosa.
5.
desierto | 29 Mayo 2008 at 20:22
Hola tatiana, te cuento que las retenciones son un mecanismo que se aplica hace ya varias decadas en nuestro país y, además, lo utilizan más de 40 países (algunos de ellos muy desarrollados como el caso australia que con el agro subvenciona la industria al revés de lo que hace eeuu).
Pero disiento un poco de tu opinión, creo que el problema es esencialmente político… en fin, no quiero extenderme y resultar más tedioso de lo usual.
un cordial saludo,
6.
Agustín | 29 Mayo 2008 at 23:28
Desierto querido: Que las retenciones se apliquen hace varias dècadas en nuestro paìs es una prueba màs de que hay que eliminarlas. Prestà atenciòn a lo que dice tatiana sobre los impuestos coparticipables, ahì està la clave de este embrollo.
Si viajaras un poquito por el interior te darìas cuenta de cuanta gente es perjudicada por estos decretos. No hablo de los dueños de los campos, sino de la gente que trabaja en los pueblos y vive del campo. Los piquetes son importantes debido a ellos. ¿O vos te creès que un alguien que tiene 40000 hectareas va a molestarse en ir? Y esa cantidad de hectareas las tienen tipos como Moyano u otros, que hicieron la plata acomodàndose con el gobierno de turno.
Saludos.
7.
desierto | 5 Junio 2008 at 19:08
hola agustín, perdon por la demora de mi respuesta pero acabo de regresar de necochea (te lo comento porque me causó gracia que justo me hayas dicho que si viajaba un poquietro me daria cuenta… en fin). En cuanto a lo que decís estoy basicamente de acuerdo, además te hago saber que lo último que me interesa es defender a este gobierno y, puntualemente en lo que refiere al conflicto, reconozco que hay mucha gente que está complicada. Pero eso no quita que el problema sea netamente político y considero que las retenciones son un mecanismo útil para regular el mercado y la aduana.